25 noviembre 2014

VIDAS CRUZADAS



Ambos son teatrales, estruendosos, pirotécnicos, denunciadores, desaprensivos, ególatras, televisivos y exitosos en lo suyo.
Físicamente voluminosos, sus  respectivas  trayectorias parecen cruzadas  y paralelas.
Elisa Carrió apareció en 1994 en la Constituyente de Santa Fe representando al radicalismo y cubriendo posteriormente un espacio de centro izquierda.
Jorge Lanata después de ser movilero de Eduardo Aliverti en Radio Belgrano, jefe de redacción de la transgresora revista “El Porteño”, creó y dirigió el diario “Página 12”  que renovó y revolucionó el  periodismo de  los ochenta, ubicándose ideológicamente en la centro izquierda.
Elisa Carrió  presidió en 2001 una comisión  de lavado de dinero que integraba junto a Cristina Fernández y Daniel Scioli, entre otros. Gran parte de su contenido provenía de la investigación realizada por una subcomisión del Senado de Estados Unidos, presidida por el senador demócrata Carl Levín que había logrado el levantamiento del secreto bancario en su país a partir del testimonio de un testigo reservado que había trabajado con el banquero Raúl Moneta. Las 18 cajas que recibió la comisión argentina contenían documentos y detalles de las cuentas de centenares de empresas radicadas en Uruguay. En el momento de confeccionar el informe final se produjo una ruptura en la Comisión en donde Carrió intentó quedarse con los méritos comprando alguna denuncia de pescado podrido, aunque centrando en su persona con las cámaras de televisión como intensificación de su vedetismo que el tiempo acentuaría en forma superlativa, y un informe de minoría de la senadora Cristina Fernández.
Jorge Lanata vivió su gran momento de izquierdista liberal al estilo norteamericano durante el gobierno de Carlos Menem, donde las denuncias de corrupción lo ubicaron como un periodista prestigioso que en EE.UU hubiera aspirado a un Pulitzer. Primero desde el diario que dirigía y luego cuando se retiró del mismo, desde la revista XXI  y sus programas de televisión. Los noventa fueron un período  de gloria del periodismo en general donde era sinónimo de credibilidad y actuaba simultáneamente como fiscal y juez.


Elisa Carrió inició a partir del informe mencionado un papel de fiscal denunciador afirmando que ella nunca sería funcional a la derecha y denunciando en el 2002 el lobby que en el congreso realizaba el grupo Clarín para obtener la ley de bienes culturales que evitara la extranjerización de la empresa.
Jorge Lanata denunciaba por entonces el carácter monopólico de Clarín y de Papel Prensa.
Carrió rompió con el radicalismo y fundó  Argentinos por una República de Iguales (ARI), una alianza política creada en diciembre del año 2000 que se disolvió en 2002 y de la que surgió CC-ARI, la Coalición Cívica para la Afirmación de una República Igualitaria en el 2002. A lo largo de los doce años siguientes realizó diferentes alianzas y rompimientos estruendosos.
Lanata dejó la dirección de la revista XXI en el 2001, y el 7 de mayo del 2003 se anunció que la productora que llevaba el nombre del conductor de "Día D" (Jorge Lanata y Asociados SRL) solicitó su propia quiebra después de reconocer que había entrado en cesación de pagos en septiembre de 2001. 
Durante los primeros años del kirchnerismo,  con el regreso de la política, Lanata  entró en un paulatino eclipse y Carrió  encontró que su espacio quedaba ocupado e inició un desplazamiento primero hacia el centro y luego claramente hacia la derecha.
En el 2007, Carrió le ofrece a Jorge Lanata la posibilidad de ser candidato por su fuerza a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que el periodista rechazó después de unos días de reflexión.  
Carrió conseguió un segundo lugar en las elecciones presidenciales del 2007 al frente de una coalición integrada por  dos partidos nacionales (Afirmación para una República Igualitaria (ARI) fundado por la chaqueña y Política Abierta para la Integridad Social (PAIS), creado por José Octavio Bordón), y dos partidos de distrito: Unión por Todos ( Patricia Bullrich)  y Generación para un Encuentro Nacional (GEN) de Margarita Stolbizer, además de organizaciones sociales y políticas como FORJA y el Movimiento de Trabajadores Desocupados de la Matanza (MTD) liderado por el diputado Héctor "Toty" Flores; mientras ello ocurría, Lanata  publicaba libros mediocres como Argentinos (2003),  ADN (2004) y  Muertos de amor (2007).
Luego Lanata fundó el diario “Crítica de la Argentina” en marzo del 2008, que fue una versión muy devaluada de Página 12 a pesar de la excelente dotación de periodistas y que cerró en forma escandalosa luego de dos años.

 Carrió, en el 2008, se embandera con el establishment agropecuario en el largo conflicto con el gobierno y pasa a ser actriz principal del grupo Clarín.
Lanata, en octubre de ese mismo año se convierte en actor- periodista de revista teatral, en el Maipo, que concluye en un estruendoso fracaso. Abandona su aspiración juvenil  de obtener  un equivalente al Pulitzer y emprende el camino sin retorno de las luces del show-business. 


Carrió en las elecciones parlamentarias del 2009 hace una muy buena elección, cuyo resultado  se evapora en las presidenciales del 2011 donde sólo obtiene el 1,6% de los votos.
En ese mismo año, Lanata vegeta en Canal 26 con DDT ( Después De Todo), desde donde hace un mapa preciso y prolijo de la cantidad de medios de Clarín, pero sorpresivamente y después de haber defendido en los primeros debates, al  proyecto de ley de medios audiovisuales, cambia de posición  y declara a Clarín como el más débil al que hay que proteger,  logrando un acercamiento que concluirá en su rutilante contratación. Empieza en Radio Mitre, con “Lanata sin filtro” en febrero del 2012 y en televisión dos meses más tarde con PPT ( Periodismo Para Todos), imitación irónica de la productora de 6-7-8 ( Pensado Para Televisión)  
Carrió declara que si para proteger la libertad de prensa hay que defender a un monopolio, defenderá a Clarín. Más aún: declara que La Nación y Clarín son la Argentina.
Carrió funda FAUNEN en el 2013.
Lanata desde el periodismo y Carrió desde  el FAUNEN, realizan un plan de denuncias verdaderas algunas, falsas otras que se traducen en la muy buena elección de Carrió  que la diputada agradece públicamente.
Los dos celebran su resurrección: Lanata consigue audiencias notables en radio y televisión y Carrió reencamina exitosamente su carrera política.
Lanata que es el más eficaz opositor y la más rendidora contratación de Clarín, acusa a la oposición en octubre del 2014 de ser un balde  de bosta y en un desliz incluyó a Carrió lo que produjo el enojo de la chaqueña.  
Hace unos días, Carrió dinamita el FAUNEN, con denuncias explosivas contra todos sus socios políticos, y como es tradicional, también contra el gobierno. Lanata declara que para la Argentina es un orgullo tener una política como Carrió. 
VIDAS CRUZADAS

Ambos necesitan degradar la política para encumbrar su protagonismo. Ambos exhiben un vedetismo y una egolatría que se acentúa con el paso del tiempo. Ambos se han ido trasladando
por el espectro político, abandonando a sus lectores y votantes originales para ser aplaudidos y vitoreados por los que los denostaban en sus comienzos.
Ambos hacen un cirujeo en la basura buscando y seleccionando aquella que sea funcional a los intereses que defienden. 





Ambos practican una inescrupulosidad verbal que lleva a Lanata a meterse falazmente con la vida privada de Gabriela Cerruti, pelearse con un chico de 11 años al que denuesta con la calificación de “hijo de Goebbels”, incitar al escrache de los camaristas que fallaron contra Clarin, incluyendo a sus hijos (“Lo mínimo que les puede pasar es que los puteen en la verdulería, en un hotel alojamiento, en las vacaciones, por lo menos que tengan repudio social. Que los compañeros de colegio les digan a los hijos de Farah, Freiler y Ballestero ‘che, ¿tu papá hizo eso?”). Con su humor de estudiante secundario y la aprobación de su equipo consuma un acoso laboral diario al periodista agropecuario de Radio Mitre Juan Martín Melo.
Carrió no dudó en revelar la opción sexual de la abogada Marcela Rodríguez, quien formó parte de sus filas en el ARI y la Coalición Cívica hasta que se alejó en agosto del 2011.
Lanata patentó la expresión  “la grieta” a su nombre atribuyendo la causa de la fractura social  al kirchnerismo. Sin embargo ya la había usado en tres oportunidades según escribió Eduardo Blaustein en su libro  “Las locuras del Rey Jorge”: “En “Página 12” el 5 de diciembre de 1988 para aludir a la brecha entre el poder civil y el militar. Usó “La grieta” como título el 16 de abril de 1989 para hablar del referéndum en Uruguay sobre la amnistía. Volvió a titular “La grieta” en el diario Perfil, el 26 de marzo del 2006” (  Se refería a la fractura que dejó la dictadura establishment- militar)  
Carrió acusa a Binner y Cobos de complicidad con el narcotráfico, a Sergio Massa de convertir al Tigre en un narco- estado, a Pino Solanas en un mendicante buscador de puestos legislativos, a Nito Artaza de soldado de De Vido, a Tumini de guerrillero reciclado direccionado por Cobos para erosionarla, a Scioli de ser igual que Cristina pero sin un brazo, a la Presidenta de una pobre enferma, etc,etc. Son capaces de destruir con denuncias a cualquiera, si eso es funcional a sus propósitos.


Lanata se lamenta por la fractura social que él no deja de ensanchar. Carrió se envuelve en el republicanismo y pasa de incitar hace un par de años a una alianza sin ideología y con el único requisito de la honestidad, a romper transitoriamente FAUNEN para buscar un acuerdo con un “honesto” como Mauricio Macri al cual se negaba darle la mano acusándolo de contrabandista.
El lanatismo es la enfermedad infantil del periodismo. Carrió es la enfermedad adolescente de la política. Ambos son una especie de paco para los sectores medios que abominan del populismo.
No permitirán que la verdad arruine ninguna de sus denuncias.
Vidas cruzadas.
Ambos son cultores de la antipolítica. Lanata es la versión Carrió del periodismo y Carrió es la expresión  Lanata de la política.
24-11-2014      


       


24 noviembre 2014




La 2ª Edición de los Premios de la Comunicación “Juana Azurduy”, organizados por la Federación Nacional de Radios Cooperativas y Mutuales ( FENARCOM), será el próximo miércoles 3 de diciembre, a partir de las 19:30, en el Salón de actos de la Mutual del Banco Provincia, ubicado en Balcarce 326, Ciudad de Buenos Aires.



En esta segunda entrega serán premiados Alejandro Fabbri (Radio AM 750, TyC Sports y Fútbol Para Todos), Gustavo Silvestre (Radio Del Plata y C5N), Alejandro Fantino (Radio La Red y América TV), Marcelo Zlotogwiazda (Radio Del Plata y TN), Ángela Lerena (Fútbol Para Todos), Luis Novaresio (Radio La Red, América TV, A24 e Infobae), Diego Iglesias (Radio Metro y CQC), Alejandra Darín (Presidenta de la Asociación Argentina de Actores), Marcelo Salomone (Gerente de noticias de C5N), Juan Carlos Saravia (músico folklórico integrante de “Los Chalchaleros”), Blanca Rébori (creadora del programa “Raíces”), Hugo Presman (Periodista y Escritor), Daniel Retamozo (Radio Del Plata y Fox Sports), Alejandro Grandinetti (LT8 Rosario), Hernán Brienza (Radio Nacional, Tiempo Argentino y Telam), Marilyn Radio (Lanús), Visión 7 (Televisión Pública), Radio La Ranchada (Córdoba) y LU16 Radio Río Negro (Villa Regina).

Los Premios a la Comunicación “Juana Azurduy” distinguen a personalidades e instituciones de todo el país, tanto de los medios como de la cultura, por su aporte y compromiso para el desarrollo de una comunicación honesta y profesional.
(La Noticia sur)

23 noviembre 2014

El 10 de noviembre se subió a EL TREN, el abogado ambientalista Enrique Viale coautor de  “Maldesarrollo. La Argentina del  extractivismo y el despojo”. Un recorrido donde respondió entre otras preguntas: ¿Se puede vivir sin soja? ¿Sin minería a cielo abierto? ¿Qué pasa con el fundamentalismo ecológico? ¿De qué la juega Greenpeace?  Sólo algunos interrogantes planteados en nuestro programa. ¿ Te vas a perder las respuestas?

21 noviembre 2014

El viernes 14 de noviembre se subió a EL TREN, el ensayista y docente universitario Alejandro Kaufman. Una conversación picante, que fue de los pueblos originarios a Daniel Sabsay, la posición de la DAIA al respecto, la modernidad y el consumo, la realidad nacional y otros temas. Kaufman es un crítico cultural que suele circular por caminos alejados a los lugares comunes o a posiciones etiquetadas como “políticamente correctas”. Un diálogo enriquecedor ¿Se lo va a perder?

19 noviembre 2014

          ROMPECABEZAS DE LA REALIDAD


 Se cumplió un cuarto de siglo de la Caída del Muro de Berlín. La borrachera del triunfo del capitalismo, con la peregrina idea de haber llegado  a la estación final de la historia humana, aparte de insustancial se ha revelado de una hipocresía inconmensurable. Las piedras del Muro se han recreado al interior de cada una de las sociedades que configuran el planeta al compás de la aplicación de las políticas neoliberales. O se levantan para aislar a los territorios más beneficiados de la inmigración de los habitantes condenados a la miseria y a la desocupación.
Pasada la resaca, el panorama que puede observarse resulta pavoroso. Bernardo Kliksberg lo expresa en un párrafo de su nota “Muertes gratuitas”: “Diariamente perecen 18.000 niños, más de 6 millones por año por causas totalmente evitables. Son muertes gratuitas. Las tres causas principales son la desnutrición, que los coloca en extrema vulnerabilidad; la falta de agua potable, con la consiguiente ingestión de agua contaminada, y la ausencia de instalaciones sanitarias. Pasan hambre 842 millones de personas, en un mundo que produce alimentos que podrían abastecer a una población muy superior a la actual. Más de 700 millones no tienen acceso a agua potable y 1000 millones de personas hacen sus necesidades a cielo abierto.”
La implosión de la Unión Soviética y su devenir posterior ha archivado hasta los vestigios positivos de la Revolución de Octubre. Las expectativas y esperanzas que generó cuando el siglo XX recorría su segunda década, son directamente proporcionales al fracaso que su versión stalinista consumó y  que no logran compensar sus notables avances macroeconómicos y su papel heroico en la segunda guerra mundial.
EL ROMPECABEZAS NACIONAL
La presidenta se enferma y  lleva la política nacional, en exclusividad, a su lecho de convaleciente. Los medios se entretienen con insustancialidades sobre los romances de Martín Redrado, el economista preferido de la embajada norteamericana y su romance con Amalia Granata o el casamiento de Martín Insaurralde con Jesica Cirio. La telepolítica ha llegado para quedarse definitivamente, donde la frivolidad y la superficialidad campean obscenamente.

El gobierno parece rendirse en su intento de buscar un candidato de su riñón y parece apostar finalmente por la candidatura de Daniel Scioli, con la idea de cercarlo, designándole el vicepresidente y los candidatos a senadores y diputados. El kirchnerismo parece haber olvidado cuando Néstor Kirchner rompió y venció a su mecenas electoral Eduardo Duhalde. Cualquiera que haya leído a Maquiavelo o abreve en la historia encontrará reiteraciones de comportamientos en ese sentido. Es cierto que Daniel Scioli es una figura indiscernible e ignífuga, aunque es posible que llegado al sitial más alto transforme su actitud de obediencia y lealtad inconmovible, en alguien dispuesto a no permitir los condicionamientos partidarios y muy propenso a aceptar las imposiciones de los grupos económicos bajo el paraguas de su discurso tradicional del diálogo, del consenso y del optimismo vacuo.
El delineamiento de esta alternativa y sus posibilidades de triunfo ha producido considerable inquietud en las filas opositoras, expresada en forma descarnada por Francisco de Narváez que ha recogido con dos años de retardo los pronósticos de Artemio López: teniendo presente que el kirchnerismo tiene un piso del 30%, le faltarían alrededor de 10 puntos para superar el 40%, con la alta probabilidad que las dos o a la sumo tres alternativas opositoras estén por debajo del 30%, con lo cual el kirchnerismo se impondría en primera vuelta, que sería aparentemente, la única posibilidad de triunfo evitando el balotaje.
Daniel Scioli tiene como activo el proponer un cambio con continuidad, es decir, asegurar y consolidar los éxitos del gobierno e intentar con una arquitectura improbable el diálogo y la subordinación con el poder económico  y la búsqueda del consenso con la oposición. Es posible que esto sea un oxímoron, como cuando el frondifrigerismo intentó ser la continuidad bella del peronismo proponiendo el desarrollo de la industria y la integración con la oligarquía. El experimento en un contexto de fuerzas armadas soliviantadas y proscripción del peronismo concluyó en fracaso.
Desde el punto de vista de su pasivo electoral, Scioli para los kirchneristas, es muy poco kirchnerista y para los antikirchneristas es demasiado kirchnerista.
En la oposición, Macri y Massa se pelean por pedazos del más que centenario Partido Radical, inserto en una experiencia inviable cono el FAUNEN. Imposibilitado de postular un candidato propio con inserción electoral, franjas aparentemente mayoritarias del partido ubicados del centro a la derecha se inclinan por aliarse al PRO, encontrando en Mauricio Macri el candidato con posibilidades ciertas.


 En ese aspecto, la más empecinada y persistente sostenedora de la alianza con el PRO es la doctora Elisa Carrió, cuyo pragmatismo tiene reminiscencias peronistas, siendo ella una representación en estado puro de un gorilismo  acendrado. Apostando a entrar en el balotaje para ganarle en segunda vuelta a Scioli o Massa, si de Carrió desbrozamos sus pronósticos apocalípticos, sus denuncias rutinarias, su naturaleza autodestructiva, puede advertirse que  tiene una estrategia clara intentando  jugar con una carta ganadora y no meramente testimonial a nivel presidencial, que  es lo que ha venido haciendo el radicalismo hasta ahora.  La chaqueña pasó en poco más de una década, de un posicionamiento de centro izquierda a uno de derecha; de ser la opositora con más votos, a reducirse al 1,6% del electorado con la peregrina idea de que deben unirse los honestos con prescindencia de cualquier consideración ideológica; de buscar una alianza desesperada primero con Pino Solanas y luego con demás integrantes de FAUNEN, a predicar la asociación con el PRO bajo la incondicional  cobertura periodística de Clarín, de la que es tributaria desde hace muchos años  y abonada a todos su medios que la protegen y acogen. Por eso se siente traicionada cuando después de haber defendido al poder económico más concentrado que Clarín integra,  denuncia que el multimedio está jugando para Sergio Massa. En realidad las preferencias pragmáticas de Magnetto empiezan por Macri, continúa con Massa y terminan en Scioli.
La estridente pitonisa basa su acercamiento a Macri en un acuerdo basado en dos puntos: la baja de impuestos y la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción. Pero hete aquí que el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha subido fuertemente los impuestos y los delitos de corrupción de los que lo absolvió la Suprema Corte de Justicia menemista, era el impedimento que Carrió enarbolaba hace un tiempo para ni siquiera sentarse con Macri. 
La prédica de Carrió (a quien el escritor y periodista Jorge Asis definió con precisión notable, afirmando: “Tiene una empresa de demolición y después no sabe qué hacer con los escombros”), intenta recrear un frente antiperonista y liberal como alternativa a lo que considera variantes del peronismo.

Está claro que la ruptura de FAUNEN es (era)  inevitable. Si se concretaba la propuesta de Sanz y Carrió, la ruptura con el increíble Hermes Binner, cuyos silencios lo favorecen en relación a lo inapropiado de sus declaraciones, Pino Solanas y Libre del Sur, era cuestión de días.
La cumbre radical de San Fernando sólo saca la pelota fuera de la cancha a la espera de la concreción de las alianzas, pero produjo la primera deserción, la de la Dra. Carrió que pegó el portazo con improperios de grueso calibre hacia sus socios políticos,  en donde se reserva para sí todas las virtudes individuales y colectivas de una presunta “moral republicana” que parece haber  escriturado a su nombre. Pero leyendo la letra chica de su ruptura puede observarse que se retira sin irse del todo, dejando su agrupación conformando el espacio. ¿ Será un jugada parecida a la renuncia de Chacho Álvarez al gobierno de la Alianza, dejando a su gente formando parte del gobierno?
Sin embargo, y más allá de las peculiaridades inclasificables de la dirigente política, el futuro le puede reservar al radicalismo concertaciones como la propuesta por la amiga intensa de Clarín, con nuevas fracturas.    
El gobierno se encuentra en medio de una tormenta que acrecienta la debilidad que acecha a todas las administraciones a un año de la finalización de su mandato, potenciado por una recesión creciente, una inflación indomable y un frente externo complicado. El kirchnerismo revela una capacidad de iniciativa legislativa y una base electoral que pone sumamente nerviosos a los referentes de la oposición. Eso en un gobierno que llegará a los 12 años ininterrumpidos en la Casa Rosada, resulta un rasgo que no puede prescindirse en el análisis del actual escenario.
La idea del cristinismo de ir con candidato absolutamente propio, tropieza con que el peronismo es un partido del poder y gobernadores e intendentes afines no quieren jugar a la derrota presuntamente predeterminada, en ese caso, desde la línea de largada.
A su vez la oposición política es la prolongación deficiente de la mediática, en donde el oportunismo y la total falta de iniciativas, facilita en la comparación a embellecer a un oficialismo que ha venido cometiendo una multitud de errores y contradicciones. En ese sentido el periodista Eduardo Aliverti  ha sintetizado el gataflorismo de la oposición con precisión admirable: “Si el Gobierno procede, es por desesperación para mantenerse de alguna manera en la línea de fuego. Si no actúa, es debido a que ya viene, o ya está, el fin de ciclo. Si lleva adelante una nueva ley de telecomunicaciones, es para beneficiar a Telefónica. Si no lo hace, es que la ley de medios audiovisuales quedó tecnológicamente inservible, demodé, noventosa. Si promueve nuevos códigos de procesamiento en lo civil y penal, es a la búsqueda de pura propaganda progre, o a fin de buscarse impunidad a futuro. Si no lo suscita, es porque sólo le importa conservar el statu quo. Si emite moneda por obra de ofrecer bonos al 2018, a valor dólar, para recortar andanzas especulativas, le tira peludos de regalo a la administración que venga. Si se queda quieto, es acusable de no saber qué hacer frente la restricción externa. Si enfrenta a los buitres, es presa de irresponsabilidad. Si lo evita, a la espera de negociar en enero, es que el relato se baja los pantalones. Si se habla por los cuatro costados de la corrupción oficial, alegremente o con fundamentos más o menos sólidos, es demostrativo de que la corrupción existe (sólo la oficial, por supuesto). Si no se hablara, corroboraría la dictadura K. Si Cristina tiene sigmoiditis, y debe guardar reposo, el país se queda sin Gobierno porque el único gobierno es que todos estén pendientes de lo que decida ella. Pero si ella apareciera, en medio del reposo obligado, es que está enferma por el poder y de lo contrario no hubiera tenido sigmoiditis ni alteraciones cerebrales. La suma de este gataflorismo no es porque sí. Es lo que cubre el vacío o, peor aún, la triste o turbadora imagen del escenario opositor.”  
La oposición sufre de una bipolaridad que fluctúa en atribuirle al gobierno un fin de ciclo irreversible, a pasar a alarmarse  ante  la posibilidad que el oficialismo gane en primera vuelta, buscando concretar una coalición para impedirlo.    
ROMPECABEZAS A DILUCIDAR          
Después de 12 años de alta politización de la sociedad argentina, resulta llamativo el rompecabezas que integran los candidatos presidenciales que asoman a menos de un año de las PASO: se caracterizan por su discurso larvado, la carencia de propuestas; o cuando las concretan estén originadas en las inquietudes que sugieren las encuestas y en un oportunismo grosero.
También que el kirchnerismo, luego de doce años, no pueda elegir un sucesor de su riñón, constituye un fracaso en consonancia con las serias dificultades de su construcción política.
Otro rompecabezas que puede observarse en las elecciones de Argentina y Brasil, es que los movimientos populistas, con todos los méritos que tienen, se van convirtiendo fundamentalmente en los gobiernos de los pobres más que el de los trabajadores. El PT, que empezó en San Pablo representando a los obreros, perdió con amplitud, mientras se consolidaba en todo el norte y noreste donde sus planes de inclusión social fueron respaldados con el voto.
El kirchnerismo viene perdiendo en las provincias más desarrolladas y modernas.  Fue derrotado  en las últimas elecciones en Buenos Aires, y lo siguió padeciendo en Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
Aquí también los sectores más pobres son la base de sustentación mientras fracciones de los sectores obreros formalizados dispersan sus votos. Las clases medias que se subieron al Frente para la Victoria en la elección presidencial del 2011, han desembarcado mayoritariamente.
ROMPECABEZAS DE LA REALIDAD
Un panorama abierto cuyo desenvolvimiento estará condicionado por el discurrir económico.
Revertir la recesión, bajar la inflación, mantenerse alerta con las suspensiones y despidos que vienen creciendo, solucionar el tema buitres, mejorará las posibilidades del candidato oficialista. Si el panorama desmejora, posiblemente el más favorecido sea Macri. Si la sociedad decide la continuidad con cambios el candidato es Scioli.
Si busca otro modelo, el favorecido es Macri. Massa es una versión más cercana a Macri que a Scioli. Por eso el crecimiento de Macri, perjudica a Massa, ya que están pescando en el mismo río.
La realidad es un rompecabezas, con candidatos que producen dolor de cabeza. El lector puede intentar resolver este dilema como quien ingiere una aspirina.
19-11-2014