01 octubre 2026
30 septiembre 2026
Hablemos de censura
Por Sergio Olguín
26 de septiembre de 2026 - Páagina12
Antes que nada, los hechos: la escritora Ariana Harwicz estaba invitada al Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades, que organiza la Universidad de Granada (España). Días antes del inicio del festival, a Harwicz se la quitó de la grilla de actividades luego de que la Red Universitaria por Palestina de Granada enviara una carta de protesta por su presencia. Del mismo tenor había sido el reclamo de otros participantes del festival. Harwicz, en los últimos tiempos, había negado la existencia de un genocidio en Palestina, había escrito mensajes agresivos en redes sociales dirigidos a quienes apoyan la causa palestina o que simplemente denuncian las acciones terroristas del gobierno de Israel.
Dicho en criollo: Harwicz fue censurada. No importa la razón, ni las buenas intenciones (de esas que cimentan el camino del infierno) de los organizadores. La censura es siempre censura, la cancelación es un hecho cultural y políticamente repudiable. Las opiniones de Harwicz son públicas desde hace mucho y los organizadores del evento estaban al tanto de lo que pensaba. A eso hay que sumarle que el motivo de la invitación no fue por sus ideas sobre política internacional, sino por la calidad de su obra. Se supone que Harwicz tiene algo para decir sobre sus libros, la literatura, los procesos de escritura, incluso de las dificultades y, por qué no, ventajas que tienen los intelectuales a la hora de asumir posiciones políticas. Harwicz no es funcionaria del gobierno israelí, ni trabaja para alguna institución solventada por Israel. Es simplemente una escritora exitosa, talentosa, con ideas que muchos no compartimos. Desprogramarla del festival literario granadino ha sido, en el mejor de los casos, un papelón de los organizadores. Y en el peor escenario, un caso preocupante de censura, porque abre la puerta a que se repita en otros ámbitos.
No acuerdo en nada con las opiniones de Harwicz sobre el conflicto palestino-israelí. Me parece lógico que haya escritores y escritoras participantes del festival que se sintieran molestos por su presencia. Lo más adecuado, en casos así, es que uno prefiera no concurrir. Los escritores tenemos el derecho de decidir con quién compartimos mesas redondas, actividades públicas, etc. Si por alguna razón, no nos gusta un invitado es mucho más potente negarse a concurrir como protesta o participar exponiendo el desacuerdo, que reclamar la no participación del otro (reclamar o avalar a posteriori, lo mismo da).
Queda claro que Harwicz fue discriminada por sus opiniones políticas. No lo fue por ser judía, tal como expresó en entrevistas realizadas después de que se conociera la censura de la que fue objeto. Defenderse bajo el argumento de que fue un acto antisemita es la banalización de un pensamiento de odio deleznable que ha costado la vida de millones de judíos y que al día de hoy sigue siendo un grave problema. Harwicz es una escritora inteligente, que opina desde su convencimiento ideológico. No se trata de un error, sino de una estrategia discursiva. Plantear como antisemitismo cualquier intento de defensa de Palestina o de crítica al Estado de Israel es mala fe intelectual.
Es cierto que Harwicz, en ese caso, no hace más que repetir la línea bajada desde el gobierno de Benjamín Netanyahu, reproducida como recurso hasta el hartazgo cada vez que alguien intenta denunciar la situación en Palestina (y en Líbano ahora también). Irónicamente, Harwicz, que ha sido víctima de censura a causa de su pensamiento, se escuda en un argumento que se utiliza para censurar a otros artistas por hacer uso de la libertad de expresión.
La artista sudafricana radicada en Berlín Candice Breitz fue censurada en museos alemanes y sufrió el acoso de políticos y periodistas por sus opiniones críticas al accionar de Israel. El Museo Folkwang de Essen desprogramó una obra de la artista estadounidense Anaïs Duplan por solidarizarse con Palestina y condenar el bombardeo israelí de Gaza. Lo mismo ocurrió con el fotógrafo bangladesí Shahidul Alam, en una bienal de fotografía alemana. Fue acusado de antisemitismo porque había comparado lo ocurrido en la Alemania nazi con la situación del pueblo palestino en Gaza.
El rapero estadounidense Macklemore fue separado de la gira de Ed Sheeran por gritar “Free Palestine”. Ahora Macklemore anuncia su propia gira llamada “Palestina Libre”. Es que los artistas son cabezaduras.
Estos son solo unos pocos ejemplos de lo que está ocurriendo alrededor de los artistas y la situación palestino-israelí. Es lógico que el caso de Ariana Harwicz aquí haya repercutido más, porque se trata de una escritora argentina y está bien poner en evidencia los casos de censura, más allá de que ha sido y sigue siendo una constante en el mundo del arte y de la literatura. Harwicz, Breitz, Duplan, Alam, Macklemore son artistas e intelectuales que opinan, que soportan dificultades porque no pueden mostrar su obra, interpretar sus canciones o hablar de literatura ante el público. Nada de esto es un problema menor.
Pero vayamos a un problema mayor, de los muy grandes, que están soportando actualmente dos directores de cine israelíes. Son Yuval Abraham y Rachel Szor, los responsables del documental Naza, basado en testimonios de 24 militares y exmilitares israelíes que exponen los mecanismos de selección de blancos civiles en Gaza. El film pone en evidencia la forma sistemática con la que las fuerzas armadas israelíes han matado a miles de palestinos. La película ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia y recibió una ovación de 25 minutos en su estreno mundial.
El ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, acusó a los directores de “traición” y exigió que se les retirara la ciudadanía. El ultranacionalista Mordechai David (con más de 100.000 seguidores en sus redes sociales) encabezó una protesta frente a la casa de los padres de Szor, donde decenas de personas se concentraron coreando consignas como “ejecuten a los traidores”. David advirtió que va a perseguir a ambos directores y a sus familias en todo el país, impidiéndoles pisar suelo israelí de forma legal. El exrehén de Hamás Eli Cohen promovió manifestaciones y pidió difundir las caras de los cineastas por las calles para generar una persecución mediática. El periodista Yehuda Schlesinger llamó públicamente a perseguirlos sin darles tregua.
Yuval Abraham y Rachel Szor no pudieron regresar todavía a Israel y tal vez tengan que esperar un tiempo prolongado para intentarlo sin que sus vidas corran peligro. Abraham ya había ganado un Oscar por un documental anterior sobre la violencia de los colonos israelíes en Cisjordania, No Other Land, que codirigió con el palestino Hamdan Ballal. Abraham fue acusado de antisemita. En ese documental participó Odeh Hadalin, un activista palestino de 31 años y padre de tres hijos. Poco tiempo después fue asesinado a tiros por colonos israelíes.
Habría sido interesante escuchar en el festival granadino a Ariana Harwicz opinar sobre estos directores y la persecución que soportan. Un debate sobre artistas y posicionamiento político. Pero la censura no lo permitió.
28 septiembre 2026
“Somos argentinos, vinimos a quedarnos”
Por Gustavo Campana
28 de septiembre de 2026 - Página 12
se cumplen 60 años del operativo condor en malvinas Imagen Web
Miguel Ángel Zavala Ortiz integró el bloque radical de diputados a partir de 1948. Tres años después se unió a los militares que comandaba Benjamín Menéndez para intentar sin suerte llevar a cabo un golpe de Estado. Como ministro de Relaciones Exteriores de Arturo Illia, en diciembre del 64 fue el encargado de frenar en Río de Janeiro el avión que regresaba a Perón del exilio.
Uno de los máximos cultores del gorilismo logró, junto a Lucio García del Solar y Bonifacio Del Carril, que las Naciones Unidas aprobaran el 16 de diciembre de 1965 la histórica Resolución 2065. Por 45 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones, la Asamblea admitió la existencia de una disputa e invitó a los dos gobiernos a reanudar sin demoras “las negociaciones para hallar una solución pacífica al problema, teniendo presente los intereses de la población de las islas”. La ONU reconoció que el caso Malvinas se encuadraba en lo expresado en la resolución 1514: eliminar toda forma de colonialismo en el planeta.
Las potencias coloniales europeas salieron muy frágiles de la Segunda Guerra Mundial y paralelamente crecía el panafricanismo, que desde principios del siglo XX peleaba por el fin del racismo y reclamaba el derecho a la autodeterminación. A lo largo de la década del 60, 17 países africanos sometidos por Francia, Gran Bretaña y Bélgica cerraron el peor capítulo de su pasado esclavista.
Gran Bretaña comenzó a dialogar con los kelpers en enero del 66 para fijar su posición en la primera reunión mano a mano con Argentina. El Comité de las Islas presionó sobre el Foreign Office para que, en lugar de sus “intereses”, se tuvieran en cuenta sus “deseos” y, aceptado el cambio, se puso nuevamente en marcha la vieja táctica británica de dilatar decisiones sobre soberanía indefinidamente.
La línea de tiempo a veces suele ser premonitoria. Después del golpe de Estado de 1966, el sucesor de Zavala Ortiz fue Nicanor Costa Méndez. El mismo titular de Relaciones Exteriores de Galtieri durante la guerra primero ocupó el cargo con Onganía y participó de las primeras conversaciones anglo-argentinas entre 1966 y 1968.
Mientras tanto, la militancia peronista resistía. Sufría desde hacía una década la condena del decreto 4161, que había generado proscripción, persecución, cárcel y exilio. Las respuestas eran sabotajes, huelgas y toma de fábricas.
El 12 de agosto del 63, la Juventud Peronista robó el sable corvo de San Martín del Museo Histórico Nacional. La acción amplificó el ridículo que protagonizaba José María Guido, la formalidad de un presidente civil que, después del golpe que terminó con Frondizi, se mostraba como un bálsamo constitucional a punta de bayoneta de las tres fuerzas armadas. El 28 de agosto lo devolvieron. La demostración de fuerza se había consumado con éxito.
Miguel Fitzgerald voló a las Islas Malvinas en 1964 con un avión Cessna 185 bautizado “Don Luis Vernet”. Salió desde Río Gallegos y aterrizó en el hipódromo de Puerto Stanley. Colocó una bandera argentina y exigió ser recibido por el gobernador británico para reclamarle nuestra soberanía sobre el archipiélago. En la capital malvinense, Fitzgerald solo estuvo unos 15 minutos, pero seguramente inspiró un plan mucho más grande dos años después.
se cumplen 60 años del operativo condor en malvinas Imagen Web
El 28 de septiembre de 1966, Dardo Cabo, junto a 18 jóvenes militantes de distintas tradiciones peronistas, llevaron a cabo el “Operativo Cóndor”, una ocupación simbólica coincidente con la visita al país de Felipe de Edimburgo dos días antes.
Desviaron un Douglas DC-4 de Aerolíneas Argentinas que había partido de Buenos Aires con destino a Río Gallegos. En la máquina volaba el gobernador de facto del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, el contraalmirante José María Guzmán.
Aterrizaron en Malvinas, desplegaron siete banderas celestes y blancas y cantaron el himno nacional. A Puerto Stanley lo rebautizaron “Antonio Rivero”.
Cabo y María Cristina Verrier fueron a la casa del gobernador y le plantearon que, como argentinos, habían llegado a Malvinas para quedarse. Después se refugiaron en el avión de Aerolíneas hasta las 18:00 del viernes 28. Cuando se entregaron, los británicos los llevaron a la iglesia. A las 14:00 del día siguiente fueron trasladados al buque Bahía Buen Suceso para ser juzgados en Ushuaia. Pagaron con cárcel la osadía de molestar al imperio británico. Casi todo el grupo fue condenado a nueve meses, pero por contar con antecedentes penales, Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez pasaron tres años en prisión.
A fines de septiembre, Cabo se había reunido con Héctor Ricardo García, el creador del diario Crónica. Lo invitó a subirse a un avión con destino a Santa Cruz y solo le dijo que algo muy importante iba a pasar ese día. El Gallego se la jugó y, con su cámara fotográfica en el bolso, fue uno de los 42 pasajeros del mítico vuelo y el testigo periodístico de la misión. Cuando regresó, el título de su cobertura, publicada en tres capítulos, fue “Yo vi flamear la bandera argentina en las Malvinas”.
Al frente de la operación estuvieron Dardo Cabo, periodista de 25 años, y Alejandro Giovenco, nacionalista católico de 21. El grupo lo integraban Cristina Verrier, Juan Carlos Rodríguez, Víctor Chazarreta, Pedro Tursi, Pedro Bernardini, Edelmiro Jesús Ramón Navarro, Edgardo Salcedo, Andrés Castillo, Juan Bovo, Fernando Aguirre, Ricardo Ahé, Luis Caprara, Norberto Karasiewicz, Fernando Lisardo, Ramón Sánchez y Aldo Ramírez. Cabo y Verrier se casaron en la cárcel de Ushuaia.
Un grupo heterogéneo, pero que portaba una conciencia malvinera uniforme, alimentó en los 70 a las dos grandes veredas de la interna. Algunos fueron Montoneros; otros, de la Concentración Nacional Universitaria; unos, guardaespaldas de la cúpula de la UOM y algunos, integrantes de la Juventud Trabajadora Peronista.
El 6 de enero de 1977, Dardo Cabo fue arrancado de la cárcel de La Plata y asesinado por la última dictadura. Sus compañeros Pedro Cursi (históricamente Tursi, como figura arriba) y Edgardo Salcedo fueron desaparecidos; Juan Carlos Rodríguez fue asesinado por la Triple A y Andrés Castillo recuperó la libertad luego de estar secuestrado en la ESMA.
“Recuerdo con mucha emoción el día que María Cristina Verrier vino a entregarme las banderas y a decirme el destino de dos de ellas. La más embarrada, la más sucia, la que más había flameado, para el mausoleo de Néstor en el Sur. La otra, para la Capilla de la Virgen de Itatí en Corrientes”. Cristina Fernández de Kirchner, en la inauguración del Museo Malvinas en 2014.
Septiembre de 2026. Los libertarios quitaron del Museo una de las siete banderas de los cóndores. Antes habían hecho lo mismo con la imagen de Delia Giovanola cuando, en una ronda de las Madres de abril del 82, tenía en su mano aquel cartel que decía “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”. Por último, sacaron el nombre del excombatiente Orlando Pascua al auditorio. Siguen creyendo que pueden reescribir la historia y que el negacionismo algún día terminará con la verdad. Sin embargo, la “Operación Cóndor”, 60 años después, está más viva que nunca.
La propiedad privada de los demás
Por Patricio Pron
25 de septiembre de 2026 - Página12
afp
Existe una diferencia tan grande entre la cita y el plagio que sólo alguien muy limitado intelectualmente, un estudiante con granos o una persona que desea engañar a otras puede no reconocerla. Curiosamente, ese es el tipo de persona que más ganas tiene de escribir aunque no tenga nada para contar ni sepa cómo hacerlo. Unas semanas atrás, el economista Roberto Cachanosky acusó en redes sociales al presidente Javier Milei de haberle plagiado un artículo que él había publicado dos veces: en 2019 y en 2022. Se suele decir que entre bueyes no hay cornadas, pero Cachanosky —que parece no tener problemas con el autoplagio— no perdonó el del presidente: según él, “el concepto original, el recurso del título numérico, la explicación inicial, el punto de partida y parte del recorrido argumental” del artículo de Javier Milei eran iguales a los de sus textos. “Pues bien. Me equivoqué. Volverá a suceder, quizás”, escribió en una oportunidad Rodolfo Fogwill. Puede que el presidente —de estar en condiciones de hacerlo— suscribiría todas sus palabras menos el último adverbio. Decenas de columnas ‘suyas’ en El Cronista fueron denunciadas como plagios en 2021. Pandemonics, ‘su’ libro de 2020, plagiaba un artículo de los investigadores mexicanos Alberto Rodríguez y Jorge Cervantes. Dos años después, en 2023, fue acusado de plagiar a los chilenos Verónica Mies y Raimundo Soto en ‘su’ libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica. Ni siquiera el Conicet —donde, como afirmó el presidente en 2023, sólo se “escriben estupideces”— quedó al margen de su voracidad por las ideas de otros: Milei también plagió el trabajo de uno de sus miembros, el economista Fernando Toledo.
Posiblemente, Milei comparta con Richard Nixon algo más que una relación complicada con la realidad; como escribió el periodista estadounidense Nourman Cousins en el Daily Telegraph en una ocasión, “la frase de cabecera del presidente Nixon era que ‘si dos errores no hacen un acierto, prueba con un tercero’”. Desde luego, un error es tan sólo un accidente, dos tal vez constituyan una mala racha y tres dan cuenta de una inteligencia, por lo menos, reducida. Pero en las figuras públicas —y, especialmente, entre los políticos— parecen ser prueba de algo más, del tipo de narcisismo potencialmente autodestructivo que lleva a una persona a creer que siempre se saldrá con la suya. Ésa es la pasta de la que están hechos los grandes líderes, por supuesto. Pero también es el material con el que son confeccionados los dictadorzuelos, los niños malcriados, los taxistas desaprensivos, los vendedores de criptomoneda y los idiotas fatuos. Dos o tres fantasías de omnipotencia y el descaro del adolescente que roba chicles en un kiosco hacen un político hoy en día.
Si alguien quisiera detenerse a considerar cuál es la causa de los plagios del presidente tal vez tuviera que preguntarse si el autoproclamado candidato al Premio Nobel de Economía sabe usar ChatGPT: “Escala mínima viable”, el paper académico acerca del “andamiaje teórico” de su plan económico que publicó en julio de 2026 junto a Demian Reidel, fue escrito por esa inteligencia artificial, según denunció a El País Jesús Fernández-Villaverde, profesor de economía de la Universidad de Pensilvania. Otra posibilidad que esa persona debería tomar en cuenta es que el presidente no cumpla las promesas que hace a sus ghostwriters: cuando la presentadora televisiva española Ana Rosa Quintana incumplió las suyas al ‘colaborador’ que había empleado para escribir la novela Sabor a hiel, éste hizo circular la noticia de que el libro contenía varias páginas copiadas de novelas de Ángeles Mastretta y Danielle Steel y la editorial Planeta se vio obligada a destruir todos los ejemplares.
Por supuesto, la propiedad intelectual es propiedad privada, y resulta especialmente fascinante observar que —como demuestran los escándalos de corrupción más recientes y estos plagios— los defensores más vociferantes de su inviolabilidad no tienen ningún interés en defenderla cuando esa propiedad privada es la de los demás. De algún modo, también es interesante comprobar que el respeto intelectual al que el presidente aspira con ‘sus’ publicaciones lo pone en una lista con cuyos integrantes Milei posiblemente crea que no tiene nada en común. Benito Mussolini publicó una novela titulada Claudia Particella diez años antes de comprender que los rendimientos de la política son mayores que los de la literatura y treinta y cinco antes de terminar colgado en una plaza. Saddam Hussein publicó bajo pseudónimo numerosos poemas y cuatro novelas con títulos como Zabiba y el rey, El castillo fortificado y Aléjense, demonios. Kim Jong-il escribió una ópera titulada “Mar de sangre” que mandó representar durante décadas en el principal teatro de Pionyang, la capital de Corea del Norte. Muamar el Gadafi publicó en 1993 una obra titulada La huida en el infierno en la que podía leerse, entre otras, la siguiente declaración: “Soy un ser humano como ustedes. Me gustan las manzanas”. Diez años después, Gadafi añadió a esa obra otra en la que proponía la solución al conflicto desatado por la ocupación israelí de Palestina mediante la creación de un estado mixto denominado “Isratina”. Saparmyrat Nyýazow, primer presidente de Turkmenistán, fue el autor de un tratado moral titulado Ruhnama o “Libro del alma” que debía ser memorizado por estudiantes y aspirantes a funcionario y del que en una ocasión envió un ejemplar al espacio mediante un cohete para ilustración y entretenimiento de otras formas de vida. Donald Trump es el ‘autor’ de varios libros que asegura no haber leído, entre ellos, El arte de la negociación. Adolf Hitler —lo sabemos— fue un pintor poco dotado.
27 septiembre 2026
26 septiembre 2026
PROGRAMA EL TREN DEL 22 DE SEPTIEMBRE DEL 2026
El martes 22 de septiembre del 2026, se subieron a EL TREN, en la segunda hora, Horacio Lutzky y Guillermo Lipis.
Horacio Lutzky
Abogado y periodista, Horacio Lutzky fue codirector de noticias de la señal de TV por cable Alef Network (1995) y docente de la Universidad de Palermo en las carreras de Publicidad (Derecho y Práctica Profesional) y Periodismo. Ya cuando estudiaba derecho notó que las normas jurídicas, la historia y las instituciones no lograban apasionarlo. En ese momento empezó a colaborar con notas en medios alternativos. Asesor parlamentario en el juicio político a la Corte Suprema menemista por no investigar el atentado a la embajada de Israel y observador en el juicio oral por el atentado a la AMIA; es autor del libro de investigación periodística "Brindando sobre los escombros, la dirigencia judía y los atentados: entre la denuncia y el encubrimiento”, “LA EXPLOSIÓN” y con Miriam Lewin “Iosi, el espía arrepentido”. Fue director del periódico Nueva Sión.
Guillermo Lipis
Es periodista. Escribió en El Porteño; Nueva Sión (que dirigió entre 2000 y 2008); Página/12; el suplemento Enfoques del diario La Nación, donde realizó artículos especiales desde Medio Oriente; y colaboró para la edición latinoamericana de Le Monde Diplomatique. Fue, también, director de Comunicaciones del Club Náutico Hacoaj y en la Federación del Voleibol Argentino ejerció la jefatura de Prensa de la Liga Mundial, entre el 2000 y 2002; la Copa América 2001; y la Dirección Nacional de Prensa del 15º Campeonato Mundial en 2002. En 2004 fue consultor en la Oficina Anticorrupción del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, para la Dirección de Planificación de Políticas de Transparencia; y en 2005 reorganizó el Departamento de Prensa de la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación. Fue secretario de redacción en la agencia nacional de noticias Télam. Publicó Zikarón-Memoria. Judíos y militares bajo el terror del Plan Cóndor (2010). En 2012, el Canal Encuentro estrenó la serie documental Sara Rus, tengo que contar, del que fue coautor y coguionista. Es autor demás de “No lo perdono. El testimonio de Erika Lederer, hija de un médico obstetra genocida”
Un viaje apasionante en que se abordó entre otros temas, la relación de la comunidad judía argentina con el gobierno de Javier Milei, el Juicio en ausencia en el caso AMIA, la interna peronista, el papel de Axel Kicillof y Cristina Fernández, el gobierno de Javier Milei.
En la primera hora, se analizó el ejemplo y valentía de Lali Espósito que con infinito menos poder que mucho de los poderosos de la Argentina no retrocedió antes los ataques del Presidente, lo enfrentó con canciones que lo desnudaban y terminó ganando. Se analizó largamente la interna peronista y las características crueles del Presupuesto 2027.
Súbanse a El TREN, desde el andén de sus domicilios
El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR
25 septiembre 2026
24 septiembre 2026
23 septiembre 2026
22 septiembre 2026
21 septiembre 2026
20 septiembre 2026
19 septiembre 2026
18 septiembre 2026
PROGRAMA EL TREN 15 DE SEPTIEMBRE DEL 2026
El martes 15
de septiembre del 2026, se subió en la segunda hora, el periodista y escritor, Ezequiel
Saferstein, autor de “El libro negro de la nueva derecha. Como se construyó y
cómo se gestiona la batalla cultural”, “Como se fabrica un best Sellers
político. La trastienda de los éxitos editoriales y su capacidad de intervenir
en la agenda política”, y su participación en el libro coordinado por Pablo Seman:
“Está entre nosotros. ¿De dónde sale y hasta dónde puede llegar la extrema
derecha que no vimos venir?” Un viaje apasionante desmenuzando la experiencia
libertaria y su batalla cultural. Sus mentores: Nicolás Márquez y Agustín Laje.
Su paulatino pero firme crecimiento. La proyección latinoamericana de ambos. El
éxito editorial de “El libro negro de la nueva izquierda” de Laje y Márquez.
Márquez se especializó en la revisión de la dictadura establishment-militar a
la que reivindica y ataca la concepción de los derechos humanos levantado
durante la democracia, discutiendo el número de los desaparecidos. Laje es el
experto en la batalla cultural con un libro que escribió que lleva ese título.
Los jóvenes que fueron seducidos por estos ideólogos de la Libertad
Avanza. Los primeros indicios. El 14 de
marzo del 2019, cerca de mil trecientas personas que llegaron al Auditorio
Belgrano para presenciar la reunión masiva que juntó en Buenos Aires a Javier
Milei, Agustín Laje y Nicolás Márquez que comenzaban a posicionarse como los
principales referentes de la batalla cultural de una derecha que ganaba
adhesión. Las editoriales libertarias. Las características de Milei. El papel
de Karina. Las entrevistas muchos militantes libertarios realizados junto a la
socióloga Analía Goldentul. Los libros del Tata Yofre y de Ceferino Reato. La
entrevista con Yofre en su casa. Las expectativas electorales. El análisis de
una frase certera de Pablo Seman: “Con este gobierno gana la oposición, con
esta oposición gana el gobierno”. ¿Cómo es la vida del hijo de un rabino? Su
padre fue el rabino Rubén Saferstein, sociólogo y rabino, discípulo del rabino
Marshall Meyer. Apenas algunos de los temas y preguntas en un viaje sin
desperdicio.
En la primera hora el editorial estuvo referido a que tan fácil de pronosticar que la promesa de Milei de ir sólo hacia la casta política que implicaba 1 0 2% del gasto cuando Milei prometía hacer un ajuste de 15 puntos, era claro para todos con conocimientos elementales de matemáticas que iba a ira contra el Estado en general y todo de lo que de él depende. Así caen desde los médicos de los hospitales públicos a los maestros, desde las universidades a la ciencia en el Conicet, desde los policías a los jueces, desde las fuerzas armadas a los empleados públicos tradicionales. El núcleo duro del establishment que apoya a Milei quien le ha regalado leyes como RIGI, Inocencia Fiscal, la FAL, la ley mal llamada de modernización laboral que es mucho más de lo que hubieran imaginado. Es un poder despiadado que ayer bombardeo Plaza de Mayo y mas tarde dio la cobertura para la existencia de más de 600 campos de concentración. Ese poder necesitaba un personaje marginal y despiadado como Milei, sin la menor empatía y de una crueldad pasmosa. Se leyeron distintos testimonios desgarradores de familiares de discapacitados.
Se escuchó luego el excelente testimonio de la diputada Natalia Zaracho. Se abordó porque en un segundo mandato de Milei va a ir contra el sistema jubilatorio donde lo desfinancian alevosamente con la informalidad, el incremento de monotributistas y su poca contribución al pago de las jubilaciones de los actuales jubilados, y la sustracción de más de 3000 millones de dólares a la ANSES que irá desde noviembre al FAL
Se recordó la noche de los lápices, el derrocamiento de Salvador Allende, su último discurso y el ataque a las Torres Gemelas.
Súbanse a EL TREN, desde el andén de su domicilio
El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR
17 septiembre 2026
ARGENTINA: EN UN SOLO DÍA LE DEJAMOS LA TAPA DE PÁGINA 12 CON LA LOCURA DE UN PRESUPUESTO HECHO POR DISCAPACITADOS EMOCIONALES Y LAS DECISIONES DE UN PRESIDENTE POR LA TARDE EN OLIVOS, BIEN DEFINIDO POR EMILIO MONZÓ: “Un twitero con custodia”
Milei militariza la quinta de Olivos
La política on line 17-09-2026
El gobierno comunicó que se disuelve la administración general de la residencia presidencial y Casa Militar asume el control.
El gobierno difundió un comunicado de prensa para anunciar la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, a raíz de la crisis que se desató por la intoxicación de uno de los perros de Javier Milei, quien resolvió despedir a casi todo el personal civil que cumplía funciones allí.
A través de ese parte, la Oficina del Presidente explicó que se busca "la separación de las funciones de seguridad, administración y control, lo que posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece". Como reveló LPO, Milei liquidó la planta de empleados civiles y hasta el cierre de esta nota solo quedaban el electricista y cuatro trabajadores más. Las funciones vacantes, desde la jardinería hasta las tareas gastronómicas fueron asumidas por personal militar.
En efecto, el gobierno informó que Casa Militar tomó "la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos".
Aunque se fundamente la medida en la búsqueda de mejores "estándares de eficiencia y seguridad del Presidente", la decisión se habría tomado frente a la actitud invasiva de la familia de la mano derecha de Karina Milei, Belén Agudiez, quien puso como intendente al jardinero Javier Sosa, a la sazón, su cuñado. Agudiez también hizo que contrataran a sus primos, su hermana y su madre para distintas tareas de mantenimiento, limpieza y administración de la residencia. Sin embargo, la familia de Agudiez se habría tentado con el usufructo de las instalaciones y terminó organizando cumpleaños, asados y otros eventos que complicaban la rutina de Milei, que de por sí sale poco de la quinta.
Fuentes del gobierno deslizaron que el Presidente sospecha que en una de las tertulias bullangueras los invitados de Agudiez habrían envenenado a uno de sus perros. Eso bastó para que Milei desatara una ola de despidos y reemplazara a los civiles por personal militar.
15 septiembre 2026
14 septiembre 2026
13 septiembre 2026
12 septiembre 2026
11 septiembre 2026
PROGRAMA EL TREN DEL 8 DE SEPTIEMBRE DEL 2026
El martes 9 de septiembre del 2026, en la segunda hora, Gopal Ezequiel Martínez, profesor de historia, autor de “Los años sin piedad”. Un recorrido sobre la historia del siglo XIX. Las posiciones de Rivadavia y San Martín. ¿Que pasó en el encuentro de Guayaquil? Los acontecimientos del 20 de junio de 1820, que hicieron pasar casi desapercibida la muerte de Belgrano. El asesinato de Dorrego y quienes lo instigaron. La muerte de Lavalle y el traslado de su cadáver a Bolivia. Las diferencias entre unitarios y federales. Congreso Constituyente de 1824. Rivadavia presidente en 1826. Su destitución y la sucesión a cargo de un caudillo popular como Dorrego. El velorio popular, multitudinario de Dorrego. La caza de federales en la Provincia de Buenos Aires después del fusilamiento de Dorrego. Las luchas civiles y su trasfondo: las renta de la aduana del puerto de Buenos Aires. La expresión descamisado que tiene origen en esa época. La gente decente. Algunos de los temas tratados en un viaje muy interesante.
En la primera hora, el tema central fue la justicia y el tejido de impunidad que el Ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques que ya había articulado la justicia macrista. Eso lleva a que por ejemplo Macri, Caputo, Sturzenegger fueron liberados sin siquiera prestar declaración por haber contratado el mayor préstamo de la historia argentina con el FMI, por 57.000 millones de dólares de los cuales se tomaron 44.500 millones de dólares que además se fugaron. Se han designado jueces que permiten suponer que los casos más notorios que afectan al gobierno desde Libra a ANDIS, no llegaran a condenar al presidente o a sus colaboradores. En cambio, los endeudados que contrajeron deudas por la política del gobierno que aplastó a los sueldos y jubilaciones y aumento sin control las tarifas son juzgados, amenazados, perseguidos y muchos terminan en el suicidio. Se pasó un impactante testimonio. La súbita conversión malvinera del Presidente. El análisis de la situación. ¿Cuál es la actitud a adoptar? El testimonio de la periodista chilena Fernanda Cornejo que le respondió a Milei y su discurso en Chile elogiando a Pinochet. Dos audios impactantes: un reportaje a Olga Wornat y otra a Emilio Monzó con explosivas declaraciones sobre el Presidente Milei. La ironía del periodista Rebord sobre el nacionalismo de Milei. Se recordó a Norberto Galasso en el día siguiente de su muerte
Una primera hora imperdible.
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El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR
10 septiembre 2026
UN PAIS QUE NATURALIZÓ LA LOCURA*
Un Presidente con evidentes desequilibrios. Un gobierno delegado en su hermana que nunca había incursionado en política y que ejerce un dominio superlativo sobre el hermano-presidente. El fundamentalismo que recorre todo lo que aborda el liberticida: desde la economía a la religión, desde la educación a la cultura. La mixtura de la escuela austriaca, la biblia mal digerida y el medioevo, un coctel explosivo. La crueldad y el bullying como políticas de Estado. Celebrar el dolor ajeno y hacer de las mentiras y las falacias, instrumentos de las políticas gubernamentales. Hacer del autoelogio, la exteriorización clara de haber archivado el pudor. Ser felpudo de los poderosos e implacable con los débiles. Haber emprendido una cruzada contra la Argentina moderna, desde el desarrollo nuclear a la ciencia. En síntesis: un país que naturalizó la locura.
UN PRESIDENTE GANADOR DEL NOBEL EN DESUBICACIÓN
Pedrito tenía 10 años cuando el Presidente Milei lo recibió por primera vez en la Casa Rosada. Al final de la visita le regaló libros de economía para adultos especializados en la materia. Uno de ellos era "La economía en una lección" de Henry Hazlitt cuyo prólogo es de Milei. A un chico de 10 años le regaló libros de economía con la dedicatoria: “Para Pedro, por convertirse en un guerrero de la libertad. ¡Viva la libertad, carajo!”
En la audiencia con el Papa Leon XIV, le obsequió libros de su admirado Jesús Huerto de Soto que sostiene las mismas posiciones del candidato Milei acerca del Papa. En vida de Francisco, el Libertario español había declarado: “Francisco ya está viendo que el Estado es como institución la encarnación del Maligno en la Tierra. Sostiene que Dios es "libertario" y que el mensaje de Jesús defiende la libertad individual por encima del colectivismo o la intervención de la comunidad. Sus diferencias se exteriorizaron cuando el papa Francisco advirtió sobre los peligros del individualismo extremo. El economista español replicó estas advertencias defendiendo que la sociedad se regula sola de manera espontánea sin necesidad de mandatos estatales.
Milei transita inexorablemente por la banquina del ridículo desde que intentó polemizar con un chico autista de 12 años, Ian Moche, a quien le atribuyó una falsa militancia kirchnerista y se negó a rectificarse.
En Davos les dijo a los mayores millonarios del planeta “Ustedes, son todos unos zurditos”
En la apertura del ciclo lectivo en el Instituto Cardenal Copello, ante alumnos secundarios intentó hacer humor cuando dijo: “El burro tiene éxito por insistidor, no por lo otro... ¿Se entendió, no?” Cuando dos alumnos se desmayaron en el escenario respondió con un pretendido chiste y una chicana: “Juro que no los nombro más a los zurditos”, sin interrumpir su discurso.
En la exposición de su programa de gobierno en el colegio donde cursó el primario y el secundario afirmó: “Tenemos una convicción fuerte de que la madre de todos los males es el déficit fiscal, que después tiene distintas manifestaciones. Después lo que hacen los inmorales de los políticos... ¿Ustedes cómo se sentirían si sus abuelos se fueran de joda y les pasaran la cuenta a ustedes? Estarían re calientes” …… “Los políticos lo que hacen es irse de fiesta y pasar la factura a generaciones que ni siquiera nacieron y algunos además intentan matar: los asesinos de los pañuelos verdes”…..” Para mí el aborto es un asesinato agravado por el vínculo”….. “Los jóvenes llevan menos tiempo en el mecanismo de lavado de cerebro que es la educación pública”. Paradoja importante: Milei tiene de Ministro de Economía al mayor endeudador de la historia.
Pasaron más de dos años. Milei fue invitado por Mauro Berenstein, el presidente de la DAIA, a la conmemoración de los 90 años de la creación de la ORT que en su página institucional sostiene que “su misión fundacional de educar para la vida y su principal objetivo es el de favorecer la formación de ciudadanos lúcidos, solidarios, competentes y socialmente responsables de promover la mejora de la calidad de vida de cada individuo y del colectivo social del que forman parte.” Todos esos objetivos son antagónicos con la prédica y la instrumentación de Milei. Como se ve, al Presidente de la Nación y al de la DAIA, no los une sólo la ideología y la defensa acrítica de Israel sino también la desubicación compartida. Invitar entonces a un presidente como Milei a quien no le interesa el auditorio sino propagar su discurso hermético, cerrado, dogmático y medieval, donde la solidaridad brilla por su ausencia, donde la mejora del colectivo social del que cada ser humano forma parte no integra su escala de valores y donde la exaltación de lo individual se exacerba hasta lo superlativo, implicó el encuentro entre dos desubicaciones, donde el motivo de la invitación y su aceptación se encuentra en otro ámbito. Para el Presidente, hablarle a una muestra de un grupo etario que lo votó masivamente y donde ha disminuido su influencia; y para el Presidente de la DAIA, según la denuncia de un ex directivo de la institución Pablo Moscovich, apuntarse para algún cargo ministerial en un segundo mandato del liberticida.
EL DISCURSO DE MILEI EN LA ORT
Milei se caracteriza por la simpleza de su discurso, por sus interpretaciones antojadizas, por una línea divisoria elemental e infantil entre buenos y malos, por una imaginación febril surcada por mentiras y asentado en falsedades. Que en un ámbito donde se imparten conocimientos, se plantee una hipótesis del origen del creacionismo bíblico omitiendo la de la evolución, es desde un principio un escamoteo del conocimiento, una forma tramposa de la enseñanza. Milei adscribe al creacionismo, una creencia o doctrina que sostiene que el universo, la tierra y los seres vivos se originaron por la intervención directa de un creador. Por eso se ciñe al relato bíblico. El evolucionismo sostiene que los seres vivos cambian y se diversifican a partir de un ancestro común mediante mutaciones genéticas y selección natural a lo largo de miles de millones de años. Durante largo tiempo y hasta el siglo XIX imperaron ideas creacionistas que esencialmente afirmaban que una entidad superior había insuflado vida a la materia inerte, surgiendo así seres vivos inmutables a los que se negaba la posibilidad de evolucionar. Con el desarrollo de las ciencias durante el siglo XVIII los naturalistas empezaron a sentirse cada vez más incómodos con estas ideas, dando lugar al planteamiento de las primeras teorías evolucionistas durante el siglo XIX; después con Darwin y Wallace, proponiendo unas de la ideas más disruptivas y revolucionarias en la historia de la humanidad: la evolución de las especies mediante selección natural como principal motor del cambio evolutivo.
En una interpretación fantasiosa y falaz de la Biblia sostuvo: “El capitalismo es el sistema que Dios preparó a través de la ley para que después de la caída el trabajo continuara -leyó-. No lo inventó el hombre; el hombre lo descubrió al obedecer. Está inscrito en los diez mandamientos, en el orden moral que el Creador estableció antes que existiera cualquier Estado o cualquier mercado. No restaura la dotación divina que se perdió. No devuelve al hombre la capacidad infinita que tenía en el Edén. Pero es el único sistema que, en consonancia con la ley de Dios, permite que el hombre trabaje, innove, descubra tecnología y genere prosperidad dentro de sus condiciones actuales”. El capitalismo es entonces según Milei el sistema que Dios preparó una vez que expulsó a Adán y Eva del paraíso. Después intuye que “el mandamiento no robarás es para garantizar la propiedad privada porque sin ella no hay mercado”. “Si el fruto de mi trabajo puede ser confiscado por otro, ya sea un ladrón o un Estado que redistribuye por la fuerza, desaparece el incentivo a producir. La propiedad privada no es una convención humana arbitraria. Es el reconocimiento de que el trabajo del hombre le pertenece, porque el Creador mismo lo instituyó así.” Entonces el capitalismo, la propiedad privada, el mercado, son concepciones divinas. “El capitalismo es el orden que Dios pensó; lo que es contrario a Dios es Satán”. En pleno siglo XXI, en el discurso de Milei, Satán está presente y lo corporiza en el marxismo. “Cuando uno rechaza la ley de Dios, cuando adscribe al marxismo, el resultado no es incierto. El marxismo no es simplemente una teoría económica alternativa con errores técnicos corregibles. Es algo mucho más serio. Es el Estado como Dios sustituto, como Dios absoluto y sin rendición de cuentas. Es el intento más ambicioso y más devastador de reemplazar el orden divino por el orden humano". Declara al marxismo como una teoría satánica. “Marx era satanista. Sus propios textos de juventud revelan el drama Oulanem. Anagrama de Manuel, nombre bíblico de Cristo. Es un himno a la destrucción y el odio contra el Creador. El programa marxista, en lugar de traer el paraíso, te trae el infierno; es el programa opuesto al programa de Dios”. El escritor Sergio Olguín descubrió el error de Milei y en cual basa la caracterización de satánico de Marx: “Citó una obra teatral de juventud de Karl Marx “Oulanem” y confunde al personaje con el autor, pone en un mismo nivel la obra teatral de un veinteañero con un tratado de filosofía y economía política (como El Capital) que cambio el mundo”. Que quede claro: No lo dijo Marx, sino uno de los personajes de su obra.
Luego su exposición, además de descalificar a la oposición para ubicarse en un nivel superior, exhibición de un complejo de inferioridad harto evidente afirma: “Llamarlos adversarios es darles una estatura moral que no tienen”, alentó a algunos estudiantes a denostar a los periodistas. Y se precipita finalmente a una versión de los cuentos de hadas: “La vida y el bien de un lado; la muerte y el mal del otro. No hay tercer camino. No se dejen engañar, no hay tercer camino. O eligen el bien o eligen el mal. Elegimos el bien, prosperamos. Elegimos el mal, nos hundimos. No hay mucho más que hacer”, les dijo a los jóvenes. Por si hacía falta, se puso de ejemplo. “Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra. Cuando domina el impío, el pueblo gime. Proverbios 29. 2″, leyó. “El rey que obedece la ley perdura; el pueblo que obedece la ley, prospera. La nación que honra el orden divino recibe la bendición de ese orden. Y la que lo rechaza recibe su consecuencia. No como castigo arbitrario, sino como resultado lógico, inevitable, inscripto en la naturaleza misma de las cosas desde el principio de los tiempos. Yo lo entendí y es por eso que gobierno como gobierno”. En una escuela laica se invoca “el orden divino” o “el castigo inscripto en la naturaleza misma de las cosas desde el principio de los tiempos y de Satán. En nombre de una presunta modernidad económica se diseña un enclave colonial y una cultura del medioevo.
Terminó con su clásico: “Que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y ¡viva la libertad, carajo!”.
Habrá sido premonitorio el semiólogo y escritor italiano Umberto Eco cuando hace más de dos décadas escribió: “El día que el fascismo vuelva no va a decir “soy el fascismo”, va a decir “soy la libertad”
Pedirle coherencia a Milei es como pretender que los provocadores duros con fortaleza de cartón, como Adorni, Espert y Cerimedo, no lloren desesperados cuando la taba se da vuelta. Por eso en su discurso en el Instituto Copello habló de adoctrinamiento en la escuela pública: “Otra cosa que pasa es que los jóvenes llevan menos tiempo expuestos al mecanismo de lavado de cerebro que es la educación pública, independientemente que sea de gestión estatal o privada, porque cuando determinan los contenidos, están recontra rojos los contenidos. Entonces, eso también favorece, no está expuesto, o sea, porque entre tener la cabeza contaminada y tenerla limpia, prefiero la limpia.” (SIC)
Como era de esperar, la conducción de la DAIA defendió el contenido de la exposición y su presidente aseguró que la charla se enfocó en la ética, los valores y el liderazgo y descartó que se hubiera tratado de un acto de militancia política. La diputada nacional Sabrina Ajmechet, historiadora, ex PRO, hoy Libertaria, Presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo justificó la incitación a los abucheos realizada por el Presidente por su autenticidad.
MILEI PATEA LA BIBLIA Y LA CIVILIZACIÓN JUDEO-CRISTIANA
El plan económico de Milei se caracteriza por su insensibilidad llevado al grado de crueldad. Su símbolo fue la motosierra. Sus aliados y quienes le dan su soporte económico y para los que gobierna son los mercaderes que Jesús echó del templo. Todo ello basado en una montaña de mentiras y falacias. Describe en su discurso un escenario idílico donde todos los índices son positivos. Subordina las estadísticas oficiales a sus necesidades de interpretación. Puede violentar la lógica y la historia impunemente ante una sociedad anestesiada por esas mentiras. Milei ha convertido a la verdad en un cadáver y a la mentira en un narcótico.
Puede invocar que se refería al índice de precios mayorista cuando la inflación que iba a empezar con cero siempre fue la minorista; puede reducir la pobreza en once millones de pobres y al día siguiente en quince millones y así hasta el infinito. La trampa está en una canasta absolutamente desactualizada donde los servicios pasaron actualmente por la política económica libertaria de incidir del 6% al 15% y no se considera y en la falsificación de los ingresos de los trabajadores informales que se los hace figurar con ingresos 60% superiores a los formales.
Una de sus mentiras insuperables es aquella que sostenía: “Si se mira el PBI per cápita entre el año cero y el año 1800 solamente crece el 40% o sea que el mundo crecía a un ritmo del 0,02% anual per cápita” Nadie media el PBI en esa época y menos extendida al mundo entero. Es como decir que Maria viajó en un moderno avión de EL AL y Jesús nació en una moderna clínica de Tel Aviv en el año cero. ¿Para qué le sirve la mentira grosera y absurda a Milei? Es para afirmar que con ese crecimiento per cápita entre cero y 1800 años se necesitaban 3500 años para poder duplicar el ingreso per cápita. En cambio, con el capitalismo la tasa del PBI per cápita se multiplica prácticamente por 33 porque salta al 0,65% anual. Fantasía pura: no hay medición mundial del PBI de la época de la Revolución Industrial.
Muy apegado a encontrar justificación para su gobierno en los diez mandamientos, que tiene su morada en los adelantos de su libro “La moral como política de Estado”, está claro que su arquitectura política y su accionar viola el mandamiento 8: “No darás falso testimonio ni mentirás”, las permanentes justificaciones de sus despropósitos en el uno ( como denomina a Dios) viola el mandamiento 2: “ No tomarás el nombre de Dios en vano” ; su relación conflictiva con sus padres a los que llamó simplemente progenitores, lastima el mandamiento 4: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.
El incremento de los muertos entre los jubilados superiores al nivel de la pandemia, los accidentes de tránsito por haber desaparecido la obra pública, el castigo despiadado a los discapacitados, la privación de remedios a los enfermos oncológicos, la disminución significativa de las prestaciones del PAMI, la eliminación de las regulaciones que provocó los casi cien muertos por el Fentanilo, son sólo una muestra. El índice récord de suicidios que superan la suma de los muertos por homicidios y accidentes de tránsito, entre los que deben contarse los despedidos, a muchos de los cuales se los estigmatiza si son trabajadores estatales como parásitos y luego se celebra sus despidos, hace una suma que bien contada tal vez empalidezca los muertos de la dictadura genocida la que asesinaba, a diferencia del gobierno de Milei que en general deja morir. Por lo tanto, está claro que es violentado el mandamiento 5: “No matarás”
La gigantesca transferencia de ingresos de abajo hacia arriba que es un robo colectivo y los individuales que van del ANDIS a Libra, y la protección y defensa obstinada de colaboradores con consumos postergados como Espert y Adorni, incumple largamente el mandamiento 7 que dice: “No robarás.”
Otros políticos, empresarios, jueces, periodistas o comisarios atropellan algunos de los 10 mandamientos, pero a diferencia de Milei, tienen la prudencia de no cubrirse hipócritamente con su cumplimiento.
LA DAIA, MILEI Y LOS JUDÍOS
La DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) es en teoría la representación política de los argentinos judíos. Oficialmente dice “representando a las instituciones judías argentinas, luchando contra el antisemitismo, promoviendo los derechos humanos, diálogo interreligioso y convivencia respetuosa. También denuncia el terrorismo y garantiza la seguridad de la comunidad judía argentina” Es fundamentalmente en la historia y en los hechos, la prolongación de la política exterior del Estado de Israel. Es un papel parecido al desempeñado por los partidos comunistas en el mundo como prolongación de la política exterior de la URSS cuando existía. Ahora se encuentra por primera vez con un Presidente como Milei que el 9 de marzo del 2026 en una Universidad Yeshiva, una Institución Privada Judía en Nueva York declaró: “Soy el presidente más sionista del mundo”
Por otro lado, la Argentina carece de política exterior, se alinea directamente con EE. UU e Israel.
Es el Presidente que se conmueve como es lógico ante el genocidio que el nazismo perpetró contra el pueblo judío. Pero ante las matanzas que ha perpetrado Israel en Gaza, sostiene que “Israel actúa dentro de las reglas del juego”. Es inútil como prolongación de la política exterior de Israel, esperar que la DAIA, representando a las mejores tradiciones del humanismo judío, exprese una condena a crímenes repudiables.
Pero volvamos a la tragedia que vivió nuestro país durante el terrorismo de Estado. El presidente asume la posición que sostiene que aquí se libró una guerra y cuestiona el número de desparecidos. Cuando se cuestiona el número de víctimas del nazismo eso se denomina negacionismo.
Se puede ver al presidente conmovido ante el Muro de los Lamentos, pero nunca se lo ha visto en la ESMA o en el Parque de la Memoria. Entre los miles de desaparecidos hubo entre 1200 y 1800 de argentinos de origen judíos. Sepa entonces el Presidente de la DAIA y sus directivos que cuando invitan al Presidente a hablar a la ORT, sin nunca invitarlo al Parque de la Memoria para rendir un homenaje a los desaparecidos entre los cuales se encuentran los que la DAIA debió representar, los están volviendo a matar, los están volviendo a desaparecer.
UN PAIS QUE NATURALIZÓ LA LOCURA
Milei es un actor de reparto respaldado por el establishment nacional e internacional. Los dueños de la Argentina pueden decir: “Es un loco, pero es nuestro loco” Nos ha otorgado beneficios que como “La Ley de Modernización Laboral”, ni en el mejor de los sueños podíamos soñar. Está entregando las riquezas naturales, con apropiación privada leonina, como era difícil de imaginar. Está destruyendo el modelo peronista industrial y los sindicatos, que siempre resultó una pesadilla que parecía imposible de desarmar. El loco lo está haciendo, con sus desequilibrios. Bien vale aguantarle sus rabietas, sus insultos. Qué importa entonces que el Presidente este desorientado en sus discursos como Adán en el día de la madre. Los que sobrevivan esperan ser muy felices.
Sus desvaríos expresados en insultos escatológicos, han domesticado a los industriales que van protestando en voz baja a sus propios entierros; a los dueños de la tierra que no defienden a un socio ante sus insultos; al dueño de FATE Madanes Quintanilla, que fue atemorizado y está desaparecido del escenario público; a Paolo Rocca estigmatizado como Don Chatarrín; a Héctor Magnetto y Fernán Saguier, que no defienden de los insultos propinados a los periodistas de sus medios, Clarín y La Nación, porque los negocios que reciben y gozan amordazan las respuestas, a lo que se suma una CGT, con los músculos adormecidos y muy disminuida en la cantidad de representados.
En los primeros seis meses de 2026, cerraron 9 fábricas por día y fueron despedidos seis obreros por hora. El presidente de la UIA Martín Rapanelli, con una prudencia más rayana a la cobardía, pide un puente que permita el tránsito entre dos modelos. Parece no entender o ignorar que Milei ya les expresó que la industria no entra en sus preocupaciones y porque se desarrolló robándole al campo. Como la justicia social: “una aberración”.
Milei tuvo y tiene cómplices activos y pasivos, que permiten entender cómo se despliega una destrucción equivalente a padecer una invasión bélica extranjera.
El escritor checo Milan Kundera escribió: “Los pueblos también son culpables de lo que deciden ignorar”
Más acá, en sentido contrario y mucho más esperanzador, Juan Domingo Perón solía recordar y advertir: “Cuando los pueblos pierden la paciencia, hacen tronar el escarmiento”
3-09-2026
•Publicado en La Tecl@ Eñe y Diario Registrado
09 septiembre 2026
08 septiembre 2026
Murió Norberto Galasso, el historiador de los excluidos
Notable ensayista y constante cuestionador de las historias oficiales, falleció en su casa este lunes por la mañana a los 90 años.
07/09/2026
Norberto Galasso en su estudio
Foto: Mariano Martino@marianomartino.photo
Por: Juan Pablo Cinelli - TIEMPO ARGENTINO
@j.p.cinelli
Suele decirse que la historia la escriben los vencedores. La frase, a la que su bien ganada reputación de lugar común no le quita ni un poco de la verdad que encierra, significa mucho más de lo que dicen esas seis palabras repetidas. Como ocurre con el fuera de campo en el cine, en este caso también es más potente todo lo que en ella queda omitido que aquello a lo que alude. Porque si la historia le pertenece a los vencedores —que es uno de los eufemismos para nombrar a los poderosos—, entonces los relatos de los oprimidos se convierten en una ausencia recurrente en los libros que nos cuentan lo que pasó, de dónde venimos y quiénes somos.
Norberto Galasso, de profesión contador y oficio de historiador, fue siempre a contramano de ese deber ser del relato histórico, eligiendo en su rol de narrador el punto de vista de los derrotados, de los sin voz. Para desgracia de quienes pertenecen a esos grupos, que en general constituyen la legión de las mayorías, Galasso acaba de fallecer este lunes por la mañana a los 90 años. Se va con él una voz empeñada en recordarnos que los excluidos también existen y eso convierte a su pérdida en irreparable.
El relato biográfico dice que Norberto Felix Galasso nació el 28 de Julio de 1936 en Buenos Aires y aunque estudió ciencias económicas en la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió de contador público, muy prontó descubrió que su pasión estaba en otro lado. Que la verdad estaba en otro lado. Hombre comprometido desde su juventud, su primer contacto con la política fue desde la izquierda. En los años 1960 fue parte del Partido Socialista de la Izquierda Nacional, que lideraba Jorge Abelardo Ramos. Sin embargo, como a muchos otros argentinos, fueron las corrientes más populares del peronismo las que lo llevaron a cuestionarse su propia mirada de la realidad.
Norberto Galasso en su estudio
Foto: Mariano Martino@marianomartino.photo
Ya en la década de 1970, tras la vuelta de la democracia y con Juan Domingo Perón de regreso (en el país y en el poder), Galasso ocupó el rol de síndico en la Editorial Universitaria de Buenos Aires, popularmente conocida como Eudeba, que por aquel entonces contaba con Arturo Jauretche como editor. A lo largo de su vida publicó cerca de cuarenta libros, donde en general solía ocuparse de abordar las vidas de personajes emblemáticos de la política y la cultura vinculadas a las expresiones más populares. De esta forma escribió sobre Atahualpa Yupanqui, Leonardo Favio, Enrique Santos Discepolo, John William Cooke o Juan José Hernández Arregui, entre otros.
Galasso x Galasso
Pero quizás no hay mejor forma de definir a Galasso y el trabajo que se impuso en su pasión por narrar la historia, que la que él mismo refirió durante un homenaje que recibió hace diez años en el Instituto Patria, uno de los tantos que recibió en vida y que, a pesar de todo, resultaron insuficientes: “Mi primer interés político, cuando tendría unos 20 años fue ir a la fábrica Royal, que estaba cerca de mi casa y pedirle al encargado de la planta que me permitiera hablar con un obrero que fuera socialista. En el mejor estilo criollo, el hombre me respondió: ‘Aquí no tenemos de esa mercadería’. Me quedé perplejo y le dije que había leído muchos libros que decían que los obreros tienen que ser socialistas. Y él me contestó una verdad: ‘Sí, pero usted sabe que hay libros buenos y libros malos. Además, a veces los libros dicen cosas que la vida contradice’. Era un chaqueño grandote y de aspecto muy popular. ‘Venga esta noche a mi casa —me dijo— Vivo en una pensión, pero lo voy a recibir con mucho gusto. Nos vamos a tomar un kerosene y le voy a explicar lo que pasa en la Royal y lo que pasa en el país’. Le llamaba ‘kerosene’ al vino tinto. Yo iba diariamente a la Facultad de Ciencias Económicas. El decano firmaba como William Leslie Chapman, cosa que me parecía extraña, luego me di cuenta de que de ahí iban a salir los Cavallo, los Krieger Vasena que ya conocimos y que ahora están asesorando los distintos ministerios. Me di cuenta de que excepcionalmente saldría un Calcagno o algunos de los economistas nacionales que lamentablemente son minoría. Ahora, cuando paso por esa zona voy por la vereda de enfrente, no vaya a ser que tenga algún efecto pernicioso”.
No deja de resultar hermoso que la profesión oficial de Galasso haya sido el de contador y que él haya decidido reconvertir ese simple titulo de grado, pasando de ser un simple “contador público” a un contador de las historias que fueron quedando al margen.
“El peronismo exaltó a la figura de José de San Martín como corresponde, y también puso en su lugar a la unidad latinoamericana y el concepto de Patria Grande. Pero al mismo tiempo dejó indemne, porque quizás el movimiento nacional no fue lo suficientemente fuerte para dar la pelea en todos los frentes, a otras figuras enemigas del pueblo. Ahí quedaron colgados los cuadros de Rivadavia y Mitre, que son la historia del coloniaje de Argentina y de toda América latina”, le dijo Galasso a Martín Suárez, en una de las tantas entrevistas que le dio a Tiempo Argentino, donde también solía publicar con asiduidad columnas sobre diferentes temas. El fragmento deja claro cuáles eran las historias que le interesaba contar.
El propio Galasso escribió, en la que fue su última columna para Tiempo Argentino, que “en la Revolución de Mayo aparecen el sector revolucionario y el sector contrarrevolucionario. En este caso, muchos revolucionarios fueron olvidados, ignorados, tapados en el silencio. Los otros conformaron una oligarquía que se expresó en el poder, o detrás de él, durante la mayor parte de nuestra historia, participando en los acontecimientos decisivos para defender sus intereses y los intereses entrelazados con los sectores imperiales, en un tiempo Gran Bretaña y después Estados Unidos”. Cuando se publicó este párrafo, el 24 de mayo de 2022, todavía faltaba un año y medio para que Javier Milei asumiera como presidente de todos los argentinos. Cuatro años después, con el diario de muchos lunes bajo el brazo, no es difícil notar que aquella conclusión se parecía mucho a una advertencia.
Hace apenas unos días circuló uno de esos memes que suelen condensar fragmentos de sabiduría popular: “Cuando alguien se muere, esta persona no se da cuenta que se murió. No siente nada: los que sufren son los que están alrededor. Algo parecido pasa cuando alguien es un hijo de puta”. Está claro que en esta explicación Galasso ocupa el lugar del muerto y nosotros, sus lectores, el de los que sufrimos su pérdida. Pero también, en gran medida gracias a gente como él, también sabemos quiénes ocupan el lugar de los hijos de puta, ya sea los del pasado como los de este presente destinado a convertirse en historia menos tarde que temprano. El problema es que Galasso ya no estará por acá para recordárnoslo.
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