21 junio 2018

REPORTAJE A RAÚL DELLATORRE


El 18 de junio se subió a EL TREN, el periodista Raúl Dellatorre Un viaje hacia los cimientos del modelo macrista. ¿Se viene la dolarización? Una medida casi imposible de revertir se analiza en el gobierno, y es enfocada nuevamente por EL TREN. Los antecedentes, los países en donde se padece haber renunciado a una política monetaria propia. Sólo uno de los temas polémicos que lo mantendrá pegado al asiento.
Se va a quedar en el andén o entretenidos en temas que desde muchos medios lo convocan con insustancialidades, mientras desvalijan al país, le roban su presente e hipotecan el futuro de sus hijos y nietos.
Súbase, que lo llevamos 
                                      EL TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR        
                                    UN PROGRAMA QUE NO TE LA DEBE, QUE SÓLO CIERRA CON TODOS SUS OYENTES ADENTRO

20 junio 2018

Mi padre, un hombre bueno*

Domingo curioso éste, en el que redacto esta nota pensando en mi viejo, que fue socialista y lector de La Vanguardia y La Nación, laburador como un buey y honrado sin fisuras que empezó de pinche en barcos y panaderías y en los años 50 llegó a tener una panificadora industrial, pero terminó arruinado gracias a la dictadura que él también llamó “Libertadora” y a la que apoyó sin ver lo que se le venía. 
Nacido en Ramos Mejía en una familia de inmigrantes abruzzeses muy pobres, con diez hijas mujeres, a él, único varón, a los 13 años lo mandaron a navegar como grumete en los barcos que subían el Paraná hasta Asunción, para que no comiera en casa. 
Años después, un día se bajó en Barranqueras, se conchabó en una panadería, hizo venir a mi madre desde Buenos Aires y se hizo chaqueño para siempre. 
Silencioso y discreto, ateo como una piedra, quizás porque venía tan de abajo fue seguidor de Alfredo Palacios y el ideario socialista. Y con los años se convirtió en un típico provinciano progre, pero visceralmente antiperonista.
 Jugador de truco y de escoba del 15, gozaba de unánime respeto en el Bar La Estrella, que era el centro político del Chaco porque en diferentes mesas se reunían radicales, peronistas, socialistas, conservadores y comunistas, todos tratándose de usted de mesa a mesa.

Hacia el año 54 había progresado mucho y era miembro de asociaciones económicas tan enfermas de antiperonismo como él. Pero en las que no encontró solidaridad ni apoyos cuando se le vino la noche de las deudas con el Plan Prebisch que impusieron Aramburu y Rojas, y que es quizás el verdadero comienzo del calvario económico argentino de los últimos 60 años. 
Papá jamás dejó de condenar al peronismo, porque detestaba todo culto a la personalidad y ésa fue, lamentablemente, una de las peores características epocales del gobierno iniciado en 1946. Pero tanto se encegueció mi viejo –igual que muchos “contreras”– que no vio que las políticas industrialistas, las legislaciones laborales y el ascenso social, educativo y sanitario del pobrerío también lo beneficiaban a él, su familia y su panadería. 
Durante el peronismo no dejó de progresar honradamente. Su familia (mi madre, mi hermana y yo) llegó a ser parte de la clase media emergente de aquellos años de crecimiento incesante y él pudo comprar un Ford 40 de segunda mano, estuvo a punto de tener casa propia con un crédito del Banco Hipotecario y hasta se hizo socio del Club Social. Su pequeña panadería devino fábrica donde hoy está el Carrefour, a tres cuadras del río Negro, y dado el crecimiento incesante compró dos furgones de reparto para abastecer de panes y galletitas a todo el Chaco, Formosa y el norte de Santa Fe. Y todo con ocho o nueve empleados fieles y laburadores a los que había enseñado las artes de la masa y el horno. Pero con quienes se peleó el día en que ellos colgaron un retrato de Evita y él casi se infarta: “Aquí la Eva no entra”, bramó, y desde entonces se empiojó, argentinamente, la relación.
 Papá jamás conspiró porque su vida toda eran la familia, el trabajo, leer los diarios y el truco con los amigos. Pero el 16 de junio del 55 me buscó en la escuela y en guardapolvo blanco, nomás, me llevó a una marcha en la que se agitaban banderitas uruguayas. Fue un acto numeroso, lleno de gente que todos sabían que hasta el día anterior daban la vida por Perón, y en la que hablaron señores de traje y corbata y todos los ricos del pueblo, celebrando esa “revolución” cuyo símbolo era que la calle principal, llamada Eva Perón, se rebautizaba República Oriental del Uruguay mientras otros encorbatados destrozaban bustos a martillazos.
Obvio que me acordé mucho de él en estos últimos dos años y pico, desde que se apoderaron de la Argentina los mismos miserables a los que, cuando yo era chiquito, mi papá siempre apoyó. Claro que siempre es un decir, porque mi pobre padre se murió poco después, cuando Frondizi aumentó la nafta de 2 pesos a 6 y pareció que el mundo se venía abajo. Y a él se le vino nomás: en dos años se encontró fundido, endeudado, sin créditos ni resto, y perdió todo, nunca tuvimos casa propia, y un tumor cerebral se lo llevó después de un año y medio en estado vegetativo. 
Papá murió antes de cumplir los 50 años y con él se llevó también el amor y las últimas ilusiones de mi vieja, que empezó a morirse de llanto, vergüenza y dolor cuando nos cortaron la luz y el teléfono por falta de pago. Ella falleció tiempo después.
Mi papá fue un hombre bueno como los panes que hacía desde que dejó la flota del Paraná y se instaló en el Chaco. Pero como le sucedió a muchísimas personas de aquella clase media emergente, se aburguesó sin darse cuenta durante el peronismo, que le subió el nivel de vida, y de educación y de salud. Y entonces empezó a creer las patrañas de los conservadores y los diarios de los conservadores, y el embrión de la ideología oligárquica prendió en esos argentinos y argentinas que vivían cada vez mejor pero se escandalizaban por supuestos lingotes de oro que dizque se afanaban “el Pocho y la Eva”. Pero no se conmovieron ante la bestialidad de otro 16, el de junio del 55, cuando aviones de la Marina de Guerra con una cruz cristiana pintada en el fuselaje bombardearon Buenos Aires a las 10 de la mañana y masacraron a 400 hombres y mujeres, transeúntes, trabajadores, que cruzaban la Plaza de Mayo.
Ayer nomás once islandeses nos hicieron ver en ese mismo espejo. Once amateurs que entre todos no valen en el mercado futbolero lo que un metatarso de Lionel Messi, le dieron un sopapo a la soberbia argentina en un estadio ruso. Pero enseñanza, la islandesa, que no es sólo futbolera. También en esa isla vive un pueblo sin grandes pretensiones que hace muy pocos años votó en un plebiscito no pagar la deuda externa fraudulenta y echó al FMI y a bancos ingleses y alemanes. Y hace poco forzaron la renuncia del primer ministro por figurar en los Panama Papers, esos mismos que atesora nuestro presidente aunque aquí a medio país parece que le importa un pito.
Velezano de alma y durante años único hincha del Fortín en el Chaco, mi padre hoy diría lo que le escuché en 1958, cuando Fioravanti por la vieja Radio El Mundo se escandalizaba por el 6 a 1 que le zampó a nuestra selección la de Checoslovaquia en el Mundial de Suecia: “Lo merecemos por creernos los mejores. No lo somos y no tiene importancia. Basta con ser buenas personas”.
Mi papá sin dudas lo fue.
·        Pagina 12: 18 de junio de 2018


19 junio 2018

EL GOBIERNO ENTRE CLAUDIA Y DINO SANI *







El gobierno utilizó el método Claudia y su llegada al FMI, un claro fracaso, lo festeja al estilo Dino Sani, con un equipo poblado de Karius. Esta frase críptica se aclara más adelante.
Nada era tan previsible como que el gobierno se estrellaría. Sólo era impreciso el momento que el accidente se produciría. Su política económica es un canto al suicidio. Una inicial transferencia de ingresos superlativa hacia los sectores económicos poderosos, algunos de los cuales se beneficiaron con la devaluación y con la baja o eliminación de las retenciones sin antecedentes en cuanto a su simultaneidad, seguido con apertura sin control de la economía, desregulación financiera, destrucción industrial y rentabilidad financiera con un endeudamiento que según el economista Carlos Leyba equivale a 1200 dólares por segundo. Ingreso de capitales especulativos sin plazo mínimo de salida, dólares de los exportadores sin plazo para liquidar las divisas, llegando al extremo de que no resulta un delito mantenerlo sine die en el exterior. Con exportaciones estables o creciendo mínimamente al 2% e importaciones sin control que aumentan al 19%, no hay que graduarse en Harvard para darse cuenta que el déficit comercial es un hecho inexorable. Parafraseando a Perón, las importaciones crecen por el ascensor y las exportaciones por la escalera. De ahí que este año ese déficit alcanzará posiblemente los 12.000 millones de dólares. Si se subsidia al turismo con un peso sobrevaluado, que arroja un saldo desfavorable de 10.000 millones de dólares; si por atesoramiento se van más de 2.500 millones mensuales promedio; si se puede comprar libremente dólares por cualquier cifra; si se acrecienta el giro de utilidades al exterior, no es de extrañar que el déficit de  la balanza de cuenta corriente supere los 30.000 millones de dólares.
El mejor equipo de los últimos cincuenta años que se propuso refundar la Argentina y desnivelar el empate histórico entre dos modelos, actuó económicamente como chapuceros dentro de una concepción ideológica profundamente equivocada. Se movieron  políticamente con cierta solvencia aprovechando varias falacias que fabricaron exitosamente: “la pesada herencia”, “se robaron todo”, y crearon con el formidable apoyo de la prensa hegemónica y el manejo de marketing de Durán Barba, una expectativa de un futuro deseable y superador por el cual había que hacer sacrificios para alcanzarlo. El populismo había hecho una fiesta que ahora había que solventarla con años de dureza. Una parte importante de la población compró que sus derechos eran privilegios y los privilegios de los poderosos eran derechos.

Incluso lograron ocultar que funcionarios con una larga serie de imputaciones y juzgamientos judiciales empezando por el Presidente, eran una expresión de la diafanidad,  honestidad y  transparencia.
Cuando se produjo la interrupción del flujo de endeudamiento y los capitales especulativos emprendieron la fuga, el terror dobló las piernas de los CEOS provenientes de las finanzas que sabían de lo que se trataba. De ahí a negociar de rodillas con el Fondo hubo solo unas horas. Habían comprado su propio relato, envalentonados por su importante triunfo en las elecciones legislativas, y se encontraron que la bomba financiera, con las LEBACS como inversión estrella,  asustó a los especuladores que obtuvieron durante más de dos años rentabilidades desconocidas en el planeta.
Esto queda claramente expresado por el politólogo Andrés Malamud, cercano al radicalismo, el que en Le Monde Diplomatique escribió el 22 de abril, dos semanas antes de la corrida cambiaria, que había recibido una misiva de un alto funcionario de Hacienda, desbordante de optimismo, que le decía : “El Plan A está funcionando. Cambios graduales, pero profundos. La economía crece por segundo año seguido, crea empleo, baja la pobreza, y todo ocurre liderado por la inversión y mientras corregimos desequilibrios. Vamos a llegar a 2019, creciendo tres años seguidos, y al momento de las elecciones, creciendo a más del 5% interanual.”         
El gobierno ha acumulado en más de 30 meses un Everest de mentiras, envuelto en un relato que reitera que su compromiso es con la verdad. No recibieron un país en ruinas, pero van a dejar un país en ruinas. No nos salvaron de una crisis no evidenciada, pero pacientemente construyen los cimientos de una crisis gigantesca.
Sus pronósticos son infalibles para errores groseros, desde “lo peor ya pasó” a “los brotes verdes,” “desde la lluvia de inversiones” “a vencer a la inflación”. Presentaron un presupuesto para el 2018 estimando una inflación del 10%, para modificarlo 48 horas después de aprobado, elevándolo un 50%, para terminar quizás en una inflación superior al 30 %. Una precisión suiza. 
Ahora intentan, como siempre, presentar que ir al Fondo era la única salida y edulcoran al organismo internacional con una sensibilidad de la que siempre ha carecido. Un testimonio actual es Grecia, la que padece límites de crueldad difíciles de narrar implementando las políticas del “nuevo Fondo”. Allí se lo caracteriza  como sicario de la economía y gánster de las finanzas internacionales. El Fondo se siente incomprendido porque los griegos no apoyan la eliminación de las paritarias, que los docentes dejen de cobrar cuando termina el año electivo, que las jubilaciones hayan perdido un 40% de su valor nominal, el salario un 30%, que los suicidios se hayan incrementado un 13%, que el desempleo alcance el 23%, que haya una emigración de 500.000 personas, en la mayoría jóvenes, todo ello consecuencia directa de las órdenes del Fondo disfrazadas de sugerencias.  
El gobierno y el Fondo se equivocan cuando toman al déficit fiscal como el enemigo a abatir, cuando el problema central es una estructura económica que no genera los dólares necesarios que demanda. Y que durante el macrismo los dólares que ingresan como deuda se fugan y dejan para las próximas generaciones una hipoteca ilevantable.
Si durante el gobierno de Néstor Kirchner se canceló la deuda con el Fondo por algo menos que 10.000 millones de dólares comprando soberanía, que evitaba las supervisiones y las órdenes disimuladas como sugerencias, ahora el gobierno se endeuda por un monto que se multiplica por cinco. El dinero del Fondo no es para el desarrollo, sino para mantener en estado vegetativo el país, y garantizar la devolución de las deudas a los acreedores.
Sólo llegarán 15.000 mil millones, apenas para compensar los alrededor de 14.000 mil millones que costó y sigue costando la corrida cambiaria en la disminución de las reservas. Para ello se podarán derechos, salud, educación, ciencia, justicia, trabajos y caerán infinidad de empresas y comercios. Un coctel explosivo de inflación con recesión, incremento de la desocupación y la pobreza.
El gobierno que intenta de rodillas entrar al primer mundo por la puerta de servicio, accede al stand by del Fondo acompañado por Irak, Jamaica y Kenia. No es para enorgullecerse. En los países en donde el Fondo está más presente son Barbados, Congo, Jordania y Camerún. Parece que el GPS del gobierno se ha descompuesto  y no encuentra la ubicación del primer mundo. 
EL GUERNICA ECONÓMICO   
En los noventa el Ministro de Economía le debía remitir al FMI la situación de la economía; los excepcionales humoristas Daniel Paz y Rudy lo reflejaron con el envío del “Guernica”. El famoso cuadro de Picasso refleja las consecuencias espantosas del bombardeo de la Legión Condor de la aviación nazi, y la aviación Legionaria italiana, que el 26 de abril de 1937 bombardearon a la población civil de Guernica provocando  alrededor de 1000 muertes.
Picasso reflejó ese horror. Se cuenta una anécdota que protagonizó cuando se había refugiado en Francia y ante la ocupación nazi, su vivienda fue allanada. Dos soldados alemanes le preguntaron señalando al cuadro: ¿Ud. hizo esto? A lo que Picasso contestó: “No, Uds. hicieron eso.”
Es el gobierno el que ha creado las condiciones de una crisis difícil de sobrellevar, abusando de los aspectos positivos de la herencia recibida que era la posibilidad de endeudarse. Más allá de acusar a otros, son los funcionarios del gobierno los que deben hacerse cargo de la pesada herencia que están forjando.
El periodista estrella de La Nación, Joaquín Morales Solá en una muestra de su alineamiento con el gobierno, autocalificado de profesional e independiente,  tituló: “Era el Fondo Monetario Internacional o un ajuste brutal”.
Mauricio Macri en plena campaña del 2015 expuso su concepción del Estado:  "El gobierno tiene que ser como un canchero de fútbol, tenés que cortar el pasto, marcar la cancha y es la gente es la que tiene que jugar". Seis meses ante de las elecciones presidenciales del 2007, se cuenta en ArgenLeaks de Santiago O’Donnell ‘que Mauricio Macri presentó su oferta electoral a la embajada de EE.UU. Y no se anduvo con vueltas: “Somos el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de ochenta años de historia argentina que está listo para asumir el poder” ( pagina 197)
Los clásicos, por ser clásicos atraviesan los tiempos, al punto que parecen estar hablando para la Argentina.  Flaubert sostenía: “El futuro es lo peor que tiene el presente”. Que se complementa con la de Shakespeare: “Una noche negra, que no habrá de aclararse sin un gran temporal”      
Al final del túnel de Gabriela Michetti, no estaba la luz, sino un enorme fracaso para Argentina, que en muchos casos son considerados éxitos por Cambiemos.   
Si hace seis meses el macrismo hacia cálculos de gobernar hasta 2027, ahora intentará perpetrar el remanente de su plan refundacional: una hipoteca que condicionará otras alternativas, limitará significativamente las posibilidades del populismo, para intentar reparar el daño inconmensurable que se está perpetrando .
EL GOBIERNO ENTRE CLAUDIA, DINO SANI Y KARIUS
Claudia fue la protagonista de una campaña del Banco de Galicia sumamente exitosa. Interpretada por la muy buena actriz Paola Barrientos, ha sido reemplazada por Melisa Hermida. Claudia usaba sin límites la tarjeta obtenida a través del Banco de Galicia ante el estupor y la preocupación de Marcos (Gonzalo Suárez), su marido en la ficción.
Dino Sani fue un exquisito número 5 brasileño que jugó en Boca en 1961 y volvió como director técnico en el mismo club en 1984. Invitado al programa “Todos los goles” en canal 9 con los periodistas Dante Zavatarelli, Fernando Niembro, Julio Ricardo y Marcelo Araujo fue invitado a elegir el mejor gol de la jornada. Ante la estupefacción de los periodistas eligió el gol que Marcelo Firpo de Atlanta hizo en su propio arco a Daniel Carnevali en el partido contra Velez.
Loris Karius es el arquero del Liverpool que en la final contra el Real de Madrid por la Copa Europea protagonizó dos bloopers que  llevaron al equipo inglés a perder la final. 
Es fácil suponer que cuando la pareja del Galicia no puede levantar el resumen de cuenta de la tarjeta, agotado los pagos mínimos a tasas impagables, recurrirán a la financiación del Banco, que como el FMI para la Argentina la tasa será mucho más baja pero que se encargará de dirigir la economía familiar a los efectos que cuenten con recursos para cancelar el préstamo. Así tendrán que renunciar a la medicina prepaga, a la escuela privada de sus hijos, las salidas semanales, la asistencia a espectáculos, a las vacaciones y es altamente probable que Claudia o Marcos pierdan el empleo. La tarjeta de Claudia  y su poder adquisitivo lo obtuvo durante el kirchnerismo, como el PRO,  integrando “la pesada herencia”, esa que le dio la posibilidad de endeudarse. Cuando cesó el flujo de fondos desde el exterior para el macrismo y por lo tanto la posibilidad de endeudarse siguiendo el método Claudia, hubo que acudir al Fondo quemando la última posibilidad de financiamiento. Cuando el organismo internacional concedió más de 50.000 millones de dólares imponiendo cláusulas draconianas, los funcionarios celebraron como Dino Sani los goles en contra que vinieron haciendo. Algunos superan largamente a Loris Karius con sus equivocaciones, a pesar de autodenominarse el mejor equipo de los últimos cincuenta años.
Muchos de los que votaron a Cambiemos tal vez comprendan ahora, que eligieron a un presidente subordinado al poder económico y que después de volcar la calesita ha sido reemplazado, aunque permanezca en su cargo, por Cristine Lagarde, presidente del Fondo.
El Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne es el representante del FMI en el gobierno. La designación de Luis Caputo en el Banco Central, es el poder financiero rigiendo la política financiera. La soberanía ha sido arrumbada. La República Argentina tiene hoy sólo la denominación de país independiente, transformada en una semicolonia saqueada. Hace apenas un poco más de treinta meses, Mauricio Macri omitió jurar por la Patria. Había fundadas razones.
·       Publicado en la Tecla Ñ
13-06-2018