02 abril 2026

Esta nota integra el libro “Malvinas. Una Memoria Abierta” La Tecl@ Eñe y el Grupo Editorial Sur del 2022

                MALVINAS ES MÁS QUE UN TEST, ES UN ADN *  



La recuperación de las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982 actúa como un ADN de lo nacional, para ubicar claramente las posiciones. Tema hoy tan complejo como hace 40 años, que demuestra hasta qué punto la historia arrastra en su corriente oro y barro. El oro de una causa justa. El barro porque quienes la planearon habían arrasado el país y muchos de los que la ejecutaron habían sido la mano de obra del terrorismo de estado. Está claro que no hay nada más lejano a un guerrero que un torturador. La actuación de Astiz en las Georgias es un claro ejemplo. En igual sentido deben señalarse a aquellos oficiales cuya mayor valentía fue estaquear a sus propios soldados. Pero como en todo acontecimiento trascendental es preciso evitar que el árbol oculte el bosque. El bosque era la recuperación de las islas. El árbol eran los que lo planearon y algunos de los que lo ejecutaron. El pueblo en forma mayoritaria abarcó el bosque y en la Plaza de Mayo, el 10 de abril, manifestó claramente su apoyo a la medida pero silbó a Galtieri cuando intentó ser el depositario de la voluntad popular. En cambio, cierto progresismo suele naufragar en el análisis, necesitado que la realidad se exprese en blanco y negro. Si uno revisa los pronunciamientos de intelectuales progresistas o de izquierda en general, cuando se cumplieron treinta años de la recuperación de las islas encontrará extrañas coincidencias denigratorias sobre el histórico hecho, cuando en muchos otros aspectos se encuentran a ambos lados de la fractura que polariza al país.
Un muy buen periodista y escritor del campo nacional y popular como Hernán Brienza, integrante hace diez años del ya desaparecido Instituto Dorrego, creado durante el kirchnerismo, escribió en Tiempo Argentino al cumplirse treinta años: “El 2 de abril no fue ninguna gesta. Fue una canallada más. Una canallada que, incluso, ofende y ultraja a los propios héroes de Malvinas.”  

Posición similar a la del excelente editorialista de Página 12, Luis Bruschtein  que escribió hace 10 años: “Treinta años de democracia, el juicio a los represores, el Informe Rattenbach y los testimonios coincidentes sobre los maltratos que sufrieron los ex conscriptos demostraron que la guerra fue una gran estafa. Una estafa para los soldados que lucharon con valentía en una causa para la que habían sido convocados, una estafa a los que hicieron donaciones solidarias que nunca llegaron a los soldados. Como no podía ser de otra manera con una dictadura de esa calaña, la guerra fue una gran estafa al pueblo argentino.” 

Tanto Brienza como Bruschtein, con los que hablé, diez años después de estas afirmaciones, tienen hoy posiciones más matizadas 

La idea original fue la realización de un acto de soberana sin llegar al conflicto bélico. En el caso que la situación se desmadrara, la dictadura establishment- militar partía de un supuesto errado de creer que EE.UU apoyaría a la Argentina por los servicios prestados en Centro América, desconociendo que Inglaterra es el principal aliado histórico del Imperio y que Reagan y Thatcher habían emprendido una guerra final contra el comunismo y la implantación planetaria del neoliberalismo, ambas banderas asumidas también por el autodenominado Proceso. Los futuros contendientes estaban debilitados por las políticas neoliberales implementadas en sus respectivos países. De manera que en Malvinas encontraron una huida hacia adelante: mientras Margaret Thatcher la emprendía contra los mineros y las conquistas sociales de los obreros británicos, Leopoldo Galtieri, que regenteó el campo de detención  “Quinta de Funes   y fue el mentor de la operación para asesinar en Méjico a la conducción de Montoneros, reprimía ferozmente la manifestación del 30 de marzo. También EE.UU decidió olvidarse del TIAR, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca que fue suscrito durante la Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad del Continente, efectuada en Río de Janeiro, en 1947 con el propósito de prevenir y reprimir las amenazas y los actos de agresión contra cualquiera de los países de América por parte de los EE.UU, traducción de la doctrina Monroe  de “América para los americanos” El enviado diplomático enviado por Reagan, Alexander Haig siempre inclinó la cancha para el lado británico”.   

Una vez recuperada las Malvinas, la idea de “toco y me voy” quedó bloqueada por la manifestación popular del 10 de abril. Y ahí la gesta empezó a convertirse en su instrumentación en una aventura, por la improvisación que sobrevino para una instancia bélica.   

                    
En aquellos agitados días, escribí una nota titulada “Del 2 de abril al 2 de abril”, haciendo referencia al 2 de abril de 1976 donde Alfredo Martínez de Hoz anunció un nuevo estatuto legal del coloniaje, al 2 de abril de 1982 donde se tomaba una medida histórica. En ese momento consideré, posición que reivindico cuatro décadas después, que la consigna del momento, ante la medida tomada era: “Luchar en las islas, recuperar el continente”. Tenía muy presente la concepción de Lenin que afirmaba: “Estar en contra del nacionalismo del país oprimido, es estar a favor del nacionalismo del país opresor”.

Recordaba también la posición de León Trotsky, cuando atisbó la posibilidad que Hitler violara el siniestro acuerdo con Stalin y que invadiera la Unión Soviética. El hombre que había sido uno de los gestores de la Revolución de Octubre, que había sido derrotado por Stalin, que fue perseguido al punto que el planeta no tenía visado para él, al que le habían asesinado sus hijos, amigos y seguidores, el que denunció al estalinismo y sus crímenes,  resumió la posición a adoptar ante la posibilidad de la invasión de Hitler: “Contra la burocracia, defensa incondicional de la Unión Soviética”. Más acá, en la rica historia latinoamericana, San Martín no dudó apoyar a Rosas, más allá de sus diferencias, ante la invasión anglo- francesa en 1838 y 1845, mientras los argentinos unitarios exiliados en Montevideo alentaban a los invasores.

Cuando la Junta intentó llegar a un acuerdo fue la Thatcher la que lo saboteó hundiendo al General Belgrano. La guerra viró absolutamente todo el sistema de las alianzas internacionales de la dictadura, demostrando la sorprendente originalidad de los hechos históricos.     

Junto con los groseros errores de planificación y de logística, la derrota tapó el heroico comportamiento de los soldados, de muchos oficiales, el excepcional desempeño de la aviación y de los pilotos navales. En condiciones muy desfavorables desde el equipamiento, las bajas infringidas a la alianza de las dos principales potencias de la OTAN fueron muchos mayores de las que tenían previstas. La guerra de Malvinas fue considerada en la mayor parte de América Latina como una gesta.

La ingratitud hacia los soldados, oficiales y aviadores que lucharon heroicamente es típica de lo que les sucede a los protagonistas de las guerras perdidas. Su regreso se hizo por la puerta de servicio.  Desde Buenos Aires, donde la guerra se tomó con la ligereza de un partido de fútbol, el fracaso fue algo que se intentó de olvidar rápidamente, En palabras del general Balza, uno de los que luchó bien en las islas, “ el momento más ingrato no fue la rendición, sino el recibimiento de los combatientes del ejercito por parte de las autoridades militares, que tendrían que haberlos recibido como Roma a las huestes derrotadas. Fueron ignorados, de noche, privándolos del abrazo fraternal. Fuimos humillados. A las poquísimas horas de haber llegado se los echó de los cuarteles, sin proceder a las revisaciones psicológicas “

La derrota abrió el camino a una democracia débil, la que el ensayista Alejandro Horowicz denominó “la democracia de la derrota”. El paradigma de la desmalvinización significó en los hechos, que nunca más se debía tener la osadía de enfrentar a los poderosos. Esta interpretación atravesó a todo el período democrático con diferente intensidad hasta la llegada de Néstor Kirchner,  al tiempo que se arrumbaba todo lo que tuvo de lucha anticolonial lo que se inició el 2 de abril, y se abandonaba a su suerte a los combatientes. 
Enterrar la desmalvinización es un acto de soberanía.   

                               
El 2 de abril es un hecho histórico que supera las intenciones, limitaciones, pequeñeces y aberraciones de muchos de sus protagonistas

Hace una década el surgimiento de un grupo de periodistas e intelectuales vinculados al establishment sostuvieron que había que considerar los deseos de los habitantes implantados en las islas. Afirmaron: “Que deben ser reconocidos como sujetos de derecho. Respetar su modo de vida……implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean”  
No es una casualidad que uno de los firmantes, el historiador Luis Alberto Romero propuso que la conmemoración se traslade al 14 de junio, el día de la derrota. Podría darse entonces la paradoja que el invasor y el invadido, el colonizador y el despojado, coincidieran en la fecha, uno festejando la victoria y el otro celebrando la derrota. Entre los firmantes de aquella declaración estaban entre otros: Emilio de Ípola, Pepe Eliaschev, Rafael Filippelli, Roberto Gargarella, Fernando Iglesias, Santiago Kovadloff, Jorge Lanata, Gustavo Noriega, Marcos Novaro, José Miguel Onaindia, Vicente Palermo, Eduardo Antín (Quintín), Luis Alberto Romero, Daniel Sabsay, Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli, Graciela Fernández Meijide, Jorge E. Torlasco, Marcos Aguinis, Carlos D. Malamud, José Emilio Burucúa, Liliana De Riz, Pablo Avelluto, Susana Belmartino, Rogelio Alaniz, Cristina Piña, Sylvina Walger, Federico Monjeau, Marcela Ternavasio, Luis Príamo, Patricio Coll, Ricardo López Göttig, Hugo Caligaris, Raúl Mandrini, Rodrigo Moreno, Emilio Perina, Héctor Ciapuscio, Hugo Vezzetti, Juan Villegas, Anahí Ballent, Edgardo Dobry, Marylin Contardi, Osvaldo Guariglia, Raúl Beceyro, Emilio Gibaja, Jorge Goldenberg, Rubén Perina 

La recientemente elegida diputada por la ciudad de Buenos Aires representando a Juntos por el Cambio Sabrina Ajmechet, propuesta por la Presidente del PRO Patricia Bullrich, ha escrito en sus posteos de twitter : “ Las Malvinas no son ni NUNCA fueron argentinas”; “Las Malvinas no existen. Las Falkland son de los kelpers”; “La creencia que las Malvinas son argentinas es irracional, es sentimental” 
Sabrina es Licenciada en Ciencias Políticas, doctora en Historia y profesora de Pensamiento Político Argentino en la UBA. Sarmiento alguna vez sostuvo que “el título no quita las orejas”      


                                                        
A su vez Gustavo Cangiano, de Socialismo Latinoamericano en su nota vinculada al 30 aniversario de la recuperación de Malvinas critica a ciertos sectores de izquierda con el título “Razón y Revolución junto a los kelpers y contra la Argentina” donde inteligentemente sostiene: “Un grupo de estudiantes y docentes de la UBA para quienes el gran problema que tiene el Partido Obrero (en cuya órbita giran) no es el exceso de cipayismo (es decir, incomprensión de la cuestión nacional argentina y latinoamericana) sino un déficit de izquierdismo. En consecuencia, lo que RyR reprocha al PO no es, por ejemplo, que haya condenado la recuperación de las Malvinas cuando ésta se produjo, en abril de 1982, sino que la haya apoyado en forma oportunista un poco más tarde, al advertir que las grandes mayorías populares la apoyaban. Y la crítica de RyR al PO se extiende a todas las organizaciones de la izquierda argentina que hace 30 años llamaron a enfrentar al imperialismo británico: según RyR hubiera correspondido condenar la “invasión” argentina y trabajar en favor de la victoria de las fuerzas británicas.”
A esta altura del análisis cabe preguntarse ¿Por qué Malvinas puede colocar de un mismo lado condenatorio, a los que en muchos otros temas están enfrentados? ¿Por qué coinciden en denostar el 2 de abril como fecha histórica, el establishment, el progresismo, los intelectuales pro- malvinenses, sectores de izquierda?

Porque Malvinas, en una aproximación provisoria, es en muchos aspectos, un test sobre la influencia de la colonización cultural a que nos somete el imperialismo.

Para el establishment, fue imperdonable enfrentar a la OTAN, que no era obviamente la intención de la Junta. Para el progresismo, que necesita como en las películas de cowboys, que quede claramente establecido dónde están los buenos y dónde los malos, Malvinas es un intríngulis. Cuando todo viene muy mezclado, el progresista prefiere permanecer en una torre impoluta y no ensuciarse con el barro de la realidad.

Para los intelectuales pro-malvinenses, muchos de ellos tributarios de la colonización cultural, “europeos” exiliados en estas tierras, con la misión de luchar enconadamente contra los gobiernos populares, para lo cual todos los medios se justifican, a los que estigmatizan como populistas, la reivindicación nacional de Malvinas es un absurdo. Si como Carlos María de Alvear, quién en el siglo XIX, el 25 de enero de 1815 le envió una carta a Lord Strangford, embajador inglés en Río de Janeiro, donde decía: “Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés, yo estoy resuelto a sostener tan justa solicitud para librarlas de los males que las afligen.

Nunca dejan de estar activos los herederos de los unitarios exiliados en Montevideo durante el gobierno de Rosas que apoyaron a los invasores. 

Son aquellos a los que la espada que San Martín legó a Rosas señala a través de los siglos.
Por todo ello, la posición que se adopte con relación a Malvinas es más que un test, es un ADN de lo nacional.    

 2-04-2022



Integra el libro  “Malvinas. Una Memoria Abierta” La Tecla Ñ  y el Grupo Editorial Sur

                                                 

Video breve sobre Malvinas: memoria, educación y soberanía


 

MARADONA, EL GOL Y EL RELATO DE VICTOR HUGO EN LA EMOCIÓN DE UN COMBATIENTE DE MALVINAS




31 marzo 2026

ALTA MISERABILIDAD EN SANGRE*

 


La mentira y la crueldad convierten a su presidencia en un concierto de injusticias e inequidades. Defensor a ultranza de la propiedad privada, es un trasgresor de la propiedad intelectual pues plagia descaradamente a autores que admira. Su capacidad de análisis se reduce a una variedad de dos colores. Su amplitud ideológica sólo contempla que “los que no están conmigo, están contra mí”, a los cuales le reserva un frondoso diccionario de descalificaciones e insultos. El presidente padece de una alta miserabilidad en sangre.



El notable éxito del fallo favorable a YPF en los tribunales norteamericanos, era una oportunidad servida en bandeja para exhibir cierta grandeza, reconociendo una política de Estado que atravesó cuatro gobiernos. Pero la generosidad es desconocida si se padece una alta miserabilidad en sangre.
Arrinconado por los casos $Libra y Adorni, el Presidente pretendió encontrar en el fallo favorable el argumento que lo sacara de las cuerdas contra las que estaba arrinconado y confundido. Habló 8 minutos por la cadena oficial, donde volvió a desnudar su alta miserabilidad en sangre. Empezó diciendo: “Argentinos de bien, buenas noches”. Estaba acompañado, entre otros, por el endeudador mundial Luis “Toto” Caputo y por su hermana Karina. De ésta hay fuertes sospechas que se quedaba con el 3% de la sobrefacturación de la compra de medicamentos para los discapacitados y que ha sido cómplice de la criptoestafa $Libra; la misma que presentó los papeles para hacer desde merchandising, todo tipo de actividades lucrativas con el nombre del presidente y que actúa como aduana presidencial. Al su lado Manuel Adorni, el vestal de la moral que multiplicó propiedades y realizó cuantiosos gastos personales incompatibles con sus ingresos de sus dos años en la función pública y prácticamente sin más que un reducidísimo patrimonio anterior; el Canciller Pablo Quirno ex GP Morgan, de una impericia proverbial; el ex ministro Cúneo Libarona, defensor de narcotraficantes; y diferentes integrantes del equipo jurídico. Con estos argentinos de bien, prefiero integrar el equipo del mal. 
Prosiguió: “Este fallo era virtualmente imposible, pero gracias a la pericia jurídica, política y diplomática del equipo de gobierno, se logró torcer el destino a nuestro favor. Ante la adversidad, triunfó la perseverancia, ante la irresponsabilidad triunfó la constancia.”

El fallo reconoció la argumentación argentina sostenida desde la expropiación por la Presidenta Cristina Fernández y el Ministro de Economía Axel Kicillof y luego mantenida por los gobiernos sucesivos: la expropiación del 2012 se ajustó a la legislación argentina, la prevalencia de la Constitución y la ley sobre el estatuto de la empresa y el rechazo a la jurisdicción de Nueva York. Milei intentó desacreditar lo hecho por el kirchnerismo y como siempre su arsenal argumentativo no supera su diccionario de insultos: trató de imbécil al gobernador de la Provincia de Buenos Aires y como corrupta presidiaria a la ex presidente.

 Es inútil, el odio, la mentira, reemplazan a los glóbulos blancos y rojos y dan una alta miserabilidad en sangre. Continuó Milei: “Hoy tenemos una Nación más rica, pero también más seria, que honra sus compromisos y defiende su patrimonio en la arena internacional. Pero incluso hoy hay quienes quieren leer esta noticia como un logro de la administración que expropió las empresas en primer lugar. Lo voy a decir con nombre y apellido, hablo de Cristina Fernández de Kirchner y del inefable Axel Kicillof. Nada puede estar más lejos de la verdad. Es una afrenta a los argentinos que pretendan apropiarse de este resultado. Es importante que todos tengamos algo en claro, estos personajes de nuestro pasado nos sumieron en una aventura suicida que nos podría haber costado, todo mucho más de lo que está el país en condiciones de pagar y nos podría haber dejado sin YPF y con un Estado fundido

Es el presidente que en la Ley Bases postulaba la privatización de YPF, el que siempre se mostró proclive a pagarle a los Fondos Buitres. Escribió el periodista Ari Lijalad en el Destape: “El 9 de septiembre del 2023 Milei publicó un tuit donde habló de la "confiscación ilegal de YPF", dándole la razón al fondo buitre Burford. Como siempre, Milei miente, confundiendo la confiscación prohibida por la Constitución con la expropiación realizada cumpliendo los pasos legales.  La gestión estatal de la compañía permitió revertir la caída del 42% de la producción del crudo y permitió un crecimiento del 15% entre 2012 y 2015. 

“YPF, primero la tenés que racionalizar, y después se vende”, le dijo Milei a Chiche Gelblung en octubre de 2023, justo antes del ballotage que lo catapultaría a la presidencia. “¿Vendés Vaca Muerta?”, le preguntó Gelblung. “Sí, cuál es el problema. Buscás la forma de privatizarlo”, confirmó Milei. 
El periodista Leandro Renou reveló que “según registros oficiales, el 19 de diciembre de 2023, el ex procurador del Tesoro, Rodolfo Barra, citó en su oficina a la cúpula del fondo buitre Burford, el enemigo de Argentina en el tema YPF” y que “en esa reunión Argentina no dio pelea por no pagar, casi que se entregó”. En el encuentro estuvieron Rodrigo Olivares Caminal (representante legal de Burford) y Jonathan Molot (director de inversiones de Burford). A los pocos días de esa reunión, el presidente Milei le dijo a Majul que la Argentina tenía voluntad de pago en el caso YPF. ¿Casualidad? Barra terminó afuera del gobierno y Milei lo reemplazó con el socio de uno de los abogados de los buitres.”

Ya presidente, en un reportaje con Luis Majul, Milei explicó: “Una de las ideas que estamos trabajando es crear una tasa Kicillof. Es decir, pagarle a este fondo un perpetuo, un bono perpetuo, con algo que se llama la tasa Kicillof. Y que los argentinos tengamos que pagar todos los años una determinada cantidad de dólares gracias al error monstruoso que cometió Kicillof. Y que todos los argentinos recordemos todos los días esa barbaridad que hizo Kicillof y que hace que todos los días tengamos que poner una determinada cantidad de dólares para pagar el error de un chico, digamos, que su perspectiva ideológica perjudicó a 46 millones de argentinos”  

Inútil sería pedirle a Milei que reconozca que el actual abastecimiento energético que se consiguió gracias a la estatización del 51% de YPF y la explotación consiguiente de Vaca Muerta es por iniciativa del “populismo kirchnerista”. La alta miserabilidad en sangre se lo impide.   

Y siguió impertérrito: “Independientemente de la pericia legal de nuestro equipo, hay una verdad irrefutable: expropiar está mal, porque robar está mal. Y quebrar este principio nos costó, aproximadamente, 12 años de falta de inversiones por culpa del juicio en curso. Es decir, menos empresas, menos trabajo, más pobreza y más indigencia.”

Y demostrando su obnubilación ideológica expresó: “Esta administración una vez más levantó los platos rotos, porque el liberalismo es hacernos cargo de los errores del pasado y hacernos cargo también de las necesidades del futuro. Por eso hemos enviado al Congreso un proyecto para modificar la Ley de Expropiaciones, para que la arrogancia de la política no nos vuelva a costar otra década perdida y para que nunca más la propiedad privada pueda ser puesta en tela de juicio en nuestro país.”
Cualquier psicoanalista hablaría de proyección: arrogancia política, de la que La Libertad Avanza y Milei en primer lugar hacen permanentes alardes. Habla de que el kirchnerismo se apropia de su éxito cuando es exactamente al revés: en negociaciones privadas quería pagarle al Fondo Buitre porque descreía de los argumentos argentinos. Además, para el liberticida, la propiedad privada está siempre por encima de los intereses del país. Desconoce los límites que a la propiedad establece el artículo 17 de la Constitución que dice: “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada.” Es lo que se hizo con la expropiación del 51% de YPF.
 
El fondo Burford le había comprado por quince millones de dólares los derechos que enarbolaba el socio minoritario en YPF al momento de su expropiación y que posteriormente quebró en donde el estatuto de la sociedad establecía un absurdo sistema de valorización de las acciones en caso que el gobierno argentino le hubiera comprado las acciones a Repsol y no como se realizó vía expropiación. Kicillof explicó claramente la situación con un ejemplo: “Supongamos que una autopista va a pasar por donde hay edificios y se resuelve y se vota expropiar todas las viviendas que están en la traza de la autopista. Puede venir un propietario de uno de los edificios y decir “acá tenemos un reglamento del consorcio que plantea que si alguien quiere comprar un departamento tiene que pagar 100.000 millones de dólares. Entonces Uds. no pueden pasar la autopista por acá sino pagan 100.000 millones de dólares por cada unidad. Esto es simplemente para demostrar que un instrumento entre privados no está por encima de la ley ni de la Constitución”   



El fallo de la justicia norteamericana es muy importante pero no definitivo. Milei, al poner en duda la expropiación realizada, le da argumentos al fondo buitre para su presentación ante la Corte Suprema Norteamericana, actuando en los hechos contra lo que estamos celebrando. 
Bernardo Saravia Frías, el ex Procurador del Tesoro a cargo del caso YPF entre 2017 y 2019                     (gobierno de Mauricio Macri) escribió en Clarín del 27-03-2026: “No es el triunfo de ningún gobierno ni de ningún abogado en particular. ….Es el triunfo de los argumentos jurídicos……Una verdadera política de Estado”

A su vez el ex Procurador del Tesoro Sebastian Soler, responsable de la defensa argentina, bajo la gestión de Carlos Zannini expresó: “Ya había coincidencia en que haber expropiado YPF benefició al país, pero algunos porfiaban que se había expropiado mal y que eso nos iba a costar US$16.000 millones de dólares. Desde hoy, ya no lo pueden decir. El juicio se ganó porque se expropió correctamente, cumpliendo las únicas leyes que importan, que son las de nuestro país, y porque, más allá de las declaraciones desagradables y oportunistas del presidente Milei, su gobierno reiteró en la apelación los mismos argumentos legales que ya había planteado la defensa argentina durante la gestión del gobierno anterior”.   

 ALTA MISERABILIDAD EN SANGRE  


Sería inútil pedirle a Liliput que adopte, aunque sea una vez, la postura de estadista. No conoce la generosidad. Partidario del discurso único, ve la vida en blanco y negro.  Hay demasiado odio corriendo por sus venas. Hay una increíble sed de venganza. Cuando en junio de 2025 se conoció el fallo de la jueza Preska por el cual la Argentina debía pagarle al fondo buitre 16.000 millones de dólares, Milei escribió un tweet bajo el título: “Un fallo contra Kicillof”. Con su misma repudiable lógica, ahora debió twittear: “Un fallo a favor de Kicillof” 

Hay, como se puede apreciar con claridad, un fundamentalismo económico extremo envuelto en ideas medievales. Su batalla cultural es una batalla contra la cultura. Todo ello se traduce en una tragedia, que por momentos es comedia y la mayoría de las veces una farsa, protagonizada por un gobierno de hermanos. Karina, con una voluntad irreprimible de ser poderosa y millonaria y el Presidente de ser un rico, pero fundamentalmente un referente mundial de la ultraderecha. 

La experiencia colonizadora de Milei, convertido en los hechos en un interventor norteamericano del gobierno argentino, tiene sus antecedentes en los golpes de 1955, 1966,1976, y en democracia con Menem y Macri.         

Un periodista y político norteamericano, Norman Cousinns afirmó: “La historia es un vasto sistema de alarma temprana”. ¡Qué lástima! En la Argentina no funcionó

29-03-2026

Publicado en La Tecl@ Eñe, Diario Registrado   

Las coincidencias entre Adorni y Espert