26 noviembre 2014

PASCUALITO

Noviembre de 1954.  Se agudizaba el enfrentamiento de Perón con la Iglesia. No se sabía entonces  que siete meses más tarde los aviones navales arrojarían sus bombas en Plaza de Mayo. Y que dos meses más tarde se interrumpiría una década que cambió para siempre a la Argentina.


                                          

En Jubileo, un  pequeño pueblito de Entre Ríos de apenas 400 habitantes, el autor de esta nota cursaba tercer grado. Mi padre tenía la única panadería de la zona y repartía el pan en las colonias mediante un carro tirado por caballos. Mi madre quedaba al frente del negocio. Contra su voluntad, las figuras de Perón y Evita en tamaño grande adornaban el local de venta. Eran antiperonistas pero lo disimulaban. Su único hijo hasta entonces, su hermana nacería cuando ese año se extinguía, había hecho primer grado libre porque entonces se ingresaba al primario con siete años, siempre que se lo hubiera cumplido antes de junio y habiendo nacido en agosto, recién podía incorporarse con 8 años.


El maestro que me preparó, el único docente varón en ese primario, se llamaba Coco Moix. El que me enseñó a leer y escribir en los libros de aprendizaje que llevaban los nombres de “Upa” y “Paso a Paso”. 
En ese pueblito perdido y oculto en las cuchillas entrerrianas el único contacto con el mundo era la radio. Así escuchaba los slogans de la época: “Los únicos privilegiados son los niños” ; “Perón cumple, Evita dignifica” o  “Perón apoya al deporte”.



Justamente ese 26 de noviembre de 1954 peleaba el mendocino Pascualito Pérez en Japón. Por la diferencia horaria cuya explicación aprendería más tarde, el combate llegaba a nuestro país a la 7 de la mañana. Se dictaban las clases en un anexo de la escuela ubicada a unos doscientos metros del modesto edificio principal. El maestro era Coco Moix, el mismo que me había preparado para rendir libre primero inferior.
Pascualito Pérez había sido campeón olímpico en Londres en 1948. Como profesional llegó a  la pelea por el título, con 28 años,  24 combates de los cuales ganó 23, (22 fueron por nocaut) y un empate precisamente con el campeón mundial Yoshio Shirai en una pelea realizada en Buenos Aires en julio de ese año.



En esa calurosa mañana del 26 de noviembre, el maestro nos propuso escuchar la pelea con el compromiso de mantener el secreto. Y así un grupo de chicos de 9 años complotados con Coco, seguimos emocionados la primera pelea por un título mundial que escuchábamos. La transmisión de Manuel Sojit “Corner” tenía todas las precariedades de la época y la distancia. Pero eso no impidió conmovernos cuando en el segundo y decimosegundo round Pascualito derribó al primer campeón mundial japonés. A partir de éste último  round  fue paliza. En el descanso de decimocuarto round un integrante de la transmisión radial se acercó a Pascualito y le preguntó: ¿ Cómo estás? Fenómeno le contesto el gigante de 1,52 y cuarenta y nueve kilos y 700 gramos. Shirai terminó el último round groggy. Luego llegó el fallo unánime de los jurados (145-139, 146-134 y 146-139). Pascualito era campeón mundial .Tal vez, en ese momento pensamos que eso era posible porque Perón apoyaba el deporte. Hoy resulta sorprendente, bordeando lo increíble, que el acuerdo económico convenido sólo lo retribuía con 2.000 dólares y como debió suspenderse la realización de la pelea en la fecha original, por una lesión del mendocino, sólo recibió la mitad, es decir 1000 dólares.  
Luego la vida siguió, aunque debió pasar mucho tiempo para comprender que entonces estábamos viviendo, como dijo el notable Enrique Santos Discépolo “el tecnicolor de los días gloriosos”
En 1958 terminé el primario y en 1959 inició el secundario en Concordia viviendo en pensiones.
Cuando cursaba segundo año, Pascualito, después de nueve peleas victoriosas de defensa del título en distintos lugares del planeta, perdió el mismo con el tailandés Pone Kingpetch.
Luego vino la decadencia, las derrotas  y una penosa pendiente de su vida y de su relación de pareja. En 1959 se separó, en un traumático divorcio, de su mujer Herminia Ferch, con la que tuvo dos hijos. Luego volvió a casarse con Selva Argentina Céliz que lo acompañó hasta su muerte.   
Por mi parte, radicado en Buenos Aires para ingresar a la Facultad,  y recibido de Contador Público en 1969,  escuché en un tórrido enero,  en medio de la noche y niebla de la dictadura establishment- militar, que  luego de una larga agonía y sumido en una profunda depresión murió Pascual Pérez el 22 de enero de 1977. Velado en el Luna Park, una multitud lo despidió en el Cementerio de la Chacarita, donde debieron esperar nueve horas, porque la empresa de pompas fúnebres se negaba a realizar su trabajo si los familiares y amigos  no  le abonaban los 3.500 dólares, más de un 200%  de lo que cobró por pelear en Japón.
Pasaron 60 años desde aquella mañana inolvidable del 26 de noviembre de 1954.  Pocos de los que estuvieron entonces hoy están. El mundo es absolutamente distinto. El desarrollo tecnológico deja el recuerdo del primer título obtenido por el boxeo argentino como si hubiera sucedido hace 120 años. Hay muchísimas cosas que son mejores y algunas peores. El autor de la nota se asombra que hayan pasado seis décadas.
De fondo llega el sonido de un tango que dice: “es un soplo la vida”.  La memoria hurga en la imagen que tengo de aquél chico menudo, de nueve años, con su uniforme blanco. Por un momento, Pascual Pérez vuelve a levantar su brazo en señal de triunfo, mi madre me espera al mediodía con la comida preferida y le cuento a mi viejo lo que pasó en la escuela. Ese secreto que prometimos guardar con Coco Moix y los compañeros. Pero esa imagen es una ilusión. 


No están ni Pascualito, ni mis padres, ni Coco Moix, ni los compañeros, ni Perón, ni su retrato y el de Evita en aquella panadería. “Paso a paso” no es un libro para aprender a leer, sino que fue el slogan de un tesonero número 5 de  River  que se lo apropió cuando dirigió el último equipo campeón de Racing. Ya nadie reivindica la Revolución Fusiladora. Jubileo tiene casi las mismas precariedades de hace seis décadas. Sólo está como testimonio y testigo el edificio de aquel negocio y la casa constituyendo una pequeña y muy modesta unidad, donde los recuerdos siguen peleando con la memoria como una versión nostálgica de aquel combate que perdura como si fuera hoy, a pesar de las seis décadas transcurridas


26-11-2014     

25 noviembre 2014

VIDAS CRUZADAS



Ambos son teatrales, estruendosos, pirotécnicos, denunciadores, desaprensivos, ególatras, televisivos y exitosos en lo suyo.
Físicamente voluminosos, sus  respectivas  trayectorias parecen cruzadas  y paralelas.
Elisa Carrió apareció en 1994 en la Constituyente de Santa Fe representando al radicalismo y cubriendo posteriormente un espacio de centro izquierda.
Jorge Lanata después de ser movilero de Eduardo Aliverti en Radio Belgrano, jefe de redacción de la transgresora revista “El Porteño”, creó y dirigió el diario “Página 12”  que renovó y revolucionó el  periodismo de  los ochenta, ubicándose ideológicamente en la centro izquierda.
Elisa Carrió  presidió en 2001 una comisión  de lavado de dinero que integraba junto a Cristina Fernández y Daniel Scioli, entre otros. Gran parte de su contenido provenía de la investigación realizada por una subcomisión del Senado de Estados Unidos, presidida por el senador demócrata Carl Levín que había logrado el levantamiento del secreto bancario en su país a partir del testimonio de un testigo reservado que había trabajado con el banquero Raúl Moneta. Las 18 cajas que recibió la comisión argentina contenían documentos y detalles de las cuentas de centenares de empresas radicadas en Uruguay. En el momento de confeccionar el informe final se produjo una ruptura en la Comisión en donde Carrió intentó quedarse con los méritos comprando alguna denuncia de pescado podrido, aunque centrando en su persona con las cámaras de televisión como intensificación de su vedetismo que el tiempo acentuaría en forma superlativa, y un informe de minoría de la senadora Cristina Fernández.
Jorge Lanata vivió su gran momento de izquierdista liberal al estilo norteamericano durante el gobierno de Carlos Menem, donde las denuncias de corrupción lo ubicaron como un periodista prestigioso que en EE.UU hubiera aspirado a un Pulitzer. Primero desde el diario que dirigía y luego cuando se retiró del mismo, desde la revista XXI  y sus programas de televisión. Los noventa fueron un período  de gloria del periodismo en general donde era sinónimo de credibilidad y actuaba simultáneamente como fiscal y juez.


Elisa Carrió inició a partir del informe mencionado un papel de fiscal denunciador afirmando que ella nunca sería funcional a la derecha y denunciando en el 2002 el lobby que en el congreso realizaba el grupo Clarín para obtener la ley de bienes culturales que evitara la extranjerización de la empresa.
Jorge Lanata denunciaba por entonces el carácter monopólico de Clarín y de Papel Prensa.
Carrió rompió con el radicalismo y fundó  Argentinos por una República de Iguales (ARI), una alianza política creada en diciembre del año 2000 que se disolvió en 2002 y de la que surgió CC-ARI, la Coalición Cívica para la Afirmación de una República Igualitaria en el 2002. A lo largo de los doce años siguientes realizó diferentes alianzas y rompimientos estruendosos.
Lanata dejó la dirección de la revista XXI en el 2001, y el 7 de mayo del 2003 se anunció que la productora que llevaba el nombre del conductor de "Día D" (Jorge Lanata y Asociados SRL) solicitó su propia quiebra después de reconocer que había entrado en cesación de pagos en septiembre de 2001. 
Durante los primeros años del kirchnerismo,  con el regreso de la política, Lanata  entró en un paulatino eclipse y Carrió  encontró que su espacio quedaba ocupado e inició un desplazamiento primero hacia el centro y luego claramente hacia la derecha.
En el 2007, Carrió le ofrece a Jorge Lanata la posibilidad de ser candidato por su fuerza a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que el periodista rechazó después de unos días de reflexión.  
Carrió conseguió un segundo lugar en las elecciones presidenciales del 2007 al frente de una coalición integrada por  dos partidos nacionales (Afirmación para una República Igualitaria (ARI) fundado por la chaqueña y Política Abierta para la Integridad Social (PAIS), creado por José Octavio Bordón), y dos partidos de distrito: Unión por Todos ( Patricia Bullrich)  y Generación para un Encuentro Nacional (GEN) de Margarita Stolbizer, además de organizaciones sociales y políticas como FORJA y el Movimiento de Trabajadores Desocupados de la Matanza (MTD) liderado por el diputado Héctor "Toty" Flores; mientras ello ocurría, Lanata  publicaba libros mediocres como Argentinos (2003),  ADN (2004) y  Muertos de amor (2007).
Luego Lanata fundó el diario “Crítica de la Argentina” en marzo del 2008, que fue una versión muy devaluada de Página 12 a pesar de la excelente dotación de periodistas y que cerró en forma escandalosa luego de dos años.

 Carrió, en el 2008, se embandera con el establishment agropecuario en el largo conflicto con el gobierno y pasa a ser actriz principal del grupo Clarín.
Lanata, en octubre de ese mismo año se convierte en actor- periodista de revista teatral, en el Maipo, que concluye en un estruendoso fracaso. Abandona su aspiración juvenil  de obtener  un equivalente al Pulitzer y emprende el camino sin retorno de las luces del show-business. 


Carrió en las elecciones parlamentarias del 2009 hace una muy buena elección, cuyo resultado  se evapora en las presidenciales del 2011 donde sólo obtiene el 1,6% de los votos.
En ese mismo año, Lanata vegeta en Canal 26 con DDT ( Después De Todo), desde donde hace un mapa preciso y prolijo de la cantidad de medios de Clarín, pero sorpresivamente y después de haber defendido en los primeros debates, al  proyecto de ley de medios audiovisuales, cambia de posición  y declara a Clarín como el más débil al que hay que proteger,  logrando un acercamiento que concluirá en su rutilante contratación. Empieza en Radio Mitre, con “Lanata sin filtro” en febrero del 2012 y en televisión dos meses más tarde con PPT ( Periodismo Para Todos), imitación irónica de la productora de 6-7-8 ( Pensado Para Televisión)  
Carrió declara que si para proteger la libertad de prensa hay que defender a un monopolio, defenderá a Clarín. Más aún: declara que La Nación y Clarín son la Argentina.
Carrió funda FAUNEN en el 2013.
Lanata desde el periodismo y Carrió desde  el FAUNEN, realizan un plan de denuncias verdaderas algunas, falsas otras que se traducen en la muy buena elección de Carrió  que la diputada agradece públicamente.
Los dos celebran su resurrección: Lanata consigue audiencias notables en radio y televisión y Carrió reencamina exitosamente su carrera política.
Lanata que es el más eficaz opositor y la más rendidora contratación de Clarín, acusa a la oposición en octubre del 2014 de ser un balde  de bosta y en un desliz incluyó a Carrió lo que produjo el enojo de la chaqueña.  
Hace unos días, Carrió dinamita el FAUNEN, con denuncias explosivas contra todos sus socios políticos, y como es tradicional, también contra el gobierno. Lanata declara que para la Argentina es un orgullo tener una política como Carrió. 
VIDAS CRUZADAS

Ambos necesitan degradar la política para encumbrar su protagonismo. Ambos exhiben un vedetismo y una egolatría que se acentúa con el paso del tiempo. Ambos se han ido trasladando
por el espectro político, abandonando a sus lectores y votantes originales para ser aplaudidos y vitoreados por los que los denostaban en sus comienzos.
Ambos hacen un cirujeo en la basura buscando y seleccionando aquella que sea funcional a los intereses que defienden. 





Ambos practican una inescrupulosidad verbal que lleva a Lanata a meterse falazmente con la vida privada de Gabriela Cerruti, pelearse con un chico de 11 años al que denuesta con la calificación de “hijo de Goebbels”, incitar al escrache de los camaristas que fallaron contra Clarin, incluyendo a sus hijos (“Lo mínimo que les puede pasar es que los puteen en la verdulería, en un hotel alojamiento, en las vacaciones, por lo menos que tengan repudio social. Que los compañeros de colegio les digan a los hijos de Farah, Freiler y Ballestero ‘che, ¿tu papá hizo eso?”). Con su humor de estudiante secundario y la aprobación de su equipo consuma un acoso laboral diario al periodista agropecuario de Radio Mitre Juan Martín Melo.
Carrió no dudó en revelar la opción sexual de la abogada Marcela Rodríguez, quien formó parte de sus filas en el ARI y la Coalición Cívica hasta que se alejó en agosto del 2011.
Lanata patentó la expresión  “la grieta” a su nombre atribuyendo la causa de la fractura social  al kirchnerismo. Sin embargo ya la había usado en tres oportunidades según escribió Eduardo Blaustein en su libro  “Las locuras del Rey Jorge”: “En “Página 12” el 5 de diciembre de 1988 para aludir a la brecha entre el poder civil y el militar. Usó “La grieta” como título el 16 de abril de 1989 para hablar del referéndum en Uruguay sobre la amnistía. Volvió a titular “La grieta” en el diario Perfil, el 26 de marzo del 2006” (  Se refería a la fractura que dejó la dictadura establishment- militar)  
Carrió acusa a Binner y Cobos de complicidad con el narcotráfico, a Sergio Massa de convertir al Tigre en un narco- estado, a Pino Solanas en un mendicante buscador de puestos legislativos, a Nito Artaza de soldado de De Vido, a Tumini de guerrillero reciclado direccionado por Cobos para erosionarla, a Scioli de ser igual que Cristina pero sin un brazo, a la Presidenta de una pobre enferma, etc,etc. Son capaces de destruir con denuncias a cualquiera, si eso es funcional a sus propósitos.


Lanata se lamenta por la fractura social que él no deja de ensanchar. Carrió se envuelve en el republicanismo y pasa de incitar hace un par de años a una alianza sin ideología y con el único requisito de la honestidad, a romper transitoriamente FAUNEN para buscar un acuerdo con un “honesto” como Mauricio Macri al cual se negaba darle la mano acusándolo de contrabandista.
El lanatismo es la enfermedad infantil del periodismo. Carrió es la enfermedad adolescente de la política. Ambos son una especie de paco para los sectores medios que abominan del populismo.
No permitirán que la verdad arruine ninguna de sus denuncias.
Vidas cruzadas.
Ambos son cultores de la antipolítica. Lanata es la versión Carrió del periodismo y Carrió es la expresión  Lanata de la política.
24-11-2014      


       


24 noviembre 2014




La 2ª Edición de los Premios de la Comunicación “Juana Azurduy”, organizados por la Federación Nacional de Radios Cooperativas y Mutuales ( FENARCOM), será el próximo miércoles 3 de diciembre, a partir de las 19:30, en el Salón de actos de la Mutual del Banco Provincia, ubicado en Balcarce 326, Ciudad de Buenos Aires.



En esta segunda entrega serán premiados Alejandro Fabbri (Radio AM 750, TyC Sports y Fútbol Para Todos), Gustavo Silvestre (Radio Del Plata y C5N), Alejandro Fantino (Radio La Red y América TV), Marcelo Zlotogwiazda (Radio Del Plata y TN), Ángela Lerena (Fútbol Para Todos), Luis Novaresio (Radio La Red, América TV, A24 e Infobae), Diego Iglesias (Radio Metro y CQC), Alejandra Darín (Presidenta de la Asociación Argentina de Actores), Marcelo Salomone (Gerente de noticias de C5N), Juan Carlos Saravia (músico folklórico integrante de “Los Chalchaleros”), Blanca Rébori (creadora del programa “Raíces”), Hugo Presman (Periodista y Escritor), Daniel Retamozo (Radio Del Plata y Fox Sports), Alejandro Grandinetti (LT8 Rosario), Hernán Brienza (Radio Nacional, Tiempo Argentino y Telam), Marilyn Radio (Lanús), Visión 7 (Televisión Pública), Radio La Ranchada (Córdoba) y LU16 Radio Río Negro (Villa Regina).

Los Premios a la Comunicación “Juana Azurduy” distinguen a personalidades e instituciones de todo el país, tanto de los medios como de la cultura, por su aporte y compromiso para el desarrollo de una comunicación honesta y profesional.
(La Noticia sur)

23 noviembre 2014

El 10 de noviembre se subió a EL TREN, el abogado ambientalista Enrique Viale coautor de  “Maldesarrollo. La Argentina del  extractivismo y el despojo”. Un recorrido donde respondió entre otras preguntas: ¿Se puede vivir sin soja? ¿Sin minería a cielo abierto? ¿Qué pasa con el fundamentalismo ecológico? ¿De qué la juega Greenpeace?  Sólo algunos interrogantes planteados en nuestro programa. ¿ Te vas a perder las respuestas?

21 noviembre 2014

El viernes 14 de noviembre se subió a EL TREN, el ensayista y docente universitario Alejandro Kaufman. Una conversación picante, que fue de los pueblos originarios a Daniel Sabsay, la posición de la DAIA al respecto, la modernidad y el consumo, la realidad nacional y otros temas. Kaufman es un crítico cultural que suele circular por caminos alejados a los lugares comunes o a posiciones etiquetadas como “políticamente correctas”. Un diálogo enriquecedor ¿Se lo va a perder?