06 junio 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 2 DE JUNIO DEL 2026



El martes 2 de junio del 2026, se subió a EL TREN, en la primera hora, el periodista, escritor Juan José Salinas, autor entre otros libros de “El atentado. Quiénes son los autores y por qué no están presos”; “Ultramar sur. La última operación secreta del Tercer Reich. (En coautoría con Carlos Nápoli).”; “Narcos, banqueros & criminales.” Una conversación atractiva en donde el entrevistado entre otras afirmaciones, expresó: “La política  económica de este gobierno es peor que la de la dictadura”; “Se privatiza el Río Paraná, por el que la Argentina luchó contra ingleses y franceses en el siglo XIX”;  “Se está privatizando el agua, las Malvinas , el petróleo, los peces”; “Soy más optimista pensando en el pueblo norteamericano que en el nuestro, ya que Trump será derrotado en noviembre”; “La iglesia articuló la oposición a Perón”; “China hoy es más desarrollada que EE.UU. El golpe de 1955 suspendió el Segundo Plan Quinquenal, los chinos van por el plan quinquenal número 15”; “La mayoría de los chicos en la pobreza tienen una alimentación insuficiente, nosotros nos alimentábamos con carne, fruta, leche, chocolate”; “Los destrozos de este gobierno, van a tardar mucho en remediarse”; “El standard de vida de la época de Onganía, resulta alucinante en relación con la actualidad”; “Hoy está lleno de country. En los sesenta y setenta se vendían terrenos en muchas cuotas y ahí se construían las casas. De alguna manera hemos arado en el mar”; “Esta pesadilla se va a terminar. Va a perder Trump”; Hay posibilidad que el peronismo termine como en el radicalismo o lo contrario. El peronismo necesita solucionar el problema de la conducción”; “Estoy un poco enojado y un poco esperanzado. Cristina tiene la responsabilidad de llegar a un acuerdo con Kicillof”; “Es un error anteponer la consigna Cristina libre, hay que proponer Cristina inocente”; “En 1955 Perón temía una guerra civil, con muchos muertos. Luego reconsideró esa decisión porque durante los 17 años de proscripción hubo muchos muertos”   

En la segunda hora se subió a El Tren, el psiquiatra Enrique Stola que desempeñó un papel fundamental como acompañante terapéutico y perito de parte de Gabriel y Ezequiel, las principales víctimas que lograron la condena del cura Julio César Grassi por abusos sexuales.  Algunas de las afirmaciones del Dr. Stola: “Hay muchos suicidios, que es una alternativa en sociedades donde se cierran todos los caminos”; “Hay países donde hay un Ministerio de la Soledad”, apuntado fundamentalmente a los jóvenes”; “Hay una ruptura de los lazos sociales en occidente”; “Juntarse es un acto de resistencia”; “Eso no lo quiere ni el gobierno ni la nueva oligarquía mundial”; “Es falso que las feministas se pasaron dos o tres pueblos, deberían pasarse mil pueblos”; “Ser feminista no es una cuestión de vagina, es una posición política”; “Hoy la pornografía está educando para formar machistas”; “El presidente abre la puerta al machismo”; “Tiene un mambo sexual”; “Las cosas que no resolvió están perjudicando a los argentinos”; “El presidente está muy enfermo, es muy vengativo, no tiene ninguna empatía por el que sufre”; “Las chicas que miran pornografía es para ver que se espera de ella en la satisfacción del varón”; “Hay que propender y facilitar el pensamiento crítico”; lo que mas se escucha en el consultorio es la afirmación “Estoy cansado””; “No sé si tengo esperanza, tengo deseo” 
Dos reportajes imperdibles. En el inicio del programa se trazó un panorama de la situación política mundial y en América Latina

Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios




 El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR    


 

05 junio 2026

El periodista Gabriel Fernández sobre el Indio Solari


 

         Un lujo

Por Mariana Enriquez

Escritora

05 de junio de 2026 - PÁGINA 12

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota Archivo 

Fui criada por los Redondos. Soy de la generación adolescente que cuando recién empezada la secundaria iba a shows en el club Atenas y corría de la policía por calle 13; los chicos que en el Boulevard del Sol se quedaban hasta la madrugada a esperar la visita de Skay o el Indio. Quedaba muy lejos la leyenda de los show para veinticinco personas en el Stud Free Pub y la banda de culto: mis Redondos son de las multitudes y el Indio no era un par: era un planeta regente.

En el ensordecedor gigantismo de la banda, en la furia contra la policía, en el caos de las colas y las batallas, en el éxtasis del pogo, en las banderas, desde el Obras de Bulacio hasta Huracán y Racing, por sobre todo, encima y atravesando ese vendaval, siempre estaba la voz del Indio y sus palabras.

Si tengo que definir la lírica de Solari, algo casi imposible y mucho más mientras escribo esto, media hora después de la noticia de su muerte, diría que es misteriosa y insurreccional. La poética de Solari en la fundación para las masas de los Redondos, la trilogía de Oktubre, Un Baión para el Ojo Idiota y ¡Bang! ¡Bang! Estás liquidado está marcada por Goya, los desastres de la guerra y la alienación, las revoluciones fracasadas, los tipos que huelen a tigre, el humor grotesco, el surrealismo.

La enorme elegancia de Solari en su voz y en sus letras es una absoluta rareza, un estilo clarividente y una frialdad que siempre contrastó con el amor y el desborde de su público. Es decir: la lírica del Indio no se parecía a nada y su figura resultaba inalcanzable. Cualquiera que haya visto a Solari en un escenario se sorprendería ante la hipnosis de ese hombre menudo y calvo, con su voz delgada, los anteojos y un aura mucho más de poeta mal arreado que de estrella de rock.

Pienso en su muerte y recuerdo el primer casete que me compré, Un baión para el ojo idiota. Todo era esotérico, todo era una invitación a la calle y a los libros, a entender, a ingresar en las palabras claves y la belleza enardecida. Las líneas como verdades que nadie había dicho, como incitaciones y melancolía: “Yo voy en trenes, no tengo adónde ir”. “Me voy corriendo a ver que escribe en mi pared la tribu de mi calle”. “El futuro ya llegó”. Yo tenía 14 años cuando compré ese disco. No entendía nada y era maravilloso, era un códice que se amplió con el aterrador Oktubre. El Drácula con tacones. Preso en mi ciudad. Los ojos ciegos bien abiertos. Y que se completó con ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado y el profundo desconcierto de escuchar aquello de “Violencia es mentir” con guitarras marciales, y luego entender a qué se refería, y comprenderlo de una forma visceral, ligada a la historia, a los duelos, al orgullo y al fracaso.

En cada letra del Indio Solari hay una remera y un sermón. Me digo, ahora, viendo las gafas de Solari en todas las fotos, su expresión seria e inescrutable, que esa educación prepotente y sofisticada fue un lujo. Como el de la estrella, como el que es vulgaridad. Fueron décadas terribles, a veces triunfales y en general penosas, y Solari fue el mejor testigo para contarlas, porque era de esos artistas que en la más rasante lucidez eran capaces de definir una época, invitar a una fiesta, hacer llorar y dar miedo. Escucharlo es temor, temblores y euforia. Vivir solo cuesta vida, escribía Solari. Nada menos y nada más.



04 junio 2026

Julia Mengolini ganó el Premio a la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras

 

Julia Mengolini ganó el Premio a la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras

                                       
             Es la primera vez que gana una argentina

Julia Mengolini fue reconocida con el Premio a la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras en una ceremonia celebrada hoy en Marsella durante el 77° Congreso Mundial de Medios de Comunicación. Es la primera periodista argentina en obtener este reconocimiento. En el mismo evento, también fueron premiados:

Sai Zaw Thaike, de Birmania (Premio Coraje)
Fue condenado a veinte años de prisión por documentar las violaciones de los derechos humanos en Birmania 

Carlitos Cadangue, de Mozambique (Premio Impacto)
Periodista de la cadena STV, que sobrevivió a un intento de asesinato en febrero de 2026 tras sus investigaciones sobre la minería ilegal en Mozambique

Abdul Hakim Abu Riash, de Palestina (Premio de Fotografía)
Por su serie Gaza’s Agony: War, Hunger, and Loss (“La agonía de Gaza: guerra, hambre y pérdidas”), que documenta la catástrofe humanitaria en el enclave palestino (Premio Lucas-Dolega-SAIF).

Habib Marouane Cámara, de Guinea (Premio al Periodismo de Investigación Africano)
Fue secuestrado en diciembre de 2024 y aún desaparecido (Premio RSF-Mohamed Maïga).
 

Mengolini ganó en la categoría Independencia, que se otorga para reconocer la “resistencia a las presiones (financieras, políticas, económicas, religiosas)”. En esa categoría también estaban nominados:
Syrian Investigative Reporting for Accountability Journalism, de Siria.
Leila Saralaeva, de Kirguistán.
Maryam Naibkhil, de Afganistán.
The Daily Star, de Bangladesh.

Es la primera periodista argentina en recibir esta distinción y se encuentra entre los tres latinoamericanos escogidos este año. En la ceremonia, Mengolini compartió su reconocimiento con el fotógrafo Pablo Grillo y, ante la audiencia internacional, dijo sobre la situación de Argentina:

“Mi país es hoy un experimento de las extremas derechas y de los súper ricos del mundo que pretenden hacerse de nuestras riquezas como si fuésemos su colonia, y experimentar con nuestras sociedades como si fuésemos su laboratorio. Si esa experiencia llegara a tener éxito, sería una mala noticia para el futuro de toda la humanidad”. 

Nuestro país cayó tres puestos en el ranking mundial de libertad de expresión que publica Reporteros sin Fronteras.

03 junio 2026

UNA NOTA DE HACE 6 AÑOS

EL GRITO QUE TARDÓ MÁS DE VEINTE SIGLOS EN ESCUCHARSE*



En un mundo donde hombre y poder son sinónimos, el grito de las mujeres no se escuchó. Incluso los hombres explotados por el poder económico, reproducían, reproducen, la explotación que padecen en sus trabajos, en el interior de sus hogares. 

La religión venía en apoyo del prejuicio de considerarlas siempre menos que los hombres. En el año 585, en el tercer concilio de Nicea, discutieron si la mujer tenía o no alma. En la Edad Media, los teólogos, por supuesto todos hombres, discutían si las mujeres eran seres humanos. Aun hoy los judíos ortodoxos caminan delante de su mujer, que no pueden darle la mano a otro hombre. En el relato bíblico la mujer surge de la costilla del hombre, iniciando desde el origen la sumisión y la dependencia.

En la famosa democracia de Atenas, cinco siglos antes de Cristo, las mujeres estaban excluidas.

Un emblema del feminismo, Simón de Beauvoir, afirmó: “Le cortan sus alas y luego la culpan de no saber volar” 

La Revolución Francesa no extendió sus históricas banderas, de libertad, igualdad y fraternidad a las mujeres. Recordamos la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, pero no el cerco y toma del Palacio de Versalles por 7000 mujeres el 5 de octubre de ese año, exigiendo medidas urgentes por la falta de pan, cuyo precio implicaba el 80% del presupuesto familiar. El rey prometió abastecer de pan a París y aceptar las decisiones de la Asamblea Nacional firmando la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Fue una mujer, Olympe de Gouges, que escribió en 1791, “La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana” , por lo cual fue conducida a la guillotina un 3 de noviembre de 1793. Pudo decir entonces:  “La mujer que tiene el derecho de subir al cadalso, también debe tener el derecho a subir a la tribuna”.

Todavía resuenan los ecos asordinados de aquel alarido  de 129 trabajadoras, costureras industriales que murieron quemadas, un 8 de marzo de 1908 en la fábrica Cotton Textile Fáctory en Nueva York. El dueño de la fábrica las había encerrado para que no participaran de la huelga decretada el 5 de marzo por un grupo de mujeres que reclamaban igualdad salarial, disminución de la jornada laboral a 10 horas y un tiempo para poder dar de mamar a sus hijos. Nueve años después, mujeres rusas participando del día internacional de la mujer trabajadora, instituido en 1910, en Copenhague, dieron el puntapié inicial de la Revolución Rusa de octubre de 1917.               

Rosa Park, un 1 de diciembre de 1955, no se levantó de un asiento para blancos  en un colectivo divido por la discriminación racial y dio origen a la lucha de los negros por sus derechos civiles en EE.UU.


Durante siglos y siglos el grito de las mujeres fue silenciado. Los Códigos la asimilaban a un incapaz o menor de edad, muchas fueron condenadas a la hoguera por brujerías, millones condenadas a las tareas del hogar que no se consideraba trabajo.

En nuestro país, las mujeres tuvieron un papel fundamental en las guerras de la Independencia, desde Juana Azurduy a Macacha Guemes, pasando por María Remedios del Valle, la Madre de la Patria que luchó con Belgrano en el ejército del Norte. Juana y María, lo dieron todo, la primera cuatro de sus cinco hijos, la segunda sus dos hijos, y sus compañeros, todos  muertos en combate. Con la ingratitud que padecen la mayoría de los héroes y heroínas, murieron en la extrema pobreza.       

Contemporáneamente, las madres y abuelas de Plaza de Mayo son hitos fundamentales de resistencia y dignidad. 

En la Argentina, recién pudieron votar en 1951, cuando el proyecto de Evita se hizo ley el 9 de septiembre de 1947, y accedieron a la patria potestad compartida en 1985 y al matrimonio igualitario en julio de 2010, el primer país en América Latina  

La lucha de cientos y cientos de militantes feministas ha abonado el terreno para ir por la legalización del aborto. La marea verde que es asumida por pibas del primario y del secundario, por jóvenes de todas las edades, ensancha el camino. “Somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar” es una bandera que demuestra que la lucha no tiene marcha atrás. A esas muchachas les resultará hoy inexplicable que hasta mediados de la década del sesenta, la virginidad de la mujer era socialmente muy valorado y un valor el llegar en esa condición al matrimonio.

Las consignas feministas no tienen nada que envidiarle a las del Mayo Francés: “Mi vida tiene valor, mi cuerpo no tiene precio”; “Yo elijo como me visto y con quien me desvisto”

Y sin embargo queda mucho territorio para alcanzar la igualdad. La brecha salarial es de alrededor del 29%. Apenas dirigen el 4% de las Cámaras Empresariales, el 3% de los sindicatos y el 40 % de las mujeres que trabajó fuera de su casa nunca realizó aportes previsionales. La principal ocupación que hoy tienen las mujeres es el servicio doméstico 

(21,5% de las asalariadas), la actividad con mayor precarización y menores sueldos.

En cambio es notable el avance de las mujeres en las carreras universitarias, en la ciencia y en oficios o trabajos que hasta hace unas décadas eran inalcanzables.

Cada vez más mujeres comprenden que los derechos solo se obtienen a través de las luchas. Ya lo dijo Rosa Luxemburgo: “Quien no se mueve, no siente las cadenas” 

El mundo será indudablemente diferente cuando la mitad del cielo alcance la igualdad.

El grito que tardó más de veinte siglos en hacerse oír, llegó para quedarse 

El politólogo italiano Norberto Bobbio considera a la revolución de las mujeres “la única revolución exitosa de nuestro tiempo”.  

Sus consecuencias están en la vida cotidiana. Muchas mujeres toman la iniciativa en el trabajo, en la casa y en la cama. La respuesta machista es el aumento de los femicidios. En Méjico 3000 mujeres asesinadas en el 2019. En la Argentina una mujer muerta cada 23 horas en lo que va del 2020. El femicida es inmune a la consigna: “Ni una menos” 





La convocatoria mundial a un paro de mujeres para el día siguiente al 8 de marzo tiene en Argentina entre otras banderas: “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos” Y la explicación: “Paramos porque sabemos que no hay deuda pública y externa que no se traduzca en deuda doméstica y el ajuste para todes. Paramos porque sabemos que las violencias económicas son el engranaje imprescindible de las violencias machistas” 

Muchos hombres hemos empezado un fatigoso y difícil proceso de deconstrucción cultural.

Mientras las mujeres feministas, más allá de algunos fundamentalismos de todos los movimientos de ruptura, amplían su prédica conforme a una frase de Simone de Beauvoir: “Uno no nace mujer, se hace mujer”

El grito que tardó más de veinte siglos en escucharse, hoy resuena cada año con más fuerza. 

08-03-2020

•Publicado en la Tecla Ñ




02 junio 2026

El ruego de las Madres el 1º de junio de 1978. “Por favor ayúdennos, son nuestra última esperanza”

   Por Gustavo Campana
01 de junio de 2026
Capturas de Video

1 de junio de 1978. Desde las 13, asueto en las reparticiones públicas y en las escuelas. Comenzaba la fiesta de la dictadura, soñada como la operación de propaganda capaz de silenciar a lo que habían bautizado como la “campaña antiargentina”. Tenían que enfrentar a la militancia de la verdad, que había copado casi toda Europa. Nuestros exiliados, con el apoyo de otros latinoamericanos en su misma condición política y dirigentes de los partidos populares europeos, denunciaban las violaciones a los derechos humanos en el sur.

En Francia nació el Comité Organizador del Boicot a la Copa que se iba a disputar en Argentina. A comienzos de 1978 ya existían más de 200 filiales del grupo en el territorio francés, con conexiones en Alemania Federal, Países Bajos y Suecia.

El Ejército jugaba su batalla cultural a través de los guiones de la consultora estadounidense Burson-Marsteller y la Marina había instalado en París su Centro Piloto, una especie de embajada paralela que operaba sobre los medios de comunicación y cazaba opositores.

1 de junio de 1978. La transmisión televisiva de la apertura comenzó con imágenes del centro de Buenos Aires, con el Obelisco como el ícono más representativo de la ciudad “for export”. Su mundo teatral a través de una versión porteña de “Cabaret” y Edmundo Rivero cantando “La última curda”. Por último, el dato político subliminal: jóvenes bailando en un boliche, para confirmar el rol de los “pibes sanos” de la nueva Argentina, en duelo permanente con el recuerdo de la “juventud maravillosa”.

Apareció la cancha de River, con un primer plano del gigante Autotrol: “Bienvenidos al XI Campeonato Mundial de Fútbol. Copa Mundial de la FIFA, Argentina 78”.

Una trompeta abrió la ceremonia, arrancó la suelta de globos y palomas y con acordes militares de fondo, centenares de estudiantes de educación física iniciaron el armado de los mosaicos humanos sobre el césped del Monumental. Clima marcial, rigidez castrense. El estadio convertido en un cuartel.

Apareció en escena Juan Mentesana, la voz de dos golpes militares: “Esta es la verdadera manifestación de un país que recibe al mundo. Rápidamente con el orden y disciplina, de la conciencia y accionar, una palabra cruza el campo de juego: Argentina 78”.

Servicios de inteligencia estratégicamente diseminados en las tribunas, para agitar consignas como: “¡A cantar el himno, bien fuerte!”, “¡Vamos que es la imagen argentina!”.

Llegó el turno del discurso del dictador. Las manos de Videla unidas en su espalda y un leve movimiento con todo el cuerpo, hacia atrás y adelante, como si le hablara a la tropa en el cuartel, a través de oraciones cortadas por hachazos. Traje cruzado gris, con tibios bastones blancos, para abandonar por un rato el verde militar. La palabra paz fue la gran protagonista del cínico mensaje, en un país con cientos de centros clandestinos y miles de desaparecidos. El dictador la mencionó cinco veces, desde un estadio a 15 cuadras de la ESMA. “Y es justamente la confrontación en el campo deportivo y la amistad en el campo de relaciones humanas que nos permiten afirmar que es posible aún hoy, en nuestros días, la convivencia en la unidad y en la diversidad, única forma para construir la paz. Por ello pido a Dios nuestro señor que este evento sea realmente una contribución para afirmar la paz, esa paz que todos deseamos para todo el mundo y para todos los hombres del mundo (aplausos). Esa paz dentro de cuyo marco el hombre pueda realizarse plenamente como persona, con dignidad y en libertad. En el marco de esta confrontación deportiva caracterizada por su caballerosidad, en el marco de la amistad entre los hombres y los pueblos y bajo el signo de la paz, declaro oficialmente inaugurado este onceavo campeonato Mundial de Fútbol 78″. Eran casi las 14.50.

1 de junio de 1978. Ningún uniformado había reparado que era jueves y que entonces a las 16 habría ronda de las Madres en Plaza de Mayo. Tarde histórica, primera gran derrota del terrorismo de Estado.

Un equipo de la televisión neerlandesa, liderado por el periodista Jan van der Putten, llevó por primera vez las voces de las Madres a Europa. “Si están vivos, si están muertos. Por qué no nos dicen, si buscamos eso nada más. Que nos respondan, nada más, después nos retiramos”. “El gobierno miente. Hace dos años que estamos acá”. “Mi hija estaba embarazada de cinco meses cuando se la llevaron.

Hasta ahora no he sabido nada de ella”.

Hasta que apareció el desgarrador testimonio de Marta Moreira de Alconada Aramburú: “Nosotros solamente queremos saber dónde están nuestros hijos. Vivos o muertos. Angustia porque no sabemos nada y desesperación señor, porque ya no sabemos a quién recurrir: consulados, embajadas, ministerios, iglesias..., en todas partes se nos han cerrado las puertas. Por eso les rogamos a ustedes, son nuestra última esperanza. Por favor ayúdenos..., ayúdenos son nuestra última esperanza”. La nota terminó con el tardío “circulen, circulen”, de un suboficial de la Federal.

El mayor de sus cinco hijos era Domingo Roque “Pironio” Alconada, militante de la JUP, que estaba desaparecido desde el 22 de diciembre de 1976. Tenía 23 años y cursaba Derecho en la Universidad de La Plata.

Todos los jueves aparecía en los kioscos la revista Gente, uno de los semanarios de mayor penetración en los hogares de la clase media argentina, con los que Editorial Atlántida se convertía en una de las voces procesistas de papel más influyentes: “A pesar de todo lo que pasó antes del 24 de marzo de 1976: caos, violencia, falta de garantías, atraso, corrupción. A pesar del boicot contra el Mundial organizado por terroristas en varias capitales de Europa. A pesar de las consignas subversivas que circularon clandestinamente con instrucciones para alterar al orden. A pesar de las presiones de ciertos periodistas extranjeros que empezaron criticando y ahora elogian. A pesar de todo y contra todos, los argentinos hicimos el Mundial”.

La noche del domingo 25 de junio, Argentina festejó el título en el Sheraton de Retiro. En la “Cena de los campeones”, otro periodista neerlandes, Frits Jelle Barend, se hizo pasar por un jugador “naranja” y quedó cara a cara con Videla. “¿Y dónde está la gente desaparecida?”. El general quedó sorprendido por la pregunta y Barend insistió: “Hay mucha gente desaparecida”. “Son mentiras”, fue la respuesta del presidente de facto. Pero el periodista se plantó: “No son mentiras, hablé con esas señoras, no son actrices”. “Sí, son mentiras”, volvió a decir el militar. “¿Dónde están?”, fue la última pregunta. “Hay una guerra, como Holanda, que vivió una guerra”, fue la última respuesta.

Marta Moreira de Alconada Aramburú murió a los 77 años, el 14 de junio de 2007, sin saber adónde estaba Domingo.