07 agosto 2026

HABLEMOS DE SOBERANÍA

Compartimos un excelente trabajo del Sindicato de Dragado y Balizamiento. Preciso, claro y profundo es un excelente aporte al debate colectivo, tan imprescindible en esta época que un gobierno despiadado actúa como un ejército de ocupación destruyendo toda la Argentina moderna   

Hace tiempo que la Argentina dejó de pensar en términos soberanos. La adhesión al régimen de dependencia propició el escenario para que el liberalismo, tanto en su vertiente conservadora como progresista, imponga el paradigma materialista que propicia la disolución nacional. El abandono sistemático del pensamiento estratégico funcionó como ancla para estancar todo vestigio de crecimiento integral y humanizado. 

El abordaje de la cuestión soberana termina por ser retardatario en tanto y en cuanto, no se referencia en la cuestión nacional. Esto se torna evidente cuando se intenta abrir el “debate” sobre las vías navegables. Por lo general, el punto de partida es la denuncia moral que pretende dilucidar un entramado de negocios complejos adornada por discursos engalanados por el vocerío de improvisados analistas que poco y nada conocen sobre el tema. Esta constante, ha permitido desviar el foco de atención para desatender la cuestión de fondo. Sin políticas que piensen al transporte en términos soberanos, más allá de las estructuras de negocios, la discusión fluctuará entre las buenas intenciones y la soberbia intelectual. 

Por eso la discusión es confusa porque la política económica está en manos del mismo capital que mantiene el control sobre el comercio exterior dejando al descubierto el desequilibrio que sujeta a la Argentina a los condicionamientos externos. De modo tal, que cualquier decisión política que se tome relacionado con la trazabilidad de las vías navegables está determinada por esta sujeción. Por lo tanto, es necesario distinguir entre lo primario y lo secundario y poder, de una buena vez entablar una verdadera discusión. 

Durante los años del gobierno nacional y popular lo advertimos, no como esclarecidos, sino como hombres de trabajo que conocemos el entramado que subyace en nuestra actividad. Al mismo tiempo, es necesario entender que cuando se aborda este tema, hablamos de trabajo argentino y de trabajadores argentinos especializados y capacitados para llevar adelante este tipo de tareas porque cuando hablamos de profundizar canales, batimetrías, balizamiento e hidrografía, estamos reconociendo una actividad que al estar monopolizada por el estado 100% hasta los ’90 siempre estuvo representada por DRAGYBAL… en tiempos donde nadie se ocupaba del medio ambiente y mucho menos de los salarios o la profesión.

 No caben dudas que la vía navegable troncal Paraná-Paraguay es un espacio de disputa geopolítica y económica y lo es también, en relación a las culturas regionales. A lo largo de un período importante de nuestra historia, el espectro político, dejó de mirar la extensión territorial más allá de la Pampa húmeda. La expresión ideológica del bloque agro-exportador condensó los ejes materiales del desarrollo y el crecimiento subordinando las fuerzas productivas a los negociados estructurales de la oligarquía. La Patria, dejó de tener sentido en la medida que la visión programática se alejó de la plataforma marítima y entregó los recursos al capital extranjero. Lo cual alentó el crecimiento del tráfico marítimo y fluvial a través de una integración vertical que desplazó a la bodega argentina y a sus tripulaciones, en favor de la extranjerización de la navegación interior y de la marina mercante. Esto no fue producto de la casualidad. Fue y es una decisión política instrumentada por los actores económicos que ejercen el dominio sobre el comercio exterior argentino. El ejemplo elocuente es que, durante los gobiernos de carácter nacional y popular, no hubo intención alguna de derogar el decreto 817/92, que se firmó durante el menemismo, dejando los puertos, las vías navegables y la industria naval librados al libre juego de la oferta y la demanda. 

El trazado fluvial está subordinado a la concentración del comercio exterior. Por lo tanto, resulta difícil hablar de soberanía cuando el bloque agroexportador maneja aproximadamente 35.000 millones de dólares al año; Cargill, Dreyfus, ADM, COFCO, Vicentín, son algunos de los nombres propios que gestan la dependencia de un país que no ha logrado alcanzar una verdadera independencia económica. En el régimen de Javier Milei encuentran algo más que una alianza. 

El modelo económico libertario expresa la defensa de estos intereses. Por lo tanto, la Vía Navegable Troncal no va a estar al servicio de las necesidades regionales. ¿De qué hablamos cuándo hablamos de soberanía en nuestros ríos y nuestros mares? La falta de bodega nacional le reporta al país una pérdida aproximada de 7.000 millones de dólares en concepto de fletes. Asimismo, Argentina depende de los mercados extranjeros con los cuales se ve obligada a comercializar en situación de desventaja. 
La Ley 22.108 de 1979, impuesta por la dictadura militar de 1976, posibilitó la implementación del sistema de puertos privados bajo control de capital extranjero. De 21 terminales portuarias, 16 son explotadas por empresas transnacionales. Esto demuestra que el área portuario, fluvial, marítimo y naval, está diseñada para sustentar el modelo semicolonial que el liberalismo impuso a sangre y fuego en nuestro país. 

Hay que romper con el sentido que propaga la desinformación: la pérdida de la marina mercante, la creciente presencia del Paraguay en el cabotaje fluvial, la reducción significativa de la participación argentina en los fletes marítimos, son el síntoma de la patología que expone crudamente la ausencia de mirada estratégica. En este sentido, el dragado y el balizamiento no resulta ajeno a esa realidad como tampoco lo es el acuerdo de la Hidrovía Paraná-Paraguay.

Frente a este  proceso histórico. La acción sindical ha estado orientada a la preservación de los intereses nacionales que son los mismo que los de la clase trabajadora. Aun así, es necesario observar, en el trazado de una línea de tiempo, que existe una ausencia política que obstaculiza el desarrollo soberano de la actividad. 

En 1974, nuestra organización presentó un proyecto de autarquía de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables. Cabe destacar que la repartición fue creada en 1898 y dependía del presupuesto general, por lo tanto, su capacidad y desarrollo operativo siempre fue limitado. 

En el período 1975-1977 se construye el Canal Ingeniero Emilio Mitre, que une el río Paraná de las Palmas con el Río de la Plata, el Estado argentino adjudicó las obras iniciales a la compañía estadounidense Great Lakes Dredge & Dock Company. 

Entre los años 1980-1982 se modernizan los recursos operativos de la Dirección de Construcciones Portuaria y Vías Navegables, la inversión es superior a los 300 millones de dólares. En paralelo a instancias del complejo agro-exportador, se otorga la concesión del dragado de la vía navegable de Bahía Blanca a la empresa soviética Technoexport. (como se verá americanos y rusos no son novedad).

Hacia finales de la década del ’80 y principio de los ’90, las recurrentes crecientes del Paraná fueron la excusa perfecta para legitimar el proceso de licitación y privatización de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables. El dragado fue entonces sometido a la presión de la logística y del aumento del porte de los barcos. Al mismo tiempo, se dio inicio al proceso de transferencia de los puertos nacionales a las provincias particularmente de sus canales de accesos.

En 1995 se concesiona la Vía Navegable Troncal a la empresa Hidrovía S.A, el primer contrato estableció el mantenimiento del canal entre Puerto de Santa Fe y el km 239. A partir del 2010 se extiende la concesión y se le entrega a la empresa el mantenimiento de la vía desde el océano hasta Confluencia. (Todo ello con la participación de la bicameral).

Durante el 2008-2012, la administración Kirchner promueve un plan de recuperación de los equipos de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables. Sin embargo, las injustificadas trabas políticas y burocráticas imposibilitaron que los recursos lleguen a bordo.

Asimismo, entre los años 2021 y 2023, durante la gestión de Alberto Fernández se venció la prórroga de la concesión de la Vía Navegable Troncal. El gobierno dispuso una administración transitoria a través de la Administración General de Puertos, que asumió el control y el mantenimiento de la red troncal mediante distintos contratos de corta duración. En 2022, se creó el Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable, el mismo estuvo integrado por las provincias ribereñas: Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Formosa, Chaco y Misiones, con el objetivo de participar en las elaboración y discusión de los pliegos para una nueva licitación. El proceso no avanzó y quedó a merced de la nueva administración. Lo mismo ocurrió con la frustrada obra de construcción del Canal Magdalena.

Esta breve línea de tiempo nos permite ilustrar una gran parte del devenir histórico en la vía navegable. Como se observa, a lo largo de estos años existió una injerencia extranjera que ahondó el escenario de disputa geoestratégico. Para colmo en medio de aquel  período disparatadamente se propuso la creación de un Polo Audiovisual en la Isla Demarchi. Caído el proyecto, se abandonó gran parte de la infraestructura para ceder terreno al avance del negocio inmobiliario al sur de Puerto Madero. También se perdió una oportunidad única para requipar al país por medio de un acuerdo Estado-Estado con la República Popular China, lo que nos hubiera permitido recomponer el esquema imperante en la Vía Navegable Troncal.

La llegada de la Libertad Avanza representó el triunfo de la oligarquía sustentada por el modelo agro-exportador y el capital financiero internacional; la destrucción de los organismos estatales reconfigura el mapa que podía ensayar una ruta de  recuperación de la actividad en manos del Estado como garante de los intereses soberanos. No obstante, frente a una nueva licitación, nuestra organización sindical consiguió participar en el organismo de Control junto a distintos representantes provinciales para ejercer la defensa inclaudicable de los derechos de las y los trabajadores argentinos. 

Ningún discurso soberano tiene sentido 

si continúa subordinado a intereses que no le son propios al país. El transporte, en todas sus áreas, no puede estar desligado del modelo productivo. Por eso la Vía Navegable Troncal se convirtió en una franquicia de capitales trasnacionales, porque la política argentina renunció al sostenimiento de su proyecto soberanista. Sin soberanía política ni independencia económica no existe la justicia social. 

Alonso Baldrich, fue un militar, ingeniero, escritor y militante político argentino que, junto a Enrique Mosconi, tuvo un rol determinante en la creación de YPF, al mismo tiempo que disputó el control de los recursos nacionales a los trusts extranjeros como las compañías británicas: Royal Dutch y Anglo Persian y a la estadounidense, Standar Oil. Aseguró que el Estado debía poseer el monopolio del transporte. Lo relacionaba a la explotación del petróleo, pero su pensamiento se puede transpolar a nuestro sector. 
Al pensar lo nacional desde la perspectiva soberanista, sostuvo: “En todas partes se cree como dogma económico que el capital extranjero es indispensable para el desarrollo de los recursos naturales, y nadie parece advertir que ese desarrollo hace rico a los extranjeros y deja más pobres que antes a los naturales”. 

Es necesario recuperar ese espíritu nacional para abordar en profundidad los dramas que nos aquejan y a muchos desorientan. 

Si queremos hablar de soberanía, hablemos de todo el área portuario, marítimo e industria naval si no lo hacemos, seguiremos condenados a navegar en las tinieblas.

 

05 agosto 2026

COMO EL PAÍS, EL FÚTBOL ES UN ESFUERZO COLECTIVO*


El potrero y los clubes de barrio son las escuelas de donde surgieron tantos futbolistas que sedujeron al mundo entero. Que sean tres los futbolistas argentinos que estén entre los cinco mejores de toda la historia (Di Stéfano, Maradona, Messi), habla de lo que es Argentina en el deporte más popular del planeta.

Pero no sólo nos destacamos en el fútbol. Nuestro país ha hecho sentir su presencia en todos los deportes, en la ciencia, en la música, en la literatura, en el ajedrez, en el teatro, en el cine, en la producción industrial, en la agrícola-ganadera, en el desarrollo nuclear, en la medicina, cinco premios Nobel (tres en Ciencia); en ser uno de los países que fabrican automóviles, reactores nucleares, satélites, medicamentos, universidades de excelente nivel, un desarrollo científico a la cabeza de América Latina. 

Sectores colonizados de la población suelen referirse al país con una descalificación lapidaria: “Este es un país de mierda” Ha sucedido que han accedido al gobierno, argentinos con mentalidad de lacayos, que respondieron a los intereses triunfantes en la guerra civil argentina del siglo XIX, y los mandantes externos, Inglaterra primero, EE.UU hasta la actualidad, lo que ha  provocado en diferentes etapas, una destrucción con distintos grados de intensidad, con un accionar que intenta ser cierta esa descalificación. Una especie de remake de la campaña del desierto: el título no describía una realidad sino el objetivo consumado al finalizar la conquista.   

El peronismo represento a los descendientes de los derrotados en la guerra civil del siglo XIX convertidos en obreros industriales en el siglo XX y emergió por los límites y fisuras del modelo primario exportador. El modelo de sustitución de importaciones llevó a que el país ingresara al siglo XX. Su derrocamiento en 1955 y resurgimiento posterior mantiene la batalla entre dos modelos:   el del siglo XIX con el agregado de la valorización financiera incorporado durante la dictadura establishment-militar, viene ganando por goleada y esa es la explicación fundamental de la decadencia argentina.   



EL PRESIDENTE QUE NO QUIERE NI CONOCE A SU PAÍS

Algún día no alcanzarán las bibliotecas para explicar cómo fue presidente un personaje tan carente de todo como es Javier Gerardo Milei. Lo que le falta en valores y conocimientos le sobra en odio, en venganza, en crueldad. Una infancia desdichada podrá encontrar alguna explicación a su carencia de empatía hacia los seres humanos, pero de ninguna manera será una justificación. Sus carencias se traducen en una megalomanía impúdica y su falta de méritos intelectuales en la necesidad de permanentes reconocimientos en premios berretas otorgados por partidarios. Para ello recurre a cualquier medio desde la utilización de plagio en sus libros a adicionar un Doctorado a su nombre, cuando es meramente un Doctorado Honoris Causa otorgado por el Instituto Universitario ESEADE en diciembre de 2022, de parte de su admirado Alberto Benegas Lynch. 

Ignora la historia de su país y por eso admira a Reagan y Thatcher, nada menos que los socios, uno como cómplice y otra como ejecutora del asesinato de 649 argentinos. En medio del Mundial de Fútbol, su política colonial de enclave, con una apertura económica indiscriminada que constituye un parte de guerra provocado por “el mejor gobierno de la historia”, está reflejada en números: el promedio de cierre de empresas se calcula en aproximadamente 30 a 31 compañías por día desde finales de 2023. Informes elaborados por entidades como el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y Fundar registran la desaparición de más de 26.000 empleadores netos, lo que lleva el promedio diario de pérdidas de empleo registrado a la escalofriante cifra de entre 380 y 400 puestos. El consumo de pan durante su presidencia cayó un 60% y el de facturas un 80%. El consumo per cápita de leche equivale al de 1990. La muerte de personas jubiladas tiene el nivel de la pandemia. La inversión extranjera directa (3134 millones netos) es de las más baja de la historia mientras el endeudamiento de personas y familias bate récord. Un informe de la UBA acaba de revelar que casi la mitad de los jóvenes de entre 18 y 29 años se encuentra en situación de vulnerabilidad social.

 Para justificar su demencial política de apertura irracional y sobrevaluación del peso, Milei comparó a la Argentina con Suiza diciendo:  "También escuché esa imbecilidad de que eso es una medida tomada de otro país. Y fíjese, vio que Suiza es uno de los países más prósperos del mundo ¿Qué produce Suiza? Turismo, relojes, chocolates, cortaplumas y servicios financieros. Y, bueno, ocasionalmente, un gran jugador de tenis. Entonces, cuando usted entra en un supermercado en Suiza, todo es importado” Luego defendió la apertura de la economía con el argumento: “Argentina solo produce dulce de leche y biromes”.  “Si yo me guío por esa estupidez de qué si esa política es o no argentina, bueno, si los suizos hicieran eso, se morirían de hambre o estarían en un estado de obesidad flagrante porque solamente comerían chocolate”. “Bueno, nosotros en Argentina solamente comeríamos dulce de leche. Tendríamos unos problemas de sobrepeso tremendos porque sería lo único que comeríamos. Y andaríamos con biromes en colectivo nada más. O sea, no tenemos muchas más cosas.”

Hasta el menos estudioso de los estudiantes de séptimo grado de la primaria sabe que la Argentina produce muchas más cosas. Eso está a la vista, pero la ceguera ideológica a Milei lo transporta a niveles brutales. Ignora que Suiza importa productos primarios para incorporarles valor. Además de haber sido durante más de un siglo el País -Banco de los dólares mal habidos del capitalismo mundial.
 El Presidente cree que la decadencia Argentina comenzó con la Ley Saénz Peña de 1912. Otra de las exteriorizaciones de su precariedad intelectual. 

Milei quiere transformar un país de 47 millones de argentinos en uno sólo para 20 millones de argentinos, en donde la variedad de productos que fabrica o que aporta al mercado nacional y mundial quede reducido sólo al campo, la minería, la energía, la especulación financiera y algunos desarrollos de inteligencia artificial.  Un país donde al empleado lo quieren esclavo, a los jubilados los quieren muertos, a los empresarios PYMES quebrados.

Un país donde la felicidad esté en las planillas de Excel y la desdicha en la vida diaria de la mayoría de la población. 

Recordemos cómo era la Argentina hace un poco más de medio siglo con un gobierno que se lo denuesta como populista, esos donde la gente vive mejor, se distribuye de arriba hacia abajo, se consiguen derechos, la soberanía es un valor y la Patria no es una palabra sino un concepto que se ejercita.
      
ARGENTINA 1973 


Felipe Pigna, en su último libro “1976” tercer gobierno de Perón, después de 18 años de proscripción, a través de un medio furiosamente antiperonista como “Gente” de la Editorial Atlántida, da cuenta lo que el país vivía, en noviembre de 1973, lo siguiente: “Argentina exportaba ropa a EE.UU., Suiza, Canadá, Suecia, Alemania, Checoslovaquia, Inglaterra, Francia, Holanda, Dinamarca, Islandia, Finlandia y a la mayoría de los países de América Latina. También guitarras a Japón, pan dulce a los EE.UU. y máquinas de afeitar eléctricas a Italia, Francia, España, Suiza y Holanda. Se fabricaban 46 modelos distintos de automotores, además de locomotoras y vagones ferroviarios, lo que ubicaba al país en octavo lugar en el mundo detrás de Estados Unidos, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Brasil y Japón. Más de 15 países latinoamericanos, incluyendo Brasil, se abastecían de artículos para el hogar hechos en la Argentina, que ocupaba el quinto lugar en la producción de acero y de vinos, el cuarto en el consumo de energía y segundo en la cantidad de médicos por habitante detrás de Alemania. Había 150.000 establecimientos industriales. El caucho sintético se exportaba a EE.UU., Alemania, Inglaterra, Suecia, Israel y Holanda, y las máquinas de calcular a Gran Bretaña, Australia, EE.UU. Hong Kong y Japón….. Cada 75 segundos un tren llegaba o partía de las estaciones centrales de Buenos Aires y el consumo promedio de calorías llegaba a 3170, a sexto nivel mundial”. Era 1973. Con la destrucción que perpetró la Revolución Fusiladora de 1955 a 1958. La que continúo posteriormente desde 1966 la mal llamada Revolución Argentina. Y luego, hasta nuestros días, la dictadura establishment -militar y los gobiernos neoliberales elegidos en democracia. Mientras el país retrocedía, el fútbol alcanzaba tres títulos mundiales.  

TRES CAMPEONATOS MUNDIALES 


César Luis Menottí tuvo un mérito que supera incluso a la obtención del Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 y su coparticipación para salir campeón en el Mundial Juvenil de Fútbol en Tokio en 1979. Fue el volver al fútbol que caracteriza a estas tierras y perder el miedo de jugar con las selecciones europeas. Después de lo que se conoció como “El desastre de Suecia” en 1958, donde la selección perdió con Alemania 3 a 1, le ganó a Irlanda del Norte 3 a 1 y perdió con Checoslovaquia 6 a 1, el fútbol argentino entró en una confusión en que se despreciaba al jugador local y se enaltecía todo lo que venía de afuera, especialmente de Brasil. El llamado fútbol-espectáculo que propulsaron el Presidente de Boca Alberto J. Armando y de River Antonio Vespucio Liberti, implicó una larga noche de desprecio hacia lo propio, exageración de las virtudes ajenas, una desmalvinización en términos futbolísticos, un neoliberalismo de la pelota que sumió a la selección en un periodo de muchos fracasos y algunos éxitos en torneos sudamericanos.  Dante Panzeri, el mayor periodista deportivo en la historia de nuestro país, afirmaba que “El fútbol era la muestra gratis del país”. En muchos momentos históricos lo fue, pero en otros como la actual es lo opuesto.   
   
La selección iba de fracaso en fracaso hasta que llegó Menotti. Fortaleció las virtudes locales, le agregó preparación física y velocidad y confrontó con la mayoría de las selecciones europeas. El equipo que dirigió en el Mundial de 1978 fue sólido, se le imputó alguna ayuda en el 6 a 0 a Perú, pero finalmente convenció en la final con un 3 a 1 a Holanda. Siempre quedó la mancha de haberse desarrollado bajo la dictadura genocida y que el principal campo de concentración estaba a pocas cuadras del Estadio de River. Para el Mundial de España de 1982, el equipo era superior al de 1978 con la incorporación de Maradona y Ramón Diaz, pero la mayoría de los jugadores tenían cuatro años más y el desempeño fue muy flojo mientras el país libraba la guerra de Malvinas. Lo mismo le sucedió a Bilardo, que después de ser campeón brillantemente en Méjico 1986, llegó al Mundial de 1990 celebrado en Italia con un plantel que era una enfermería y buena parte de los jugadores de 1986, en un nivel inferior y con cuatro años más. Se llegó a jugar la final con muchos lesionados y apostando a los aciertos de Goycochea en la definición por penales.

En el caso de Lionel Scaloni se repitió lo de 1990: muchos jugadores que llegaron lesionados y un plantel casi similar al del 2022, con jugadores en un nivel inferior. La obtención del subcampeonato fue fruto más de la garra y el empuje ante la adversidad que de la calidad del juego desplegado. Sólo el segundo tiempo con Inglaterra puede equipararse a la maravillosa exhibición de la final del Campeonato del 2022 en la victoria sobre Francia. 

LAS MALVINAS Y LAS CONTRADICCIONES I 


Al establishment y sus representantes no les interesan las Malvinas. Así Mauricio Macri afirmó siendo empresario:  "las Malvinas serían un déficit adicional para el país". Siendo gobierno firmó el “Acuerdo Foradori-Duncan”, entre el viceministro de Asuntos Exteriores de Argentina, Carlos Foradori, y el ex ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido para las Américas, Alan Duncan el 13 de diciembre de 2016. En el mismo, se acordó "eliminar todos los obstáculos" para desarrollar depósitos de petróleo alrededor de las Islas Malvinas y añadir "más enlaces aéreos" desde terceros países, entre otras medidas que fueron duramente criticadas por la oposición. La excelente bodega de la Embajada Británica en Buenos Aires facilitó el acuerdo. A las dos de la mañana cuenta Alan Duncan “Nos dimos las manos en un acuerdo general”. Al día siguiente, Foradori llamó al Embajador del Reino Unido Mark Kent y le dijo que estaba tan borracho anoche   que no recordaba los detalles del acuerdo firmado la noche anterior. Representante conspicuo de la sibilina y exitosa diplomacia británica, Mark le recordó lo que había acordado, fielmente y sin eufemismos. “Así que creo que seguimos bien encaminados”, recordó Duncan, según el medio británico Declassified.

Durante la pandemia, Patricia Bullrich sugirió entregar las Malvinas por un cargamento de vacunas Pfizer.

Javier Milei propuso, rompiendo la posición histórica argentina, considerar el deseo de los habitantes de las islas. A través de su Ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva prohibió el ingreso de banderas, remeras y carteles con referencias a las Islas Malvinas o mensajes políticos al partido contra Inglaterra. La funcionaria indicó que se trató de una medida acordada para evitar contenidos considerados provocativos en un encuentro catalogado de alto riesgo

Una leyenda en los pedazos de una sábana que fue arrojado a la cancha y desenrollada por los jugadores del seleccionado Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Lisandro Martínez consignaba: “Las Malvinas son Argentinas”. Ese pequeño gesto, de una valentía patriótica que el gobierno desconoce, universalizó el reclamo.

Eso produjo una situación muy incómoda para el gobierno deseoso que Milei pueda viajar al Reino Unido y hacer la vista gorda de la explotación del petróleo por una empresa israelí.
El cartel produjo la reacción esperada en la derecha argentina: Macri dijo que “no era el momento y que hicimos una de más”

Milei sostuvo que el gesto fue de “un patrioterismo barato y berreta”, "Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas". “Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mono neuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y el espacio marítimo circulante.” Debió decir circundante pero bueno, es Milei
Desubicado antes el fervor popular, el Presidente retrocedió en chancletas, y hasta dejó en mano de los jugadores el decretar un feriado cuando volvieran al país. Luego con la sobreactuación que lo caracteriza adoptó un falso nacionalismo y se sintió víctima de una campaña contra el país del cual es su principal responsable al atar su política exterior como aliado incondicional a dos criminales de guerra como Trump y Netanyahu.       
     
Es muy difícil vivir en el país atravesado de absurdos. 

LAS MALVINAS Y LAS CONTRADICCIONES II 



Las Malvinas tienen 12173 kilómetros cuadrados, un poco más de la mitad de la Provincia de Tucumán que alcanza los 22524 kilómetros cuadrados. Están a una distancia del continente de 486 kilómetros equivalente a unos kilómetros menos de la distancia de CABA- Necochea. Están incorporadas a nuestro ADN y hay 649 muertos que descansan en esa tierra, su tierra, y por la cual dieron sus vidas. Desde el jardín de infantes a las canchas de fútbol, el canto sale de las vísceras diciendo: “Las Malvinas son argentinas y los pibes de Malvinas que jamás olvidaremos”
Pero mientras las Malvinas están presentes potenciadas por el Mundial de Fútbol y el pedazo de sábana con la leyenda hizo universal el reclamo, el gobierno y sus aliados a los que no les importa Malvinas pusieron en venta el territorio nacional.
Bajo una mentirosa denominación “Inviolabilidad de la propiedad privada”, es el acceso a extranjeros de todo el territorio nacional. Se intenta derogar la actual ley de tierras rurales 26737 que establece tres topes.

Tope territorial: El límite es del 15% de tierras rurales a nivel nacional, provincial o departamental.

Cupo por nacionalidad: Ninguna nacionalidad puede superar el 30% del límite total (representando un máximo de 4,5% de la superficie regional).

Límite de extensión: Se establece un máximo de 1000 hectáreas (o su equivalente) por titular en zonas núcleo. 

Todo esto si se sanciona la nueva ley es papel picado. 

La Constitución de 1853 y 1994 establecían en el artículo 17 la inviolabilidad de la propiedad privada diciendo textualmente: “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada”

La Constitución peronista de 1949, en cambio, sostenía según uno de sus redactores Arturo Sampay: “La propiedad no es inviolable ni siquiera intocable, sino simplemente respetable a condición de que sea útil no solamente al propietario sino a la colectividad” 

Las Malvinas encierran otra contradicción: no se debería, con un mínimo de coherencia, reivindicar a las Malvinas y luego votar a Milei. No es sensato envolverse en la bandera argentina por un triunfo futbolístico y levantar un cartel con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” para después votar a Milei Que incluso en su afán de destruir todo lo que funciona, asfixia a los clubes de barrio de donde salen los que integraron, integran e integrarán las selecciones nacionales. Donde se sacan los chicos de la calle y se integran socialmente. 

Los jubilados apaleados todos los miércoles le dedican un cantito a la Ministra Monteoliva, la que prohibía levantar un cartel con una reivindicación que es un derecho. Dice: “Monteoliva, Monteortiva, qué vergüenza que me das, reprimís a jubilados, las Malvinas entregás”
Finalmente, en una sociedad profundamente injusta, tenemos que gritar tan fuerte un gol como cuando se perpetra una injusticia. 

GOLES EN CONTRA Y LA ESCUELA AUSTRÍACA



Dino Sani fue un notable número 5 brasileño, campeón del mundo en 1958, que dirigió a Boca en 1984. Precisamente el domingo 13 de mayo de ese año en el partido Vélez- Atlanta, Marcelo Firpo, mediocampista del equipo de Villa Crespo, quiso rechazar un centro y convirtió un gol en contra, que en horas de la noche, para el asombro de todos, sería elegido como el mejor de la fecha,  por Dino Sani en el programa de televisión “Todos los goles”

Fue sorpresa en 1984. Sigue siendo estupefacción en el 2025 cuando Milei y su equipo se abrazan y celebran alborozados los goles en contra que diariamente concretan en el arco del país y lo presentan como goles que hace la Argentina. 



Las posiciones anti Malvinas de Javier Milei tiene antecedente en la Escuela Austríaca. En el libro “La Casta” de la periodista Felicitas Bonavitta (página19) escribió: “Uno de los referentes de la Escuela Austríaca Friedrich Hayek, en 1983, sugirió bombardear Buenos Aires en una carta que se publicó en el diario inglés The Times”. Se supone, por la fecha, 10 de febrero de 1983, que la sugerencia de Hayek se refería, bombardear Buenos Aires si Argentina intentara nuevamente recuperar las islas por la fuerza.
Milei, como presidente, ha ampliado la sugerencia: está bombardeando el país y vendiendo su territorio  

COMO EL PAÍS, EL FÚTBOL ES UN ESFUERZO COLECTIVO

El futbol es un juego de equipo. Que es lo que permite que se luzcan y sean eficaces los mejores del equipo. Para el éxito se necesitan los pies y la cabeza. El despliegue y el esfuerzo y la inteligencia que hace eficaz el correr. Se necesita al otro como en una pared, la belleza de un taco o una chilena, la fantasía contenida en una gambeta, la precisión de un pase a sesenta metros. Y la dignidad que exhibieron desplegando la sabana los jugadores Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Lisandro Martínez.

Como decía Dante Panzeri: “El fútbol es la dinámica de lo impensado”. Un equipo es un equipo cuando más allá de las funciones específicas hay 10 jugadores dispuestos a atacar y once que se cierran para defender.” El fútbol es un esfuerzo colectivo, exactamente lo contrario de la propuesta anarco-capitalista del éxito observado como un esfuerzo individual. El fútbol, como el país, es un esfuerzo colectivo. Se planifica, se estudia, se intentan superar los defectos propios, se fijan objetivos y se los financia. En cambio, el triunfo del neoliberalismo sólo es posible si se destruye la percepción de lo colectivo.

29-07-2026  

Publicado en La Tecl@ Eñe y Diario Registrado