DE LOS SIGUIENTES AUTORES: Paula Sibilia, Oscar Sotolano, Marina Rizzani, Susana Toporosi, Rodolfo Espinosa, Marcos Koremblit, Mariana Lewcowicz, Adriana Granica, Eduardo Muller y Yago Franco.
PANELISTAS: Psiquiatra Rafael Paz , Psicoanalista Daniel Waisbrot, Periodista, Hugo Presman.
MODERADOR: Juan Carlos Perone, Presidente de la Asociación del Colegio de Psicoanalistas
Jueves 17 de marzo a las 20 hs en la Alianza Francesa, Billinghurst 1926.
13 marzo 2011
09 marzo 2011
LA LARGA MARCHA
8 de marzo: Día internacional de la mujer
La larga marcha empieza en el relato bíblico. El hombre y la mujer fueron expulsados del Paraíso, condenando al hombre a ganar el pan con el sudor de su frente, y a la mujer a parir con dolor. La sentencia divina parece tamizada por las miserias humanas, como si Dios hubiera sido concebido a imagen de las limitaciones terrenas. En el destierro, la mujer fue reducida a un papel subordinado al hombre y privada de todos sus derechos.
Durante siglos, la desigualdad social se la considero una desigualdad natural. Desposeída del manejo de los bienes, equiparada a una incapaz, imposibilitada de acceder a la educación, carente de derechos civiles, castrada sexualmente, hasta llego a ser objeto de una polémica religiosa sobre si poseía alma.
Desde el fondo de los tiempos, y partiendo de condiciones tan desfavorables, hubo mujeres que se irguieron sobre sus limitaciones y la de su época, y emprendieron una batalla homérica que ha concluido con la incorporación de la mayoría de las banderas feministas a la lógica social. Elevándose, fueron incorporando a millones de mujeres a la mesa de la igualdad. Desde Juana de Arco a Juana Azurduy, desde Manuela Sanz, la guerrera amante de Simón Bolívar, a Mariquita Sánchez, desde las sufragistas de principio de siglo XX a Simone de Beauvoir, desde Alicia Moreau a Eva Perón, desde Golda Meir a Azucena Villaflor, desde Madame Curie a Rosa Luxemburgo , desde Ada Morales a Mónica Carranza, desde Margarita Barrientos a Hebe de Bonafini, desde Julieta Lanteri a Nora Cortiñas , desde Estela Barnes de Carlotto a Lucy de Cornellis, desde las madres del dolor o las de Cromañón a las madres de las víctimas del gatillo fácil, desde Camila a Indira Ghandi, desde Margarita Yourcenar a Alfonsina Storni, desde Sor Juana Inés de la Cruz a Marta Pelloni, desde Laura Ginsberg y Diana Malamud a Eva Giberti, desde Clara Zetkin a Flora Tristán, desde Azucena Villaflor a Rigoberta Menchu, Premio Nobel de la Paz, desde la Delfina a Margarita Weild, desde Silvia Bleichmar a Cristina Fernández, desde la madres de Plaza de Mayo a las Abuelas de la Plaza histórica.
Algunos referentes, entre miles, que hicieron posible el derecho al voto, el acceso a la producción, el aporte a la literatura y a la ciencia, a la política y a revolución.
Las que enfrentaron al poder omnipotente, las que perforaron regímenes feudales, las que impidieron que le remataran sus campos, las que criaron a sus hijos, sostuvieron a su hogar y se sumaron y encabezaron movimientos sociales. Las que aportan sus ideas y su entusiasmo en los piquetes, en las fábricas autogestionadas, en las Asambleas Barriales. Las que contribuyeron desde el anonimato, las que derrotaron a las derrotas, las que superaron el cansancio de la doble jornada, de las noches en velas, de los hijos enfermos, de los hijos desaparecidos.
Inclaudicables militantes de la vida, dan vida y luchan por un mundo diferente. Como aquellas 129 obreras de una fabrica textil, que fueron quemadas en un incendio intencional , por el inconcebible hecho de reclamar por sus derechos, la jornada de ocho horas, el descanso dominical, la igualación del salario del hombre y la mujer. Sucedió un 8 de marzo cuando el siglo XX apenas marcaba 1908.
EL Día instituido es una jornada de lucha que recuerda el bárbaro crimen perpetrado por un empresario textil, en la fabrica Cotton de Nueva York. Es un homenaje a todas las compañeras que intentaron e intentan cambiar la historia. La igualdad de la mujer aun es precaria, la remuneración es menor, y la discriminación persiste. Zonas del planeta permanecen inmunes a los avances conseguidos. Otras sometidas a los fundamentalismos religiosos continúan en la noche de la barbarie. En África, la ablación del clítoris constituye un procedimiento corriente. A pesar de todo, se avanzo mucho, pero mucho es lo que falta recorrer. En nuestro país, los hechos más importantes, las gestas más conmovedoras, las acciones mas audaces, de los últimos treinta años fueron protagonizados por mujeres, a las que el dolor y las injusticias arrancaron de sus actividades cotidianas para convertirse en protagonistas inclaudicables del escenario público.
Parodiando al Inca Yupanqui del cual Carlos Marx tomó la frase : “Un pueblo que oprime a otro no merece ser libre” se puede decir: un sexo que oprime a otro no merece ser libre.
Las mujeres, como dicen los chinos, buscan la mitad del cielo. Cuando lo consigan, la otra mitad será liberada de la maldición del opresor, que paradojalmente, la mayoría de las veces padece a su vez relaciones de opresión. Por ahora, como en la novela de Marcel Proust, se está “En busca del tiempo perdido”. La larga marcha está fortalecida por los logros alcanzados y lejos aún de la imprescindible igualdad. En esa larga marcha, el día internacional de la mujer es apenas un recordatorio de una lucha inconclusa.
08-03-2011
05 marzo 2011
CUANDO EL APOYO PERJUDICA
MARIO VARGAS LLOSA Y LA FERIA DEL LIBRO
La Feria del Libro es un evento fundamentalmente comercial con aristas culturales y la suma de ambos constituye un hecho político. Está organizada por la Fundación El Libro, que según su página web es una “Entidad civil sin fines de lucro que está constituida por la Sociedad Argentina de Escritores, la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, el Sector de Libros y Revistas de la Cámara Española de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines, y la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines.”
Como puede observarse en su composición, los intereses comerciales superan largamente a los literarios.
Iniciada en 1974, la actual es la trigésima séptima realización. El permanente incremento de la concurrencia, generalmente abultada intencionalmente por los organizadores, constituye un hecho de indudable impacto. Una parte no cuantificable de la concurrencia acude como si fuera a un shopping. Son aquellos que raramente visiten una librería durante el año y creen ingenuamente que en la Feria comprarán libros a mejores precios. La mayor parte de los eventos culturales son presentaciones de libros, práctica generalizada en los últimos años y que es un auto homenaje que el autor se regala en compañía de amigos con el beneplácito y auspicio de la editorial. Eso no desmerece su significación como hecho cultural y comercial sin dejar de mostrar la hechura del mismo.
La entidad organizadora invitó para su inauguración al notable escritor peruano nacionalizado español Mario Vargas Llosa. Es la primera vez que la misma tendrá como protagonista a alguien que no es argentino. Los organizadores, fundamentalmente poderosos intereses comerciales vinculados al libro, no fueron precisamente ingenuos al colocar al Premio Nobel como protagonista principal. Matan dos pájaros de un solo disparo: aseguran una estruendosa repercusión internacional y concretan una provocación hacia el gobierno. Así como el autor de “Conversación en la catedral” (en mi opinión, largamente su mejor libro), es un brillante escritor, pero cuando incursiona en la política es un pensador pedestre, carente de un pensamiento original y sólo repetidor de una larga retahíla de lugares comunes del pensamiento neoliberal, alineado con intereses económicos que representa como los del grupo español Prisa.
Nada queda de aquel escritor izquierdista. Como buen converso, sobreactúa su viraje. Vitupera todo lo que signifique populismo y apoya a los gobiernos que asumen políticas neoliberales.
El escritor que reivindica en la literatura las luchas por la liberación y contra el colonialismo en el pasado (“Guerra del fin del mundo”, “El sueño del celta”) cuando baja a la realidad que lo circunda es un apologista del colonialismo. En ese devenir de su pensamiento, ha tenido análisis descalificadores sobre la Argentina y sobre el kirchnerismo. En ese contexto, un grupo de escritores entre los que figuran Horacio González, José Pablo Feinmann, Ricardo Forster, Mario Goloboff, Horacio González, Juano Villafañe y Vicente Battista, emitieron una declaración que en su parte sustancial afirma: “Convertido desde hace años en vocero de los grupos multinacionales editoriales y mediáticos, de un supuesto “liberalismo” de sometimiento y depredación, y de la oposición a lo que ellos denominan “gobiernos populistas” en América Latina, Mario Vargas Llosa se ha ensañado de modo muy particular con nuestro país y nuestra sociedad, en declaraciones ampliamente difundidas por esos mismos medios. En consecuencia, nos parece que dicha designación es no sólo inoportuna sino también agraviante para la cultura nacional y para con las preferencias democráticas y mayoritarias de nuestro pueblo.” También apareció una carta de Horacio González en el mismo sentido.
Este es un caso claro de cuando el apoyo al gobierno para defenderlo lo termina perjudicando. Eso lo entendió rápidamente la Presidenta de la Nación quién le pidió a Horacio González, director de la Biblioteca Nacional y el único de los firmantes funcionario público, que retirara la carta que había remitido. Así lo hizo González, quien en una segunda carta escribió: “He percibido que la discusión corre el riesgo de ser presentada como una vía para limitar la palabra de un escritor, que siempre leímos como el buen novelista que es, y cuestionamos como especial promotor de interpretaciones inadecuadas sobre la política y la sociedad argentina….. Esta mañana he recibido un llamado de la Sra. Presidenta de la República en el sentido de afirmar la sustancia, la forma y la pertinencia del debate democrático en todos los planos de su significación. En ese sentido me ha pedido, en mi carácter de director de la Biblioteca Nacional, retirar la carta que anteriormente les he enviado, en la que proponía que el Sr. Vargas Llosa diera su conferencia, pero no en carácter de acto de inauguración de la Feria. La Sra. Presidenta me hizo conocer su opinión respecto de que esta discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido. Tal como me lo ha expresado, no es concebible la vida literaria y el compromiso con la ensayística social sin un absoluto respeto por la palabra de los escritores –o de cualquier ciudadano–, cualquiera sea su significación o intención. Les escribo comunicándoles este diálogo con la Presidenta en la certeza de que estamos comprometidos en toda discusión que sirva para dar más cualidades a la vida democrática, como este intercambio de cartas también lo certifica.”
Está claro que la Presidenta percibió con olfato político que la actitud de Horacio González y el grupo de escritores e intelectuales era funcional a la prédica y declaraciones que sobre el país y su gobierno despliega Vargas Llosa y que eso daría pasto a la prensa internacional y a la hegemónica local para convertir un hecho menor en un escándalo de proporciones.
Ya estaban listos y es fácil de demostrarlo. El periodista y escritor español Juan Cruz escribió el 2-03-2011 en La Nación: “Si Borges y Onetti se hubieran juntado para describir lo que acaba de suceder con Vargas Llosa y la Feria del Libro de Buenos Aires no habrían encontrado este argumento en la mezcla de sueño y desgano con la que ambos se enfrentaron al desdén del mundo.” El editorial del mismo diario el día siguiente dice entre otras cosas: “Por el bien y el honor de la cultura argentina, es de desear que el premio Nobel no se desanime -ya conoce el paño-, venga a inaugurar la Feria del Libro 2011 y les dé a sus lectores y a todos los argentinos que saben apreciar la coherencia y la libertad de su pensamiento el gusto enorme de recibirlo una vez más.”
Debe quedar claro, entonces, que las posiciones ideológicas no son óbices para inaugurar la Feria del Libro. Que las actitudes agraviantes hacia la Argentina y su gobierno convierten la designación de Vargas Llosa en una provocación que rinde fuertes dividendos comerciales.
Que presionar para que no se cumpla el objetivo de los organizadores es hacerles el juego.
Y por eso la actitud de la Presidenta es políticamente impecable.
Los intelectuales como José Pablo Feinmann, Ricardo Forster u Horacio González deberían desafiar a Mario Vargas Llosa a un debate público a realizarse en la Feria del Libro sobre los modelos populistas y los neoliberales. Ese sería el lugar y el momento para poner al desnudo la endeblez argumental del Premio Nobel. Es altamente probable que el ex candidato a presidente arrugue y que el debate no se realice por abandono del propagandista neoliberal.
De aquí a octubre, el gobierno deberá sortear muchas situaciones en donde las trampas y las zancadillas estarán a la orden del día. Y los que quieran ayudar, deberán tener cuidado de que sus actitudes de apoyo no terminen perjudicando.
03-03-2011
Las fotos de la Feria del libro fueron extraídas del "Sitio de Laura"
TODOS LOS LOS DERECHOS RESERVADOS . Hugo Presman. Para publicar citar la fuente
01 marzo 2011
LOS MUERTOS NO CUMPLEN AÑOS
Desde hace unos pocos años se han empezado a reemplazar, en casos emblemáticos, la conmemoración del nacimiento de una persona muerta por el festejo de su cumpleaños como si estuviera viva.
Así los 7 de mayo aparecen expresiones como ¡ Feliz cumpleaños Evita! o el 25 de febrero se ha podido leer o ver deseos como ¡Feliz cumpleaños Néstor! Resultan comentarios que violentan la racionalidad, que pueden comprenderse, en algunos casos, por la emoción que despierta el cariño y el reconocimiento de las figuras mencionadas.
Los argentinos solemos conmemorar la muerte de figuras reconocidas. Así, sucede con dos protagonistas fundamentales, en todas las interpretaciones históricas, como San Martín y Belgrano. Así acontece con el feriado del 17 de agosto, aniversario de la muerte de San Martín o el 20 de junio, donde se recuerda el día en que murió Belgrano. Los norteamericanos, en cambio, ubican los aniversarios en la fecha de nacimiento de quienes reconocen como sus próceres.
No es lo mismo rendir homenaje a una figura histórica en el día de su nacimiento que celebrarle su cumpleaños. La fiesta de cumpleaños es una celebración de la vida. El cumpleañero festeja haber sumado un año más a su vida y apaga las velitas que son el símbolo del tiempo transcurrido y acumulado. Muchas veces y como exteriorización patética de la colonización pedagógica, se canta el feliz cumpleaños en inglés.
Es de perogrullo, una obviedad que no necesita explicación, que un muerto no puede tener cumpleaños, porque ya no acumula años de vida. Es una violación de la lógica más elemental desearle a alguien muerto que tenga en su tumba un ¡Feliz cumpleaños! Siguiendo esta tergiversación reciente, puede llegar a suceder que cuando alguien acompañe a un amigo o familiar muerto al cementerio y obnubilado le pueda decir: “ Te deseo una larga y feliz vida.” Tal vez en este caso se aprecie con mayor nitidez la falacia.
Si el error es comprensible en un militante sin necesidad de justificarlo, resulta incomprensible en periodistas y columnistas reconocidos.
Tal vez convenga recordar, una vez más, las palabras de Samuel Clemens, quien ingresó a la historia de la literatura con el nombre de Mark Twain: “ La diferencia entre una palabra casi justa y la palabra justa no es una pequeña cuestión, es como la diferencia entre una luciérnaga y la luz eléctrica”
26-02-2011
TODOS LOS LOS DERECHOS RESERVADOS . Hugo Presman. Para publicar citar la fuente.
22 febrero 2011
HISTORIA Y POLITICA
Bicentenario del nacimiento de Sarmiento
La visión que se tenga sobre el pasado condiciona los posicionamientos del presente. El autor de “1984” , el escritor inglés George Orwell sostenía: “Quién controla el pasado controla el futuro; quién controla el presente controla el pasado.”
El martes 15 de febrero los diarios hegemónicos, junto con páginas y suplementos conmemorando el bicentenario del nacimiento de Sarmiento titulaban editorialmente sobre el avión norteamericano cuyo cargamento fue verificado. La Nación decía: “Grave escalada en el conflicto con EE.UU. por el avión militar” y en la bajada sostenía: “Timerman acusó al gobierno de Obama de intentar introducir material “sospechoso” y vinculó el decomiso con la lucha contra el terrorismo; Washington exigió la devolución de la carga y calificó de “vergonzoso” el trato recibido”. En la parte inferior izquierda de su tapa el título era: “Sarmiento, ese hombre del pasado que sigue desafiando el presente. Sus ideas para el progreso fueron visionarias y cuestionan el rumbo de la Argentina moderna.” Clarín del mismo día afirmaba en su portada: “EE.UU, “perplejo y preocupado” por la requisa del avión” En la bajada se puede leer: “Así lo señaló el vocero del Departamento de Estado. Fuentes de la diplomacia norteamericana dijeron además que el material requisado era un entrenamiento policial aprobado por Timerman y Garré. Argentina presentó su protesta formal” Y a continuación en letras rojas: “Otra vez, una interna del gobierno empujó la decisión”. En la parte superior y debajo del nombre del diario: “Sarmiento, el hombre que soñó un país. Suplemento especial por su bicentenario”
Los diarios oficialistas tuvieron compartimientos parecidos. “Página 12” omitió el bicentenario y tituló: “Fuera de la ley” y en la bajada: “La Cancillería expresó su “más enérgica protesta” por la carga no declarada del avión de la fuerza aérea norteamericana, mientras el subsecretario de Estado de ese país, Arturo Valenzuela, aseguró que no había “nada fuera de orden” y cuestionó la requisa argentina. El canciller Héctor Timerman indicó que “ Estados Unidos debe respetar las leyes argentinas.” A su vez “Tiempo Argentino” tituló: “ EE.UU, “perplejo” por tener que acatar la ley argentina” y en un recuadro pequeño “Sarmiento. Nació hace 200 años pero su obra sigue generando amores y odios”
No hay la menor casualidad en la forma en que los medios hegemónicos y oficialistas trataron un hecho del presente y una recordación del pasado. Intentaré explicarlo.
DOS MODELOS EN PUGNA
Desde 1810 en lo que hoy es la Argentina se enfrentaron dos modelos antagónicos. Confrontaron a lo largo de las sangrientas guerras civiles que duraron seis décadas. Se impusieron los comerciantes del puerto de Buenos Aires y los hacendados de la Provincia. Fueron derrotadas las artesanías y pequeñas industrias del norte argentino representadas por caudillos como el Chacho Peñaloza y Felipe Varela entre otros. Triunfó un modelo de colonia agropecuaria complementaria de la metrópoli británica. En la división internacional del trabajo la Argentina quedó como el granero e Inglaterra la industria. Parecía que el modelo de economía primaria exportadora sería eterno, pero por las hendiduras producidas en el mismo durante las crisis del capitalismo mundial fue surgiendo el modelo de sustitución de importaciones que engendró al peronismo y que a su vez incluyó y dignificó a los descendientes de los derrotados de la guerra civil del siglo XIX. Contra este modelo y su expresión política se hicieron los golpes de 1955, 1966 y 1976, se bombardeó Plaza de Mayo, se fusiló clandestinamente y cuando todo eso fue insuficiente se recurrió al terrorismo de estado. Lo que quedaba en pie lo remató el menemismo con apoyo popular mayoritario. El modelo de rentabilidad financiera, la versión de fin de siglo de las ilusiones del Centenario, concluyó en la peor crisis económica que padeció el país. De esas ruinas en que se entrelazaban la pobreza y la indigencia de una magnitud nunca conocida, con fragmentación social y clubes del trueque, con múltiples monedas y desvaríos que iban desde la posibilidad de intervención del país a cargo de un comité de técnicos propuesto por el economista Rudi Dornbusch, hasta la dolarización y la banca off-shore, desde la posibilidad de amputación territorial a Ezeiza como única salida, surgió el kirchnerismo, una mezcla de ruptura fuerte y continuidad en otros aspectos con la década del noventa. Pero por encima de continuidades y ruptura, la música del kirchnerismo en sus aspectos más revulsivos para sectores del establishment, fue una apuesta para retomar banderas de los movimientos populares del siglo XX y de las enarboladas por los derrotados del siglo XIX. Y eso produjo una reacción visceral de muchos de los dueños tradicionales del país que añoran al primer Centenario, con el apoyo popular de sectores medios enajenados ideológicamente, que evocan la década del noventa. A ambos los une una común vocación de colonia.
SARMIENTO Y SU ÉPOCA
La historia oficial fue escrita por uno de los triunfadores del siglo XIX, Bartolomé Mitre, quién dejó de guardaespaldas al diario En su distribución de héroes y réprobos, Sarmiento fue levantado como el símbolo de la educación, omitiendo los aspectos más revulsivos y reprobables de su actuación política.
Escribió Jorge Abelardo Ramos en su libro “Revolución y Contrarrevolución en la Argentina ”:Ya está el loco Sarmiento en el poder. Había soñado en ese momento único desde los años de soledad y destierro. Sanjuanino aporteñado, talentoso instrumento de la oligarquía porteña, puño implacable de Mitre en la extirpación de los caudillos y el gauchaje….admirador de los anglosajones y de su idioma y cofundador de nuestra literatura con José Hernández …Estamos frente a un hombre, contradictorio, vital, creador, y provinciano al fin. …Lo odió a Facundo, porque Facundo, era la realidad sin afeites del medio histórico provinciano del cual él mismo surgía. Al rechazar esta sociedad, Sarmiento expresó como nadie la ambición provinciana de sustituir la lanza por el rémington y la escuela. Fue un burgués sin burguesía, maestro iletrado que hizo su cultura a poncho, que no fundó escuelas (según ha probado Avellaneda en carta famosa) pero quiso fundarlas y peleó por ellas. Alberdi y Sarmiento fueron los intelectuales más notables producidos por el interior, aunque la diferencia entre ambos radica en que Sarmiento transigió sistemáticamente con la oligarquía porteña, para poder vivir y expresarse; Alberdi, por el contrario, a partir de su colaboración con Urquiza y la Confederación , fue extirpado del mapa político del país donde se le rehusó todo. Sin embargo la burguesía comercial porteña, que utilizó muchas veces a Sarmiento, no lo asimiló por entero”
Personalidad apasionante, fue capaz de enlazar en sus contradicciones, la pedagogía de la violencia más profunda y despiadada con un conocimiento detallado de las teorías de Darwin a las que adhirió. Escritor notable, los aspectos positivos de su desmesura le llevó a concebir los bosques de Palermo, que aún hoy son el principal pulmón de la ciudad.
Fomentó la inmigración, aunque tenía conceptos muy peyorativos hacia ellos. De los árabes decía: “una canalla que los franceses corrieron a bayonetazos hasta el Sahara.” A los italianos los llamaba “gringos bachichas”; de los españoles no quería oír hablar y de los judíos: “¡Fuera la raza semítica! ¿O no tenemos derecho para hacer salir a estos gitanos que han hecho del mundo su patria?” Con relación a los aborígenes escribió: “¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa calaña no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso. Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. (“El Progreso”, 27 de septiembre de 1844)
SARMIENTO VISTO DESDE EL PRESENTE
Mientras en “Tiempo Argentino”, Mario “Pacho” O Donnell opina: “Sarmiento fue el portavoz de los vencedores de las guerras civiles, el promotor del proyecto de organización nacional elitista, porteñista, antipopular”, Luis Alberto Romero en el suplemento especial de Clarín, adscribiendo en todo a la versión de la historia oficial escribe: “Observó la ciudad de Santiago, la única importante que conocía cuando escribió Facundo, e imaginó el conflicto profundo entre lo urbano y lo rural, la civilización y la barbarie…..En cambio en los Estados Unidos conoció el porvenir: un capitalismo pujante y una sociedad democrática, donde los patricios se confundían con los plebeyos, y todo el mundo usaba el mismo tipo de sombrero, confeccionado en una próspera fábrica de Filadelfia”. Parece increíble la torpeza del razonamiento de Romero. Es 1845, por lo tanto aún no se había librado la guerra de secesión. La esclavitud estaba en su apogeo pero Romero imagina una sociedad democrática en que se confundían patricios con plebeyos. En cuanto a los sombreros, eso permitió que al librarse la batalla decisiva entre los dos modelos, el norte industrial triunfara sobre el sur algodonero y tabacalero y eso determinó el posterior desarrollo capitalista norteamericano. Aquí triunfaron el equivalente a los algodoneros y tabacaleros norteamericanos de los cuales es tributario el pensamiento y la visión de la historia de Luis Alberto Romero, hijo del también historiador José Luis Romero, el rector de la Universidad de Buenos Aires después del golpe fusilador de 1955, divulgador de la historia oficial. Las piezas encajan con absoluta precisión.
SARMIENTO Y LAS ALTERNATIVAS ACTUALES
El gobierno nacional no omitió el bicentenario del nacimiento de Sarmiento pero lo ninguneó hasta volverlo invisible. Cristina Fernández ha dado reiteradas pruebas de adscribir a posiciones revisionistas.
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lo alza como el icono de la historia oficial y establece la obligatoriedad de cantar en los actos el Himno a Sarmiento. Es posible que Mauricio Macri se inspire en estos pensamientos de Sarmiento cuando exhibe su “sensibilidad” social: “Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se han de morir, que se mueran: porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad de que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus defectos? Los huérfanos son los últimos seres de la sociedad, hijos de padres viciosos, no se les debe dar más que de comer”. (Del discurso en el Senado de la Provincia de Buenos Aires, 13 de septiembre de 1859).
CIVILIZACIÓN O BARBARIE
Arturo Jauretche la consideró la zoncera madre de todas las zonceras. Es la que se imparte desde que el chico es escolarizado. Si no se sale de este cepo, el ciudadano quedará imposibilitado de entender la realidad de su país. La civilización es lo extranjero. La barbarie es lo local. A su vez dentro del propio territorio, la civilización es lo urbano y las clases altas. La barbarie es lo popular. La civilización, en el siglo XIX son Rivadavia y Mitre; la barbarie es Facundo Quiroga, Artigas, el Chacho, Ramírez, Felipe Varela. En el siglo XX, la barbarie serán Yrigoyen y Perón. La civilización Uriburu, Justo, Aramburu, Rojas. El peronismo hará la transmutación de la barbarie a la civilización con Carlos Menem del cual podría decirse las mismas frases que transcribimos de Jorge Abelardo Ramos con relación a Sarmiento, cambiando sólo su origen provinciano: “Riojano aporteñado, talentoso instrumento de la oligarquía porteña….la burguesía comercial porteña, que utilizó muchas veces a Menem, no lo asimiló por entero”
Si no se sale del esquema sarmientino, el cabecita negra es detestable, el inmigrante latinoamericano pobre, un peligro; hay que cuidarse de los jóvenes en lugar de cuidar a los jóvenes; una exteriorización de sapiencia es la autodenigración y la admiración de lo foráneo.
Esto está explícito en muchos de los escritos de Sarmiento: “Tengo odio a la barbarie popular la chusma y el pueblo gaucho nos es hostil”. (”El Nacional”, 3 de febrero de 1857). “El plan definitivo: asegurar los principales puntos de la República con batallones de línea, o lo que es lo mismo, apoyar a las clases cultas con soldados contra el levantamiento del paisanaje”. (Del Archivo Mitre).
Algunas de las expresiones de Sarmiento, las utilizó el poder no sólo en el siglo XIX sino en las etapas más negras del siglo XX: “No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla, incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos”. (Carta a Bartolomé Mitre, 20 de septiembre de 1861).
En cuanto a las prácticas democráticas, quedan delineadas en una carta de Sarmiento a Domingo Oro el 17 de junio de 1857 “Fue tal el terror que sembramos en toda esa gente, la oposición con éstos y otros medios …. Los gauchos que se resistieron a votar por los candidatos del gobierno fueron encarcelados, puestos en el cepo, enviados al ejército para que sirviesen en la frontera con los indios y muchos de ellos perdieron el rancho, sus escasos bienes y la mujer”. Este es el drama que refleja José Hernández en el Martín Fierro.
HISTORIA Y POLÍTICA
Las tapas de los diarios hegemónicos que transcribimos al principio de esta nota tienen una explicación que viene del fondo de la historia. Representan a los herederos de los ganadores del siglo XIX. Se auto consideran expresión de la civilización contra la barbarie populista. En un enfrentamiento con los EE.UU, aún menor como el mencionado, expresarán los intereses del imperio admirado, si al gobierno nacional lo consideran expresión populista. Exagerarán como Joaquín Morales Solá quién considera el incidente más grave aún que la anticumbre de Mar del Plata (un verdadero hito que la historia recogerá como un símbolo del ejercicio de la soberanía)
La clase dominante argentina pero no dirigente, es dura hacia abajo y genuflexa hacia el amo imperial. Muchas franjas de clases medias adoptan la misma actitud en una doble rendición hacia los de arriba de adentro y de afuera. Expresan una cultura adquirida a través de la educación formal y remachada desde los medios hegemónicos que representan al poder económico. Esos que según sostenía el dirigente negro norteamericano Malcolm X: “Si no estás prevenido ante los medios de comunicación te harán amar al opresor y odiar al oprimido”
Por eso resulta natural que Clarín y La Nación se opongan al gobierno abrazados al recuerdo y pensamiento de Sarmiento, cuya envergadura era sin embargo muy superior a los pigmeos que lo recuerdan instrumentalmente.
20-02-2011
TODOS LOS LOS DERECHOS RESERVADOS . Hugo Presman. Para publicar citar la fuente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













