31 marzo 2026

ALTA MISERABILIDAD EN SANGRE*

 


La mentira y la crueldad convierten a su presidencia en un concierto de injusticias e inequidades. Defensor a ultranza de la propiedad privada, es un trasgresor de la propiedad intelectual pues plagia descaradamente a autores que admira. Su capacidad de análisis se reduce a una variedad de dos colores. Su amplitud ideológica sólo contempla que “los que no están conmigo, están contra mí”, a los cuales le reserva un frondoso diccionario de descalificaciones e insultos. El presidente padece de una alta miserabilidad en sangre.



El notable éxito del fallo favorable a YPF en los tribunales norteamericanos, era una oportunidad servida en bandeja para exhibir cierta grandeza, reconociendo una política de Estado que atravesó cuatro gobiernos. Pero la generosidad es desconocida si se padece una alta miserabilidad en sangre.
Arrinconado por los casos $Libra y Adorni, el Presidente pretendió encontrar en el fallo favorable el argumento que lo sacara de las cuerdas contra las que estaba arrinconado y confundido. Habló 8 minutos por la cadena oficial, donde volvió a desnudar su alta miserabilidad en sangre. Empezó diciendo: “Argentinos de bien, buenas noches”. Estaba acompañado, entre otros, por el endeudador mundial Luis “Toto” Caputo y por su hermana Karina. De ésta hay fuertes sospechas que se quedaba con el 3% de la sobrefacturación de la compra de medicamentos para los discapacitados y que ha sido cómplice de la criptoestafa $Libra; la misma que presentó los papeles para hacer desde merchandising, todo tipo de actividades lucrativas con el nombre del presidente y que actúa como aduana presidencial. Al su lado Manuel Adorni, el vestal de la moral que multiplicó propiedades y realizó cuantiosos gastos personales incompatibles con sus ingresos de sus dos años en la función pública y prácticamente sin más que un reducidísimo patrimonio anterior; el Canciller Pablo Quirno ex GP Morgan, de una impericia proverbial; el ex ministro Cúneo Libarona, defensor de narcotraficantes; y diferentes integrantes del equipo jurídico. Con estos argentinos de bien, prefiero integrar el equipo del mal. 
Prosiguió: “Este fallo era virtualmente imposible, pero gracias a la pericia jurídica, política y diplomática del equipo de gobierno, se logró torcer el destino a nuestro favor. Ante la adversidad, triunfó la perseverancia, ante la irresponsabilidad triunfó la constancia.”

El fallo reconoció la argumentación argentina sostenida desde la expropiación por la Presidenta Cristina Fernández y el Ministro de Economía Axel Kicillof y luego mantenida por los gobiernos sucesivos: la expropiación del 2012 se ajustó a la legislación argentina, la prevalencia de la Constitución y la ley sobre el estatuto de la empresa y el rechazo a la jurisdicción de Nueva York. Milei intentó desacreditar lo hecho por el kirchnerismo y como siempre su arsenal argumentativo no supera su diccionario de insultos: trató de imbécil al gobernador de la Provincia de Buenos Aires y como corrupta presidiaria a la ex presidente.

 Es inútil, el odio, la mentira, reemplazan a los glóbulos blancos y rojos y dan una alta miserabilidad en sangre. Continuó Milei: “Hoy tenemos una Nación más rica, pero también más seria, que honra sus compromisos y defiende su patrimonio en la arena internacional. Pero incluso hoy hay quienes quieren leer esta noticia como un logro de la administración que expropió las empresas en primer lugar. Lo voy a decir con nombre y apellido, hablo de Cristina Fernández de Kirchner y del inefable Axel Kicillof. Nada puede estar más lejos de la verdad. Es una afrenta a los argentinos que pretendan apropiarse de este resultado. Es importante que todos tengamos algo en claro, estos personajes de nuestro pasado nos sumieron en una aventura suicida que nos podría haber costado, todo mucho más de lo que está el país en condiciones de pagar y nos podría haber dejado sin YPF y con un Estado fundido

Es el presidente que en la Ley Bases postulaba la privatización de YPF, el que siempre se mostró proclive a pagarle a los Fondos Buitres. Escribió el periodista Ari Lijalad en el Destape: “El 9 de septiembre del 2023 Milei publicó un tuit donde habló de la "confiscación ilegal de YPF", dándole la razón al fondo buitre Burford. Como siempre, Milei miente, confundiendo la confiscación prohibida por la Constitución con la expropiación realizada cumpliendo los pasos legales.  La gestión estatal de la compañía permitió revertir la caída del 42% de la producción del crudo y permitió un crecimiento del 15% entre 2012 y 2015. 

“YPF, primero la tenés que racionalizar, y después se vende”, le dijo Milei a Chiche Gelblung en octubre de 2023, justo antes del ballotage que lo catapultaría a la presidencia. “¿Vendés Vaca Muerta?”, le preguntó Gelblung. “Sí, cuál es el problema. Buscás la forma de privatizarlo”, confirmó Milei. 
El periodista Leandro Renou reveló que “según registros oficiales, el 19 de diciembre de 2023, el ex procurador del Tesoro, Rodolfo Barra, citó en su oficina a la cúpula del fondo buitre Burford, el enemigo de Argentina en el tema YPF” y que “en esa reunión Argentina no dio pelea por no pagar, casi que se entregó”. En el encuentro estuvieron Rodrigo Olivares Caminal (representante legal de Burford) y Jonathan Molot (director de inversiones de Burford). A los pocos días de esa reunión, el presidente Milei le dijo a Majul que la Argentina tenía voluntad de pago en el caso YPF. ¿Casualidad? Barra terminó afuera del gobierno y Milei lo reemplazó con el socio de uno de los abogados de los buitres.”

Ya presidente, en un reportaje con Luis Majul, Milei explicó: “Una de las ideas que estamos trabajando es crear una tasa Kicillof. Es decir, pagarle a este fondo un perpetuo, un bono perpetuo, con algo que se llama la tasa Kicillof. Y que los argentinos tengamos que pagar todos los años una determinada cantidad de dólares gracias al error monstruoso que cometió Kicillof. Y que todos los argentinos recordemos todos los días esa barbaridad que hizo Kicillof y que hace que todos los días tengamos que poner una determinada cantidad de dólares para pagar el error de un chico, digamos, que su perspectiva ideológica perjudicó a 46 millones de argentinos”  

Inútil sería pedirle a Milei que reconozca que el actual abastecimiento energético que se consiguió gracias a la estatización del 51% de YPF y la explotación consiguiente de Vaca Muerta es por iniciativa del “populismo kirchnerista”. La alta miserabilidad en sangre se lo impide.   

Y siguió impertérrito: “Independientemente de la pericia legal de nuestro equipo, hay una verdad irrefutable: expropiar está mal, porque robar está mal. Y quebrar este principio nos costó, aproximadamente, 12 años de falta de inversiones por culpa del juicio en curso. Es decir, menos empresas, menos trabajo, más pobreza y más indigencia.”

Y demostrando su obnubilación ideológica expresó: “Esta administración una vez más levantó los platos rotos, porque el liberalismo es hacernos cargo de los errores del pasado y hacernos cargo también de las necesidades del futuro. Por eso hemos enviado al Congreso un proyecto para modificar la Ley de Expropiaciones, para que la arrogancia de la política no nos vuelva a costar otra década perdida y para que nunca más la propiedad privada pueda ser puesta en tela de juicio en nuestro país.”
Cualquier psicoanalista hablaría de proyección: arrogancia política, de la que La Libertad Avanza y Milei en primer lugar hacen permanentes alardes. Habla de que el kirchnerismo se apropia de su éxito cuando es exactamente al revés: en negociaciones privadas quería pagarle al Fondo Buitre porque descreía de los argumentos argentinos. Además, para el liberticida, la propiedad privada está siempre por encima de los intereses del país. Desconoce los límites que a la propiedad establece el artículo 17 de la Constitución que dice: “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada.” Es lo que se hizo con la expropiación del 51% de YPF.
 
El fondo Burford le había comprado por quince millones de dólares los derechos que enarbolaba el socio minoritario en YPF al momento de su expropiación y que posteriormente quebró en donde el estatuto de la sociedad establecía un absurdo sistema de valorización de las acciones en caso que el gobierno argentino le hubiera comprado las acciones a Repsol y no como se realizó vía expropiación. Kicillof explicó claramente la situación con un ejemplo: “Supongamos que una autopista va a pasar por donde hay edificios y se resuelve y se vota expropiar todas las viviendas que están en la traza de la autopista. Puede venir un propietario de uno de los edificios y decir “acá tenemos un reglamento del consorcio que plantea que si alguien quiere comprar un departamento tiene que pagar 100.000 millones de dólares. Entonces Uds. no pueden pasar la autopista por acá sino pagan 100.000 millones de dólares por cada unidad. Esto es simplemente para demostrar que un instrumento entre privados no está por encima de la ley ni de la Constitución”   



El fallo de la justicia norteamericana es muy importante pero no definitivo. Milei, al poner en duda la expropiación realizada, le da argumentos al fondo buitre para su presentación ante la Corte Suprema Norteamericana, actuando en los hechos contra lo que estamos celebrando. 
Bernardo Saravia Frías, el ex Procurador del Tesoro a cargo del caso YPF entre 2017 y 2019                     (gobierno de Mauricio Macri) escribió en Clarín del 27-03-2026: “No es el triunfo de ningún gobierno ni de ningún abogado en particular. ….Es el triunfo de los argumentos jurídicos……Una verdadera política de Estado”

A su vez el ex Procurador del Tesoro Sebastian Soler, responsable de la defensa argentina, bajo la gestión de Carlos Zannini expresó: “Ya había coincidencia en que haber expropiado YPF benefició al país, pero algunos porfiaban que se había expropiado mal y que eso nos iba a costar US$16.000 millones de dólares. Desde hoy, ya no lo pueden decir. El juicio se ganó porque se expropió correctamente, cumpliendo las únicas leyes que importan, que son las de nuestro país, y porque, más allá de las declaraciones desagradables y oportunistas del presidente Milei, su gobierno reiteró en la apelación los mismos argumentos legales que ya había planteado la defensa argentina durante la gestión del gobierno anterior”.   

 ALTA MISERABILIDAD EN SANGRE  


Sería inútil pedirle a Liliput que adopte, aunque sea una vez, la postura de estadista. No conoce la generosidad. Partidario del discurso único, ve la vida en blanco y negro.  Hay demasiado odio corriendo por sus venas. Hay una increíble sed de venganza. Cuando en junio de 2025 se conoció el fallo de la jueza Preska por el cual la Argentina debía pagarle al fondo buitre 16.000 millones de dólares, Milei escribió un tweet bajo el título: “Un fallo contra Kicillof”. Con su misma repudiable lógica, ahora debió twittear: “Un fallo a favor de Kicillof” 

Hay, como se puede apreciar con claridad, un fundamentalismo económico extremo envuelto en ideas medievales. Su batalla cultural es una batalla contra la cultura. Todo ello se traduce en una tragedia, que por momentos es comedia y la mayoría de las veces una farsa, protagonizada por un gobierno de hermanos. Karina, con una voluntad irreprimible de ser poderosa y millonaria y el Presidente de ser un rico, pero fundamentalmente un referente mundial de la ultraderecha. 

La experiencia colonizadora de Milei, convertido en los hechos en un interventor norteamericano del gobierno argentino, tiene sus antecedentes en los golpes de 1955, 1966,1976, y en democracia con Menem y Macri.         

Un periodista y político norteamericano, Norman Cousinns afirmó: “La historia es un vasto sistema de alarma temprana”. ¡Qué lástima! En la Argentina no funcionó

29-03-2026

Publicado en La Tecl@ Eñe, Diario Registrado   

Las coincidencias entre Adorni y Espert


 

30 marzo 2026

Receta para el desastre

 

Reflexiones sobre ciencia, tecnología y filosofía para un futuro posible. 

Valentín Muro Cenital  26/03/2026 

Durante la última dictadura en Argentina, la figura del desaparecido no fue una mera estrategia para ocultar el accionar terrorista del Estado, sino un ataque brutal sobre el modo en que un sistema judicial y la sociedad pueden acceder a la evidencia. Sin cuerpo no hay autopsia, sin autopsia no hay crimen, sin crimen no hay victimario, y sin victimario no hay relato posible. Esta militarización de la “nada” como recurso estratégico y epistemológico trasciende cualquier convicción de estar haciendo lo correcto y, en cambio, apunta a una deliberada reescritura de la realidad. Ante la desaparición física de personas durante la dictadura, los organismos de derechos humanos tuvieron que servirse del ingenio, el coraje y la tenacidad para no rendirse ante perversos mecanismos diseñados para vencer a fuerza de desesperación. Luego del frágil regreso de la democracia en 1983, un grupo de estudiantes universitarios se propuso desarmar una historia diseñada para no poder contarse. Fue la búsqueda de la verdad a través de la ciencia lo que marcó los límites de reescribir el pasado.

                                          
Imagen: La historia fue contada muchas veces, pero quizá nunca de manera más elocuente que en el reportaje de Leila Guerriero para Gatopardo en 2008. Apenas unos días después del regreso de la democracia, se formó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) — cuya función se centró en recibir denuncias e investigar el destino de los desaparecidos — , pero pronto surgiría el desafío de reconstruir los crímenes cometidos por el Estado a partir de la exhumación de tumbas sin marcar.

Se hizo evidente de inmediato que, dada la magnitud del accionar del aparato represor, no solo se necesitarían recursos científicos, sino que nunca antes se había intentado algo como esto.

¿Dónde están?

Como esta capacidad forense no existía en el país, miembros de la CONADEP y las Abuelas de la Plaza de Mayo viajaron a Estados Unidos, donde recibieron el firme apoyo de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. Rápidamente se armó un grupo experto en identificación de restos óseos que viajó a evaluar la situación. Entre ellos se encontraba el antropólogo forense Clyde Snow, ya famoso por haber identificado los restos de Josef Mengele en Brasil y reconstruido la apariencia del rey Tutankamón en Egipto.
El duelo requiere un ancla para procesarse. Sin restos físicos, los familiares de las víctimas están condenados a habitar la “pérdida ambigua”, un limbo insoportable donde el familiar “no está ni muerto ni vivo”, sino suspendido en un insoslayable presente que impide cualquier clausura.

Pero la recuperación de los cuerpos no siempre fue un objetivo compartido. Como lo describe Emilio Crenzel en La historia política del Nunca Más (2008), aunque frecuentemente se exhumaban cadáveres, la idea de que se hubiera asesinado a 30.000 personas era inconcebible. Allí cita a una Madre de Plaza de Mayo que, antes de la formación de la CONADEP, dijo: “Nosotras no podemos concebir que se haya asesinado a 30.000 personas, porque si así fuese estaríamos en un país de locos”.

Durante años, la consigna fue la “aparición con vida”. Aceptar la búsqueda de cadáveres implicaba una suerte de derrota definitiva que parecía erosionar el reclamo político contra la junta militar. El trabajo científico permitió entender que desenterrar a los desaparecidos no era claudicar frente al Estado, sino arrebatarle el monopolio de la historia.

Ese arrebato narrativo fue el que procuraba impulsar Snow, descrito por Guerriero como un antropólogo que “bebía como un cosaco, fumaba habanos, usaba sombrero texano, botas ídem y estaba habituado a vivir en un país donde los criminales eran individuos que mataban a otros: no una máquina estatal que tragaba personas y escupía sus huesos”. Aunque no había viajado para eso, Snow colaboró en algunas exhumaciones y, ante la negativa a colaborar del Colegio de Graduados en Antropología, decidió formar un equipo local.

Aquel grupo no estaba formado por curtidos veteranos, sino por estudiantes de medicina y antropología — entre ellos Patricia Bernardi, Mercedes Doretti, Luis Fondebrider, Alejandro Incháurregui y Morris Tidball-Binz — que se vieron atraídos por la historia del “gringo que busca gente para exhumar restos de desaparecidos”. Así nació el Equipo Argentino de Antropología Forense, según se reconstruye en Ciencia por la verdad (2019).

Ciencia para la verdad

Una de las primeras cosas que notó Snow fue la precariedad y desprolijidad con la que se trataban los restos en las primeras exhumaciones de fosas clandestinas: “En algunos casos usaban topadoras y excavaban áreas enteras en los cementerios, apilando huesos en montañas, destruyendo más evidencia de la que recolectaban. Y aun cuando los sacaran correctamente, no había expertos que supieran qué hacer, en términos forenses, con los esqueletos”.

La célebre máxima de Snow era que los huesos pueden ser rompecabezas de una complejidad abrumadora, pero nunca mienten: no hay decreto de impunidad que pueda refutar un cráneo destrozado con un orificio de bala en el hueso occipital. Quizá la demostración más impactante de este punto ocurrió el 24 de abril de 1985, durante el Juicio a las Juntas, cuando en la sala de audiencias Snow presentó la evidencia de los huesos de Liliana Carmen Pereyra, que había sido secuestrada cuando estaba embarazada de cinco meses, y demostró científicamente que había sido mantenida con vida el tiempo necesario para dar a luz, antes de ser ejecutada a corta distancia con un escopetazo en la cabeza.
Este joven equipo comenzó a leer los huesos como si fueran pistas de misterios hasta entonces irresolubles. Lograron demostrar empíricamente los vuelos de la muerte luego de analizar fracturas múltiples típicas del impacto de cuerpos contra el agua cayendo desde gran altura. Contra la resistencia inicial y el temor a la impunidad, la ciencia forense confirmó cómo habían sido asesinadas estas víctimas, habilitando un mecanismo de sanación que permitió a cientos de familias enterrar a sus muertos con nombre propio.

No era la ciencia operando lejos del dolor sino jóvenes de la misma edad que los desaparecidos, trabajando en cementerios los fines de semana, cavando en la boca fresca de las tumbas bajo la mirada destrozada de los familiares. Como relata Analía González Simonetto, miembro del equipo, el trabajo trasciende los huesos cuando se enfrentan a la restitución. En una ocasión, tras identificar a sus dos hijos, una madre se acercó a los restos extendidos en la mesa, comenzó a tocarlos y preguntó: “¿Le puedo dar un beso en la frente?”. Esa mezcla de rigor metodológico con calidez humana convirtió al EAAF en un orgullo nacional.

Si esta es la historia de la muerte, aún queda la de las vidas que fueron robadas. Otro de los grandes mecanismos inhumanos de la dictadura fue la sustracción sistemática de bebés. Los represores — con la convicción propia de quien cree estar más allá de la justicia y sostenidos por un escalofriante aparato administrativo — luego de asesinar a los padres se quedaban con los recién nacidos para criarlos bajo las “buenas costumbres” de las familias alineadas al régimen.

Aunque en los años ochenta ya existían estudios que permitían establecer vínculos directos entre padres e hijos, la posibilidad de reconstruir ese lazo saltando una generación parecía fuera del alcance técnico. La intuición de echar mano a la genética fue de Chicha Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. En 1979 había leído en el diario el caso de un hombre sometido a un análisis de sangre en el marco de una disputa de paternidad. Si ese método permitía confirmar un vínculo entre padre e hijo, quizá podría adaptarse para comparar abuelas y nietos, incluso en ausencia de la generación intermedia, un problema que ni siquiera figuraba en los manuales de biología poblacional de la época.

En busca de los nietos

Estas mujeres no descansaron hasta golpear la puerta del laboratorio de la genetista Mary-Claire King en la Universidad de California, que tomó el reclamo argentino como punto de partida para desarrollar nuevas herramientas dentro de la genética evolutiva. Su solución fue el uso pionero del ADN mitocondrial, un material genético que se hereda exclusivamente por la línea materna, sorteando de este modo la ausencia forzada de los padres desaparecidos.

Así quedó formulado el Índice de Abuelidad, un concepto que por matemático no esconde el poder de la ternura en la búsqueda de la verdad, que culminó en 1987 con la creación por ley del Banco Nacional de Datos Genéticos, el primer archivo de este tipo a nivel mundial.

Con el tiempo, el análisis forense del terrorismo de Estado dejó en claro que todo régimen totalitario es, en última instancia, un monstruo burocrático que deja marcas por todos lados. Sin importar cuántos archivos mandó a quemar el último presidente de facto Reynaldo Bignone, los esfuerzos por borrar delitos demostraron ser insuficientes. El trabajo del EAAF debió adaptarse también a la lectura de rastros puramente administrativos, rescatados de húmedas cajas de cartón en sótanos de comisarías, y al análisis de fichas dactiloscópicas en libros de ingresos de las morgues bonaerenses. El antropólogo Carlos “Maco” Somigliana fue uno de los pioneros en atar estos cabos burocráticos, logrando cruzar expedientes judiciales y libros de cementerio con los hallazgos óseos.

La tecnología a favor de la memoria

Hoy, la búsqueda ya no depende únicamente del pincel y el cucharín: los peritos del EAAF cruzan información mediante tecnología LiDAR, mapeos milimétricos con drones y radares de penetración terrestre que detectan anomalías en el subsuelo sin hundir una sola pala. Como detalla el volumen colectivo Ciencia por la verdad, la arqueología tradicional terminó abrazando la arquitectura forense de vanguardia.

Quizá el motivo por el cual el EAAF genera tanta admiración alrededor del mundo es que la historia de la última dictadura derivó en que Argentina no solo fuera ejemplo en la lucha por los derechos humanos sino también en el modo en que la ciencia y la tecnología pueden ser fundamentales para el esclarecimiento de atrocidades en contraste con relatos oficiales.

El andamiaje procedimental que se logró sobre el trauma argentino, por ejemplo, sirvió para refutar la endeble “verdad histórica” armada por el Estado mexicano en torno a los estudiantes de Ayotzinapa. El mismo equipo fundador del EAAF llevó su metodología a las fosas comunes del Kurdistán, a los cementerios de Etiopía, a las exhumaciones del apartheid sudafricano y a la identificación de migrantes muertos en la frontera entre México y Estados Unidos.

Pero el trabajo aún no termina: en el reciente e impresionante hallazgo en el ex centro clandestino La Perla, en Córdoba, el EAAF lideró la búsqueda en terreno que logró identificar a 12 víctimas. Como expresó Elena, hija de Ramiro Sergio Bustillo: “Ya no somos hijos de desaparecidos”. Esta obstinación de las familias y organizaciones de derechos humanos argentinas derivó en un robusto protocolo de investigación ahora disponible para el resto de la humanidad.

Los huesos no mienten

Ahora que todo parece falso y la verdad no es más que plastilina moldeable en virtud de cuán elocuente suena un post en redes sociales, el negacionismo asoma la cabeza con renovado ímpetu. Cuando se discuten testimonios orales, la búsqueda de la verdad depende de elementos demasiado frágiles, que — por más valientes y fundamentales que sean — quedan expuestos a la crueldad de ser desestimados como meras construcciones partidarias. La memoria humana no puede escapar a la acusación de subjetividad ni al embate propio del paso del tiempo, que muchas veces logra erosionarla.
Tanta astucia al servicio de la ciencia, la verdad y la justicia no sería necesaria si tan solo dijeran dónde están.

Pero, como decía Snow, los huesos no mienten. Un marcador genético no milita en ningún partido. Una fractura por compresión en una vértebra cervical no asiste a actos de campaña. La frialdad propia de la ciencia forense arrima la discusión al terreno de la evidencia, mucho más difícil de enfrentar con mero contorsionismo argumental.

A medio siglo del inicio de la dictadura, Argentina no solo logró la proeza jurídica de haber sentado a sus dictadores en el banquillo de los acusados, sino que también le regaló al mundo el diseño de una metodología necesaria y replicable, capaz de asegurar que ningún gobierno, por mucho que lo intente, vuelva a tener el monopolio de la historia y la identidad, incluso en un país de locos.


27 marzo 2026

Murió Lila Pastoriza, la sobreviviente que brindó testimonio en los tiempos difíciles

La militante y periodista, sobreviviente de la ESMA y luchadora por Memoria, Verdad y Justicia falleció este miércoles. Fue fundadora de la Agencia ANCLA junto a Rodolfo Walsh.

25/03/2026

Foto: Leo Vaca / Infojus

Por: Leonardo Castillo - TIEMPO ARGENTINO

Militante, periodista, sobreviviente de la ESMA y testigo en varios juicios de lesa humanidad, Lilia Pastoriza falleció este miércoles. Detras suyo deja una destacada tarea en la defensa de los Espacios y Sitios que atesoran la memoria del terrorismo de Estado y la represión ilegal perpetrada durante la última dictadura militar. Sus restos serán velados este jueves de 10 a 13 en Acevedo 1120 y serán inhumados a las 13.30 en el Cementerio de la Chacarita.

Su deceso se produce justamente en el Día del Trabajador de Prensa, instituido en conmemoración de la figura del escritor, periodista y revolucionario Rodolfo Walsh, con quien Lila compartió la fundación y labores de la Agencia de Noticias Clandestinas (ANCLA), un medio que difundía informaciones sobre las violaciones a los derechos humanos que se cometían en los primeros años del régimen militar.
Pastoriza nació en Mar del Plata, pero en los primeros años de su infancia se trasladó a la localidad Río Cuarto, Córdoba, donde completó su educación primaria y secundaria.

En los primeros años de su juventud se trasladó a Buenos Aires para estudiar la carrera de derecho. En la UBA inició su militancia en centros de estudiantes y agrupaciones de izquierda que respaldaban a la Revolución Cubana en los años ’60. También siguió estudios en la carrera de Sociología y se sumó a la Federación Juvenil Comunista y más adelante adhirió al grupo maoísta de Vanguardia Comunista.
En medio de la efervescencia política que se vivía en un país y una región que consideraba que la Revolución Social era un ideal que podía alcanzarse para poder cambiar la vida y el mundo, Lila se relacionó con un grupo que entre 1966 y 1967 se organizó para darle respaldo desde Argentina al foco guerrillero que Ernesto “Che” Guevara intentó plasmar en Bolivia con la intención de extender la revolución al resto de la región.

Por esos años, años se casó con Eduardo Jozami, también periodista, abogado y militante político de la izquierda y luego del peronismo. 

                                                 
Tras la captura y muerte del Che en Bolivia, ese grupo fundaría las FAR, que luego de 1973 se fusionaría con Montoneros, organización en la cual Lila Pastoriza se destacó como un cuadro importante.

Por esos años se vinculó con el periodismo al trabajar junto con Enrique “Jarito” Walker. Mientras tanto, prosiguió con su militancia en Montoneros y tras el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, se integró al grupo que fundó ANCLA junto con Walsh.

Junto con otros periodistas y militantes escribían cables informativos que distribuían en distintas redacciones con noticias e informaciones que los medios de comunicación tradicionales se negaban a difundir, en medio de la férrea censura oficial.

Walsh fue muerto al resistir su captura por parte de un Grupo de Tareas de La Armada, que intentaba secuestrarlo en el barrio de Constitución. Sus restos nunca aparecieron y se cree que terminaron incinerados en los fondos de la ESMA.

El hecho se produjo el 25 de marzo de 1977, poco después de cumplirse el primer aniversario del golpe genocida y cuando el autor de “Operación Masacre” acababa de escribir su célebre misiva “Carta Abierta a la Junta Militar”.

Tras la caída de Walsh, el grupo que formaba ANCLA se reorganizó. Carlos Aznárez y Lucila Pagliani partieron al exilio para difundir la información sobre la dictadura desde el exterior. Pastoriza siguió en el país para organizar una red infirmativa.  

Casi tres meses después, en un creciente contexto de represión, Lila cayó secuestrada el 15 de junio de 1977 y conducida a la ESMA. Jozami, su compañero se encontraba preso desde 1975. 

No obstante, ANCLA siguió funcionando hasta septiembre de 1977, Horacio Verbitsky y Luis Guagnini mantuvieron el funcionamiento de esta agencia clandestina que desafió al terrorismo de Estado.
Padeció la tortura y múltiples abusos por parte de los represores de La Armada. En ese centro clandestino de detención ilegal, los represores la emplearon como mano de obra esclava para confeccionar un archivo periodístico que sirviera a las tareas de consolidación del proyecto político del genocida almirante Emilio Eduardo Massera.

En octubre de 1978, Lila resultó liberada de la ESMA y se exilió en Madrid junto con Pilar Calveiro. En ese país de Europa brindó un informe sobre su cautiverio en la ESMA ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Años más tarde, se trasladó a México, donde retomó el oficio de periodista. En la nación azteca se reencontró con Jozami, quien recuperó la libertad en 1982 a condición de partir al destierro. El catedrático se convirtió así en uno de los últimos exilados por la dictadura genocida.

Como muchos militantes que debieron dejar Argentina en los años de plomo, Lila retornó al país con la recuperación de la democracia. Primero lo hizo en 1984 para dar su testimonio ante la Conadep y en abril de 1985 volvió al país junto con Jozami.

Declaró en el Juicio a las Juntas y narró sus vivencias en la ESMA, al tiempo que retomaba su oficio periodístico en el semanario El Periodista de Buenos Aires, una publicación de la Editorial La Urraca, que editaba la mítica revista Humor.

También trabajó durante muchos años en el diario Página/12 y en publicaciones digitales como “El Haroldo”, que dependía del Centro Cultural Haroldo Conti.

Tras la anulación de las leyes de impunidad, Lila declaró en varios juicios de lesa humanidad, sobre todo los relacionados con la causa megacausa ESMA. Su testimonio permitió reconstruir la mecánica de los vuelos de la muerte, identificar a los represores y probar el funcionamiento de una maternidad clandestina en los sótanos de la ESMA.

Así lo hizo en el juicio por la apropiación de Victoria Donda. Su declaración posibilitó identificar al represor Adolfo Donda Tigel, el apropiador de la exdiputada nacional, nacida en la ESMA cuando su madre, María Hilda Pérez, estaba detenida en ese centro clandestino de detención ilegal.
Una declaración de Pastoriza en un juicio permitió conocer que Pablo Míguez, un niño de 14 años estuvo en la ESMA y fue víctima de “los traslados”, el eufemismo que utilizaban los marinos para designar a los vuelos de la muerte. Se cree que Pablo terminó arrojado al Río de La Plata. Su cuerpo nunca pudo ser recuperado y continúa desaparecido.

Lila también se abocó al proyecto de Parque de la Memoria, ubicado frente al Río de La Plata y participó del colectivo Memoria Abierta. También fue parte fundamental de la construcción del Espacio Memoria ex ESMA luego de la recuperación del predio del barrio de Núñez por parte de Néstor Kirchner y el entonces jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra.

“Semejantes crímenes no pueden quedar sin castigo penal”, señaló en una oportunidad al declarar ante el Tribunal Oral Federal Nº 5 que seguía un proceso oral por la megacausa ESMA. 
Lila partió en la fecha que honra a los trabajadores de Prensa y en algún lugar de la memoria se reencontrará con Eduardo, su compañero de vida que partió en septiembre de 2024.
 
 
     

26 marzo 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 24 DE MARZO DEL 2026

 


El martes 24 de marzo del 2026, EL TREN hizo diferentes abordajes del 24 de marzo de 1976 estableciendo las vinculaciones con el gobierno de Javier Gerardo Milei. Impresiones sobre el acto. Como se llegó a la democracia. El pacto democrático desconocido por Milei y Bullrich.. Los ocho puntos del plan de Martínez de Hoz y su comparación con lo que implementa Milei. El alegato de Julio César Strassera que merece recordarse: “La comunidad argentina en particular, pero también la conciencia jurídica universal, me han encomendado la augusta misión de presentarme ante ustedes para reclamar justicia (…) “Pero no estoy solo en esta empresa. Me acompañan en el reclamo más de nueve mil desaparecidos que han dejado, a través de las voces de aquellos que tuvieron la suerte de volver de las sombras, su mudo, pero no por ello menos elocuente testimonio acusador….Por todo ello, señor presidente, este juicio y esta condena son importantes y necesarios para la Nación argentina, que ha sido ofendida por crímenes atroces. Su propia atrocidad torna monstruosa la mera hipótesis de la impunidad. Salvo que la conciencia moral de los argentinos haya descendido a niveles tribales, nadie puede admitir que el secuestro, la tortura o el asesinato constituyan "hechos políticos" o "contingencias del combate". Ahora que el pueblo argentino ha recuperado el gobierno y control de sus instituciones, yo asumo la responsabilidad de declarar en su nombre que el sadismo no es una ideología política ni una estrategia bélica, sino una perversión moral. A partir de este juicio y esta condena, el pueblo argentino recuperará su autoestima, su fe en los valores sobre la base de los cuales se constituyó la Nación y su imagen internacional severamente dañada por los crímenes de la represión ilegal... Los argentinos hemos tratado de obtener la paz fundándola en el olvido, y fracasamos: ya hemos hablado de pasadas y frustradas amnistías. Hemos tratado de buscar la paz por la vía de la violencia y el exterminio del adversario, y fracasamos: me remito al período que acabamos de describir. A partir de este juicio y de la condena que propugno, nos cabe la responsabilidad de fundar una paz basada no en el olvido sino en la memoria; no en la violencia sino en la justicia. Esta es nuestra oportunidad: quizá sea la última. […] Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino

Señores jueces: “Nunca más".            

Una hermosa poesía de Georgina Hassan “Décimas de Nunca Más”. Las internas en el gobierno y la oposición. La caída de la imagen del gobierno. Los casos Adorni y Libra. Las increíbles preocupaciones presidenciales reflejadas en sus twiteos. Las interesantes reflexiones de Emilce Moler, sobreviviente de “La noche de los Lápices”. Un increíble audio del Ministro de Justicia de Kicillof Juan Martín Mena sobre los bolsos de López. Otro de Toto Caputo y su economía ordenada. Apenas algunos de los temas abordados en un febril viaje de 120 minutos.

Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios  


El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR    
 




24 marzo 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 17 DE MARZO DEL 2026

 

El martes 17 de marzo del 2026, se subió en la primera hora el empresario textil Raúl Hutín. Se trata de una empresa familiar, Scalter, fundada en 1950 por Bernardo Hutín y que hoy la dirigen Raúl, su mujer y sus tres hijos. Un viaje intenso recorriendo la dolorosa realidad argentina en general y la textil en particular. Un empresario que ha salido a enfrentar la política demencial del gobierno de Javier Milei. Considera que no es tarde haberlo hecho ahora, que no le sorprendió la política de Milei porque había atravesado las políticas de Martínez de Hoz, de Menem, de la Alianza, de Menem y Macri. Que hizo reuniones con sus obreros antes de las elecciones alertando sobre lo que se venía, que por lo menos un 30% de los mismos votó a Milei, que considera que muchos hoy están arrepentidos, que la única manera de parar esto es uniéndonos, pero es tradicional en una reunión de tres hay cuatro opiniones, que es cierto que el empresariado industrial, en realidad el empresariado en general está atravesado por un antiperonismo basado en prejuicios sobre que le van a limitar sus derechos de propiedad. La pasó bien durante el kirchnerismo porque había consumo, mercado interno e incluso contrajo un préstamo que le permitió comprar una máquina con la que lograron fabricar los barbijos de calidad que abastecieron el mercado local y el de los países vecinos. Cristina Fernandez visitó la fábrica. En la Guerra Civil de la Argentina del siglo XIX triunfó el Sur mientras que en Argentina ganó el Norte. Características insólitas de este tiempo: como actúa Mercado Libre y las denuncias de Marina Salzman, diputada nacional por Unión por la Patria.  Algunas de las apreciaciones en una hora y fracción que la recordará por mucho tiempo.


En la segunda hora se abordó la historia de la industria en la argentina, el triunfo del Sur sobre el norte, como se desarrollaron los actuales países desarrollados, la evidente improvisación de los ataques de EE. UU a Irán, las mentiras insoportables de Javier Milei, el caso Libra, las dificultades de Manuel Adorni para explicar su viaje en avión privado, su nivel de vida, sus explicaciones contradictorias como pollito mojado, muy lejos de su soberbia y el bullying que lo caracteriza. Las declaraciones de Cristina Fernández ante la justicia, sus precisas denuncias y su falta de saludo hacia Julio De Vido. Audios en que el periodista Ariel Zak denuncia la trama Libra y donde Mauricio Novelli habla con su secretaria y le encarga enviarle 4000 dólares Karina Milei. Los restos que hablan del campo de concentración de La Perla: el testimonio de Graciela Geuna. La medalla encontrada. Los que apoyan dentro del peronismo una postulación presidencial outsider y el candidato es Dante Gebel. Las internas en la Libertad Avanza. Las sospechas de quien entregó el video del viaje de Adorni. 

Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios


El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR        




El 24 de Marzo estará en línea el Suplemento Especial de La Tecla Eñe a 50 años del golpe militar de 1976.

 


Escriben:

- Eugenio Raúl Zaffaroni -Carlos Caramello

- Carlos Alberto Rozanski 

- Alejandro Kaufman

- María Pia López

- Nora Merlin

- Hernán Brienza 

- Daniel Feierstein

- Diego Sztulwark  

- Violeta Percia 

- Marcelo Percia 

- Angelina Uzín Olleros

- Osvaldo Quiroga

- Rocco Carbone

- Ricardo Ragendorfer

- Sofi Guggiari 

- Estela Grassi

- Maximiliano

- Rusconi

 . Ricardo Aronskind 

- José Luis Lanao 

- Luis Bruschtein

- Jorge N. Elbaum 

- Rafael Bielsa

- Cynthia Ottaviano

- Rosaura Audi 

- Daniel Cecchini 

- Sebastián Lalaurette 

- Julian Axat 

- Miguel Gaya

- Carlos Girotti 

- Conrado Yasenza

- Hugo Presman

- Dora Barrancos 

Un gran esfuerzo para conmemorar los 50 años del golpe militar de 1976 e intentar reflexionar sobre qué reverbera de aquel terror materializado en este presente de reivindicación del horror y la crueldad.

Muchas gracias a todos y todas los que aceptaron la invitación a participar de este número especial.

El 24 a la plaza y luego los esperamos para compartir este material que creemos muy necesario para este tiempo de ataque frontal a uno de nuestros pactos fundamentales de convivencia.

23 marzo 2026

Milei copia a Martínez de Hoz


 

Adorni es un síntoma

 

 Jorge Fontevecchia

      13-03-2026  PERFIL

CANDIDATO DE KARINA. Adorni festeja en el escenario tras haber derrotado al PRO en mayo pasado. | cedoc

Como sucede en los matrimonios, la causa de la separación no es aquella que la precipita, sino apenas el disparador de muchas otras causas acumuladas a lo largo del tiempo que, cruzado un umbral, rebasa su dique, pero que ella misma, tiempo antes, hubiera estado contenida formando parte de la acumulación.
La historia indica que los casos de corrupción indignan públicamente a los ciudadanos recién cuando se suman a otras insatisfacciones mayoritariamente económicas.

Un ejemplo actual es la cuestión de Estado en la que se convirtió el viaje de la mujer de Manuel Adorni en el avión presidencial, que abrió el seguimiento periodístico del caso a otro viaje del jefe de Gabinete y su mujer en un avión privado a Punta del Este durante el Carnaval, el cual, sin el viaje a Nueva York, no hubiera sido objeto de interés periodístico, como los fondos con que se pagó el viaje de la mujer de Adorni en primera clase por una aerolínea comercial, que igual hubiera tenido que usar porque en el avión presidencial solo pudo ir la comitiva de ida, ya que a la vuelta Milei regresó antes, y un pasaje de un tramo cuesta casi lo mismo que ida y vuelta.

El clásico efecto dominó: una pieza, al caer, hace caer otras sucesivamente. Pero Adorni no es el sujeto del escándalo, sino Milei, y bien lo entiende el Presidente cuando sale a defenderlo. Adorni es el síntoma en forma de respuesta al creciente malestar con el Gobierno incubado, por un lado, tras la continua suma de poderes fácticos agraviados por Milei y la falta de resultados positivos para la mayoría (población, empresas) de su plan económico.

Un año atrás, cuando Adorni ganaba las elecciones anticipadas de la Ciudad de Buenos Aires y la esperanza en que la economía de Milei terminaría en el futuro no muy lejano dando buenos resultados para la mayoría, ese mismo viaje de su mujer no hubiera generado tanta controversia y quizás el video de su viaje a Punta del Este en avión privado hubiese quedado en los archivos de la Policía Aeroportuaria dentro de los servicios de inteligencia y no habría sido filtrado al público.
Cuando el Presidente les pide a todos los ministros y principales referentes de LLA que salgan a respaldar al jefe de Gabinete, hace lo correcto, porque Adorni no es Adorni, sino la metonimia del Gobierno y del propio Milei, o acaso se podría creer que quien ganó las elecciones de mayo de 2025 en la Ciudad de Buenos Aires fue Adorni mismo y no como realmente fue, él como representante de Milei y sus ideas.

Adorni es un síntoma, y como bien enseña el psicoanálisis, hay una economía del síntoma que se conforma sustituyendo el verdadero objeto del conflicto por un reemplazante menos costoso emocionalmente.

La inefable Lilia Lemoine se sumó a la defensa de Adorni recordando los vuelos del avión presidencial que todos los fines de semana viajaba a Río Gallegos llevando los diarios de Buenos Aires para la lectura de Néstor Kirchner. La comparación omitió recordar que el costo de la flota de aviones presidenciales viajando sin pasajeros recién se convirtió en un escándalo varios años después de que el kirchnerismo tomara el poder, cuando la combinación de factores lo hicieron “económicamente” expresable, ya sea porque las promesas del gobierno no cumplían las expectativas, porque el paso del tiempo había ya erosionado frente a la sociedad la figura presidencial, ya sea porque se le había perdido el miedo inicial; en suma: su capital político había mermado.

Milei debería tomar en cuenta la velocidad con que escaló el tema de los aviones de Adorni en la misma sintonía que escaló en agosto pasado la relación de Espert con el millonario argentino acusado de negocios con el narcotráfico en Estados Unidos, Fred Machado. Una bola de nieve que en el caso de Espert tenía además la paradoja de que no se trataba de un hecho nuevo, sino que cobraba dimensión y velocidad porque estaba en sintonía con el clima político del momento de mayor debilidad de LLA, confirmado en la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires en septiembre.

Probablemente, el estigma de los aviones de Adorni haya herido de forma no necesariamente reversible al principal candidato de LLA para competir el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2027, dejando la cancha libre a Patricia Bullrich si deseara avanzar en esa candidatura, aunque ella siempre haya preferido lo nacional que administrar un distrito. Probablemente hoy sería gobernadora de la provincia de Buenos Aires si hubiese elegido ir a ganarle al kirchnerismo en su bastión en lugar de encabezar la candidatura presidencial de Juntos por el Cambio en las elecciones de 2023.
La foto que ilustra esta columna del momento de gloria de Adorni en el festejo, tras haber derrotado al PRO en su Capital, refleja en su abrazo de Karina Milei el sector político que representa, en la interna dentro del Gobierno, fundamento de las hipótesis que colocan a Santiago Caputo –el Rasputín todoterreno al que le caben como verosímiles todas las maldades– como operador de la visibilización de las evidencias que terminan incriminando a Adorni como de una campaña en las redes sociales de grupos afines al asesor.

Llegaron a comparar el viaje de la mujer de Adorni en el avión presidencial, luego en primera a Nueva York, y del matrimonio en avión privado a Punta del Este, con la foto de Alberto Fernández en el cumpleaños de Fabiola Yañez, cuando estaban prohibidas las reuniones sociales en medio de la pandemia. Es decir, una herida al corazón de lo más simbólico del relato oficial. Pero volviendo a que la sociedad se enoja por faltas morales de sus gobernantes cuando la economía no los disculpa, si la economía de Martín Guzmán primero y Sergio Massa después no hubiera desembocado en una progresión geométrica de inflación, esa misma foto del cumpleaños de Yañez habría sido resignificada con menos rigor.

Milei debería entonces preocuparse más por el casi 3% de inflación de febrero y los nueve meses consecutivos de quiebre de tendencia en el descenso de la inflación, sumado al parate del consumo, la demanda y la producción con la pérdida de empresas y empleos. Adorni podría ser hasta un fusible como lo fue Espert, cuya cara estuvo en la boleta con la que LLA terminó ganando en octubre, porque lo determinante fue la contención del dólar con el apoyo del Tesoro norteamericano.
En la medida en que no resuelva la economía, a Milei se le comenzará a cuestionar hasta el costo de sus propios viajes internacionales como el que acaba de hacer a España sin justificaciones en cuestiones de Estado.



22 marzo 2026

Una sobreviviente de La Noche de los Lápices habla sobre cómo volver a generar una juventud militante de los Derechos Humanos

 Emilce Moler: “Habrá que volver a explicar todo, pero no con las mismas palabras”

En una extensa charla con Buenos Aires/12 sostiene que las consignas se desgastan, que los propios jóvenes deben entablar una conexión renovada y que la agenda de los Derechos Humanos debe pasar de la resistencia a la vanguardia

Por Andres Miquel - 19 de marzo de 2026 - Página12

Emilce Moler sostiene que "hay una crisis de palabras en el campo de los Derechos Humanos" 
(Archivo-)

Conversar sobre Derechos Humanos con Javier Milei y Victoria Villarruel a la cabeza del gobierno nacional tiene el desafío de construir una nueva agenda en la materia que despierte empatía y apropiación por parte de las nuevas generaciones. Así lo ve Emilce Moler, sobreviviente de la Noche de los Lápices. Hoy, a pocos días de cumplirse 50 años del golpe cívico-militar de 1976, sostiene que “habrá que volver a explicar todo, pero no con las mismas palabras”.

No lo dice con enojo, lo explica como estrategia y una mirada hacia el futuro, porque la agenda de derechos humanos, subraya, se convirtió en un eje de resistencia y no de vanguardia. En una extensa charla con Buenos Aires/12, Moler advierte que “hay una crisis de palabras y significados en el campo de los derechos humanos”, lo que amerita, dice, el surgimiento de nuevas generaciones que hablen con el lenguaje actual. Es decir, que entre pares se desarrollen los mecanismos de diálogo bajo los actuales patrones de convivencia entre jóvenes.

“Las nuevas generaciones son otras, con otra escucha, con otra comprensión de los hechos. No podemos explicarles hablando 45 minutos de la dictadura porque no te escuchan, no te entiende lon las palabras. Muchas veces no comprenden palabras como negacionismo o crímenes de lesa humanidad”, relata desde su experiencia.

Como docente jubilada, asegura que las pretensiones no pueden estar en que el Nunca Más, el pañuelo de Madres y Abuelas, junto con distintos símbolos que son parte de la vida militante de los Derechos Humanos, tengan la misma connotación profunda en los chicos y chicas de hoy. “Nosotros también fuimos irreverentes con algún signo y, sin embargo, pudimos aprender y ser sensibles, entonces tenemos que volver a reconstruir eso, pero no alcanza con repetir como un karma los símbolos”, señala.

Su mirada no convive con ningún descarte. En más de una ocasión aclara que tejer este nuevo mensaje no implica ocultar ni dejar de lado aristas estructurales de la militancia por los DDHH. No se trata, afirma, de dejar de señalizar calles, colocar baldosas, enjuiciar a los genocidas o construir nuevos sitios de memoria donde funcionó un centro de clandestino de detención y tortura. “Eso está y tiene que estar, pero ¿cuál es la agenda que les proponés a los pibes para que vengar a militar los DDHH?”, pregunta Moler.

“Hoy estamos a la defensiva y hay que volver a estar a la vanguardia”, remarca en más de una ocasión.

Salir de la perplejidad

La historia de Emilce Moler cambió radicalmente la madrugada del 16 de septiembre de 1976. A sus 17 años, fue secuestrada de casa en La Plata por integrar la Unión de Estudiantes Secundarios, por militar, por ser joven y pensar un proyecto político que no contemplaba la aniquilación del que piensa distinto. Junto a ella, al menos, otros diez tuvieron el mismo destino. De todos ellos, solo cuatro sobrevivieron a la que se conoce como La Noche de los Lápices.

Años atrás, decidió dejar asentada su historia en un libro. Escribió La Larga Noche de los Lápices, donde volcó recuerdos, dolor, enojos, angustias y vestigios de esperanza. Esa esperanza, sostiene, florece en cada movilización del 24 de marzo, en cada encuentro con jóvenes, en cada comentario sobre su relato escrito, “como el caso de una chica en una biblioteca de Catamarca que me escribió diciéndome que estaba leyendo mi libro, cosas increíbles”.

Moler señala que los pañuelos siguen vigentes en ventanas y balcones. Y, también, pone en valor “las nuevas luchas”. Entre ellas, el feminismo. “Yo no vi venir la ola verde, fue maravillosas y sucedió en democracia, con familias divididas, partidos político divididos, chicas con el pañuelo verde en escuelas católicas, y bueno, creo que se viene algo así, algo que nos va a sorprender”, repasa.

Moler sostiene que nada debe descartarse, pero sí encontrar un puente generacional para volver a generar empatía en la juventud (Archivo -)

De todas maneras, remarca que es un camino que debe gestarse y planificarse. “Nosotros construimos frases, palabras, símbolos e íconos que fueron un emblema que permitieron reconocernos, avanzar, unirnos y generar un entramado social que posibilitó que cuando uno dice Nunca Más quiere decir que nunca más hay que dirimir los conflictos con violencia”, detalla.

—¿Qué sucede hoy cuándo pregunta por el Nunca Más a un pibe?

—Te pueden decir que es consigna de DDHH o, a lo sumo, una consigna kirchnerista, pero no con la contundencia que se hablaba en otros años. Pasa que los símbolos y las consignas se desgastan, hay que recrearlas y alimentarlas.

Desde su mirada, la democracia que logró consolidarse en más de 40 años ininterrumpidos, “está en un punto crítico”. Alerta que está débil y carece de densidad, porque Javier Milei gobierna a base de decretos, con autoritarismo, pregona y gesta la pérdida de derechos, con un agravante que, considera, es peligroso: “Fue en democracia y lo votaron”.

Este escenario, apunta Moler, dejó a los militantes quedaron “perplejos, atónitos y paralizados”. “Es lo peor que le puede pasar a un militante y no se puede salir de ahí, porque cuando se cree que el gobierno ya hizo todo, hay un paso más”, explica.

Una historia de “demonización”

Moler subraya que no puede caer en el enojo con un chico de 15 años que cuestiona el número de 30 mil desaparecidos o que relativiza su historia. Una historia que tiene casi dos años de cárceles, con torturas en el Pozo de Arana, y que la llevó a mudarse de La Plata a Mar del Plata, ciudad donde reconstruyó su vida y arribó a la docencia universitaria.

“Cuando un joven cuestiona hay que habilitar la palabra, el diálogo y, obviamente, exigir que escuche, pero tenemos que dar ese diálogo porque podemos darlo con certeza”, asegura. Repite que hay que salir de la angustia y la perplejidad, aun cuando esa tarea amerite que “haya que volver a explicar todo”.

Recuerda que, en gran medida, la posibilidad que tienen Milei y Villarruel de desprestigiar, agredir, desfinanciar y combatir las políticas de Derechos Humanos, nace en una campaña de “demonización”. Cita la frase de Mauricio Macri cuando aseguró que los Derechos Humanos son un “curro” y lamenta hoy en día ni siquiera tenga valor la verdad. Lo asocia directamente a cómo los militares practicaron el mismo método con los militantes políticos que derivó, incluso, en el acompañamiento o complicidad de la sociedad civil.

Pero cree en un posible “salto de la historia”. Pone como ejemplo cuando se cumplieron 20 años del golpe, en una época que surge la agrupación HIJOS. Desde entonces, las movilizaciones del 24 de marzo se volvieron masivas e incorporaron nuevas generaciones a la militancia. “Eran hijos que les decían a sus compañeros de secundario o de fútbol que su viejo estaba desaparecido, y ahí hicieron simbiosis”, apunta.

Moler propone llevar el trabajo con los jóvenes al territorio, a caminar por el barrio, a buscar referencias locales, a que vean una placa de un desaparecido y alguien les cuente la historia de manera que se apropien. “No tiene que ser una historia de letras muertas, porque si no, los chicos se pueden sensibilizar, pero no hacen el link con el presente, hay respeto, pero no apropiación”, explica.

Toma como ejemplo el programa Jóvenes y Memoria y el caso del cementerio de General Lavalle. Allí, donde se encontraron los restos de Azucena Villaflor, entre varias decenas, los alumnos de una escuela secundaria hurgaron en la historia de su pueblo e impulsaron el que hoy es un Sitio de la Memoria reconocido y visitado.

Pide que, bajo este camino, vuelva la empatía con el de al lado. “¿Desde cuándo un pobre piensa que está como está por culpa de otro pobre y no por los poderosos?”, pregunta Moler. Une su inquietud a que hoy se rompió “la mátrix de lo consensuado”. Por eso, señala, la reconstrucción debe ir de la mano del idioma actual y no de la imposición de conceptos que, quizás, ya no despiertan empatía.





No podrán los negacionistas ni los reivindicadores del Terrorismo de Estado

 


21 marzo 2026

Los amantes del odio

 

   Por Sergio Olguín

14 de marzo de 2026 - Página 12

(NA)

El jueves se conoció la noticia acerca del exconvencional chileno Rodrigo Rojas Vade que fue encontrado tirado en una ruta de la Región Metropolitana de su país. Estaba inconsciente, gravemente herido, desangrándose por un corte en la cabeza, las manos atadas y el cuerpo rociado con nafta. En el brazo izquierdo, uno de sus agresores escribió con un marcador: “viva Kast”. En el derecho aparecía escrito “no + zurdos”. A la hora de escribirse estas líneas, Rojas Vade se encontraba en coma inducido con riesgo de muerte.

Rojas Vade ya no participaba en política, desde que se había descubierto que había mentido con respecto a un supuesto cáncer. Su militancia, nacida en el fragor de las protestas chilenas de los últimos años, se basaba en críticas al sistema de salud poniéndose como una de las víctimas. Resultó un fiasco: no estaba enfermo de cáncer y se había quedado con fondos recaudados para su tratamiento. Su figura se eclipsó tan rápido como había surgido. Sin embargo, las consignas políticas pintadas en su cuerpo y el hecho de que lo hubiesen atacado a las pocas horas de la asunción presidencial de José Antonio Kast, no dejan dudas sobre que se trata de una agresión con “mensaje”: intimidar a los militantes de izquierda, mostrarles el odio que sienten por los que piensan distinto utilizando un ensañamiento físico demencial.

En estos días también se conocieron los resultados del relevamiento que realiza en la Argentina el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT. El estudio tiene como finalidad registrar los ataques que sufre la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans (travestis, transexuales y transgéneros). Agresiones que terminan con asesinatos o heridas gravísimas en las víctimas y de las que, en muchos casos, los agresores salen impunes.

Durante el año pasado en Argentina se cometieron 227 crímenes de odio (en este caso el término “crimen” refiere tanto a asesinatos como a agresiones graves), un aumento alarmante si se consideran los casos de los años anteriores: 120 en 2021, 129 en 2022, 133 en 2023 y 140 en 2024. La cifra casi se duplicó en cuatro años.

No es gratuito alimentar discursos de odio, ni en Chile, ni en Argentina, ni en ninguna parte. Las palabras generan secuelas. El odio apuntado hacia un sector social o político habilita la violencia hacia cualquiera que no piense o no viva como el odiador pretende. Y cuanto más poderosa es la persona que lo expresa, más grave son las consecuencias. Si el Milei panelista insultaba y agredía en un programa de televisión, su acción tenía un límite claro, incluso algunas veces ese límite lo ponía el conductor televisivo (como hizo Marcela Tinayre cuando lo echó de su programa mientras salía en vivo). Pero desde el momento en el que Milei se convirtió en diputado, y mucho más desde que es presidente, sus palabras se convirtieron en un claro mensaje político de odio, cuyas consecuencias todavía no han sido lo suficientemente evaluadas. Sus palabras, pero sobre todo sus actos.

Como nunca en democracia, las fuerzas de seguridad están en función de reprimir cualquier manifestación contraria al gobierno. El gobierno aprovecha cada reclamo de los jubilados o de sectores vulnerables para sacar a relucir su fascismo larvado. Ganan el centro de la escena a fuerza de golpes y detenciones. Tienen claro que el odio no es “piantavotos” sino todo lo contrario: un sector de la sociedad compró (o ya tenía, mejor dicho) el discurso odiante del gobierno, lo alimenta, lo cuida, lo hace crecer. Aman el odio con un fervor despreciable.

Desarmar el Inadi, acabar con las políticas públicas de género, la falta de cumplimiento del cupo laboral travesti-trans en el Estado, son medidas coherentes con el discurso que promueven los libertarios. Si el Estado no se hace cargo de desarmar prejuicios y, en cambio, los asume como propios, el crecimiento de la violencia sobre los sectores más vulnerables es la consecuencia natural.

Cuando Ramiro Marra, patrulla perdida y humillada de los libertarios, insulta en redes sociales a una mujer musulmana, no hace más que incentivar a que otros hagan lo mismo. El gobierno, tan rápido para copiar cualquier cosa que llegue de Estados Unidos, también lo imita persiguiendo a inmigrantes de países vecinos. El gobierno nacional libertario y también su segunda marca, el PRO que gobierna la Ciudad de Buenos Aires.

En pleno furor de persecución por parte del ICE en Estados Unidos, la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía Federal lanzaron un operativo para detener a inmigrantes bolivianos en Liniers. Por su parte, el Gobierno de la Ciudad anunció que a partir de este año en los hospitales públicos tendrán prioridad los residentes de la Ciudad, como si no hubiera una continuidad (laboral, cultural, económica) con el Conurbano. Los trabajadores extranjeros que no cuenten con papeles de residencia (algo que no les es fácil de conseguir especialmente a bolivianos, chilenos o peruanos) la tienen peor: deberán pagar los tratamientos médicos. “La Ciudad no va a ser más la prepaga gratuita de ningún extranjero”, expreso con orgullo Jorge Macri. O sea, los extranjeros pueden trabajar hasta deslomarse en negro, pero mejor que no se enfermen.

Mientras el presidente argentino hace de sus discursos una cloaca maloliente de prejuicios y agresiones, otro presidente pone un poco de cordura desde la política. Se trata de Pedro Sánchez, el primer mandatario español, que participó del Foro contra el odio que se desarrolló en Madrid el 11 de marzo, casualmente el mismo día que asumía Katz en Chile. En su discurso dijo: “¿A cuántas personas han odiado en su vida? ¿A una, a dos, a ninguna? Odiar a una persona no es tan fácil. Alguien, evidentemente, puede no gustarnos. Podemos discrepar, incluso sentir rechazo. Odiar es otra cosa. Para odiar antes hay que dar un paso más concreto y es dejar de ver al otro como un ser humano. Y ese proceso lo conocemos bien porque el punto de partida son los estereotipos. Etiquetas que reducen a las personas a clichés: un inmigrante presentado como delincuente, una mujer libre como una amenaza, la persona trans reducida a una burla. (…) El odio se cultiva y se promueve, se fabrica. Es como un virus en un laboratorio con el que se experimenta. Se propaga de manera fría y calculada con estrategias que sirven a determinados intereses. Porque el odio se ha convertido en un arma política, un arma que no solo sirve para atacar o acosar, sino sobre todo para acallar voces”.

No se trata, inocentemente, de contraponer el odio al amor. La discusión política no es –no debería ser- una mala telenovela. El desafío es desarmar el discurso libertario desde una propuesta política superadora, que incluya hacerse cargo de nuestro enojo y nuestras ganas de que algún día paguen los que permitieron que Milei y los suyos hayan destrozado la Argentina.



La medalla que te está devolviendo


 Por Graciela Geuna

15 de marzo de 2026 -PÁGINA 12


 Desaparecidos Dictadura (Sin CreDesaparecidos Dictaduradit)

Tengo en mis manos una foto. Es de una medalla dorada, redonda, chiquita. De un lado tiene un rostro de perfil, el de la Virgen Niña. Del otro lado, bien clarito, dice GRACIELA en mayúsculas y abajo una fecha: 3-9-74.

Cincuenta años. Dentro de ese pequeño fragmento de metal caben 50 años, mucha vida, dolor en cantidades difíciles de precisar. Caben también certezas que deshacen silencios.

Esa medalla tiene mi nombre porque fue mía. Fue tuya. Es nuevamente mía. Se cerró el círculo. Yo soy la “Graciela” de la medalla. Graciela Geuna. A veces tengo que decirlo todo junto porque mi historia tiene dos partes que no se separan: soy familiar de desaparecido -mi esposo, Jorge Cazorla- y soy sobreviviente del campo de concentración y exterminio La Perla de Córdoba. Desde 1980, como sobreviviente, me cargué el testimonio al hombro: la denuncia de la metodología del exterminio y sus autores. Como familiar, estoy buscando con el colectivo de querellantes en la causa enterramientos clandestinos.

Esa medalla, tiene una fecha grabada, es la de mis 19 años, el 3 de septiembre de 1974.

Y esa medalla apareció. Apareció en los trabajos de excavación, en Loma del Torito. El Equipo Argentino de Antropología Forense la encontró en “el sedimento cercano a LTZB-T14”. Y eso, para mí, dice algo muy claro: que ahí estuvo Jorge. Jorge Omar Cazorla, mi marido, asesinado y enterrado clandestinamente por el Tercer Cuerpo de Ejército en 1976. La medalla marca un lugar preciso, único, donde Jorge ahora aparece. Aparece su rastro.

Medalla Desaparecidos Medalla Desaparecidos (Sin Credito)

¿Qué es una medalla? ¿Qué es esta medalla hoy?

Para mí fue siempre un objeto protector. Mediador también, entre mis padres y yo. Mis padres me la regalaron ese día que cumplí 19. Era una marca de amor que me acompañaba, era la presencia de mamá y papá a donde fuera. No me la sacaba nunca. En la foto de mi casamiento con Jorge estoy con la medalla puesta.

Cuando vimos que nos estaban matando a todos, unos días antes de que cayéramos, se la puse alrededor del cuello para que lo protegiera. No recuerdo qué me dijo ni sé qué pensó, pero sé que la aceptó y ya no se la sacó más. La tuvo hasta el final. Y después... ¿hasta cuándo habrá estado con él? ¿Veinte, treinta, cincuenta años?

Un amuleto, según la Real Academia Española, es un “objeto pequeño que se lleva encima, al que se atribuye la virtud de alejar el mal o propiciar el bien”. Cuando la muerte rondaba cerca, yo quise compartir esa protección a Jorge. Se la di, se la puse alrededor del cuello como un gesto de cuidado, para estar con él, acompañarlo en esos días de terror. Tomá esto mío, llevalo con vos; te doy mi medalla, mi estampita, mi cosito de la suerte. Estoy con vos.

Ese amuleto no pudo evitar la muerte, pero lo acompañó y protegió su identidad. Ha sido un hilo de amor. Un hilo conductor de amor: de mis padres hacia mí, de mi hacia Jorge. Y hoy vuelve. Para decirme que estás o al menos estuviste allí, aunque tus huesos no hayan sido identificados.

La medalla es también una marca. Señal, signo, muesca, distintivo, indicador, dice el diccionario. Es la certeza de que ahí, exactamente ahí, te llevaron. Un punto exacto, que se puede ubicar en el mapa, geolocalizable, único. Una coordenada inequívoca en el gigantesco predio de 14 mil hectáreas que tiene el III Cuerpo de Ejército. La medalla marcó un pedacito de terreno claramente identificado dentro de las hectáreas que excavó el EAAF en 2025. ¿Cuánto es eso? Un puñadito de tierra entre montes y cerros.

Los expertos nos contaron que otros objetos los encontraron con detectores de metales. Pero la medalla apareció casi en la superficie. Así nomás, como si la tierra la hubiera protegido y devuelto en el momento justo. Salió por fortuna, salió por destino, salió por deseos. La tierra se abrió para decirnos que guardó la medalla de Jorge.

Pensé que se la habrían a robar como a todo, porque a los desaparecidos les robaban todo. Pero cuando se llevaron a Jorge, era invierno y tenía puesto un pullover con cuello redondo que ocultaba la medalla. La ropa la escondió, el cuerpo se fue con su amuleto y la tierra cuidó de ese círculo dorado, ese hilo de amor. Hoy me la devuelve y habla en tu nombre Jorge. Vos no podés hablar, la medalla sí.
Jorge tenía 22 años cuando el ejército lo secuestró, lo mató y escondió su cuerpo. Estudiaba abogacía en la Universidad Nacional de Córdoba, militaba en la Juventud Universitaria Peronista. Era de Villa Mercedes, la ciudad de la calle angosta, la de una vereda sola. Además de la militancia y el Derecho, amaba la música: había trabajado de disc-jockey, daba clases de matemáticas, era un torbellino de energía vital. Era la persona más sociable del mundo. Salir con él era pararse cada dos pasos a saludar amigos.

Todavía no hemos recuperado tu cuerpo, pero ya sabemos que estuviste ahí, que está en algún lugar de esa tierra. En ese lugar preciso, que ahora está marcado.

La medalla es también una evidencia, una prueba. Un objeto que existe, que se puede tocar, analizar. Tangible.

Apareció junto a huesos, junto a 1.263 restos y fragmentos óseos que recuperaron entre septiembre y diciembre de 2025 en el paraje conocido como Loma del Torito, dentro de los terrenos del III Cuerpo de Ejército.

“Huesos de manos o pies: carpos, metacarpos, tarsos, metatarsos y falanges; así como piezas dentales, algunas vértebras y algunas costillas”, dice el reporte del EAAF. Dice también que hallaron “cráneo, mandíbula, miembros superiores, miembros inferiores y pelvis”.

Se identificaron a 12 desaparecidos, a vos aún no. Pero por la medalla sabemos que estuviste allí. La medalla es una certeza. Pero también es un enigma y una pista: ¿Qué recorrido hicieron con tu cuerpo? ¿Con los cuerpos que estaban con vos? ¿Dónde estuvieron antes? ¿Adónde después? La medalla es una marca en ese camino, y ese camino lo vamos a rehacer.

Siguen secuestrados, sí. Pero nuestra búsqueda está cambiando todo. Cincuenta años después los estamos encontrando. La muerte es parte de la vida, pero la desaparición no. Los estamos trayendo de regreso a un mundo compartido.

Esa medalla dice que nuestra búsqueda tenía sentido. Que sigue teniendo sentido. Que sigamos.