22 agosto 2026

La confesión de Caputo a los banqueros, los nervios con el dólar y la batalla de Milei

 Mientras el BCRA tuvo que intervenir para evitar una escalada del billete, el riesgo país no dejó de crecer y subió un 20% en tres semanas.

                                                                 Por Marcelo Bonelli 

20/08/2026 21:24/ Actualizado al 20/08/2026 23:26 CLARIN

Toto Caputo estaba en confianza. El encuentro fue con un puñado de fuertes banqueros y estrictamente confidencial. Se habló de todo: Milei, la economía, la elección del 2027 y los problemas que atraviesa la economía. El ministro sorprendió: “Nosotros evaluamos medidas para animar el consumo, pero Javier no quiere tocar nada”.

Hubo un silencio. Toto concluyó: “Yo les digo, el Presidente no va a cambiar nada”.

Había varios “popes” de bancos. Los principales banqueros locales y extranjeros de Argentina.

Varios plantearon que esa intransigencia podría costarle la reelección al Presidente. Toto les confió: “Esta dispuesto a perder las elecciones, pero a preservar el plan”.

Ocurrió hace tres semanas, al final de julio. El encuentro fue una continuidad de otro que sucedió en marzo. Al inicio del otoño, los jerarcas de las finanzas plantearon su preocupación por el agotamiento del programa y la necesidad de remozar la economía con medidas para reactivar.

En ese momento, la dupla Toto-Santiago Bausili (estaba el jefe del BCRA) los tranquilizó: afirmaron que tenían medidas previstas para reanimar la economía.

Pero el mensaje del último encuentro fue lo contrario: Toto dijo que ahora quedaron postergadas por decisión de Milei.

Después, desde fines de julio –cuando fue la segunda reunión secreta– el mercado financiero comenzó a corcovear. 

No hay desesperación, pero un claro cambio de tendencia en el billete. El dólar se tensó, el BCRA dejó de comprar y Bausili tuvo que intervenir: se calcula que utilizó el equivalente de US$ 4.000 millones en bonos link y dólar futuro para evitar una escalada del billete.

Encima, el riesgo país no dejó de escalar: hace tres semanas que no corta la mala racha y subió un 20%. Ayer volvió a pegar otro salto. El enrarecimiento del mercado comenzó con algo paradójico: el mismo día que llegó Kristalina Georgieva a Buenos Aires. Esta semana ocurrió otra cuestión inquietante: por primera vez en mucho tiempo fracasó la licitación de Tesorería. Los banqueros solo rollearon un 34% de una letra atada al dólar.

La desconfianza obedecería a una falta de iniciativa que el propio Toto blanqueó ante los financistas. En el mercado insisten en que Milei se aferra a sus dogmas y por eso está perdiendo iniciativa política y también económica.

Ambos hechos serían los causantes del -hasta ahora- incipiente enrarecimiento económico. También una cuestión que señalan en la ABA de Claudio Cesario: el pobre y rudimentario programa financiero del BCRA.

Los informes de los “lobos” de Wall Street señalan otra cuestión: la sostenida caída en las encuestas de Milei, que pone en duda su reelección. También hubo otra caída en el índice de confianza del consumidor. Ante tamaños problemas ayer, en el círculo rojo, cayó como una bomba la insólita respuesta de Javo: va a hacer un recital para festejar la marcha de la economía y la inflación. Hubo sorpresa en el Council of Americas. Se los vio incómodos a los hombres de negocios. Los fanáticos de la primera fila aplaudieron a rabiar, pero existió poco aval en el conjunto del seminario: los ataques a economistas, las furias contra periodistas y las groserías ya aburren y tienen poco efecto. Diego Santilli tuvo el miércoles a la noche un encuentro secreto, cara a cara, con las “multi.” Fue el invitado a una cena íntima por la influyente Susan Segal.

Segal –la jefa del Council- ahora adula a la Casa Rosada. Hace unos años decía que era íntima de Cristina. Santilli fue hábil. Pero los jerarcas de las multi plantearon una cuestión de fondo: sus dudas –de persistir el parate actual– sobre la reelección de Milei. Ayer los datos del Indec confirmaron la anemia del salario y el consumo. Santilli tiró todas a la tribuna: perjuró ante las multi que Javo va a ser reelecto y que iban a buscar consensos con el PRO.

En la soledad de Olivos, el Presidente cree otra cosa: que “todo marcha de acuerdo al plan”. Estuvo en la Casona encerrado cerca de diez días. Insiste en que la única alternativa es profundizar el ajuste y no modificar nada.

Federico Sturzenegger le da manija en sus encuentros a solas. El Coloso y Milei comparten charlas los fines de semana y ambos ratifican sus viejos dogmas. Esa intimidad generó ruido en el Gabinete. Los “karinos” acusan a Sturze de meterlo siempre en líos a Milei. Karina se comprometió a romper ese vínculo. Su idea es restringir al Coloso el acceso fluido a Milei. Santilli sería uno de los impulsores de esa jugada. El “Colo” acusa a Sturze de cortarse solo y suele decir: “El Coloso genera un alto riesgo político”. También otro fanático es Pablo Quirno. El ex banquero no hace pie en la Cancillería: lo acusan de no pararle una a Milei. Su insólita sobreactuación con el anuncio de la visita del Papa provocó malestar en el Vaticano. Hace unas jornadas Quirno sorprendió con su teatralización frente a un grupo de Ceos de las cerealeras. Fue un encuentro reservado. Todos se conocían. Por eso, a los dueños de los granos les sorprendió su discurso militante. Quirno dijo que la “Argentina camina excelente” y después despotricó contra los medios de comunicación porque “hacen propaganda política y distorsionan los éxitos de Milei”.

Los hombres de negocios se quedaron mudos. El canciller proclamó: “Tenemos que hacer la revolución cultural”.

Ahora, Quirno está preocupado por el escándalo en Bolivia. El bochorno de Fernando Cerimedo reabrió el affaire de las coimas en la ANDIS que afectó a Karina y Lule Menem.

Diego Spagnuolo acusó siempre a Cerimedo y -su ex mujer- Natalia Basil, de grabarlo en forma ilegal, diciendo que Karina se quedaba con el 3%.

Cerimedo transita las cloacas de los servicios. Fue el creador de “las granjas” y ejército de trolls, que usó Milei contra periodistas, opositores y economistas. Cerimedo armó la “milicia digital” con Santiago Caputo. Tenía un despacho en la Casa Rosada y al inicio del gobierno de Milei intentó armar una SIDE paralela. Recién a fin de octubre del 2024, la relación se enfrió: fue el propio Departamento de Estado que le sugirió a Milei que tome distancia del presunto agente de inteligencia. Un mes después, Cerimedo se tomó venganza: grabó a Spagnuolo, acusándola a la hermanísima de cobrar coimas. El espía aún tiene vínculos firmes con los libertarios: fue por eso que Cerimedo quiso refugiarse en Argentina, cuando huía de Bolivia. El establishment mira asombrado. La cuestión se ocultó, pero esta semana el Gobierno hizo un furibundo ataque contra Roberto Urquía. El poderoso dueño de Aceitera Deheza afirmó: “No tengo duda, los sueldos no llegan a fin de mes”. Recibió múltiples reproches personales y funcionarios de Economía le exigieron en privado una rectificación. También el malestar llegó a las cámaras empresarias y a la propia UIA. Aceitera Deheza lideró la UIA, cuando Miguel Acevedo fue presidente de la central fabril. Urquía soportó el fuego graneado. Y decidió hacer una respuesta sonora: no se rectificó como pretendía la Casa Rosada. La cuestión anticipa lo que ocurrirá el Día de la Industria con el discurso de Martín Rapallini. El Comité de Presidencia fabril desactivó una iniciativa interna: sacar un duro documento advirtiendo sobre lo que llaman el “industricidio”. El tapón político fue este: ese malestar lo expondrá Rapallini el 2 de septiembre. El Gobierno lo sabe. La respuesta será descortés: no irá Milei a escucharlos y solo pondrá la cara el Colo Santilli.




21 agosto 2026

Por qué gobierna Karina

 


Gustavo González 16-08-2026 Perfil 


Ella. Comanda la agenda política, legislativa y electoral, mientras en la última semana su hermano se recluyó en la soledad de Olivos. | cedoc

¿Qué hubiese pasado si en lugar de Norberto “Beto” Milei, el padre de Javier hubiera sido Jorge Messi?

Según el astro deportivo y todos los que conocieron al papá de Messi, Jorge se caracterizó por el afecto, el acompañamiento y la contención que siempre le dedicó a quien se convertiría en el mejor futbolista de su tiempo.

Darle amor a un hijo no garantiza que ese hijo vaya a ser exitoso en su actividad laboral, pero suele ser un buen punto de partida para que sea feliz y luego comparta ese amor con otros.

La historia de Milei fue dolorosamente distinta. Lo suyo fueron golpizas y humillaciones desde pequeño, según lo contó reiteradas veces. Y así como Lionel Messi se convirtió en una persona empática y cuidadosa con los demás, reproduciendo de grande lo que vivió de chico; Javier Milei se transformó en este hombre que destrata por igual a los que más tienen y a los que sufren por no poder pagar sus deudas.

Creo que lo que habría pasado si Milei no hubiera tenido los padres que tuvo, es que no habría llegado a ser Presidente de la Argentina.

Si no hubieran destruido desde pequeño su seguridad y amor propio, si no lo hubieran convertido en un ser solitario, desconfiado de los demás y con dificultades para generar relaciones personales duraderas, Milei no sería como es. No sería este hombre que aplica en otros la crueldad que recibió de niño y se muestra infalible para no revelarse roto. Ajeno a cualquier racionalidad política, siempre al borde de traspasar los límites del relacionamiento democrático, agresivo y extravagante.

“Es exactamente lo que voté”, repiten en las redes sus seguidores. Representan a ese 30% que lo fue a buscar en las PASO y en las generales de 2023 y fue la base de su triunfo. El 30% que, según las encuestas, sigue siendo su núcleo duro de apoyo.

Difícil que ese tercio extremo de la sociedad se hubiese sentido bien representada por un líder formado en un hogar como el de los Messi.

El origen del poder. Contra el dolor recibido, Milei desarrolló insensibilidad. Contra ese poder paternal que lo destruyó psicológicamente, se aferró a una ideología que promueve la destrucción del Estado paterno.

Y contra el desamparo, buscó la protección sobrenatural de su hermana menor que, como él dice, es la única –con a su perro Conan–, que nunca lo traicionó y siempre permaneció a su lado.
Karina está empoderada por un hermano que le atribuye poderes que los humanos no poseen, como la capacidad de comunicarlo con su perro muerto y con el mismo Dios.

Quienes conocen esa relación esotérica, no están seguros de si ella de verdad cree tener tales capacidades o si sólo trata de hacérselo creer a él. No necesariamente para controlarlo, sino para contenerlo emocionalmente y brindarle supuestas palabras desde el más allá que lo alienten y lo justifiquen.

Por eso, el poder de la mujer más poderosa de la Argentina es la segunda consecuencia de la educación que esos padres le dieron a sus hijos.

A la dureza que ella misma debió forjar para intentar resguardarse de las palizas que recibía su hermano, le sumó su inquebrantable aptitud para ayudarlo a sobrevivir a través de los años. Que es lo que hoy sigue haciendo.

Difícilmente Karina hubiera ocupado un rol protagónico en otra administración, pero la explicación de por qué gobierna el país está en el poder que ejerce sobre quien había sido elegido para ocupar ese lugar. No hay otro secreto, ni triángulos ni cuadraturas de poder: sólo hay un hombre elegido para manejar el poder y una mujer que controla a ese hombre.

Si en estos años se hizo evidente esa centralidad, a medida que se acercan las elecciones su protagonismo crece más. Lo que en estos días quedó en evidencia, mientras el Presidente se recluía en Olivos casi sin recibir visitas, como señalan los informes de ingreso de la quinta presidencial.

Como hacía cuando eran niños, ella adquiere más relevancia cuando los peligros acechan a su hermano mayor. Los peligros actuales son esta preocupante combinación de una economía que no termina de arrancar, una inflación que no termina de bajar y encuestas que confirman la incertidumbre social.

Objetivo reelección. Karina siempre fue la que puso y sacó funcionarios (al único que no logra echar, por ahora, es a Santiago Caputo), la que monitoreó los acuerdos legislativos y la encargada del armado electoral que enfrentó con éxito las elecciones de 2023 y 2025.

Su hermano es el responsable de la macroeconomía y de la política internacional. Ella, del resto.
En el medio sólo hay funcionarios que obedecen, a tiro de ser reemplazados ante el menor desliz. Sólo casos específicos como los Caputo, Santilli y Pettovello, conservan ciertos márgenes de maniobra, que nunca son amplios. Como lo acaba de sufrir Sturzenegger, condicionado a partir de ahora a rendirle cuentas a la mesa política que ella comanda.

Con la reelección como objetivo, todas las decisiones deben estar orientadas en esa dirección y pasar por ella.

Cerró filas con Patricia Bullrich, haciendo de cuenta de que le cree cuando la senadora jura que brega por la reelección de Milei. La secretaria general necesita que Bullrich sume votos en el Senado con la misma vocación con que Martín Menem lo hace en Diputados.

Karina no se preocupa tanto por su mala imagen en un 70% de la sociedad, sino porque la de su hermano es, apenas, diez puntos menos negativa que la suya.

Javier Milei es dogmático por origen divino (sostiene que Dios le dio una misión que los humanos no deben cuestionar), pero Karina por las dudas opera para garantizar que ese designio se haga realidad.
De ahí el apuro de las últimas horas para recrear alianzas legislativas, darle herramientas (dinero) a Santilli para que pueda ofrecer algo a los gobernadores a cambio de apoyo (los que antes apoyaron no lo volverán a hacer sin alguna contraprestación para sus provincias) y reflotar la nunca formalizada alianza con el PRO.

Cerca de Mauricio Macri se entendió que Karina debía estar muy preocupada con los números de las encuestas como para tener que llamarlo. Se sabe del desprecio mutuo que se dispensan.

Ella cree que el primer acuerdo con el macrismo debería ser por la postergación o eliminación de las PASO, para no darle esa herramienta a un peronismo que necesita de las primarias para saldar sus diferencias internas. Recién después llegaría el momento de hablar de candidaturas.

El razonable temor de Macri es que, de apoyar esa iniciativa, lo que sobrevenga sea la fábula del escorpión por la cual la naturaleza de los Milei los haga ir por todos los cargos de relevancia. Aún a riesgo de que ambos pierdan, LLA y el PRO.

Naturalizar a Karina. En cualquier caso, lo que sorprende es la flexibilidad de políticos, medios y sociedad para seguir naturalizando la trascendencia de una mujer que poco tiempo atrás perdió en un programa de Guido Kaczka la oportunidad de ganarse un televisor, pero que en 2023 ganó una elección presidencial en la que no había sido candidata.

El paso de Karina Milei del tarot y la pastelería a manejar los hilos de un país, será uno de los episodios más fascinantes que los historiadores del futuro deberán desentrañar y juzgar.

Es probable que, cuando eso ocurra, la sociedad ya haya dado su veredicto declarándola culpable.
Como si no hubiera sido la propia sociedad (o una mayor parte de ella) la que fue a buscar a los hijos que educó Norberto Milei para que la represente.

20 agosto 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 18 DE AGOSTO DEL 2026

 

El martes 18 de agosto del 2026, se subió a EL TREN, en la segunda hora, el músico Esteban Morgado. Trabajó con diversidad de músicos, cantantes y actores del ámbito local e internacional, entre los que destacan Alfredo Zitarrosa, Isabel Parra, Ranko Fujisawa, Roberto Goyeneche, León Gieco, Susana Rinaldi, Litto Nebbia, Raúl Lavié, Adriana Varela, Ernesto Acher y Dina Rot. En el año 1999 crea el Esteban Morgado Cuarteto, dotado de un sonido particular y renovador dentro del tango. La formación, está integrada por bandoneón, violín, contrabajo y guitarra, permite el diálogo creativo, contrapunto a la manera de un cuarteto de cuerdas, sin perder la raíz tanguera. Con el Cuarteto realizan numerosas giras por el mundo, siendo aclamados por la crítica y el público. El último tour, en noviembre de 2009, incluyó siete ciudades de Italia, Londres, Múnich, Atenas, Luxemburgo y Madrid; realizando así, un total de trece conciertos en veintiún días. Fue ganador del Premio Gardel en tres oportunidades en la categoría Mejor Artista de Tango por el disco Cuesta arriba en 2003, por el disco En vivo en 36 billares en 2005 y en la categoría Mejor Orquesta de Tango por el disco Milongueros en 2008. 

Un viaje distendido y muy atractivo en una hora que recordará por mucho tiempo. Un recorrido por su vida, desde la iniciación musical con la guitarra teniendo un padre melómano. Los discos en el Winco. Su relación con Silvina Chediek. Como se conformó el memorable programa que integró “Letra y Música”. Sus recuerdos con Alfredo Zitarrosa. Su pasión por Boca. Su militancia sobre el final del secundario en la Federación Juvenil Comunista. La visión crítica posterior. Los trabajos con una cantante excepcional como Dina Rot. El recuerdo de Abrasha Rotenberg. Las canciones intercaladas a lo larga del encuentro desde el Violín de Becho a Canciones de la Guerra Civil Española. Un encuentro inolvidable.    


En la primera hora el programa partió de una frase de Albert Einstein: “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo” En algunos de los supermercados se pueden encontrar fideos búlgaros o pan miñon de Alemania. La estupidez humana es infinita. Una radiografía de Milei. La síntesis perfecta del sociólogo y ensayista Eduardo Gruner: “No puede surgir ningún loco de la motosierra sino allí donde de alguna forma se ha creado un consenso sobre la conveniencia de talar el bosque. Los datos semejan un cuadro de Guernica.  Todo el sistema es una distribución impúdica de abajo hacia arriba, mediante el sistema tributario Posiblemente la medida cúlmine es el FAL (Fondos de Asistencia Laboral) A partir de abril del 2027, los jubilados involuntariamente se encargarán de pagarles las indemnizaciones a todos los empresarios que despidan a sus empleados. A partir de noviembre del 2026, ese Fondo entrará al circuito financiero con el aporte del 1% de la masa salarial de empresas grandes, 2,5% en el caso de las pymes, que hasta ahora se destinaba al ANSES. Las atrocidades de la política exterior. La ley 1420 Roca y Sarmiento serían comunistas? Aspectos desconocidos. 

Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios.

         
El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR                



19 agosto 2026

Cinco mil cruzaron los Andes y volvieron 78

Por Gustavo Campana

 17 de agosto de 2026

Cruce de los andes Imagen Web

Lunes 19 de febrero de 1826. La guerra con Brasil necesitaba un presidente. Las Provincias Unidas del Río de la Plata cubrieron la formalidad de un hombre con bastón de mando y banda presidencial para aparentar que ese país en formación tenía conducción unificada. En aquel verano porteño hacía solo 11 días que Buenos Aires había convertido a Rivadavia en el primer dueño del sillón.
La futura república estaba fragmentada en mil pedazos y el camino que recorrió Don Bernardino no fue precisamente el de la unidad con el país profundo. Su tiempo político estuvo marcado a fuego por el centralismo unitario que exigía la aristocracia porteña.
Una década después de la declaración de la Independencia, en la ciudad dueña del puerto, el “poder real” ya no soñaba con palabras como patria o soberanía. El inventor de la deuda externa prometía el primer mundo con las libras del empréstito de la Baring Brothers y apuntaba a convertir este punto del planeta en una colonia extraoficial de Londres.
Aquel 19 de febrero de 1826 la ciudad no advirtió que habían regresado los últimos hombres que pelearon más de una década, primero a las órdenes de San Martín y finalmente con Bolívar. Hacía dos años que el general correntino había partido hacia su exilio europeo.
El ejército sanmartiniano al que se le debía todo había sido abandonado a su suerte por la europeizada Buenos Aires: una ciudad que nació con aristocracia desclasada, con hombres y mujeres que se sentían exiliados en su propia tierra. Como diría Scalabrini, “vivían de prestado. Hablaban en castellano, pensaban en inglés, gustaban en francés, amaban en ruso y se apasionaban en italiano”.
Sin recursos, cansados de tanto andar, repletos de cicatrices pero cargados de gloria, aquellos uniformes azules con vivos rojos y correaje blanco pelearon hasta Ayacucho. Los viejos fueron fundamentales en las últimas dos fechas del campeonato. Primero en Junín, liderados por Mariano Necochea, y en Pampa de Quinua el 9 de diciembre de 1824 —el día que el paraguayo José Félix Bogado fue ascendido a Coronel Mayor—, fueron las figuras de la cancha.
Volvieron sin conducción política, porque en el camino habían perdido mucho más que a un general. Estuvieron cerca de uno de los más grandes estrategas en el campo de batalla, aprendieron todo del que derrotó al enemigo en la “guerra de zapa”, del político que a la distancia fue clave en julio de 1816 y del militar que fundó en El Plumerillo la primera fábrica metalúrgica del país para hacer las armas de la liberación. Recibieron órdenes del hermano de los indios, del que liberaba esclavos, del que por primera vez en la historia del ejército convirtió a un negro en oficial y del que escribió en el Código del Ejército de los Andes: “Come primero la tropa”.
Cuando retornaron, el sueño de la Patria Grande empezaba a quedarse huérfano en suelo argento.
Después de un mes de marcha desde Mendoza, el 19 de febrero de 1826 llegaron a la Plaza de Mayo en 23 carretas los restos del Regimiento de Granaderos a Caballo. A fines de junio de 1825 se embarcaron en Perú, bajaron hasta Valparaíso y cruzaron la cordillera para llegar a suelo cuyano.
Volvía a su lugar de nacimiento lo que quedaba del gran Ejército de los Andes, conformado por cinco mil soldados, en el que casi no había blancos. Nuestros libertadores negros, mestizos, mulatos y originarios representaron a la mayoría de un pueblo con dolor esclavo y siglos de explotación indígena.
El único documento periodístico que prueba el regreso son algunas líneas en La Gaceta Mercantil: “Retornan al mando del coronel José Félix Bogado. A sus órdenes llegan 78 hombres, entre ellos había seis que hicieron toda la campaña, desde San Lorenzo hasta Ayacucho: Paulino Rojas, Francisco Olmos, Segundo Patricio Gómez, Damasio Rosales, Francisco Vargas y Miguel Chepoya”.
El dato también aparece en las memorias de Juan Manuel Berutti: “Ha llegado a esta Capital Don Félix de Bogado con 100 soldados del regimiento de granaderos a caballo a su mando; única gente que le ha quedado de mil hombres que tenía cuando salieron para la conquista de Chile y Lima. Todos han quedado muertos, prisioneros o heridos en los referidos reinos, que libertamos del dominio español”.
Nadie conocía en Buenos Aires a estos siete apellidos. Nadie creía tener ninguna deuda con aquellos soldados que ataron sus caballos en los palenques de la Plaza de Mayo ante la indiferencia unitaria.
Lo que quedaba del regimiento regresó a su antiguo cuartel del Retiro para depositar sus pocas pertenencias y desaparecer con austeridad sanmartiniana: 86 sables, 55 lanzas, 84 morriones y 102 monturas. Poco después el grupo fue disuelto, pasando algunos de sus jefes y oficiales a cuerpos de reciente creación o, paradójicamente, a integrar las escoltas de los grandes enemigos de la gesta sanmartiniana.
Atrás había quedado un proceso militar irrepetible, basado en una certeza geopolítica que no atendía alternativas: no habrá independencia americana del dominio español hasta la erradicación total del imperio que se posó sobre el continente durante casi 300 años.
La pequeña gran aldea recibió con una dosis de crueldad, que después repitió muchas veces, a los héroes anónimos del Regimiento de Granaderos, porque las diferencias entre el modelo de país y el proyecto de colonia son tan viejas como la patria.
En aquel 1826 mandaban los agentes de la dependencia, y San Martín, tan lejos, fue el fruto de negarse a un cínico deseo liberal. El libertador no dejó que su ejército se abrazara a la teoría del enemigo interno; impidió que se incorporara al primer capítulo de la “Doctrina de la Seguridad Nacional” para terminar con los caudillos federales.
El paraguayo José Félix Bogado, nombrado por San Martín “trompa de órdenes” después de San Lorenzo, condujo el regreso de los veteranos granaderos a Buenos Aires con el grado de coronel que le dio Bolívar. Lo secundaban el capitán Francisco Olmos, el sargento mayor Paulino Rojas y los sargentos Miguel Chepoya, Damasio Rosales, Francisco Vargas y Patricio Gómez.
Por estos siete sobrevivientes que militaron con su vida el sueño de la libertad del continente, ese es el número de granaderos que custodia los restos de San Martín en la Catedral, desde que el cuerpo del padre de la patria regresó a Buenos Aires, 30 años después de su muerte.
Por favor, que Don José no se entere de que los herederos de sus hombres le regalaron para su cumple un morrión al presidente más cipayo de la historia democrática argentina y que tocaron canciones de ABBA para homenajear a Karina. Y mucho menos que sepa que los libertarios torcieron el destino de su sable, el que le regaló a Rosas por su decisión de combatir a la flota anglo-holandesa en el Paraná privatizado para los Neuss.