16 abril 2015

            EL MÚSICO DE LAS PALABRAS
                       


 Quiso ser jugador de fútbol pero sólo era bueno cuando se soñaba futbolista. Lo que quedó de aquella ilusión fue un hincha fervoroso; degustador del deporte más maravilloso, siempre que se juegue como un arte, como  un ballet. Por eso escribió páginas inolvidables sobre Maradona, Messi, Garrincha o sobre Obdulio Varela, el mítico capitán de la selección uruguaya campeona del mundo en Brasil en la mayor hazaña futbolística de la historia. O se solidarizó con Barboza, el arquero brasileño que cargó injustamente con la responsabilidad de la derrota.  Quiso ser santo, pero eso era más difícil que ser futbolista. Gracias a esos dos fracasos se convirtió en periodista y escritor. Y así  las palabras encontraron a uno de sus músicos más importantes. Fue precisamente Diego Maradona quien sintetizó la vida de Galeano en lenguaje futbolístico que hubiera alegrado al notable uruguayo: “Gracias por luchar como un número 5 en la mitad de la cancha y por meterles goles a los poderosos como un 10. Gracias por comprenderme….”
Poseía la rara virtud de escribir como hablaba y hablaba como escribía.
Su voz cadenciosa modulaba a la perfección la lectura de sus micro relatos. 


Tenía un estilete para penetrar en la realidad y definir el escenario con frases precisas y redondas.
En “Las venas abiertas de América Latina”, publicado en 1971, a quien el periodista y escritor Reynaldo Sietecase definió como “nuestra biblia del despojo”, en sus primeros párrafos caracterizó la economía mundial: “La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros se especializan en perder”.
Sobre el desarrollo, diferenciaba que no era lo mismo un niño que un enano y sostenía: “El subdesarrollo de América Latina proviene del desarrollo ajeno y continúa alimentándolo”.
La deuda externa, una soga puesta en el cuello del continente, le merecía esta reflexión: “En 1995 el Banco Barings, el más antiguo de Inglaterra, cayó en bancarrota. Este banco había sido el brazo financiero del imperio británico. La independencia y la deuda externa nacieron juntas en América Latina. Todos nacimos debiendo.
Sobre la colonización apuntaba: Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia.”
Defendió a Cuba y luego a la Venezuela chavista manteniendo su sentido crítico. Decía: “Yo creo en la solidaridad con la Revolución Cubana desde la libertad de conciencia, no desde el deber de obediencia. O sea, yo no creo que la solidaridad con un país, con una revolución, con una persona, se practique desde la obligación de decir que sí…… Creo en la libertad de conciencia, creo que uno tiene no solamente el derecho, también el deber de contradecir, de criticar, de dudar, de coincidir con lo que se coincida pero también de decir no…..” Pero no dudaba en el momento de las definiciones: “La Revolución Cubana nació para ser diferente. Sometida a un acoso imperial incesante, sobrevivió como pudo y no como quiso. Mucho se sacrificó ese pueblo, valiente y generoso, para seguir estando de pie en un mundo lleno de agachados. Pero en el duro camino que recorrió en tantos años, la revolución ha ido perdiendo el viento de espontaneidad y de frescura que desde el principio la empujó. Lo digo con dolor.”  
Como siempre estuvo del lado de los derrotados, de los históricamente explotados, de los indignados y no de los indigno como decía siempre, contaba lo que le dijo un venezolano de los que antes de la Revolución Bolivariana no eran tenidos en cuenta: “No quiero que se vaya Chávez porque no quiero volver a ser invisible.”
Defendió la inserción y los derechos de la mujer cuando la izquierda no tenía el tema en su agenda.
Por eso escribió: “Si Eva hubiera escrito el Génesis ¿cómo sería la primera noche de amor del género humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie y que Dios nunca dijo que parirás con dolor y tu marido te dominará. Que todas esas historias son puras mentiras que Adán contó a la prensa.”
Sobre la Eva terrena reflexionó: "¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires. La odiaban, la odian los bien comidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los desafíaba hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actriz de melodramas baratos. Evita se había salido de su lugar. La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia. Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina. Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra. Muerta Evita, el presidente Perón es un cuchillo sin filo."
Abogabas por la solidaridad “que es horizontal y se ejerce de igual, a diferencia de la caridad que se practica de arriba abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera un poquito las relaciones de poder”. Te enardecía lo que llamabas “el código moral del fin de milenio que no condena la injusticia sino el fracaso.”  Sostenía: “ En un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad…..El mismo sistema que fabrica pobreza es el que declara la guerra sin cuartel a los desesperados que genera……Los problemas sociales se han reducido a problemas policiales y hay un clamor creciente por la pena de muerte…..El miedo es la materia prima  de las prósperas industrias de la seguridad privada y del control social. Una demanda firme sostiene el negocio. La demanda crece tanto o más que los delitos que la generan, y los expertos aseguran que así seguirá siendo. Florece el mercado de las policías privadas y de las cárceles privadas, mientras todos, quien más quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo…La publicidad manda a consumir y la economía prohíbe. Las órdenes de consumo, obligatorias para todos pero imposibles para la mayoría, se traducen en invitaciones al delito. Este mundo, que ofrece el banquete a todos y cierra la puerta en las narices de tantos es, al mismo tiempo, igualador y desigual: igualador en las ideas y en las costumbres que impone, y desigual en las oportunidades que brinda……Los delincuentes pobres son los villanos de la película; los delincuentes ricos escriben el guión y dirigen a los actores….Hoy por hoy la razón de estado es la razón de los mercados…..El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren  a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte, tienen los niños que consiguen ser niños”
Sobre el neoliberalismo y su trágica historia  lo definió como un barco que tenía más náufragos que tripulantes.
Defensor del planeta sin caer en un ecologismo bobo escribió: “Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado”
Cuando la muerte ya lo marcaba de cerca, sus palabras, sus ideas aunque sin mencionarlo, estuvieron presentes en los discursos de la Cumbre  de Presidentes en Panamá.
GALEANO  EN LA CUMBRE DE PRESIDENTES DE PANAMÁ




El notable escritor uruguayo afirmaba:  “La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será”
El presidente Barack Obama transitando un camino diferente sostuvo: “El punto es que Estados Unidos no quedará prisionero del pasado. Más que nada miramos hacia el futuro ….. El punto final es éste: los EE.UU miran hacia el futuro. Nosotros no queremos estar atrapados por la ideología, por lo menos, yo no lo estoy. Me interesa el progreso y me interesan los resultados. No me interesan las argumentaciones teóricas…
La Presidente Cristina Fernández le contestó: “Pero, por favor, no nos confundamos, yo sé que el Presidente Barack Obama, lo acaba de decir no le gusta mucho la historia o le parece que no es importante…. A mí me encanta porque además me ayuda a comprender lo que pasa, lo que pasó y fundamentalmente, a prevenir lo que puede llegar a pasar, porque la historia enseña. No para recordarla y autoflagelarnos, o como un ejercicio de masoquismo, sino simplemente para entender por qué pasaron las cosas. Entonces tengamos claro que Cuba no está aquí y no estamos presenciando el encuentro de dos presidentes que finalmente después de mucho tiempo decidieron darse la mano. No, señores. Cuba está aquí, porque luchó por más de 60 años con una dignidad sin precedentes, con un pueblo, que como recién lo indicaba Raúl, el 77% nació bajo el bloqueo, que sufrió y sufre aún muchísimas penurias y porque ese pueblo fue conducido y dirigido por líderes que no traicionaron su lucha, sino que fueron parte de ella.”
El Presidente Rafael Correa dijo entre otras cosas profundas: “Creo que el lema de la Cumbre, en lugar de “Prosperidad con equidad”, debería ser “Equidad para la prosperidad”…. En la guerra fría se sostenía en la región a las dictaduras más sangrientas; entonces sí, sin importar en absoluto libertades de prensa, derechos humanos, la misma democracia. Recordemos por ejemplo que la Asamblea de la OEA de 1976 realizada en Santiago de Chile, fue presidida por el canciller de Augusto Pinochet. La acción invasiva e injerencista durante esos años se basaba en el combate al comunismo. Ahora el argumento  es la “defensa de los Derechos Humanos”. La orden ejecutiva del Presidente Obama contra Venezuela viola flagrantemente el derecho internacional y particularmente el literal, la carta de la OEA……Nuestros pueblos nunca más aceptarán la tutela, la injerencia ni la intervención. Su memoria está lacerada por los abusos y la violencia del pasado….”                    
Sobre el periodismo Galeano escribió: “Walsh, en cada página, se jugaba entero para mostrar que esa aventura de escribir valía la pena. Y logró escribir muy bellamente: la voluntad de belleza y la voluntad de justicia son hermanas siamesas, y es un error intentar separarlas, nos enseñó que es posible escribir sin venderse o alquilarse”; y Rafael Correa dijo en Panamá: “Cuando las élites latinoamericanas afirman que no existe libertad de prensa, es porque sus medios de comunicación ya no tienen impunidad para manipular la verdad, o porque nos atrevemos a contestarles, a disputar su hegemonía, a desenmascarar sus mentiras”
CONVERSACIÓN APÓCRIFA
Siempre es triste irse cuando todavía quedaba tanto por vivir y escribir. Pero qué tiempo maravilloso fue el de tu despedida. Las venas abiertas de América Latina hoy tienen unas cuantas suturas.  Un presidente obrero gobernó Brasil y luego una mujer que fue guerrillera. Un tupamaro fue presidente de Uruguay, una médica detenida y torturada bajo Pinochet, es presidente de Chile; una figura histórica, un militar patriota fue presidente de Venezuela, un indio es presidente de Bolivia, un economista nacional y popular es presidente del Ecuador, los Kirchner conjugaron políticas keynesianas, derechos humanos y alinearon al país en la senda de la Patria Grande de los Libertadores del siglo XIX . Millones de latinoamericanos ingresaron a la vida digna de la que habían sido privados desde antes de haber nacido.  El no al ALCA en Mar del Plata en el 2005, es un clivaje, una batalla de Ayacucho que explica todo lo posterior: la UNASUR, la CELAC; el accionar coordinado de los presidentes de la UNASUR  impidiendo los intentos de golpes en Bolivia y Ecuador. Una excepcional psicoanalista argentina, Silvia Bleichman, escribió en uno de sus últimos libros,  titulado: “No me hubiera gustado morirme en los 90” y pudo estirar su partida hasta el 2007. Pienso que a vos te pasó lo mismo. Los ladrillos que pusiste con tus libros para esta realidad que vivimos, te permitió abandonar este mundo con una sonrisa de esperanza, con la utopía más cercana en el horizonte. La cumbre de Panamá, la reincorporación de Cuba, la actitud de muchos presidentes ante EE.UU demuestran que como dice Correa, esto no es una época de cambios, sino un cambio de época. Sin victorias definitivas aseguradas. Pero con un continente mucho mejor en un mundo bastante peor. 


Todos ellos se alimentaron intelectualmente con tus libros: la “Memoria del fuego” está presente en sus gobiernos, y por eso encaran los “Días y noches de amor y guerra”, amalgamando el cerebro y los sentimientos y confundiéndose entre ellos y sus pueblos como protagonistas del “Libro de la abrazos”. Ellos comprendieron eso que titulaste “Nosotros decimos no” y tratan de revertir lo que escribiste en la continuación de las Venas Abiertas en “Patas arriba: Escuela del mundo al revés”. Se pueden mirar en los “Espejos” para verse igual a los pueblos que representan y son los “Hijos de los días”, que mucho tiempo antes fuiste procreando con tu prosa llana y profunda.

Es cierto Eduardo: “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.
Y si en algún momento hay un retroceso recordemos aquello que dijiste: “Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas”    
LA MÚSICA DE EDUARDO GALEANO          

Era un mago del arpa. En los llanos de Colombia no había fiesta sin él, para que la fiesta fuera fiesta. Mesé Figueredo tenía que estar allí con sus dedos bailanderos que alegraban los aires y alborotaban las piernas. Una noche, en algún sendero perdido, lo asaltaron los ladrones. Iba Mesé Figueredo camino de una boda, a lomo de mula, en una mula él, en la otra el arpa, cuando unos ladrones se le echaron encima y lo molieron a golpes.
Al día siguiente alguien lo encontró. Estaba tirado en el camino, un trapo sucio de barro y sangre, más muerto que vivo. Y entonces aquella piltrafa dijo con un resto de voz: Se llevaron las mulas. Y dijo: Se llevaron el arpa. Y tomó aliento y se rió. Echando baba y sangre se rió. Pero no se llevaron la música.
EL MÚSICO DE LAS PALABRAS
En los noventa  nos robaron la dignidad, nos despojaron de las empresas estatales, enajenaron  mucha de las riquezas naturales, arrasaron con las conquistas laborales, flexibilizaron derechos, nos vendieron que había que entrar al primer mundo por la puerta de servicio y  debíamos resignarnos a comer las sobras de la mesa de los poderosos. Nos pasó como  a Mesé Figueredo, a quien le robaron todo, menos la música. Esa que ahora se ha vuelto a escuchar. Lástima que no tendremos al músico de las palabras para que nos escriba lo que está por venir.  

16-04-2015


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14 abril 2015

El jueves 9 de abril se subió a EL TREN, el dirigente trotskista Luis Zamora. Un diálogo picante en donde nos internamos en el mundo de la izquierda con sus méritos  y sus fracturas. Zamora es un dirigente que tiene un largo recorrido político y cuya honestidad es reconocida unánimemente.

Un recorrido que lo dejará pegado al asiento. Claro que para ello tiene que subirse a EL TREN. Estamos partiendo. Póngase cómodo, acomode su equipaje y disfrute del viaje. Eso sí, aunque el viaje dura 58 minutos a Ud.  le parecerá de apenas de 15 minutos. Estamos seguros que tendremos que decirle, cuando concluyamos el viaje, que tiene que bajarse y pensará que tan rápido  no es posible que hayamos vuelto a la estación de partida. Si se quedó con ganas puede volver a iniciar el viaje tantas veces como le resulte placentero.   

13 abril 2015

      UNA CAÍDA IRREVERSIBLE


                                                                  
En julio del 2014 escribí una Carta Abierta a Alfredo Leuco, cuando al periodista cordobés  se le ocurrió redactar  una misiva al juez  Thomas Griesa al que trataba con diferentes adjetivaciones cariñosas,  para que entendiera por qué el gobierno argentino cometía “el desatino” de no pagarle a los fondos buitres.  Consideré  que aquel escrito dirigido a un hombre que cuando era muy joven  tuvo una adscripción de izquierda, más allá de las profundas equivocaciones históricas de su opción política de entonces, significaba de mi parte un punto final en las consideraciones sobre la caída  irreversible de  Leucovich. Pero siempre se puede esperar algo más desdoroso del periodista militante que posa de independiente desde la trinchera del multimedios más poderoso del país. Lo que produce su ceguera es el profundo odio que lo carcome y que deposita siempre enfrente de su posicionamiento. Ahora su carta abierta  es dirigida al Papa Francisco, pidiéndolo que no reciba nuevamente a la presidente Cristina Fernández.  Como siempre, su prosa está atravesada por el ditirambo superlativo y su genuflexión proverbial. Así garabateó: Alguna vez escribí una columna diciendo que usted tenía lo mejor de cada uno de los mejores argentinos. No soy creyente pero admiro a los creyentes … Me gustó llamarlo el Papa celeste y blanco. El Papa nuestro que está en el Vaticano, como rezando una plegaria laica….Usted confiesa que es un pecador. Reconoce que no es Dios y por lo tanto no es perfecto. Eso me da coraje como para expresarle mi humilde disidencia con la decisión de recibir por quinta vez a Cristina Fernández de Kirchner

Leuco: Ni los creyentes creen que el Papa es Dios y la infalibilidad papal es una tautología. Pero como estás ante un hombre que tiene mucho poder, y al que querés hacerle una crítica bajo la forma de   señalamiento fruto de la frustración de tus expectativas,  adoptás el tono melindroso típico de los pusilánimes. Y digo frustración; o tal vez más correctamente desilusión, porque cuando con Fernando Bravo seguían la transmisión de la designación del nuevo Papa por Radio Continental y se anunció que era Jorge Bergoglio, al locutor de San Pedro, el de la provincia de Buenos Aires, se le quebró la voz y sollozó y a vos  la emoción te invadió  con una alegría que empalmaba con el convencimiento que si Bergoglio había tenido enfrentamientos duros con Néstor Kirchner, desde Roma podía ser  la frutilla del postre para terminar con el “autoritarismo antirrepublicano” de Cristina Fernández. Pero la historia siempre es una libretista sorprendente y así como el nombramiento del cardenal argentino desconcertó y desagradó en las primeras horas a la Presidente, que llevada por un primer impulso estuvo a punto de cometer un grave error, el accionar posterior del Papa fue de acercamiento y apoyo al gobierno. Si no fuera el Papa, exhibirías tu valentía llamándolo traidor. Pero con el poder económico no se jode Alfredo.

Lo sabés desde hace mucho tiempo en tu ascendente carrera económica en la que fuiste dejando más que jirones del periodismo que seguramente inspiraba tu vocación de joven. Los auspiciantes propios o los que anuncian en el medio que te contratan, son intocables y vos hiciste de esta norma no escrita un verdadero sacramento comercial. Siempre tus posiciones están en la línea de los contratantes o de los auspiciantes, como cuando celebraste en radio Continental lo que calificaste en un sonoro dislate, como un “ nuevo 17 de octubre” comandado por las patronales agrarias, precisamente en la emisora con auspicios profusos de la soja y la siembra directa  y cuyo slogan es “la que escucha el campo argentino”. 

Por  eso no se encontrará en tus editoriales una sola crítica al poder económico, no vaya a ser que pierdas auspicios, o se enojen los que te contratan. Si la prensa oficialista suele omitir temas  realmente complicados para el gobierno,  tienen la honestidad de no proclamarse “independientes” y dicen desde donde hablan o escriben, en tu caso y muchos de los que se dicen republicanos y democráticos y se autocalifican de independientes, jamás harán un programa sobre las cuentas de los evasores de HSBC o las que denunció Hernán Arbizu con nombre, apellido, número de cuenta e importe. Ahí figuran tus empleadores ¡Que nota periodística podrías hacer acerca de la corrupción!  ¿ Nunca te interesó el tema Papel Prensa? ¿ El rol de tus empleadores durante la dictadura establishment militar?  Tu “independencia” tampoco se percibe en los reportajes concesivos que haces a todos los integrantes de la oposición. Tu pluralidad es invitar siempre a los del mismo palo.




No pretendo que seas un héroe y vayas contra tus empleadores.. Pero entonces no seas hipócrita y dejá de usar esta frase a la que apelas  hasta la saturación: “Pero mi trabajo tiene siempre la obligación de la mirada crítica, de ser abogado del hombre común y fiscal del poder.”. Está muy bien denunciar los actos de corrupción de los gobiernos siempre que sean investigaciones serias y no meramente deleznables operaciones políticas de los periodistas de militancia empresarial. Cuando los gobiernos populares se enfrentan con fracciones del poder económico suelen aparecer algunas investigaciones atendibles y meritorias que iluminan sobre zonas oscuras de las administraciones,  pero muchas otras son meros contraataques sin escrúpulos de los sectores afectados que encuentran en el periodismo hegemónico, afectado también directamente, una forma de defensa.
Luego decís: “Creo, como dice el Talmud, que nuestra tarea es acomodar a los incómodos e incomodar a los cómodos. Usted es un gran combatiente contra la hipocresía y yo no quiero ser hipócrita y menos con usted.” Citás al Talmud, pero cuando leíste esta carta a tu audiencia de Radio Mitre y los oyentes empezaron a derramar telefónicamente  sus deposiciones que tu editorial fomentaba,  uno llegó a decir El papa es el representante de Jesús en la Tierra. Jesús recibía judíos, prostitutas y delincuentes. ¿Por qué el papa no va a recibir a CFK?  Estás dispuesto a quemar el Talmud, obviar la contestación de un mensaje como este, profundamente discriminador, en tu cruzada de juntar todos los leños para hacer una gran pira, fogoneado en tu rencor ciego, donde se incinere a este “insoportable gobierno”. Hoy, tu fuente de inspiración, la base de tu información son “Clarín”, “La Nación” y “Perfil”, cuyos textos y denuncias las tomás y citás como si tuvieran infalibilidad .  Nunca, pero nunca, pondrás en duda aquello que decía César Jarolavsky sobre tus empleadores, en este caso referido a la nave insignia que es Clarín: “Hay que cuidarse de ese diario: ataca como partido político y si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa’.
Luego con una impostura muy generalizada te haces vocero de una representación que carecés, y entonces hablás en nombre de “la gente”, esa que seguramente llamabas pueblo cuando hace muchas décadas querías realmente enfrentar al poder y no simular que lo hacés. Así escribiste: “Mucha gente, tal vez una mayoría de compatriotas, piensa que usted está por cometer un error. Que está devaluando su propia palabra que vale oro. Usted dijo que no iba a recibir a ningún político más hasta después de las elecciones y que se había sentido usado por la política argentina. Y luego, haciendo méritos superlativos con Héctor Magnetto escribiste: “Ella es una mujer poderosa desde todo punto de vista y mostrarse a su lado es una ayuda muy grande que se suma a la utilización del aparato del estado en beneficio propio que hacen los Kirchner.”
En la línea de Jorge Lanata cuando alfombraba su camino de ingreso al Multimedios y afirmó que en el enfrentamiento Gobierno- Clarín se inclinaba por el más débil, ahora vos le decís al Papa que juegue en el equipo económico o que se abstenga, porque si no la cancha se inclina y puede continuar la pesadilla. Obviamente que este llamado lo hacés  enarbolando (más preciso es decir vaciando) las banderas del diálogo, de  la  reconciliación y el consenso.
Luego teniendo el corruptómetro afirmás: “Pemítame que le diga admirado Papa Francisco: Usted reclama manos limpias, uñas cortas y ética para la función pública y este gobierno es el más corrupto de la historia argentina. Usted habla de ayudar a los pobres y este gobierno dejó de medir la pobreza. Usted fomenta el camino del encuentro y el diálogo y este gobierno instaló el odio.”  
Es cierto que el gobierno en uno de sus errores garrafales ha distorsionado la información, y  algunas de las  estadísticas nacionales. Sin embargo, está claro que ha habido una reducción notable de la pobreza en relación al punto de partida de estos 12 años y que los sectores de menores ingresos constituyen una de las bases más sólidas del gobierno.
Pero podrías haber agregado en tu queja al Papa algunas otras estadísticas de fuente extranjera que seguramente conoce Francisco y que desmienten tus deseos convertidos en análisis: así la CEPAL informa que para el 2014 las reducciones de pobreza más considerables en América Latina se concretaron en Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Chile y Venezuela, con bajas del 7% o más. Es la misma CEPAL que afirma que en la Argentina, la reducción de la pobreza multidimensional entre 2005 y 2012 fue la mayor de la región, alcanzando el 73%. Si dudas de la CEPAL, vayamos a la FAO, que afirma que Argentina erradicó el hambre y “prácticamente la pobreza extrema”. Si no le crees a la CEPAL y a la FAO, utilicemos el reputado coeficiente Gini que refleja una caída de la desigualdad, habiéndose reducido entre 2003 y 2014 en un 20%.  Esto se traduce, entre otras mejorías, en la baja de la mortalidad infantil que pasó del 12, 5 por mil en el 2008 al 11 por mil en el 2013.      
Leuco  concluye: “….es una piedra en el camino de la reconciliación que usted la reciba una vez más a ella sola y por quinta vez. ¿No es suficiente?”
Es una demostración por el absurdo: el que se llena la boca con el diálogo, el que hace gárgaras diarias de un republicanismo de cartón pintado, considera que el encuentro y el diálogo entre dos jefes de estado es “una piedra en el camino de la reconciliación”
Escribiste tu propuesta: Me gustó mucho la columna y la idea rectora de Mariano Obarrio. Hubiera sido una genialidad de su parte invitar a Cristina y a todos los candidatos a presidente. Sería una señal de convivencia pacífica que ayude a los argentinos que queremos cerrar las heridas que el kirchnerismo abrió en nuestra comunidad. ¿Se imagina esa foto? Cristina, Macri o Sanz, Scioli o Randazzo, Sergio Massa, Margarita Stolbizer, entre otros y usted como un mensaje de que se puede pensar distinto pero tirar todos para el mismo lado de la patria.”  


Sería algo así como los habituales sermones de los Tedeums del 25 de mayo donde la Iglesia toma exámenes a los gobernantes. Situación que luego se repite en julio en la Exposición de agricultura y ganadería de la Sociedad Rural. Es conveniente que en una sociedad y un estado laico, ambos hechos concretados desde distintos exponentes de los poderes religiosos y económicos,  pasen a formar parte definitivamente del  pasado. Si no estuvieras crispado y cegado por tus animadversiones, en tu carta en lugar de pedir que Francisco no reciba a la Presidente, hubieras solicitado que se encuentre con  todos los candidatos presidenciales, una propuesta posiblemente inconveniente pero mucho más ecuménica.
Terminas diciendo: “Quiero preservar su figura que alumbra una sociedad mejor. Nosotros rezamos por usted y cuidamos a Cristina, pero usted también rece por nosotros y cuide un poco a todos los ciudadanos de este país que tanto lo aman.”
Con “cuidados” como los que ofrece  Leuco,  cuya bronca a la Presidente se traduce y exhibe diariamente, sus deseos parecen un subterfugio para ocultar sus verdaderos objetivos.
Todo esto forma parte de una prédica que  desde  un falso distanciamiento, recorre una infinidad de lugares comunes vaciados de contenido. Desde otro ángulo, también configura un  paisaje de elegidos y réprobos, que tiene cierta simetría con algunos enfoques del gobierno.
Tomemos al destinatario de la carta, el Papa Francisco. La figura de Jorge Bergoglio tiene claroscuros como todo ser humano y más aún cuando la mayor parte de su vida quedó bajo las luces del escenario público. Más allá de las denuncias de Horacio Verbitsky sobre Bergoglio en el caso de los curas Orlando Yorio y Francisco Jalics, es absolutamente comprobable que el actual Papa Francisco, ya en democracia, nunca recorrió los escasos 100 metros que los separaban de las madres de Plaza de Mayo. Actitud  similar a la que tuvieron en ese período Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Y eso no invalida el cambio de actitud posterior de los tres protagonistas. El encuentro del Papa con Estela de Carlotto, sumado a una actitud mucho más comprensiva sobre la homosexualidad, habiendo sido anteriormente en la Argentina un adalid contra el matrimonio igualitario, su posicionamiento preciso y correcto sobre la inmigración en Lampedusa, el reconocimiento del genocidio armenio, la predica de acercamiento de la Iglesia a los pobres, entre otros hitos meritorios  son  muy importantes, como  la política de derechos humanos desde la presidencia de los Kirchner es un verdadero clivaje en la materia. Descalificar lo que se hace bien  por las omisiones en el pasado es una mezquindad. Al mismo tiempo, modificar el pasado para mejorar el currículum es una actitud no precisamente elogiosa, en la que incurrieron, entre otros, los dos máximos referentes kirchneristas. Y es absolutamente criticable lo que hace Leuco, que señala las omisiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández hasta llegar a sus presidencias y omite posicionamientos similares de Bergoglio, en democracia,  en el tema derechos humanos.
A este Papa que ha abierto  enormes y justificadas expectativas, en un editorial pletórico de desmesuras y alcahuetería, alabaste de la siguiente manera el 26 de julio del 2013 bajo el título de “Prócer y Presidente”: “Le quiero hacer una confesión muy personal. Ya tengo elegido mi candidato a presidente para el 2015. Ya me convenció. Creo que no hay un argentino mejor que él para que conduzca los destinos del país y nos lleve por el mejor de los caminos. ¿No me cree? Mire, yo le voy a poner mi voto de confianza a un compatriota extraordinario que es lo mejor que produjo estas tierras, tal vez, en toda su historia. ¿Sabe porque lo quiero votar? Porque tiene las virtudes, los valores y las ideas de los dirigentes políticos más importantes de nuestro país y porque por su capacidad y su impronta revolucionaria debería estudiarse en los colegios como uno de los máximos próceres de la argentinidad y del planeta. ¿No me cree? ¿Le parece que exagero? Escuche y después me cuenta:  De José de San Martín tiene el coraje para pelear por la libertad de los pueblos y para enfrentar las más grandes dificultades, incluso las que tienen el tamaño de la cordillera de los Andes. Se siente un hombre libre y quiere que todos los hombres sean libres. De Manuel Belgrano tiene la obsesión por la educación, la excelencia intelectual y la flexibilidad para moverse en todos los terrenos. También es creador de una nueva bandera de la fe. De Mariano Moreno tiene la voluntad revolucionaria. La pasión por romper las burocracias del atraso y la apuesta al cambio de las viejas estructuras. De Hipólito Yrigoyen tiene su amor por los más humildes, su lucha eterna para que la tortilla se vuelva, su profunda fe democrática. De Juan Domingo Perón tiene su habilidad para conducir, ese liderazgo planetario que lleva a buen puerto porque predica con el ejemplo. Tiene esa sensibilidad especial y sabiduría popular que se cosecha con mucho pavimento recorrido. Tiene humor y picardía. Se podría cantar una marchita que diga: “Por ese gran argentino/ que se supo conquistar/ a la gran masa del pueblo/ con astucia clerical. De Evita tiene su amor por los grasitas. Su opción por los pobres, por los cabecitas negras……..De Arturo Illia tiene la austeridad republicana y franciscana. Los votos de pobreza, el despojo de todo tipo de vanidad o riqueza frívola. No vive rodeado de millonarios ni de estrellas mediáticas. …. Francisco fue forjado por dos matrices que atravesaron y transformaron la historia de nuestro país. Por el catolicismo y el peronismo. En esas fraguas se formó. En esas convicciones e ilusiones. En esa fe. Muchas veces me pregunto qué me despierta tanta admiración en el Papa si yo no soy católico ni peronista aunque a veces me gustaría serlo. Para tomar lo mejor de ambos. Para tener un oído en el pueblo y el otro en el evangelio o en la doctrina, como decía Monseñor Angelelli. Ya sé que no lo puedo votar. Ya sé que no es candidato. Pero es el espejo que refleja lo mejor de este país. Es el argentino que nos transmite esperanza y capacidad transformadora. Es el Papa. Tranquilamente puede ser un presidente y un prócer. Podrán imitarlo, pero igualarlo jamás. Porque el país no está temblando. Esta latiendo patriotismo, solidaridad y emoción. Se siente, se siente, Francisco presidente. Y si él no puede ser, que algún argentino que se atreva a recoger su nombre y lo lleve como bandera a la victoria.
Y ahora te agradece recibiendo por quinta vez a Cristina. Entiendo Alfredo tu desilusión. Y tu brote. ¡Ya ni en el Papa se puede confiar, cooptado por el kirchnerismo!  Si esto lo hace a quien considerás “el argentino más importante y valioso de todos los tiempos”, qué se puede esperar de los cabecita negra seducidos y engañados por un plan, un choripán y una coca.


Pero no todo es criticable en la Carta al Papa del ex periodista deportivo. La aseveración más precisa y destacable,  es la primera frase donde declarás, en una confesión descarnada  y que merece elogiarse: “Soy un insignificante periodista argentino llamado Alfredo Leuco”  


12-04-2015 
  

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11 abril 2015

El viernes 3 de abril se subió a EL TREN, la candidata a jefa de gobierno de la ciudad de Buenos Aires  Gabriela Cerruti que durante muchos años fue periodista. Un viaje por la Capital de los argentinos, sus problemas, las posibles soluciones y una mirada más equilibrada sobre la gestión de Mauricio Macri. A pocas semanas de las PASO, un reportaje imprescindible a la autora de “El jefe” y “Herederos del silencio”

¿ Te lo vas a perder?  Dejá el andén, subite a EL TREN, acomodá el equipaje que ya partimos.