24 julio 2016

REPORTAJE A CLAUDIO MORRESI

El jueves 21 de julio se subió a EL TREN, el ex  Secretario de Deportes Claudio Morresi.
Un viaje a su vida y al fútbol, que según el excepcional periodista Dante Panzeri es la muestra gratis del país. Sus inicios en Huracán,  su paso por River, la desaparición de su hermano de sólo 17 años, el encuentro de sus restos muchos años después con seis tiros en el cráneo. La lucha de su padre Julio Morresi, Padre de Plaza de Mayo, que amargamente reflexionó: “Tuve el privilegio de enterrar a mi hijo, y de saber que casi no tuvieron tiempo de torturarlo”.
Su gestión en la Secretaría, su adscripción al peronismo, su  militancia en el kirchnerismo, en la agrupación Kolina, su evaluación del macrismo.
Si estuviera en el potrero y se hiciera un pan y queso y tendría que elegir entre el Beto Alonso y Enzo Francescoli ¿A quién elegiría? La respuesta sólo la conocerá si se sube a EL TREN. Acomode el equipaje, póngase cómodo que partimos 
 El TREN UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR
                                       UN PROGRAMA QUE NO TE LA DEBE 

                         QUE SÓLO CIERRA, CON TODOS SUS OYENTES ADENTRO 

23 julio 2016

POLITICAMENTE INCORRECTO

Lo políticamente correcto es equivalente a las obviedades que en otras épocas se conocían como “verdades  de Perogrullo”. Una tradicional perogrullada sostenía “que era preferible ser rico y sano que pobre y enfermo”. Lo políticamente correcto tiene un marco más jerarquizado, reconocido socialmente, pero apenas se las desgrana aparece su rostro contradictorio o equivocado en relación con la realidad. Lo políticamente correcto es definido comoun término utilizado para describir lenguaje, ideas, políticas o comportamientos que se considera  buscan minimizar las ofensas a grupos étnicos, culturales o religiosos”. Lo políticamente correcto suele ser insípido y pretendidamente neutro por lo que pueden llegar a coincidir verbalmente el opresor y el oprimido, el de derecha y el de izquierda, el conservador y el populista y hasta el asesino y los familiares de las víctimas. Un pequeño muestrario: “Estoy a favor de la igualdad”; “la independencia del poder judicial”; “que se haga justicia”; “en contra del capitalismo de amigos”; “en contra de la corrupción”; a favor del ejercicio irrestricto de la libertad de prensa”, algunos ejemplos de una lista amplia y edulcorada. 
Así como una verdad de Perogrullo significa que una cosa es tan sabida y conocida que resulta tonto decirla, lo políticamente correcto encubre en muchas ocasiones una afirmación pretenciosa que parece infaliblemente certera en el plano teórico, pero que  no se  condice con la realidad, porque históricamente ha nacido para que sea contradecida por el contexto. Esta nota es políticamente incorrecta y analizará cuatro expresiones políticamente correctas usadas hasta el cansancio y como- decía José Ortega y Gasset- se utilizan  “como un tranvía del transporte intelectual”.
AL GOBIERNO HAY QUE DARLE TIEMPO
Para los que sostienen el libre mercado; un Estado pequeño y prescindente; flexibilización laboral; eliminación generalizada de subsidios; la apertura indiscriminada de la economía; enarbolan la teoría del derrame; celebran fervorosamente los ajustes; el endeudamiento exponencial; una inserción en el mundo que implica incluso ofrecer alegremente el lugar donde la espalda pierde su nombre, o sea, una política exterior alineada con el imperio, es lógico que consideren que hay que darle tiempo al gobierno de CAMBIEMOS, a pesar que éste ha hecho muchísimo en ese sentido en sus primeros siete meses.
Pero aquellos que creemos en un mercado controlado y regulado por el Estado; que es el Estado y no el mercado es el que debe actuar como redistribuidor de ingresos; que desarrolle potentes políticas industriales; que considere que los números sólo cierran, siempre y cuando la gente  quede adentro; que amplíe derechos; que implemente políticas que favorezcan a los sectores medios y populares; sostenga una política exterior todo lo independiente que sea posible considerando a  América Latina la Patria Grande, resulta hipócrita otorgar  tiempo a un gobierno que desde el primer día enarbola un modelo agro-exportador mixturado con el de rentabilidad financiera. Eso no significa apostar a la crisis, sino simplemente advertir sin rodeos ni eufemismos que se recorre un camino trillado con resultados inexorablemente conocidos, que se pueden calificar de desastrosos, apostando a la desprestigiada teoría del derrame. 
TODOS QUEREMOS QUE LE VAYA BIEN AL GOBIERNO PORQUE ASÍ NOS IRÁ BIEN A TODOS LOS ARGENTINOS
Pocas cosas más hipócritas que esta frase políticamente correcta. Si el gobierno de Macri completa con eficacia el plan DADA (Devaluación, Ajuste, Deuda (Endeudamiento) y Apertura (de la economía), que retrotrae a la Argentina a un escenario cercano a los noventa, con una crisis superlativa en algún momento indeterminado,  sólo con beneficios para sectores minoritarios, no quiero “el éxito del gobierno” por la sencilla razón que es el fracaso para la mayoría de los argentinos. Pero al mismo tiempo, dialécticamente, no hay que apostar al estallido, porque la posición de “cuanto peor, mejor”, es dramática para la mayoría de los ciudadanos. Por primera vez un gobierno claramente de derecha llegó, en democracia, a la Casa Rosada en elecciones irreprochables. Es un hito, cuyo desarrollo completo, con sus daños enormes y costos inconmensurables, puede ser una divisoria de aguas en el contradictorio  aprendizaje de los pueblos.
Esto dicho, como decía el filósofo y político marxista Antonio Gramsci, desde el  optimismo de la voluntad, la esperanza que los ciudadanos no tropiecen varias veces con la misma piedra.    
“EL CAPITALISMO DE AMIGOS”
Las burguesías inglesa y francesa realizaron su revolución y se apoderaron del poder político. Una clase es progresiva cuando para cumplir sus objetivos debe incorporar a su proyecto a otras clases sociales. La burguesía incorporó el trabajo asalariado que reemplazó al esclavo o al siervo, es decir el salto que dio la humanidad del feudalismo al capitalismo. El capitalismo hizo emerger a dos clases sociales: la burguesía y el proletariado. Pero la revolución hizo temblar a la burguesía. Por tomar la Bastilla, simbólicamente el pueblo se constituyó en el receptor de las tres banderas históricas: libertad, igualdad y fraternidad. La burguesía la ofreció como zanahoria y la alejó para que sea siempre un objetivo a alcanzar. La democracia moderna surgió ahí: el republicanismo, la división de poderes, habitan las tribunas,  mientras en la cancha reina el mercado que deviene mayoritariamente en concentración. La clase social se reparte los negocios. En este caso la burguesía como clase distribuye los frutos apetecidos. Es un capitalismo de amigos entre los integrantes de la misma clase social. En cambio los países subdesarrollados, lo son en buena medida por la debilidad o inexistencia de una burguesía. De ahí que es el Estado es el que intenta fortalecerla o en algunos casos sustituirla. Y entonces el Estado distribuye los negocios entre los más cercanos que da lugar al estigmatizado como “capitalismo de amigos”. Lo que en un país desarrollado se da entre los amigos de una clase social, en el subdesarrollado, el Estado favorece a los más cercanos integrantes de aquellos que no pudieron apoderarse como clase del  Estado. Es decir de aquellos que no pudieron hacer una revolución burguesa. Por todo ello hablar de un capitalismo de amigos en la Argentina  es una perogrullada. Y decir que el capitalismo de amigos en un país subdesarrollado resulta así inevitable, es políticamente incorrecto. Exactamente a lo que queríamos llegar.    
“LA JUSTICIA TIENE QUE SER INDEPENDIENTE” 
El filósofo griego Protágoras, casi cuatrocientos años antes de Cristo afirmaba: “La justicia es lo que el hombre rico dice que es”. En la democracia moderna nacida en el siglo XVIII, la burguesía no realizó su revolución para caer bajo las garras de la pretendida justicia independiente. Es una justicia que desde su origen nació para ser la última trinchera del poder económico. A lo largo de más de dos siglos hubo avances hacia el estado de bienestar, que fue una concesión necesaria del capitalismo ante la presencia amenazante del comunismo, y que fue el momento de su mayor crecimiento cuando morigeró en pequeña escala las desigualdades sociales. Sobre deficiencias del modelo con presencia activa del Estado actúo el neoliberalismo que apostó a la competencia armamentística, nuclear y balística, que junto a las insuficiencias y debilidades del modelo soviético produjo la implosión de éste. Sobre las piedras del Muro de Berlín se edificó el mundo actual con un predominio hegemónico del capital financiero que pone en tela de juicio la sustentabilidad del modelo capitalista.
En la mejor versión de capitalismo y mucho más en la expresión más feroz, la justicia no puede ser independiente. Será  más o menos dependiente pero nunca independiente. Sólo en ciertas fisuras circunstanciales, en un clima político especial, como en Brasil actualmente, poderosos empresarios tienen como alojamiento las cárceles.
El periodismo militante macrista, hace bandera  con la idea que ahora si la justicia es independiente. Es la justicia que llamativamente consideró,  a los quince días de haber asumido Mauricio Macri, contra lo que venía sosteniendo en dos instancias, que no había elementos para llevarlo a juicio oral por las escuchas. La misma que absolvió a Prat- Gay. La que ha determinado ahora la inocencia del actual presidente del Banco Central Federico Adolfo Sturzenegger por la causa del megacanje. El macrismo no intervendrá en los casos que la justicia vaya contra funcionarios del  gobierno kirchnerista. Otro será el cantar cuando alguien se atreva a ir contra funcionarios macristas.
En medio del tarifazo que llegó a la justicia, en forma oculta Ricardo Lorenzetti visitó en la Casa Rosada al presidente de la Nación, sin que estuviera presente, como lo exige la ley, la otra parte.
Ni La Nación, ni Clarín, se rasgaron las vestiduras. La hipocresía  es de un desparpajo superlativo!
UN APORTE GRIEGO
Yannis Stavrakakis, politólogo griego, escribió: El término “posdemocracia” surge en la última década en sociología y en teoría política para comprender conceptualmente y marcar críticamente las patologías contemporáneas de la democracia liberal, sobre todo en relación a las condiciones que establece el capitalismo tardío. En este tipo de regímenes el aspecto formal de las instituciones democráticas permanece intacto: por ejemplo, las elecciones se desarrollan normalmente para las transiciones de un gobierno a otro. Aún así, la magnitud del debate electoral se transforma en un espectáculo controlado, manejado por expertos y regulado por los medios de comunicación dominantes, donde se tratan temas seleccionados por ellos y donde la ciudadanía queda reducida a un papel pasivo. Entonces, cuando se intenta realizar un verdadero cambio (como en Grecia en 2015) los gobiernos se dan cuenta de que el alcance de sus movimientos está muy restringido por las –supuestamente independientes– instituciones supranacionales (el Banco Central Europeo, el FMI, etc.). En este sentido, la política en tiempos posdemocráticos se forma cada vez más por la interacción entre los gobiernos electos y por las instituciones de élite, así como por los organismos que representan mayoritariamente intereses comerciales. Este predominio de las fuerzas del mercado en la política no es considerado escandaloso, como lo fue en el pasado, algo que debía ser camuflado de alguna forma ahora de ninguna manera se esconde. Esto es abiertamente abrazado y, de hecho, las instituciones públicas quedan subordinadas a esta dinámica. La nueva gestión pública, en este sentido, ha buscado reformar las instituciones –hospitales, universidades, etc.– de acuerdo a los lineamientos del sector privado. Entonces, posdemocracia significa “democracia sin demos”, como indicó Jacques Rancière, donde el pueblo desaparece de la escena política y su papel en la toma de decisiones es reemplazada por una aristocracia tecnocrática, y donde la soberanía popular es reemplazada por la soberanía de mercado. En otras palabras, el “pueblo” es registrado en la esfera política como la “población”, como un conjunto numérico de individualidades a ser administrado y disciplinado biopolíticamente. Cuando las resistencias emergen, cuando las nuevas subjetividades democráticas y populares se formulan, sus demandas son denunciadas y desacreditadas bajo la etiqueta del peligroso e irresponsable “populismo”. Si la defensa de las instituciones democráticas y los intereses populares hoy lleva el nombre de populismo, entonces quizás el populismo necesita ser tomado y canalizado en direcciones progresistas….. Desde la antigua Grecia, la deuda fue un instrumento de dominación y explotación, siempre uno muy brutal. No debemos olvidar que el establecimiento de la democracia de Atenas está relacionada con la cancelación de la servidumbre por deudas, con Solón de Seisachteia. También sabemos que la deuda funciona para establecer y reproducir relaciones de dependencia colonial. En muchas coyunturas históricas las relaciones de deuda estructuran el lazo social, sobredeterminando los modos particulares de dominación económica y política.”
POLITICAMENTE INCORRECTO
Lamento desilusionarlos. No es políticamente correcto pero  es  imprescindible ir por la colectora para evitar aquello  intrascendente  que calma las conciencias inquietas pero  que conduce de ninguna parte a la nada. Por lo tanto  hay que desnudar la falacia de  acudir a la necesidad de dar  tiempo para saber hacia dónde “CAMBIEMOS” encamina al país, porque el gobierno con sus  hechos es transparente en que intenta implantar en forma definitiva un modelo agro-exportador mixturado con el de rentabilidad financiera con sus tremendas consecuencias; por lo que resultará inútil cobijarse en lo políticamente correcto. Por lo tanto oponerse claramente, afirmando que el éxito del gobierno es un fracaso gigantesco para la mayoría del país, que no hay en el capitalismo de un país subdesarrollado algo ligeramente diferente a un capitalismo de amigos, que no hay justicia independiente porque la misma ha sido creada para garantizar los derechos de los poderosos, todo lo cual es políticamente incorrecto, pero mucho más cerca de sintonizar con la realidad. Afirmar todo esto, apenas un pequeño muestrario de muchas zonceras más, es políticamente incorrecto. Pero es la única forma que muchos ciudadanos con suficientes años perciban que los Reyes Magos son los padres. De caminar circunstancialmente por lo políticamente correcto no está nadie a salvo. Incluso el autor de esta nota.
 20-07-2016
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20 julio 2016

REPORTAJE A FEDERICO LUPPI Y SUSANA HORNOS

El martes 20 de julio del 2016, se subieron a EL TREN, el actor Federico Luppi y su pareja, la actriz, abogada, autora teatral y directora, la española Susana Hornos. Un viaje intenso y muy atractivo a la Guerra Civil Española, al paralelismo actual de España y la Argentina, a aspectos intimistas de ambos actores, a la vejez, los miedos a las enfermedades psiquiátricas. La obra que estrenan “Las últimas lunas” de Furio Bordón, con la actuación de Federico Luppi, Ramiro Vayo y Susana Hornos, con la dirección de esta última. La obra aborda cuando “ Un viejo maestro espera en la habitación a su hijo, tiene la valija preparada por lo que en un rato lo va a llevar a un geriátrico. Hablaron de todo lo indispensable menos de la verdad. ¿ Por qué se va? Una obra que cuestiona con humor y franqueza qué hacemos con los ancianos en la sociedad moderna”
El reportaje tiene las claras definiciones políticas de Federico Luppi y como bonus truck, Susana Hornos nos deleita con la lectura de una poesía de Miguel Hernández “El niño yuntero”
¿ Te lo vas a perder? ¿ Te vas a quedar en el andén?  ¿ Te vas a quedar lamentando cuando un amigo te cuente lo que pasó en EL TREN? Dale, subite, ponete cómodo y partimos   

 
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19 julio 2016

Actualización de la nota de hace un año AMIA

                                                 LA IMPUNIDAD EN SU VICTIMA MÁS PEQUEÑA
Hoy tendría 26 años. Las especulaciones sobre lo que hubiera sido actualmente, en una dolorosa especulación contrafáctica, pueden ser múltiples, desde un jugador de fútbol a un profesional con título universitario, pero lo cierto es que su imagen de nene bonachón quedó congelada un 18 de julio de un día frío de invierno hace 22 años. Y que la rabia, extraña paradoja en una calle que lleva el nombre del que descubrió la vacuna antirrábica, se fugó entre las ruinas, en búsqueda de justicia, mientras los recuerdos  quedaron aplastados  bajo los cimientos de un moderno edificio construido sobre los escombros del atentado.

La AMIA es el segundo mayor atentado en la violenta historia de nuestro país. El primero fue el criminal bombardeo a la Casa  Rosada para matar a Perón pero que cubrió un territorio mucho más amplio, a cinco días del inicio del invierno de 1955.
La impunidad hoy tiene un poco más que cuatro veces los años que contaba Sebastián ese día en que la ley de las probabilidades que los creyentes llaman destino, segó su vida. Esas probabilidades lo situaron en el lugar equivocado a la hora precisa. Esa que clavó las agujas de los relojes para siempre a las 9 y 53 minutos. Ahí en el barrio de Once donde estaba la mutual judía desde hacía muchas décadas, fundada en 1894.
El día anterior, los ojos del mundo estuvieron clavados en los televisores que traían las alternativas de la final del campeonato mundial realizado en EE.UU en que Brasil se impuso por penales a Italia. Ese donde a Diego Maradona le dio positivo un antidoping y acuñó una de sus frases memorables: “Me cortaron las piernas”. Seguramente, Sebastián que era hincha de River, miró esa final, sin saber que su vida era la que pasaba a jugar tiempo complementario.
Le costó levantarse esa mañana, primer día  de vacaciones en su jardín, porque quería quedarse en su casa para jugar con los muñecos en forma de dinosaurios. Rosa, su madre, tenía que hacerse chequeos de rutina en el hospital de Clínicas. No tenía con quién dejarlo así que decidió seducirlo. Le prometió ir a comer a Pumper-Nick. Su hermanita, de sólo cinco meses a la que adoraba y no dejaba un minuto sola, quedó con su abuela. Así que se despidió de sus dinosaurios, de su abuela y de su hermana,  y emprendió lo que se encaró como un  paseo de la mano de su mamá.  Tomaron el subte y se bajaron en Corrientes y Pasteur.  Y ahí iban, madre e hijo, muy juntitos, caminando despreocupados por la calle Pasteur rumbo al Clínicas. Rosa recuerda que se paró a ver una vidriera a pocos metros de la AMIA, pero como se  hacía tarde, rápidamente reanudó la marcha. De pronto la curiosidad del niño le preguntó a su madre: “Mamá ¿por qué está ese auto parado ahí, en el medio de la calle?”. Fueron las últimas palabras de Sebastián, a apenas 15 metros de la AMIA. Rosa le contestó: “Está descompuesto y tratan de arreglar el auto”.  Un ruido infernal impidió que Rosa continuara. Sintió que “...un viento fuerte arrancó a mi hijo de mis manos”. Ese viento, la onda expansiva,  la levantó y desprendió a Sebastián de su mano derecha, mientras caía en el suelo. Una lluvia de escombros cayó sobre ellos mientras se ponía todo oscuro. Rosa se levantó sin perder el conocimiento. Vio a su hijo que yacía a apenas a un metro con el cuello abierto.  En medio de su desesperación pidió ayuda a un hombre, que asustado salió corriendo. Se dio cuenta que no podía mover un brazo. Una chica y un muchacho le dieron asistencia a Sebastián. Fueron los que llevaron a su hijo al hospital. Rosa corrió en ese escenario infernal lo que pudo, descalza sobre los vidrios y los escombros. Luego todo es una nebulosa para Rosa. Sabe que nunca más volvió a ver a su hijo.  No sabe si las esquirlas que le abrieron la aorta impidieron o no que llegara vivo al hospital. Lo que sí sabe, porque se lo contaron, que mientras su marido enterraba a Sebastián, los médicos luchaban para salvar su brazo derecho.
Pasaron 22 años. La ausencia tiene el tamaño de los años transcurridos sin justicia. De las complicidades, que van desde  el gobierno nacional de entonces a las autoridades representativas de los argentinos de origen judío, con obvios diferentes grados de responsabilidad, desde las pistas plantadas por los servicios de inteligencia foráneos y la SIDE,  base de la desinvestigación del juez Galeano y los fiscales Muller y Barbaccia, continuada por la de Alberto Nisman con todos sus errores y dirigida desde la Embajada norteamericana,  investigaciones amañadas realizadas a partir de determinar previamente a los culpables. Sólo algunos puntos en un interminable listado de desaguisados que incluye muchos más que los enunciados. Los movimientos tendientes a ocultar a los autores reales realizados en el tablero internacional. La justicia ultimada en las razones de Estado.

En los tres últimos años, el caso AMIA estuvo concentrado en el polémico Memorándum de Entendimiento con Irán, en la denuncia estridente del fiscal Nisman, unánimemente considerada de una enorme endeblez, y su posterior muerte aún no aclarada. 
El juicio por el encubrimiento local comenzó el 6 de agosto del 2015. Dos décadas más  tarde por donde debió empezar la investigación y el juicio. Justo el mes en que Sebastián cumpliría 26 años.
El silencio de los medios en su casi totalidad produce un sonido estruendoso de complicidad con la impunidad.  
 Los recuerdos de Rosa antes de la tragedia quedaron vívidos: “Me llamó la atención ver un patrullero vacío….Vi un volquete, pero seguí caminando y tanto ruido hizo un señor que le tiró piedras de un balde que me di vuelta…… A veces pienso por qué le pasó a él y no a mí. Siento culpa por no haber podido agarrarlo. Se mezclan un montón de sentimientos, y a pesar de que pasaron todos estos años todavía me sigo reprochando el hecho de haberlo llevado.”
Pasaron 22 años y la ausencia está en el dolor diario. Insuperable. “Al principio no hubo un solo día que pensara en seguir viviendo y prefería morirme antes que enfrentar el dolor” cuenta Rosa Barreiros. Y en tren de manejar el futuro amputado de Sebastián, Rosa reflexiona: “Me cuesta imaginarme cómo sería Sebastián físicamente. Los primeros años de su muerte sus compañeritos del jardín venían a casa y después dejaron de hacerlo porque les hacía mal. Para mí también era difícil porque observaba cómo crecían. Veía que ellos tenían 10 años y el mío seguía teniendo cinco. Me imagino que estaría cursando el CBC, pero no sé qué carrera hubiera seguido. De chiquito decía que quería ser piloto de avión. Seguramente hubiera elegido algo que tuviera que ver con la justicia, porque era algo que lo tenía muy marcado”.
Pero como tantas madres de diferentes tragedias, convirtió la bronca en combustible para la lucha por la justicia para su hijo, por su marido y por su hija que ahora tiene 22 años. Sí, la misma que entonces tenía cinco meses y era la adoración de su hermano. En los recuerdos de Rosa están inalterables “los de ese nene alegre, con pilas las 24 horas del día. Era muy amigo de sus amigos. El decía que quería ser presidente para pagarles mucha plata a los jubilados. La señorita del jardín le decía que  era el “abogado de los pobres” porque cuando retaban a un compañerito- y él entendía que no había hecho una macana- saltaba a defenderlo. Le encantaba jugar al fútbol, andar en bicicleta, las tortugas Ninja y mirar dibujitos.”

Pasaron 22 años y los dinosaurios siguen esperando a su dueño.
La muerte se ha llevado a muchos familiares sin poder ver un luminoso día de justicia.
Los avatares comerciales han hecho desaparecer a los Pumper-Nick, que seducían a Sebastián.
Aprendí a vivir con el dolor, pero no quiero vivir sin justicia” dice hoy Rosa Barreiros.


Ese viento que le arrancó a su hijo no puede ser que se convierta en la impunidad eterna que le impida cerrar una herida permanente pero que seguirá mucho más abierta mientras no haya justicia.
La  perra de Sebastián, Pamela, murió durante su ausencia.

 
Se suele decir que un muerto es una tragedia y muchos una estadística. Éste es mi modesto homenaje centrado en el recuerdo de Sebastián, a  los otros 84 muertos del atentado a la AMIA y en Rosa un reconocimiento a todos los familiares que han sobrellevado estos dolorosos 22 años. Y a todos, absolutamente todos, incluso a los que confundidos o desorientados en su dolor insondable, terminan siendo funcionales a las autoridades formalmente representativas de los argentinos de origen judío, mi acompañamiento. A ellos, pero fundamentalmente a los que  empecinada y tenazmente no bajan los brazos manteniendo una línea coherente y se agrupan, con posicionamientos diferentes en Memoria Activa, Apemia y 18 J, un abrazo interminable.   

18-07-2016              

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