26 mayo 2026

Santiago Caputo marca autonomía para recuperar centralidad

 El asesor del Presidente pasó al ataque contra Menem y dejó un mensaje: dará la pelea interna. El operativo para revalorizarse frente a los ojos de Milei. Se reactivan Las Fuerzas del Cielo.



JESICA BOSSI
22/05/2026   CLARIN

El 5 de septiembre de 2025, a la 1.04 de la madrugada, Santiago Caputo salió de la clandestinidad con un mensaje oficial: “Bueno. Llegó la hora”. Hasta entonces, el asesor presidencial, la figura más influyente del Gobierno, se mantenía en la impunidad del usuario anónimo, en la construcción de un personaje ficticio y el manejo de los hilos del poder tras bambalinas.

La aparición en las redes con nombre y apellido se produjo dos días antes de la catastrófica elección bonaerense, en medio de peleas internas con los Menem, brazos ejecutores de Karina Milei. La crisis que desató el resultado fue contenida a partir de la intervención de Estados Unidos, en la que Caputo tuvo participación, y se mencionaba como contrapartida su asunción a un cargo.

En el análisis de costos y beneficios de la jugada, el asesor sólo iba a aceptar un puesto si se trataba de la Jefatura de Gabinete con la garantía del control total de la botonera. Eso o nada. Ganó la hermana y terminó siendo nada, pero su salto a tener voz propia en X, el universo en el que se mueve el Presidente y la militancia libertaria, fue un recurso para pasar a la ofensiva.

Un mecanismo similar funcionó cuando denunció hace una semana a Martín Menem por difundir contenidos en su contra desde la ya célebre @PeriodistaRufus. El consultor vio la vulnerabilidad expuesta y la aprovechó. El sábado a la mañana, pasadas las 8, Manuel Vidal, asesor del asesor, le envió el tuit en el que también estaba arrobado. La noticia adjunta era sobre la situación de Flybondi, una low cost adquirida por Leonardo Scatturice, quien oficia de nexo con un sector de Washington y con vínculos en los servicios de inteligencia.

Desde el ala de Karina hace tiempo que señalan extraoficialmente objeciones respecto de licitaciones y negocios que se gestan en dependencias bajo la órbita de Caputo. Despotrican también por la función informal de su hermano Francisco en las empresas públicas. Esas versiones alimentaron la posibilidad de un retroceso mayor de su injerencia, luego del punto de quiebre que sufrió este año: la quita del Ministerio de Justicia y, con ello, la potestad de definir el nombramiento de un tercio de las vacantes en tribunales y de moldear la futura Corte. Dicen, aunque parezca imposible, que nunca quiso ver el video en el que Sebastián Amerio, su amigo del alma, interrumpía una sesión del Consejo de la Magistratura porque estaba siendo desplazado en ese instante de su silla de viceministro.

Volviendo a “Rufus”, cuando el asesor interpretó podía escrachar con pruebas a Menem no lo dudó y con dos palabras desató el caos: “Qué gagá”. Fue la forma más efectiva que encontró para hacer público un reclamo que había realizado al Presidente en diversas oportunidades. El asesor sostiene que “los primos” (Martín y “Lule”) pusieron a Karina en contra suyo, y ese es el inicio de todos los males. Intenta, en una distinción muy fina, no atacar a la hermana. Aceleró para mostrar su teoría: los riojanos son “traidores” porque trabajan para un proyecto político personal y sólo usan a los Milei.

Como sea, Caputo demostró autonomía de criterio y le dio una inyección anímica a Las Fuerzas del Cielo. La tropa digital venía desencantada, con poca movilidad, y el desafío de su jefe intelectual reactivó el dispositivo. Ese es el primer dato: la facción política de los jóvenes se alineó en la posición del asesor, desautorizando la versión presidencial.

Milei hace meses que demuestra ser prescindente en la administración de la interna. Quiere quedar bien con los dos bandos aunque todos le digan que la convivencia es imposible y su actitud, suicida. Después del verano el clima se enrareció, en especial con al affaire de Manuel Adorni. La falta de estrategia para contrarrestar la causa por enriquecimiento ilícito amplificó el malestar y llevó a Patricia Bullrich, la más experimentada del gabinete, a desmarcarse con contundencia.

Es probable que la actitud de la senadora, al dejar al resto desdibujado, haya incentivado de manera indirecta la posterior acción de Caputo, pero la diferencia es sustancial: Bullrich se diferenció de Milei, puede tener una vida dentro o fuera de LLA; en cambio, Santiago avisó que no se va, que va a dar una pelea interna, dentro de la “causa”.

El mensaje de Caputo tuvo dos sentidos: dejar claro a los suyos que está preparado para la guerra y mostrar ante el círculo rojo que no está afuera. Si bien Milei no echó a Menem –nunca estuvo entre las posibilidades– tampoco reprendió al asesor por sacar los trapitos al sol generando un escándalo. No lo instruyó para frenar la avanzada, ni para seguirla. Eso, en los hechos, es una habilitación.

El Presidente recibió a Agustín Romo, al frente de la conducción política de Las Fuerzas del Cielo, el lunes en Olivos. Habían cruzado mensajes el sábado, el día D en las redes. El legislador es nacido y criado en Twitter, de los primeros en acompañar a quien por entonces era un economista alborotado en los medios. Le explicó el desarrollo del “caso Rufus”, una cuenta que venían monitoreando hacía tiempo, y que encuadra con el desgaste que dicen estar padeciendo en manos del aparato partidario.

A Karina, según quienes la conocen, le molesta este tipo de ruido. Una de las cosas que lamentó en las últimas horas es “darle de comer” a Santiago. Esa frase denota que reconoce, de mínima, un error o una torpeza de parte de Menem. En otra galaxia, Lule está alejado del conflicto de las redes: no las ve, no le interesan, las minimiza. El mismo día que su primo se preparaba para dar entrevistas en la televisión, él recibía gente en su despacho, por caso, al gobernador de Chaco, Leandro Zdero, como si nada pasara. La misma actitud imperturbable tuvo cuando Sebastián Pareja estaba indignado por el ataque que recibía de parte de la tropa digital. “No te calentés, no pasa nada”, repetía el riojano.

Mientras crecía el fuego cruzado, la composición de la escena se volvió dantesca ante la filtración de audios de una conversación íntima del Presidente con una señorita que supo transitar por distintos espacios partidarios. Una y otra vez, se repetía lo mismo, como si se hablara de un niño: ¿Quién cuida al Presidente?

En paralelo, otro frente de disputa llega a un desenlace: el contrato millonario por la Hidrovía. Se le atribuyó al consultor un favoritismo por Jan De Nul, empresa que se perfila como ganadora, frente a DEME, firma que desarrolló un fuerte lobby para ligar a su competidora con capitales chinos, algo restringido en los pliegos. Detrás de DEME, dicen en el caputismo, se escondían “los primos”, hecho que niegan. El jueves, directivos de Jan De Nul fueron recibidos por el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, lo que pareció un gesto de aval frente a las versiones.

Es probable que Santiago Caputo sea de las personas que mejor decodifica la psiquis de Milei. Cuando se sintió acorralado, desplegó un operativo para destacar los organismos que maneja: comunicados de apoyo de la CIA a la SIDE, gacetilla por la creación de un centro antiterrorista, la adulación de funcionarios propios por el fallo a favor de YPF. Se puso en valor frente a los ojos de Milei.

Postea cuando sabe que el Presidente puede estar mirando para obtener el retuit inmediato. De vez en cuando escribe elogios desmedidos, lo llama “rey filósofo”, afirma que no hay registro de nadie con su “nivel de conocimiento en el mundo”, habla de su “claridad meridiana”, y así. Debe ser difícil para alguien con rasgos narcisistas no caer en la tentación de mostrarse más astuto e inteligente que su amo.
Si bien suele decir que su propósito cuando esto termine es mudarse a Montana –como si la vida fuera un capítulo de Yellowstone–, dentro del oficialismo no todos le creen. Los que le tienen recelo, vaticinan que aprovechará sus contactos y su rol de facilitador de negocios –como pasa con el fuerte crecimiento de los hermanos Neuss, sus amigos del Martindale– para tallar en el mapa de poder más allá del mileísmo. Otros, en minoría, le adjudican un interés en la política. “Armó una agrupación y un personaje de sí mismo. Les da a los pibes el insumo que seduce a esa edad, para algo es”, describe alguien que participa de las reuniones de gabinete en Casa Rosada.

En sus posteos, suele mezclar imágenes de armas, operativos militares, tips de estrategia y citas de autores, muchas veces apócrifas, porque lo que le importa no es la realidad sino la fantasía que crea de su propia personalidad. En las cuentas blue que usó y que usa, se refleja como un ser psicópata, algo que hasta le da placer afirmar en privado. Una especie de Tom Ripley, el protagonista perverso, amoral, ambicioso, fabulador y particularmente inteligente de la saga de Patricia Highsmith, a quien –dicen– no ha leído.

Siempre tuvo fascinación por el espionaje, basado en lecturas y películas. Quizá, también, en una leyenda familiar. El “rumor” es que su abuela era hija de una espía francesa, de origen alemán, que se vino al país allá por 1920. Leonor Hoppfe Von Kaisenberg conoció en el viaje en barco a Eugenio Gabriel Bory, con quien se casó muy rápido y tuvo a su única hija Magdalena Carlota. No se supo nada más de la supuesta agente, quien se separó del esposo y se alejó de sus vidas en una historia enigmática que quedó grabada en la cabeza del pequeño Santiago.

24 mayo 2026

Moraleja

 

La fábula que narró Javier Milei acerca de qué pasaría si un marciano llegara hoy a la Argentina nos procura una moraleja directa y elocuente: para creer que la Argentina está en camino de ser una potencia mundial hay que estar desinformado o vivir en otro planeta.

                                                         Por Martín Kohan*
                                                          (para La Tecl@ Eñe)
En la fantasía de que los datos digan todo por sí mismos, sin que haga falta elaborarlos o interpretarlos, hay no sólo una pasión numérica, sino también, y acaso sobre todo, una marcada aversión al pensamiento. “Datos, no relato” es una fórmula repetidísima que va en parte en la misma dirección; supone que la práctica de disponer y articular ciertos hechos en el tiempo (que no otra cosa es en principio un relato) debe caer en favor de un puro registro de cifras a las que será difícil tratar de dar un sentido, porque para eso sería necesario narrar. La ilusión es que la verdad se exponga ahí, manifiesta, de por sí, sin que haya que pensar nada. Algo tan claro y evidente como que el sol sale por el este (pero aun en semejante caso: para entender por qué razón ocurre eso, cómo es que de verdad ocurre, hubo un cambio de relato de alcances fenomenales: no era el Sol el que giraba en torno del planeta Tierra, es la Tierra la que gira en torno de la Estrella Sol).

El Presidente de la República comentó el otro día, en un tramo de la entrevista que le hicieron en un medio afín, de qué modo pasaban el rato con su asesor Juan Carlos de Pablo charloteando en la residencia de Olivos. Dieron en imaginar (una magra imaginación, por cierto) qué pasaría si un marciano llegara ahora a la Argentina. En la fábula algo pueril que compusieron a dúo estos dos economistas puros y duros, bajo una variante estatal del elige-tu-propia-aventura, se abrían claras dos opciones: si el marciano se atenía estrictamente a los datos (a los datos y solamente a los datos, sin pensar ni interpretar), concluiría que el país al que llegó es próspero y alentador, una inminente potencia mundial; si se dedicaba, en cambio, a leer los diarios o a mirar televisión, supondría que en el país hay malestar, que las cosas no van bien, ya a las puertas de un “infierno”.
La fábula que narraron de a dos Javier Milei y Juan Carlos de Pablo, tan sencilla y lineal como es, nos procura una moraleja directa, elocuente en razón de eso mismo: para creer que la Argentina está bien, en camino de ser una potencia mundial, hay que estar desinformado o vivir en otro planeta.
Jueves, 21 de mayo de 2026.


*Escritor y docente universitario. Licenciado y doctor en Letras por la Universidad Nacional de Buenos Aires.

23 mayo 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 19 DE MAYO DEL 2026

El martes 19 de mayo del 2026, se subió a EL TREN, en la segunda hora, Eduardo Sguiglia, economista, político novelista, autor teatral, embajador, docente universitario. Hombre polifacético, es autor de “Fordlandia”, “No te fíes de mí si el corazón te falla”, “Un puñado de gloria” “Ojos Negros”; “Los cuerpos y las sombras” (sobre la operación Gaviota, el intento del ERP de volar el avión donde iba a viajar Videla), “El miedo te come el alma”, “La redención del camarada Petrov” y en teatro, su novela teatralizada: “La redención del camarada Petrov” y “La montaña y el tigre”.  Una conversación imperdible, que si a escucha la recordará por mucho tiempo. Un viaje que va desde la apasionante historia de Stanislav Petrov que evitó un cataclismo nuclear y su triste final personal a las nueve horas de conversación en la Habana con Fidel Castro.
Desde el reconocimiento, avanzado los noventa, de la Unión Soviética del hecho sucedido en plena guerra fría, el 26 de septiembre de 1983, hasta cuando las Naciones Unidas le dieron un reconocimiento a Petrov y 1000 dólares. Desde las circunstancias que precipitaron su exilio en Méjico hasta el análisis de porque no hay una mayor reacción del pueblo antes la política de demolición y entrega de Milei. Desde la reflexión de porque no lo frena el Congreso hasta los legisladores que canjean principios por una partida presupuestaria. Desde la simpatía que le despierta Kicillof hasta las características que explican la longevidad del peronismo. Una reflexión tratando de explicar esa permanencia histórica: 1) El que pierde se alinea 2) Plasticidad ideológica 3) Conservar la mayoría de los sectores populares. Las perspectivas sobre el futuro. Su amistad con el escritor cubano Leonardo Padura. Su experiencia como primer embajador en Angola. Anécdotas sobre el Che. No se lo pierda

En la primera hora, el programa trazó un panorama sobre la situación en Bolivia. Luego derivó sobre la situación del país, tomando como base el cuento de Hans Christian Andersen publicó una fábula titulada “El nuevo traje del emperador”. Andersen cuenta la historia que había un monarca muy preocupado por su vestuario que un día se enteró que un par de sastres podían fabricarle la tela más suave imaginable, con la increíble propiedad de que era invisible para los tontos o incapaces. Una vez que le anunciaran que estaba terminado y sin querer pasar por tonto, el rey se puso el inexistente atuendo confeccionado con la tela para participar en un desfile y se paseó delante de todos en ropa interior hasta que un chico exclamó: “¡El rey está desnudo!”. Las ultimas presencias televisivas en canales de streaming amigo y disertaciones varias acentúan la impresión que el presidente está enfermo y es peligroso. Falta que un pueblo- no un niño- grite: “El presidente está enfermo y es peligroso”. Un enfermo que debe ser tratado adecuadamente con una piedad que él no conoce. No se pierda las reflexiones vertidas sin eufemismo. 
Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios.



El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR





22 mayo 2026

Vayan agendando, están todos/todas invitados. Presentamos el 5to libro de La Tecl@ Eñe "Desde el Infierno.

A 50 años del golpe de 1976", junto a los autores. Martes 2 de junio, 19 horas, en el espacio cultural/librería Lamasmédula, Montes de Oca 973, Barracas CABA. ¡Los esperamos!