28 septiembre 2026

“Somos argentinos, vinimos a quedarnos”


 Por Gustavo Campana

28 de septiembre de 2026 - Página 12


se cumplen 60 años del operativo condor en malvinas Imagen Web

Miguel Ángel Zavala Ortiz integró el bloque radical de diputados a partir de 1948. Tres años después se unió a los militares que comandaba Benjamín Menéndez para intentar sin suerte llevar a cabo un golpe de Estado. Como ministro de Relaciones Exteriores de Arturo Illia, en diciembre del 64 fue el encargado de frenar en Río de Janeiro el avión que regresaba a Perón del exilio.

Uno de los máximos cultores del gorilismo logró, junto a Lucio García del Solar y Bonifacio Del Carril, que las Naciones Unidas aprobaran el 16 de diciembre de 1965 la histórica Resolución 2065. Por 45 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones, la Asamblea admitió la existencia de una disputa e invitó a los dos gobiernos a reanudar sin demoras “las negociaciones para hallar una solución pacífica al problema, teniendo presente los intereses de la población de las islas”. La ONU reconoció que el caso Malvinas se encuadraba en lo expresado en la resolución 1514: eliminar toda forma de colonialismo en el planeta.

Las potencias coloniales europeas salieron muy frágiles de la Segunda Guerra Mundial y paralelamente crecía el panafricanismo, que desde principios del siglo XX peleaba por el fin del racismo y reclamaba el derecho a la autodeterminación. A lo largo de la década del 60, 17 países africanos sometidos por Francia, Gran Bretaña y Bélgica cerraron el peor capítulo de su pasado esclavista.

Gran Bretaña comenzó a dialogar con los kelpers en enero del 66 para fijar su posición en la primera reunión mano a mano con Argentina. El Comité de las Islas presionó sobre el Foreign Office para que, en lugar de sus “intereses”, se tuvieran en cuenta sus “deseos” y, aceptado el cambio, se puso nuevamente en marcha la vieja táctica británica de dilatar decisiones sobre soberanía indefinidamente.
La línea de tiempo a veces suele ser premonitoria. Después del golpe de Estado de 1966, el sucesor de Zavala Ortiz fue Nicanor Costa Méndez. El mismo titular de Relaciones Exteriores de Galtieri durante la guerra primero ocupó el cargo con Onganía y participó de las primeras conversaciones anglo-argentinas entre 1966 y 1968.

Mientras tanto, la militancia peronista resistía. Sufría desde hacía una década la condena del decreto 4161, que había generado proscripción, persecución, cárcel y exilio. Las respuestas eran sabotajes, huelgas y toma de fábricas.

El 12 de agosto del 63, la Juventud Peronista robó el sable corvo de San Martín del Museo Histórico Nacional. La acción amplificó el ridículo que protagonizaba José María Guido, la formalidad de un presidente civil que, después del golpe que terminó con Frondizi, se mostraba como un bálsamo constitucional a punta de bayoneta de las tres fuerzas armadas. El 28 de agosto lo devolvieron. La demostración de fuerza se había consumado con éxito.

Miguel Fitzgerald voló a las Islas Malvinas en 1964 con un avión Cessna 185 bautizado “Don Luis Vernet”. Salió desde Río Gallegos y aterrizó en el hipódromo de Puerto Stanley. Colocó una bandera argentina y exigió ser recibido por el gobernador británico para reclamarle nuestra soberanía sobre el archipiélago. En la capital malvinense, Fitzgerald solo estuvo unos 15 minutos, pero seguramente inspiró un plan mucho más grande dos años después.

 se cumplen 60 años del operativo condor en malvinas Imagen Web

El 28 de septiembre de 1966, Dardo Cabo, junto a 18 jóvenes militantes de distintas tradiciones peronistas, llevaron a cabo el “Operativo Cóndor”, una ocupación simbólica coincidente con la visita al país de Felipe de Edimburgo dos días antes.

Desviaron un Douglas DC-4 de Aerolíneas Argentinas que había partido de Buenos Aires con destino a Río Gallegos. En la máquina volaba el gobernador de facto del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, el contraalmirante José María Guzmán.

Aterrizaron en Malvinas, desplegaron siete banderas celestes y blancas y cantaron el himno nacional. A Puerto Stanley lo rebautizaron “Antonio Rivero”.

Cabo y María Cristina Verrier fueron a la casa del gobernador y le plantearon que, como argentinos, habían llegado a Malvinas para quedarse. Después se refugiaron en el avión de Aerolíneas hasta las 18:00 del viernes 28. Cuando se entregaron, los británicos los llevaron a la iglesia. A las 14:00 del día siguiente fueron trasladados al buque Bahía Buen Suceso para ser juzgados en Ushuaia. Pagaron con cárcel la osadía de molestar al imperio británico. Casi todo el grupo fue condenado a nueve meses, pero por contar con antecedentes penales, Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez pasaron tres años en prisión.

A fines de septiembre, Cabo se había reunido con Héctor Ricardo García, el creador del diario Crónica. Lo invitó a subirse a un avión con destino a Santa Cruz y solo le dijo que algo muy importante iba a pasar ese día. El Gallego se la jugó y, con su cámara fotográfica en el bolso, fue uno de los 42 pasajeros del mítico vuelo y el testigo periodístico de la misión. Cuando regresó, el título de su cobertura, publicada en tres capítulos, fue “Yo vi flamear la bandera argentina en las Malvinas”.

Al frente de la operación estuvieron Dardo Cabo, periodista de 25 años, y Alejandro Giovenco, nacionalista católico de 21. El grupo lo integraban Cristina Verrier, Juan Carlos Rodríguez, Víctor Chazarreta, Pedro Tursi, Pedro Bernardini, Edelmiro Jesús Ramón Navarro, Edgardo Salcedo, Andrés Castillo, Juan Bovo, Fernando Aguirre, Ricardo Ahé, Luis Caprara, Norberto Karasiewicz, Fernando Lisardo, Ramón Sánchez y Aldo Ramírez. Cabo y Verrier se casaron en la cárcel de Ushuaia.
Un grupo heterogéneo, pero que portaba una conciencia malvinera uniforme, alimentó en los 70 a las dos grandes veredas de la interna. Algunos fueron Montoneros; otros, de la Concentración Nacional Universitaria; unos, guardaespaldas de la cúpula de la UOM y algunos, integrantes de la Juventud Trabajadora Peronista.

El 6 de enero de 1977, Dardo Cabo fue arrancado de la cárcel de La Plata y asesinado por la última dictadura. Sus compañeros Pedro Cursi (históricamente Tursi, como figura arriba) y Edgardo Salcedo fueron desaparecidos; Juan Carlos Rodríguez fue asesinado por la Triple A y Andrés Castillo recuperó la libertad luego de estar secuestrado en la ESMA.

“Recuerdo con mucha emoción el día que María Cristina Verrier vino a entregarme las banderas y a decirme el destino de dos de ellas. La más embarrada, la más sucia, la que más había flameado, para el mausoleo de Néstor en el Sur. La otra, para la Capilla de la Virgen de Itatí en Corrientes”. Cristina Fernández de Kirchner, en la inauguración del Museo Malvinas en 2014.

Septiembre de 2026. Los libertarios quitaron del Museo una de las siete banderas de los cóndores. Antes habían hecho lo mismo con la imagen de Delia Giovanola cuando, en una ronda de las Madres de abril del 82, tenía en su mano aquel cartel que decía “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”. Por último, sacaron el nombre del excombatiente Orlando Pascua al auditorio. Siguen creyendo que pueden reescribir la historia y que el negacionismo algún día terminará con la verdad. Sin embargo, la “Operación Cóndor”, 60 años después, está más viva que nunca.

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