22 octubre 2014

    NADA ES DEFINITIVO*
      
Los conceptos de victoria y derrota son por lo general provisorios y raramente definitivos. En los sesenta y parte de los setenta, distintos triunfos sobre el capitalismo, la irrupción de gobiernos populares que lo mejoraban (Juan Velazco Alvarado, Juan José Torres, Salvador Allende, Juan Domingo Perón, entre otros) junto con la independencia en África de distintos países de las antiguas metrópolis (Argelia, El Congo); el triunfo del pueblo vietnamita sobre Francia y Estados Unidos sucesivamente; la Revolución Cubana, etc., alentaron la convicción de una marcha irreversible hacia un mundo más justo.  Luego en los ochenta y los noventa la reacción conservadora derrumbó a la Unión Soviética; y su rápida desintegración con el símbolo de la caída del Muro de Berlín, alentó la posibilidad del triunfo definitivo del capitalismo como etapa final de la humanidad, traducida en la peregrina teoría del fin de las ideologías. La realidad fue muy distinta: el mundo se desequilibró mucho más y la falta de competencia real e ideológica llevó al propio capitalismo a desmontar buena parte de sus amortiguadores sociales liquidando el estado de bienestar y a derogar parcial o totalmente legislaciones sancionadas en beneficio de los trabajadores. Las piedras del Muro de Berlín se reinstalaron en los países sometidos a las políticas neoliberales.
Todo esto es una clara demostración que la historia de la humanidad es sinuosa, con marchas y contramarchas, con flujos y reflujos; y que con ojo de lince es posible avizorar en una actual derrota, futuras victorias tales como la incorporación a la conciencia universal de banderas levantadas que fueron en principio derrotadas pero  que con el tiempo volvieron a flamear; o al revés,  a partir de  un claro triunfo ir deslizándose en el transcurso del tiempo a ser una máscara deforme de los principios y sustentos que condujeron al triunfo. 
Enumeraré unos pocos ejemplos de una lista interminable. 
LOS MÁRTIRES DE CHICAGO


La Federación del Trabajo de los EE.UU, dirigida por socialistas y anarquistas estableció en el IV Congreso que fijaba como fecha límite para reducir la jornada laboral  a 8 horas el 1ª de Mayo de 1886. Hubo manifestaciones y choque en Chicago, por entonces la segunda ciudad del país.
Durante una de esas manifestaciones en contra de la brutal represión de una reciente huelga, una bomba provocó la muerte de varios policías. Aunque nunca se pudo descubrir quién fue el responsable de este atentado, fueron detenidos cinco manifestantes y llevados a juicio. El fiscal pidió al juez: “Castigue a estos hombres, haga un ejemplo de ellos, cuélguelos, y salve a nuestras instituciones.  Para el diario La Prensa de Buenos Aires el pedido de la jornada de 8 horas era “Indignante e irrespetuosa, delirio de lunáticos”. El escritor uruguayo Eduardo Galeano lo recuerda así: “Les espera la horca. Eran cinco, pero Lingg madrugó a la muerte haciendo estallar entre sus dientes una cápsula de dinamita. Fischer se viste sin prisa, tarareando "La Marsellesa". Parsons, el agitador que empleaba la palabra como látigo o cuchillo, aprieta las manos de sus compañeros antes de que los guardias se las aten a la espalda. Engel, famoso por la puntería, pide vino de Oporto y hace reír a todos con un chiste. Spies, que tanto ha escrito pintando a la anarquía como la entrada en la vida, se prepara, en silencio, para entrar en la muerte. Los espectadores, en platea de teatro, clavan la vista en el cadalso. Una seña, un ruido, la trampa cede... Ya, en danza horrible, murieron dando vueltas en el aire.” Otros dos fueron condenados a prisión perpetua y uno a quince años de trabajos forzados.
La  mirada corta diría que los Mártires de Chicago fueron derrotados. Sin embargo la bandera de las 8 horas de trabajo( un mártir por cada hora de trabajo diario)  se impuso, más allá de los retrocesos actuales y su violación en muchos lugares del planeta. Está incorporada a las grandes conquistas sociales; y quien la viola está fuera de la ley.  En 1899 durante el primer Congreso de la Segunda Internacional Socialista, realizado en París, se decidió que el 1ª de Mayo fuera el Día de los Trabajadores en homenaje a los condenados.
Eso se conmemora en casi todo el mundo. EE.UU. es uno de los pocos países en que tal conmemoración no se realiza en esa fecha.
REVOLUCIÓN FRANCESA

La surgente burguesía francesa decidió tomar el gobierno, ya que no le alcanzaba con el poder económico que detentaba. Necesitaba del apoyo de las capas humildes de la población. Enarboló entre la sangre y el fuego sus tres banderas históricas: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
En la Francia actual y en buena parte del planeta, esas banderas están arrastradas en el fango. Aquella victoria económica se ha perpetuado y consolidado a través del tiempo. Sin embargo los símbolos de la Revolución Francesa, más allá de su falta de aplicación, están incorporados a la conciencia universal y sus permanentes omisiones y violaciones constituyen deméritos para los gobiernos.
REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE
La revolución de octubre de 1917 significó una apertura a un optimismo que sacudió a una parte del planeta al tiempo que aterrorizaba al poder económico. Estableció un marco de referencia y un faro planetario. Un triunfo que en el curso de su desarrollo se fue opacando, y en algunos casos terminó siendo la contracara de lo prometido. Se derrumbó al cabo de más de siete décadas y hoy se han borrado la mayor parte de sus huellas en Rusia, donde la irrupción capitalista adquiere ribetes de revancha. Ahí donde hoy hay mucho más presencia de “Pedro el grande” que de Lenín. Allí donde en algún momento hasta fue prohibido –aunque parezca mentira- el Partido Comunista en las postrimerías del siglo XX.
Sin embargo, los ideales de la esperanzadora Revolución de Octubre no han sido enterrados y en cuanto permanezcan, la derrota nunca será definitiva.
GUERRA DE VIETNAM    


Su lucha fue admirada mundialmente. Derrotaron al tercer ejército del mundo y luego al primero, en una contienda con un poder de fuego increíblemente desfavorable. Se arrojaron sobre su territorio más bombas que todas las lanzadas sobre Europa durante la segunda guerra mundial. Ho Chi Minh y Vo Nguyen Giap fueron nombres en los cuales se sintetizó la lucha de un pueblo con una capacidad de lucha admirable. Expulsado el invasor, el mismo ganó la paz. Las inversiones norteamericanas triunfaron ahí donde las Fuerzas Armadas invasoras fueron derrotadas. Un símil de nuestro país e Inglaterra, donde se rechazaron las invasiones de 1806,1807, 1838 y 1854 y luego el capital inglés, productivo y financiero nos condenó durante muchas décadas a ser una semicolonia británica.
GUETO DE VARSOVIA         
Eran muchachos que no llegaban a los treinta años. Su líder, Mordejai Anielewicz sólo tenía 24 años. Poseían unas pocas armas ingresadas a través de las cloacas de la capital polaca. Sabían que más temprano que tarde terminarían en las cámaras de gas de los campos de concentración. De los 350.000 habitantes del gueto sólo quedaban 60.000. Decidieron morir con las armas en las manos para levantar un hito de dignidad  en medio del horror. Fue el 19 de abril de 1943. Al día siguiente era el cumpleaños de Hitler. La comandancia envió  los tanques prometiéndole  a Hitler que como regalo de cumpleaños arrasarían ese día con el gueto y los insurrectos.  Necesitaron tres semanas. Se luchó casa por casa. Resistieron más que los ejércitos de Francia, Holanda o Bélgica.  Fueron derrotados y asesinados, pero su sacrificio abrió el camino para que muchos de los judíos sobrevivientes pudieran asentarse en Palestina y participar en la fundación de su estado.
El 8 de mayo, Anielewicz, su novia Mira Fuchrer y muchos de los líderes del levantamiento se suicidaron en su búnker ubicado en el gueto, poco antes de que los alemanes ocuparan el edificio de la calle Mila 18, donde se hallaba la sede central de los rebeldes judíos. El 16 de mayo la lucha en el gueto finalizó, si bien algunos insurgentes permanecieron escondidos allí hasta el verano.
Hace dos años visité el lugar. Es casi nada lo que queda. Un monumento de piedras lleva la leyenda: “Tumba de los combatientes del levantamiento del Gueto de Varsovia ... Estas ruinas del búnker de la calle Mila 18 son el último lugar de descanso de los comandantes y combatientes de la organización de combate judía, así como de algunos civiles. Entre ellos se encuentra Mordechai Anielewicz, el comandante en jefe ... En el búnker ... reposan más de un centenar de combatientes, sólo algunos de los cuales son conocidos por su nombre. Aquí el resto, enterrado en donde cayó, nos recuerda que toda la tierra es su tumba."
 GUERRA DE SECESIÓN

En 1861 se inició la guerra de la Secesión en los EE.UU. Una guerra civil que implicaba el enfrentamiento de dos modelos económicos. El Norte industrial contra el Sur algodonero y tabacalero. En sólo cuatro años se impuso el modelo industrial y esa es la explicación por la que EE.UU, menos de un siglo después, se convirtió en la primera potencia mundial. Ahí no hubo alternancia de modelos. 1865 significó el triunfo definitivo del modelo industrial.
GUERRAS CIVILES ARGENTINAS  

  
Es muy ilustrativo que el mismo año que comienza la guerra civil norteamericana concluye la parte confrontativa de las guerras civiles argentinas iniciadas en 1820 y concluidas en la batalla de Pavón en 1861. Luego habría una cacería por casi dos décadas parecida a la que emprendió la dictadura establishment – militar a partir de 1976. Aquella batalla de Pavón determinaría el futuro argentino ante el triunfo del sur agropecuario sobre el norte artesanal.
El modelo del sur argentino (la economía primaria exportadora), gobernó como si su triunfo fuera definitivo; hasta 1930 cuando la crisis lo obligó a tomar medidas proteccionistas contra su ideología librecambista. Como consecuencia de ello y contra sus propósitos y deseos, se fue edificando el modelo de sustitución de importaciones en el cual se insertaron como trabajadores industriales los descendientes de los derrotados de las guerras civiles del siglo XIX. Y eso dio origen al peronismo. A diferencia que en EE.UU, aquí hay dos modelos que se alternan en una calesita de avances y retrocesos. Un equilibrio inestable que explican las diferencias significativas con las historia de por ejemplo Chile y Uruguay.

BOLIVAR Y LA UNIÓN LATINOAMERICANA

La idea de la Nación Latinoamericana está presente en todos los libertadores del siglo XIX. Fue la gran bandera que le costó el exilio o la muerte por asesinato. Posiblemente el referente más persistente fue Simón Bolívar, quien llegó a concretar el Congreso Anfictiónico de Panamá con el objeto de concretar la confederación de estados americanos.
El fracaso de este magno proyecto lo llevó a la desesperanza  que exteriorizó cercano a su muerte en su recordada frase: “He arado en el mar”  
NADA ES DEFINITIVO   


La historia no es una sucesión de fotos. Es una película  y es lo que debe llevar al analista político y al historiador, a buscar el hilo de Ariadna: las corrientes subterráneas que le dan sentido o no a los hechos que aparecen como invertebrados. Los 8 mártires de Chicago triunfaron a pesar de su derrota, haciendo que sus muertes no fueran en vano. Un mártir por cada hora de trabajo diario hasta alcanzar las 8 legales. Están incorporados a las legislaciones laborales, más allá de sus frecuentes violaciones.
La Revolución Francesa triunfó como victoria de la burguesía y sus principios son un avance en la historia de la humanidad como horizonte a alcanzar. Son posibles aunque se los esconda o bastardee. La Revolución Bolchevique, un triunfo memorable, fue derrotada y en buena parte se autoderrotó, pero ahí está un germen que algún día será retomado esquivando sus grandes errores.
La guerra de Vietnam con su triunfo épico, demuestra que no hay lucha perdida de antemano aunque sea tan desigual. Y que la paz, a veces, es más difícil de transitar y mucho más gris, al punto que suele revertir lo que se propuso y por lo que se  luchó entre disparos y bombas. 
La derrota de los combatientes del Gueto de Varsovia implicó un hito de dignidad que abrió la puerta a algunos triunfos. La Guerra de la Secesión fue hasta hoy un triunfo definitivo a diferencia de la Argentina donde no hay un modelo con la fortaleza necesaria para imponerse definitivamente sobre el otro.
El proyecto derrotado de Bolívar ha sido retomado en el siglo XXI por los gobiernos populares surgidos luego de la devastación neoliberal. Es un tiempo auspicioso pero atravesado por una notable inestabilidad.
Como se puede observar, la historia y sus hitos no pueden analizarse con una mirada bilardista. En el triunfo anida la derrota y en el fracaso se esconde la victoria. Por ello nada es definitivo.
·    Publicado en La Tecl@ Eñe número 64 agosto-septiembre

27-07-2014

19 octubre 2014

El jueves 16 de octubre se subió a EL TREN, el periodista y poeta Martín Rodríguez, que ha presentado su libro  “Orden y Progresismo. Los años Kirchneristas”, con abundantes disparadores para la reflexión y la polémica. Algunas de sus aseveraciones: “Yo soy lo que hice con lo que el Estado hizo de mí”;  “La familia es la célula del mercado”;  “La clase media es kirchnerista y no lo sabe, es kirchnerista aunque no vote al kirchnerismo. Porque es el asiento de la cultura de la época. Es en “esa clase” donde más apoyos reciben las políticas progresistas del gobierno ( derechos humanos, matrimonio igualitario, intervención del Estado, etc). No votan al gobierno, pero sostienen su cultura”; “La clase media es el hecho maldito del país peronista”; “ Clarín es el PJ de la clase media, la clase media es el pueblo de Clarín”; “El kirchnerismo asume la densidad de un relato, el campo no kirchnerista  ofrece la liviandad de poder vivir sin un relato”; “La clase baja expresa sus necesidades, la clase alta sus intereses, la clase media sus deseos”; “Duhalde fue el GOU  del kirchnerismo”.

Como se puede observar, mucho para charlar y debatir. ¿Se va a quedar en el andén?  

17 octubre 2014

ANIVERSARIOS                                      
               LAS PATAS EN LA FUENTE
                                 

                 
Los pies cansados de miles y miles de personas buscaban refrescarse en la fuente de la histórica Plaza de Mayo. Esos rostros morenos avanzaron sobre la orgullosa capital cosmopolita desde todas las poblaciones del cordón industrial del Gran Buenos Aires o desde más lejos, como Berisso o Ensenada. Llegaban a la Plaza del Cabildo y la Pirámide trayendo sus vivencias provincianas. Los pies cansados que se refrescaban en la fuente aquel miércoles caluroso estaban movilizados por la esperanza. Y estaban cansados, no solamente por la caminata. Trasladaban los padecimientos de décadas y décadas de injusticia, de explotación, de derechos violados, de desamparo social. Llegaban a la cita con la historia un día antes de la huelga decidida para el día 18 de Octubre, en una reñida votación en la CGT que definió el obrero forjista Libertario Ferrari por 18 a 17. Reclamaban la presencia de un hombre que desde una ignorada Secretaría de Trabajo convertiría, un golpe de estado en una revolución popular. Ese miércoles agobiante, cuando el sol se alejaba en el horizonte, los trabajadores protagonistas de una jornada histórica, se encontraban en un acto de gratitud con el hombre que le puso una bisagra a la historia: el General Perón. El país quedaría dividido y polarizado. Por un lado el frente de la vieja Argentina agraria que iba desde los conservadores a los comunistas, pasando por los radicales. Y por la otra la expresión proletaria de la nueva Argentina industrial.
El cine, dijo alguien, es la vida sin las partes aburridas. El cine transmite circunstancias de la vida o de la ficción sin sus olores. Se parece en eso a la historia falsificada. La realidad es percibida a la distancia suprimiendo las contradicciones, las pasiones, el barro que arrastra todo proceso histórico. Por eso en lugar de enseñar, ayuda a desaprender. En lugar de servir como elemento de análisis para el presente sirve para denostar la actualidad, sucia, turbia, compleja en donde el oro y el barro se mezclan, con un pasado broncíneo, lavado, maniqueo, donde “los buenos” están definidos y reconocidos como tales y “los malos” están delineados de tal manera que cargan con el estereotipo de perverso.
Como en el cine, la historia falsificada carece de olores. El “civilizado” aprendió en esa historia en donde los sectores populares de París tomaron la Bastilla cantando la Marsellesa, limpios y perfumados,  o los obreros soviéticos se apoderaron del Palacio de Invierno citando a Marx y memorizando a Engels, después de haber entendido a Hegel.
En nuestra historia, Rivadavia, Mitre,  Sarmiento en nombre de la civilización europea aplastaban a las bárbaras montoneras gauchas, esas que Jauretche denominó como “el sindicato del gaucho”
Difícil entonces reconocer en los obreros sudorosos que protagonizaron el 17 de octubre de 1945, a los nuevos obreros de las migraciones internas. No estaban impecables como en los textos históricos, transpiraban, no cantaban la Marsellesa ni La Internacional, y algunos se sacaban sus calzados y en la Plaza de Mayo se percibía el olor a pata. A axilas transpiradas.


Los cultos, los civilizados no reconocieron el sujeto histórico. Sólo percibieron el olor a pata. Y de alguna manera descalificaron el gigantesco hecho histórico por los olores desagradables de la vida. Ese que no estaba en su historia apócrifa. Esos que no podían encontrar en el relato erróneo aprendido. Ese que sus libros no había previsto. Esos momentos históricos en que los libros, que pueden ser habitualmente magníficos orientadores en cuanto brindan elementos para el análisis y la interpretación, se convierten en obstáculos para alcanzar a ver lo que se mira. Como diría Cesare Pavese: “Hay momentos en la historia que los que tienen algo que decir no saben escribir, y los que saben escribir no tienen nada que decir” O como afirmó, ironizando, George Bernard Shaw: “ Mi educación fue perfecta hasta los seis años, en que la abandoné para ir a la escuela” No entender lo básico, llevó a un gorilismo que atravesó todo el arco político. Los sectores del poder porque las masas los asustan. Se pierde “la seguridad jurídica” y en los casos más radicalizados se pone en tela de juicio el derecho de propiedad. Lo mismo le sucedió a la izquierda de entonces, el Partido Socialista y el Comunista, incapaces de comprender la cuestión nacional a través de textos marxistas mal leídos y peor digeridos. Así el órgano oficial del Partido Socialista, La Vanguardia decía el 23/10/1945: “ En los bajos entresijos de la sociedad hay acumulada miseria, dolor, ignorancia, indigencia más mental que física, infelicidad, resentimiento…..Cuando un cataclismo social o un estímulo a la policía movilizan las fuerzas latentes del resentimiento, cortan todas las contenciones morales, dan liberta a las potencias incontroladas, la parte del pueblo que vive del resentimiento y acaso para su resentimiento, se desborda en las calles, amenaza, vocifera, atropella, asalta diarios, persigue en su furia demoníaca a los propios adalides permanentes y responsables de su elevación y dignificación….”. A su vez el periódico Orientación, medio oficial del Partido Comunista escribía el 21/10/1945: “ ….pero también se ha visto otro espectáculo, el de las hordas de desclasados haciendo la vanguardia del presunto orden peronista. Los pequeños clanes con aspecto de murga que recorrieron la ciudad, no representan a ninguna clase de la sociedad argentina. Era el malevaje reclutado por la policía y los funcionarios de la Secretaría de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población”. Perfectamente podía transcribirse ambos textos, entonces y ahora, como editoriales de La Nación 
       

Los aspectos autoritarios del peronismo, su culto al personalismo, sus excrecencias cavernícolas, alejaron a segmentos importantes de la clase media, a pesar de ser favorecidos por su política económica. Pero ese día, ese 17 de Octubre, la plaza había presenciado el ingreso en la historia, como protagonista, de una nueva clase obrera. La Argentina ya no volvería a ser la misma. 
 

16 octubre 2014

El martes 14 de octubre se subió a EL TREN, la periodista y escritora Silvia Mercado, autora de “El inventor del peronismo. Raúl Apold, el cerebro oculto que cambió la política argentina". Una periodista con pasado peronista y que aún se considera como tal, con un discurso fuertemente antiperonista. Un viaje profundo hacia la historia del peronismo, que la entrevistada sostiene que se sustenta fundamentalmente en un relato. La polémica sobre esta aseveración.
Su convicción que en el balotaje en Brasil triunfará Aecio Neves. Su primicia que el Papa ha sugerido a la Presidenta que debe decidirse por un candidato y que según él debería ser  Daniel Scioli.

EL TREN, un programa donde viajan todas las voces de los pasajeros que aceptan la invitación de subirse. Ud.¿ Se perderá de escuchar  este polémico reportaje? En ese caso perderá mucho más que un viaje en tren.