El martes 19 de mayo del 2026, se subió a EL TREN, en la segunda hora, Eduardo Sguiglia, economista, político novelista, autor teatral, embajador, docente universitario. Hombre polifacético, es autor de “Fordlandia”, “No te fíes de mí si el corazón te falla”, “Un puñado de gloria” “Ojos Negros”; “Los cuerpos y las sombras” (sobre la operación Gaviota, el intento del ERP de volar el avión donde iba a viajar Videla), “El miedo te come el alma”, “La redención del camarada Petrov” y en teatro, su novela teatralizada: “La redención del camarada Petrov” y “La montaña y el tigre”. Una conversación imperdible, que si a escucha la recordará por mucho tiempo. Un viaje que va desde la apasionante historia de Stanislav Petrov que evitó un cataclismo nuclear y su triste final personal a las nueve horas de conversación en la Habana con Fidel Castro.
Desde el reconocimiento, avanzado los noventa, de la Unión Soviética del hecho sucedido en plena guerra fría, el 26 de septiembre de 1983, hasta cuando las Naciones Unidas le dieron un reconocimiento a Petrov y 1000 dólares. Desde las circunstancias que precipitaron su exilio en Méjico hasta el análisis de porque no hay una mayor reacción del pueblo antes la política de demolición y entrega de Milei. Desde la reflexión de porque no lo frena el Congreso hasta los legisladores que canjean principios por una partida presupuestaria. Desde la simpatía que le despierta Kicillof hasta las características que explican la longevidad del peronismo. Una reflexión tratando de explicar esa permanencia histórica: 1) El que pierde se alinea 2) Plasticidad ideológica 3) Conservar la mayoría de los sectores populares. Las perspectivas sobre el futuro. Su amistad con el escritor cubano Leonardo Padura. Su experiencia como primer embajador en Angola. Anécdotas sobre el Che. No se lo pierda
En la primera hora, el programa trazó un panorama sobre la situación en Bolivia. Luego derivó sobre la situación del país, tomando como base el cuento de Hans Christian Andersen publicó una fábula titulada “El nuevo traje del emperador”. Andersen cuenta la historia que había un monarca muy preocupado por su vestuario que un día se enteró que un par de sastres podían fabricarle la tela más suave imaginable, con la increíble propiedad de que era invisible para los tontos o incapaces. Una vez que le anunciaran que estaba terminado y sin querer pasar por tonto, el rey se puso el inexistente atuendo confeccionado con la tela para participar en un desfile y se paseó delante de todos en ropa interior hasta que un chico exclamó: “¡El rey está desnudo!”. Las ultimas presencias televisivas en canales de streaming amigo y disertaciones varias acentúan la impresión que el presidente está enfermo y es peligroso. Falta que un pueblo- no un niño- grite: “El presidente está enfermo y es peligroso”. Un enfermo que debe ser tratado adecuadamente con una piedad que él no conoce. No se pierda las reflexiones vertidas sin eufemismo.
Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios.
El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR




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