26 junio 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 23 DE JUNIO DEL 2026


El martes 23 de junio del 2026 se subió a EL TREN, en la segunda hora, María Eva Koutsovitis, ingeniera civil especializada en hidráulica, docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires, y de la Universidad Tecnológica Nacional. Fundó y coordina la Cátedra de Ingeniería Comunitaria de la UBA. Dirige la Secretaría de Hábitat del Frente Nacional Territorial de la CTA Autónoma. Es fundadora e integrante del “Movimiento La Ciudad somos quienes la habitamos” y del Observatorio del Derecho de la Ciudad. Un reportaje intenso y esclarecedor de los que pasa en la Ciudad de Buenos Aires. Algunos de los conceptos vertidos: “Desalojos por fuera de la ley. Niños y niñas que fueron desalojados”; “Quinientas mil personas en emergencia habitacional”; “Grandes negociados inmobiliarios”; “Doscientos millones de dólares para reconvertir los edificios de oficinas del microcentro en viviendas para alquilar a los turistas”; “Blanqueo de grandes torres de superficies superiores a 2500 metros cuadrados no declarados y de ocupación de pulmones de manzanas”;   “Jorge Macri gobierna para el 3% más rico”; “Todo lo que esconde la ordenanza hojarasca”; “La militarización de los barrios populares”; “ Retenes en barrios como Once y el pedido inconstitucional de documentos”; “El 42% de los habitantes de la ciudad alquila”; “Se construyeron cinco Puertos Maderos con destino a activos financieros”; “Ganan siempre los mismos,  no se ha podido construir alternativa para salir del posibilismo”; “Es lamentable las condiciones laborales de los trabajadores de la salud y de la educación y el desfinanciamiento en esas áreas”; “Se necesita un Hospital en la Comuna 8” . “La paralización total en materia de líneas de subte”; “La experiencia política de Confluencia en las elecciones del 2023”.  Sólo algunas de las afirmaciones en un recorrido muy esclarecedor.
En la primera hora, el programa se avocó a las curiosidades del almanaque: se cumplían el lunes 40 años de los dos goles de Maradona a los ingleses, que fue valorado como una revancha simbólica de la derrota en la recuperación de las Malvinas y de los “chicos de Malvinas que jamás olvidaremos” y los dos goles de Messi a Austria, una especie de resarcimiento simbólico de los  daños inconmensurables que provoca la aplicación de los preceptos de la Escuela Austriaca de  Ludwig Von Mises y Friedrich Hayek. Los atropellos fiscales. La privatización de Nucleoeléctrica y la increíble designación como Subgerente de Responsabilidad Social Empresaria de un twittero de 23 años, que cursa abogacía en la UADE llamado Ezequiel Acuña  con un sueldo que supera los 13 millones de pesos. El acto en Rosario y la ignorancia de Milei sobre Belgrano. El acto en Plaza Lezama. Reflexiones acerca del mismo. Las divisiones en el peronismo le pavimentan el camino a la reelección de Milei.

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 El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR      


 

Leomanía, y Hayek, el amigo de Milei

 

Por José Luis Lanao

22 de junio de 2026 - Página 12

La selección volvió a pegarle otro mordisco a la esperanza. Con lo justo, pero suficiente. Una vez más se identificó con el fútbol nuestro, con vocación de potrero, vagabundo y cartonero, pero con un ritmo lento, impreciso, cansado. Con posesión del balón, pero sin intimidar. Poseer por el solo hecho de poseer no determina una filosofía futbolística, si esta no es transversal, incisiva, atrevida, descarada, “insultante” con el adversario. Y no lo fue. Argentina se desdibujó con el fútbol que nos identifica, el de juntarse, triangular, generar los espacios; alejado de ese “blablabla” interminable de teóricos y tertulianos matemáticos que se pasan horas descifrando los entramados del 5-3-2, del 3-5-3, del 4-4-2, sin atender aquella contundente ironía de Cruyff expresada en la década del 90: “Y si agregamos 2 x 2 = 4”.

Se sabe que un equipo tiene que tener un cierto orden, un cierto comportamiento estratégico, pero luego aparece el talento individual y se lleva por delante esas extensas horas de “blablabla”. ¿Cuántas variantes tácticas puede soportar un equipo? Créame: no muchas. Todo pasa por la pelotita y sus variantes, por las individualidades y su creación. Y así fue como apareció Messi, recordándonos a Voltaire: “La vida (el fútbol) está donde esté yo”, para desenredar un entramado defensivo de un equipo austríaco con más ímpetu que inteligencia. Hizo fácil lo difícil en el primer gol y sentenció el partido al final, a pesar de desviar un penal en los primeros minutos. Es lo que tienen los genios, a veces se equivocan.

Argentina fue más que Austria, que no solo juega al fútbol. Su historia impartió desde muy temprano clases de economía. Milei es un gran aficionado a la “Escuela Austriaca”. Dentro de la “escuela” hay otras muchas, pero con el tiempo destacó uno de sus más iluminados ideólogos, Friedrich Hayek. “Hemos de afrontar el hecho de que el mantenimiento de la libertad individual es incompatible con la plena satisfacción de nuestra justicia redistributiva”, dejó escrito el economista. Más de lo mismo: “individualismo metodológico” y mercado del duro. Dietas administradas por el mismo nutricionista neoliberal. Curioso lo de Hayek, pese a su empecinamiento por adelgazar al máximo el Estado, nunca trabajó en el sector privado, sino en el público. Personajes adictos a causar sonrojo pero sin sonrojarse, con propuestas no solo económicas sino antropológicas; les interesa que consumamos vidas en lugar de vivirlas. Algo con lo que se identifica el “austrolibertario” de Milei: goles y hambre. Lo que desconoce el presidente es que el hambre es la negación de la libertad, y la pobreza intelectual es la negación de la razón como herramienta para liberarse de formas de explotación. La brecha entre el país que habitamos y el que tenemos la responsabilidad de reconstruir sí se sostiene sobre una obligación moral: la de tener esperanza. Esta selección la tiene; el país, con este gobierno, hace tiempo que la ha perdido.

(*) Exjugador de Vélez, clubes de España y campeón Mundial Tokio 1979.

19 junio 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 16 DE JUNIO DEL 2026

 


El martes 16 de junio del 2026 se subió a ELTREN, en la primera hora, por teléfono, Ariel Garbarz, Ingeniero en Electrónica. (UTN-Argentina), Ingeniero en Telecomunicaciones (MEC-España). Profesor a cargo de Seguridad Activa de las Comunicaciones (COMSEC), materia de 5to año de Ingeniería de Sistemas. UTN -BA. Profesor invitado del School of Engineering and Applied Science of University of California, Los Angeles, UCLA. Ex Profesor Asociado a Cargo de la Cátedra de Tecnología de Computadoras en la Universidad de Buenos Aires (1990-2007). Ex Profesor Adjunto de Sistemas de Comunicaciones I en la Universidad Tecnológica Nacional (1980-2002). 

Algunas de las precisiones del entrevistado: “La inteligencia artificial puede llegar a ser usada en contra de los pueblos y con la intención de sustituir los estados democráticos”; “Consideran que la democracia es enemiga de la libertad”; “ El Estado en el próximo gobierno va a tener las manos atadas”; “Los políticos están dormidos ante la inteligencia artificial”; “Los teléfonos celulares para cada emoción nos dan un mensaje de sumisión”; “Hoy desde la inteligencia artificial nos da también un mensaje de sumisión”;  “Copia nuestra emocionalidad la inteligencia artificial”; “Se utiliza la inteligencia artificial para predecir el comportamiento de sectores sociales antes medidas por ejemplo de ajustes del gobierno, como bajarles el ingreso a los jubilados ”; “El antiperonismo y el antipopulismo se vienen trabajando desde las redes sociales” . Su opinión sobre el encuentro de Juan Grabois y Peter Thiel. Su visión sobre lo ocurrido en Honduras que según publicó Pablo Helman en Perfil: “Próspera es un enclave privado en la isla hondureña de Roatán, respaldado por Peter Thiel. Tiene gobierno propio, régimen fiscal propio, seguridad privada y puertas biométricas. Los trabajadores hondureños que la construyeron no pueden vivir en ella. Cuando el gobierno de Xiomara Castro intentó cancelar su marco jurídico, Próspera demandó al Estado por casi 11 mil millones de dólares (dos tercios del presupuesto nacional). Es, en miniatura, el experimento que Milei ofrece escalar.” Apenas algunas de las muchas precisiones
Durante el programa, se recordó lo que hizo el poder económico el 16 de junio de 1955 que luego se prolongaría en la dictadura establishment-militar con más de 600 campos de concentración levantados en todo el territorio nacional.



En la segunda hora, se subió a EL TREN telefónicamente, Marlene Spesso la madre de Ian Moche, un niño que padece de autismo y es un militante para ampliar el conocimiento de esa enfermedad. La conmovedora lucha de su madre, de como se detectó la enfermedad, los grados de autismo, la notable evolución de Ian de quien se escuchó, en su voz, una de sus poesías. La escuela a la que concurre y el horario en la misma. La campaña en su contra y de su hijo del Presidente de la Nación y de la diputada Lilia Lemoine. 
Dos reportajes imperdibles al estilo de EL TREN.

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EL TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            

                                                                                                                                                                                                                                                                                             



La conciencia de Patricia, la lealtad de Facundo y la prosperidad de Peter

Hay una lógica intrínseca entre las internas del oficialismo, el descontrol del Estado y el proyecto libertario.


Pablo Helman
PERFIL 06-06-2026


Pato camuflada. | Pablo Temes

No soy de aquí/Ni soy de allá/No tengo edad/Ni por venir/Y ser feliz, es mi color de identidad”. Facundo Cabral, “No soy de aquí ni soy de allá”.

“No hay relaciones sociales sin espacio, de igual modo que no hay espacio sin relaciones sociales.” Henri Lefebvre, “La producción del espacio”.

“Y aunque hoy esa nueva alianza entre el posfascismo y las élites globales es innegable, sigue estando marcada por tensiones y contradicciones.” Enzo Traverso, “Jacobin” (edición en castellano).

En el país donde reinaba la oscuridad apareció la luz.Isaías 9, citado por Lilita Carrió.

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1. Tres ejes para comprender la semana. La “objeción de conciencia” de Patricia Bullrich, las implicancias del caso Facundo Leal y el artículo del presidente Javier Milei y Federico Sturzenegger citando el ejemplo de Compañía Holandesa de Indias para decir que la Argentina brindaba una oportunidad para la IA (sumada a la presencia de Peter Thiel en Argentina). Tres signos, tres síntomas del devenir de la gestión libertaria.

2. La objeción de conciencia tiene una historia larga y no precisamente libertaria. Nació como instrumento de resistencia religiosa frente al Estado: los primeros objetores eran pacifistas, disidentes, mártires. Es, en su origen, una herramienta de los débiles contra los poderosos. Que hoy la use una senadora del partido gobernante para resistir una orden del Ejecutivo dice algo sobre el estado de la coalición, pero dice algo más sobre las contradicciones internas del proyecto libertario.

3. Cabría preguntarse cuál es el rol de la corrupción en un gobierno conducido por un “topo que viene a destruir el Estado desde adentro”, tal como se autopercibe el Presidente. El caso Leal, el hilo en una madeja que incluye al peronismo mendocino por lo menos, abre una red en la que la afirmación de la “moral como política de Estado” se torna ideológica y no ética. Los secretos que esconde –o no tanto– el extitular del Orsna son los de una gestión que también se desarrolló como la oportunidad de generarse negocios. En el camino de la destrucción de un Estado, la ineficiencia es un elemento central. Sabido es que la insatisfacción democrática explica la ira de gran parte de la sociedad: ineficacia para resolver problemas y negocios personales. Los libertarios lo llaman casta. Es también su condición de supervivencia. Que el síntoma de todo esto sea un señor de apellido Leal sería un chiste si no constituyera la puerta de una tragedia.

4. Ideología libertaria. El Gobierno que recibe a Peter Thiel –el magnate de la IA aplicada a la defensa, fundador de Palantir y principal financista del movimiento neorreaccionario– eligió como modelo fundacional a la Compañía Neerlandesa de Indias Orientales. La VOC. La Vereenigde Oostindische Compagnie, fundada en 1602, fue la primera corporación multinacional de la historia. Sus innovaciones jurídicas fueron revolucionarias: responsabilidad limitada, personería legal propia, ejércitos privados, capacidad de declarar guerras y administrar territorios. Un Estado paralelo con bandera propia. Lo que el artículo omite es el resto: ese Estado arrasó con las poblaciones que resistieron. La isla de Banda fue despoblada en 1621. La VOC fue el primer experimento de soberanía privada sostenida por la violencia.

5. En su libro Fascismo tardío, el filósofo italiano Alberto Toscano analiza lo que llama la libertad fascista: esa concepción de la libertad que no es la emancipación de todos, sino la desregulación para los que ya tienen poder. No es la libertad del ciudadano –esa construcción lenta, trabajosa, que va de Atenas a la Revolución Francesa, de T.H. Marshall al Estado de bienestar–, sino la libertad del propietario, del inversor, del enclave. Una libertad que, paradójicamente, requiere disciplina total hacia dentro del movimiento.

6. La idea de enclave define a la ideología libertaria en su estado actual: que desaparezcan los Estados para que surjan enclaves con legislación propia, leyes propias, moneda propia. El historiador canadiense Quinn Slobodian estudió estas ciudades autodirigidas en su libro Crack-Up Capitalism, propias de un anarquismo capitalista. Allí cita a Balaji Srinivasan: “La caída de San Francisco catalizará el ascenso de las ciudades start-up. Habrá quienes opten por trabajar a distancia desde áreas periurbanas o rurales [...]. Pero otros se reagruparán en torno a unas nuevas ciudades temáticas”. También dio publicidad a Próspera –en la que él mismo invirtió– como modelo de ese futuro.

7. Próspera es un enclave privado en la isla hondureña de Roatán, respaldado por Peter Thiel. Tiene gobierno propio, régimen fiscal propio, seguridad privada y puertas biométricas. Los trabajadores hondureños que la construyeron no pueden vivir en ella. Cuando el gobierno de Xiomara Castro intentó cancelar su marco jurídico, Próspera demandó al Estado por casi 11 mil millones de dólares (dos tercios del presupuesto nacional). Es, en miniatura, el experimento que Milei ofrece escalar.

8. El filósofo Carlos Fernández Liria explica la línea argumental de este tipo de emprendimientos sociales: “Estamos ante reyes filósofos que planean un nuevo asesinato de Sócrates. Toda la filosofía habla de cómo conseguir que el pueblo razone. Ese proyecto político ha sido sustituido por la idea de convertir los países en empresas con un jefe ejecutivo que actúe como monarca en un mundo completamente desregulado”.

9. Joseph Conrad navegó el Congo en 1890 y escribió El corazón de las tinieblas como testimonio de lo que vio. No trata sobre la corporación que celebran Milei y Sturzenegger, sino sobre el Congo belga, la colonia personal del rey Leopoldo II de Bélgica, que entre 1885 y 1908 fue administrada no por un Estado, sino por una empresa privada, la Société Anonyme Belge pour le Commerce du Haut-Congo, con una brutalidad que escandalizó incluso a los estándares coloniales de la época. Se estima que entre cinco y diez millones de congoleños murieron bajo ese régimen. Hubo una película que versionó a Conrad y retrató el horror de lo que ocurre cuando el poder opera sin contrapeso ni ley. Su nombre lo dice todo: Apocalypse Now. Cuando el poder no tiene rostro humano responsable, no hay a quién pedirle cuentas. Es lo que Milei ofrece al mundo desde el Financial Times.

La voz compañera de Taty, Alejandro y un carnet

                              Las luchas deportivas de una luchadora incansable.


Por Gustavo Veiga
16 de junio de 2026 - Página 12


Taty con el carnet de Racing su hijo Alejandro PRENSA RACING

No había lucha que Taty Almeida no diera, aún las más lejanas a su mundo interior, a su dolor, a su vida guiada por la búsqueda de su querido hijo Alejandro. Iba a donde se lo pedían, donde se requería su voz, donde un desaparecido todavía no ha sido encontrado. Su presencia era como un arrullo, una compañía que nos empoderaba, la palabra justa que empujaba hacia adelante.

Taty no se guardaba nada y en sus últimos años apareció una y otra vez en clubes de fútbol, en la Unión Argentina de Rugby (UAR), en la presentación de un libro dedicado a los atletas que fueron víctimas del terrorismo de Estado y hasta en un potrero de Villa Fiorito para homenajear a Diego Maradona. Taty siempre estaba. De pie o en silla de ruedas, con su aureola de madre de todos y todas, tan frágil a los 95 como fuerte en su compromiso por los derechos humanos.

Recuerdo cuando nos acompañó a la UAR en sus oficinas de San Isidro. Había que pedirle a sus autoridades que hicieran el demorado reconocimiento a la memoria de los jugadores desaparecidos. Los rugbiers son casi el 70 por ciento de todos los deportistas asesinados por la dictadura genocida. Ella se sentó a la mesa y dijo por qué era una más en ese grupo donde estaban Charly Pisoni de HIJOS y varios integrantes de la Comisión Memoria Verdad y Justicia de Zona Norte.

Taty visitó la cancha de Racing el 7 de diciembre de 2021 cuando el club les restituyó sus carnets a 46 hinchas, socios y socias desaparecidas. Esa noche levantó orgullosa el de Alejandro, con el número 30 mil y su foto, con la firma al pie del presidente del club, Víctor Blanco. Entre los socios eternos –como los llama el sociólogo Julián Scher en su libro alusivo– hay otro poeta como su hijo, Roberto Santoro, autor de Literatura de la pelota.

Dos meses antes, en octubre de 2021, Taty había participado de otro acto en el estadio de Huracán donde se entregaron los carnets de socios a ocho detenidos-desparecidos. Ocupó una larga mesa de espaldas a la cancha junto a Lita Boitano cuando la pandemia todavía mataba. Después caminamos por el césped donde compartimos una foto con las tribunas de fondo.
El 31 de marzo pasado se sumó a la mesa en la presentación de Memorias para construir el futuro. Fui orgulloso a buscarla por su departamento de Palermo, conversamos en el trayecto, bromeó con la coincidencia de que mi nuera se llama igual, Taty Almeida, y entre risas exclamó: “¡No te puedo creer!”. En la charla repitió un vez más sus principios de siempre, franca, directa: “Justicia legal, jamás justicia por mano propia” y nos compartió ese deseo con el que se ilusionaba cada día y que no pudo cumplir. “Quiero tocar los huesos de Alejandro y no pierdo las esperanzas”, decía.

Taty empezó a tornarse omnipresente en los escenarios donde late el deporte, donde se define la política deportiva, donde los clubes son escuelas de vida que ella apoyaba para que no los transformaran en sociedades anónimas. Visitó a Diego cuando era técnico de Gimnasia, lo homenajeó en el potrero de Fiorito donde jugó de pibe y dio el puntapié inicial. Era la madrina del equipo de fútbol femenino Descamisadas en La Plata.

Madre consecuente, se hizo un momento para acompañar al atleta Martín Sharples cuando denunció al intendente de Quilmes durante la dictadura, Julio Cassanello, en la sede del Comité Olímpico Argentino que presidía. Corría 2008. Fue una de sus primeras apariciones en el ambiente deportivo.

Taty no faltaba nunca en la medida que ella podía, era una luchadora que trascendió las fronteras con su pañuelo blanco, su voz ronca, inconfundible. Nunca se cansaba de repetir: “Hemos pasado la posta”. Para seguir su legado, su compromiso, como el de todas las Madres y Abuelas que nos van dejando pero que siguen acá, marchando, diciendo: “No nos han vencido”.




15 junio 2026

Hace falta una clase media que sepa que son obreros con mejores pilchas

En medio del estado de negación del peronismo, Mayra Arena distingue entre pobres y empobrecidos. Una mirada dura sobre aquella clase media pujante argentina.

Por Mayra Arena   en   LA PLUMA
 
                                                                         27 de mayo de 2026 


Todavía no se jura en nombre de la guita. Es demasiado sagrada para arriesgarla por algo tan banal como la verdad. Ocultarla cuando la tenés es elegancia, simular cuando te falta es dignidad. Todo el tiempo viene a colación. La guita siempre dominó el mundo pero antes fingíamos que también nos interesaban otras cosas. Jesús multiplicando los panes quedó obsoleto y el mesías ahora es un tipito de traje enseñándote a multiplicar la guita desde tu casa. Si le pagás a él, claro. Los ricos ya no son hombres misteriosos. Ahora dan entrevistas y demandan cariño, como los artistas. Pareciera que ser multimillonarios no les alcanza, también quieren ser aplaudidos por eso. Es hermosa la guita. Fijate que siempre que alguien encuentra belleza en la pobreza, es en la pobreza de otro. Casi todos mienten cuando dicen cuánta tienen, casi nadie dice la verdad cuando dice no tengo un mango. Igual, con las variables y divergencias que son del caso, nadie tiene un mango. ¿Cuánta guita hay que tener para dejar de pensar en guita?

Cambiaron las formas

Hoy todo es cuestión de guita y solamente de guita, pero la (ex) gloriosa clase media, esa que compraba una pava eléctrica en 12 cuotas y departamentos al contado, también venía con un paquete de modales y normas de buen samaritano que estabas obligado a cumplir si querías ser un argentino de bien. Los que veíamos de más abajo sabíamos que no alcanzaba con ganar más: eso solo te convertía en un grone con plata. Había que aprender a copiar ciertas cosas para blanquearse, sin pasarse de rosca para no volverse un piojo resucitado.

La entrada a la clase media se pagaba en especias, dejando la ropa de acetato y los colores fluorescentes, dejando de hablar de coger como si fuera lo único en este mundo, dejando la cumbia para los sábados y el reggaetón para después de las 03:00. Las zapatillas villeras siempre fueron más caras que las topper de lona que usaban los cool y sus morrales costaban dos pesos con cincuenta. Copiarse del de al lado siempre fue una boludez. Copiarse del que vive del otro lado de la vía es solo para los que tienen muy buena vista: había que ver para parecer.

Para algunos ese pacto implícito era una barrera, pero era el verdadero changüí para los que no teníamos un centavo. Como ellos tenían plata, te decían que la plata era lo de menos. Nunca fue cierto, pero lo otro ocupaba tanto espacio que podías armar el starter pack, aunque fueras un seco y precisamente porque eras un seco. A veces casi que podías engañar al sistema, que siempre fue y será mucho más hackeable que la libreta del almacén de tu barrio. La pobreza ata, pero la desesperación tiene puños fuertes. Después empezás a ganar más guita y te sentís indestructible, invencible e inmortal. De eso no quedan ni vestigios y, en el futuro, esto será todo yuyos.

Cuesta ponerle nombre a la villerización que vivimos como país. Salir de la etapa de la negación y pasar a las que siguen (gracias Lisa Simpson) le está costando horrores al sector más psicoanalizado de la Argentina. La clase media que se juntaba en la escuela con los de abajo y se cruzaba en la vida profesional con los de la alta mezclaba la viveza de los primeros con la superfluidad de los segundos. El combo era asombroso porque no caía en la impulsividad viciosa de los pobres ni en la estrechez ñoña de los ricos. Un sistema de transporte que dejaba la motito para el barrio y el colectivo para ir a trabajar, una salud que aumentaba la calidad conforme la gravedad de tu cuadro. En este país hasta se podía tener cáncer. Con un canuto recauchutado de ahorros de lo que sobraba de sueldo (porque acá existió que te sobre un poco de sueldo) y algún préstamo sacado en la única oficina donde se miente para arriba, la clase media accedía a la casa propia y cambiaba la cerámica por pisos flotantes. Hoy es víctima del porcelanato y del inquilinato crónico porque encima los padres no se les mueren más.

Eso que llamábamos clase media menosprecia el universo que la diferenciaba del resto de Latinoamérica, te cambia la industria por compras de Shein con entrega a domicilio y sabe que pagar el mínimo de la tarjeta es el único pecado que no debe volver a cometer. Algunos creerán que todavía resiste porque fue a la marcha de la universidad, con los looks más aesthetics, frases mafaldezcas y tote bags ilustrados por la artista viral de turno.

La clase media es víctima del porcelanato y del inquilinato crónico porque encima los padres no se les mueren más.

Pero es muy fácil estar del lado correcto en esa mecha. Es que de M´hijo el dotor se quedan con lo entretenido que es ir a la facultad y se olvidan lo más importante: que la universidad se llenó de obreros porque estos estaban fuertes en lo económico y sus hijos podían aspirar a las mismas cosas que los hijos de los ricos. Para eso hace falta una clase obrera organizada, consciente y sobre todas las cosas, temible. Temible al menos lo suficiente como para que los ricos estén dispuestos a darle algo. Hace falta una clase media que sepa que son obreros con mejores pilchas. Mientras tanto, tendremos que sincerarnos y, en eso que llamamos pirámide social, empezar a referirnos a las clases como escalafones de ingresos. La palabra clase, hoy, no significa nada y la clase media es un no-lugar.

Cambiaron los fondos.

No tener para salir a comer afuera no se parece en nada a no tener para comer. Los que ya sabían vivir con poco ahora viven con nada e insisten con esa vieja costumbre que es la honradez. Pero los nenes que saben los precios de los juguetes que no van a tener saben también dónde cirujear cosas pasables, mientras que los pobres nuevos no encuentran esa info en internet. Como esa novela de Saramago donde hay una epidemia de ceguera y los ciegos viejos corrían con amplia ventaja sobre los nuevos porque llevaban nada menos que toda una vida viviendo sin ver. Así las cosas, hoy la gente en las villas vive más o menos como vivió siempre mientras los empobrecidos ya no saben cómo disfrazar de emprendimiento lo que antes hubiera sido un recreo para engañar a la ansiedad.

¿Cómo se aprende a ser pobre? Se transforma poco a poco, por una especie de transfiguración instintiva, el hambre en una molestia y las molestias en una adhesión menor. Puede parecer sacrificado, pero lo bueno es que puede hacerse sin llamar la atención porque nadie sabe cómo vive esa gente. Los caídos en el suelo sienten todo el peso de la sociedad sin recibir una sola mirada de ella. Esa es la dualidad de los miserables. Ascender es arduo pero es voluntario, descender es atroz porque no se sabe cuál es el fondo.

Si en el Siglo XX Cambalache todo es igual, nada es mejor/ lo mismo un burro que un gran profesor, el error del peronismo en el siglo XXI fue trasmitir que era lo mismo un desocupado que un marginal. No está bien tratar a los que se mueren por ser trabajadores como pensionados que no se egresarán de la ayuda estatal y no está bien ponerlos en el mismo escalafón que el que les robó la garrafa. Pueden compartir eso que llamás clase, pero no son la misma clase de hombres.

Hoy la gente en las villas vive más o menos como vivió siempre mientras los empobrecidos ya no saben cómo disfrazar de emprendimiento lo que antes hubiera sido un recreo para engañar a la ansiedad.

Cambió el arriba.

El poder político se llenó de gente que no sabía hacer nada y sólo quería ser famosa. Se hizo realidad el sueño que decían tener algunos de llenar el gobierno de pobres, pero resulta que no le hacen asco al ajuste ni a la mano dura. Para algunos es toda una novedad. Lo bueno es que ahí en esos barrios donde a los 12 elegís si te vas a quedar en el molde o te vas a marginalizar de la sociedad metiéndote a la policía, no son todos libertarios, y el mileísmo no arrasará. No alcanzó con tirar los mandatos viejos. Había que construir algo nuevo, pero Milei amagó y tiroteó sin terminar las cosas. Contamos con la suerte de que en LLA nadie quiso laburar.

No obstante, hay cambios. Argentina venía coqueteando con latinoamericanizarse y pisó el acelerador. Pero no es igual a los otros. Por todo lo dicho anteriormente, los pobres no son iguales que los empobrecidos. Los pobres ven a la pobreza como al colchón finito e incómodo sobre el que duermen, no está bueno, pero es lo que hay. Los empobrecidos la ven como una muerte en vida, una cárcel a cielo abierto donde solo tenés libertad para ver cómo viven los demás —porque el empobrecido sabe muchas cosas, sobre todo cuánta vida hay allá afuera—.

El peronismo y el progresismo y el progreperonismo se desesperan viendo que este sector no reacciona. Y es que, así como las personas apuradas casi no miran atrás, las personas empobrecidas no miran para arriba, están ocupadas cuidándose de lo que ahora tienen a los costados. Tiempo al tiempo. A todo se acostumbra uno, menos a no comer.

Los empobrecidos ven a la pobreza como una muerte en vida, una cárcel a cielo abierto donde solo tenés libertad para ver cómo viven los demás.

Cambian los conceptos.

Buena parte de eso que llamás precariado tuvo algo de voluntario. Ser emprendedor caló tan hondo que se volvió prácticamente anti-industria, pero no a la manera revolucionaria que soñaban los marxistas, sino de una forma algo más atolondrada. Marcar tarjeta es visto como esclavitud, manejar los horarios propios es todo lo que se le pide a un trabajo. O a dos, o a tres. ¿Qué nombre le ponemos al multiempleado que jura que él no labura para nadie?

Habría que construir la escala para cuantificar el trabajo emprendedor, pero al menos dos razones lo impiden. Una es que el fracaso de uno o más emprendimientos no constituye el fracaso del emprendedor, sino que es parte del concepto mismo. Se han visto casos donde no queda otra que comerse todo lo producido, liquidar a precio de costo la pilcha que se compró en La Salada y embadurnarse con los perfumes árabes que quedaron de clavo (otra vez). La caída del proyecto, la nula generación de ingresos, no son suficientes para el cambio de perspectiva. Y de aquí se desprende la segunda y verdadera razón de este nuevo concepto: ser emprendedor es verbo, no sustantivo. Más que una fuente de ingresos es un tipo de carácter, más que una ocupación es una identidad. Un desocupado tiene el aspecto de un pobre, un emprendedor se descarga la foto del de Peaky Blinders y la pone como foto de WhatsApp. No pasa por cuánta guita hagas, pasa por dónde ponés a la guita y qué jerarquía tiene en tu imaginario social.

Cambiaron las bases

Las bases ya no se dividen en peronismo y antiperonismo y Milei no es la derecha de siempre (aunque haga cosas que se le parecen mucho). Mis amigos pobres, o sea, mis amigos antropólogos, pueden surfear esta realidad con algunas changas, tocando el canuto, pidiendo apoyo paterno, ofreciendo alguna que otra columna en las revistas que surgieron para tirarles una soga o quien sabe cómo más. Pero los otros pobres, mis amigos de toda la vida que votaron a Milei y que trabajan de lo-que-haya-que-trabajar, todavía existen y son mayoría.

Los laburantes a los que no les molestan tanto las formas y de pedo te distinguen una Lemoine de un Urtubey no opinan del desguace estatal. Para ellos los memes son más seductores que el bodrio de la política y antes del segundo laburo está la fábrica y después de la fábrica está la venta de artículos vía estados de Whatsapp y de vuelta a casa TikTok y más memes. Siempre están haciendo algo y no les sobran cien pesos. Tienen dos o tres trabajos y ninguno les hace aportes. Nunca están al pedo e igual te van a contestar el teléfono al toque. Toda la política argentina, digo toda incluyendo al peronismo, al macrismo y a Milei, es muy de pensar en los excluidos, y los que todavía se aferran al adentro nunca se sienten prioridad. Al que madruga la política no lo ayuda.

Los otros pobres, mis amigos de toda la vida que votaron a Milei y que trabajan de lo-que-haya-que-trabajar, todavía existen y son mayoría.

El punto de quebranto entre pobreza y marginalidad es que el pobre aún sabe cuál es su lugar el mundo. Y es que, si la falta de guita hace al pobre, la soledad hace al marginal. Hoy, que todo el mundo está más solo, casi cualquiera puede estar en riesgo de caer en la indigencia. Tenés tantos marginales con computadora como allá debajo de la línea de pobreza, gente “normal” cayendo en la calle, tipos grandes cayendo en la droga, minas en onlyfans (en los barrios pobres, cafecito y matecito, porque el público al que apuntan está pesificado), todos escarbando alguna vía rápida de guita porque ahora es lo mismo que ascenso social. Solo apenas más arriba los que sobreviven con oficios, maña y abnegación. Te apuesto lo que quieras que todos están pensando en guita, y unos cuántos están intentando dejar de apostar.

Cambió la libertad.

Milei logró entrar al sistema sin desmarginalizarse y —arriesgo sin guglear— con Karina deben haber ido a colegios muy buenos, porque cualquiera que haya ido a la pública conocería el concepto te van a esperar a la salida y no se comportaría como ellos. La guita es el vicio de Karina y la sociedad, siempre buena leche, todavía la considera un individuo independiente de Milei. No me interesa libra ni el 3% ni las tilinguerías de Manuel Adorni, esta vida tiene un día siguiente y a cada chancho le llega su San Martín. Lo difícil de revertir va a ser la naturalización de lo monstruoso como pueril, lo grotesco como admisible, lo violento como una forma más.

No hay un solo aspecto en el que hoy los argentinos sean más libres. El Estado dejó de ser un contrapeso del más débil, la nula circulación de dinero impide el progreso de cualquier iniciativa particular. En algunos lugares los vendedores ambulantes copian las formas exasperantes de la marginalidad. En otros, directamente se prohíbe y les secuestran la mercadería. Va en línea con el gobierno que ganó que se haya retirado el Estado, pero también se les sacan las posibilidades prometidas: por ningún lado aparece el capitalismo para los pobres.

El peronismo parece seguir sin cambiar.

Sumido en la discusión más insustancial de la historia —a la que no dedicaré ni media línea— el peronismo parece seguir en estado de negación. Está demasiado lleno de salvados como para entender la perspectiva del que se bajó hasta del monotributo. Hay que ver si vuelven a insultarlos tratándolos de receptáculos de derechos que solo esperan una transferencia y un mensaje de inclusión social en lugar de poner la oreja en el asfalto (o ripio o ni eso) y ver qué pide eso que llamás pueblo.
El peronismo está demasiado lleno de salvados como para entender la perspectiva del que se bajó hasta del monotributo.

Sería fantástico que se tratara solo de poner más guita en el bolsillo de la gente, pero esto va un poco más allá. Por un lado, esos barrios donde las transferencias de recursos impactaban directamente ya no son “naturalmente peronistas”. Por otro, las divisiones no pasan solamente por la guita: se transformaron las costumbres, las relaciones, los significados de algunas expresiones. Todo eso que llamás popular es un pasado que no tiene futuro, sobre todo si volvés a encararlo igual.

Un peronismo qué quiera saber de qué se trata, no en el cabildo si no en el colectivo, aliento a mate de por medio. Los argentinos tienen decenas de motivos para salir a prender fuego todo y sin embargo cargan la SUBE y vuelven a salir a laburar. Es ese hambre el que mantiene viva la llama. Por más achurías que se le hagan, en la gente hay más hambre de progreso que sed de venganza.
MA/VDM

12 junio 2026

Llega el Mundial a un país deprimido

                                                               Por José Luis Lanao

10 de junio de 2026 - Página 12

Javier Milei, presidente argentino, y Gianni Infantino, mandatario de la FIFA. Prensa -

Nuestro tiempo puede ser tan miserable que no logremos encontrar en la sociedad que nos rodea la naturaleza humana que necesitamos para resistir a las dos lacras de nuestra época: el exceso de miseria y la miseria del exceso. Estamos tan hartos de este planeta que nos preguntamos por qué el mundo, nuestro mundo, ha devenido en una escombrera de piernas y brazos mutilados, de hambre y pobreza infinita, como si un cocinero loco se ejercitara en desigualdad y metralla haciendo un sofrito de acero y carne humana sobre el que guisar sus obsesiones.

En nuestra aldea libertaria hay seres humanos que no tienen donde caerse muertos. Esta expresión, la de caerse muerto, se pronuncia muy a la ligera, pero nos estremeceríamos si reparáramos en su literalidad y en el presente que rodea la frase. Todo ello acontece en un contexto de sociedad maltratada, deprimida. Aunque en realidad no se está deprimido, solo se tiene un salario bajo. A base de externalizar derechos, nos han acabado externalizando el alma, que es lo más difícil de subcontratar. Es que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, según Milei. De ahí que hayamos pasado de comer tres veces al día a comer una, y estamos peor. Habrá que dejar de comer para dejar de vivir por encima de nuestras posibilidades.

Ya se viene el Mundial, que no ayuda a llegar a fin de mes, pero puede dar una alegría. Una competición que consigue que multitudes de personas, cuya vida cotidiana es precaria o menesterosa, con sensación de fracaso o de tristeza, se perciban “visibles” detrás de una bandera. Con una Selección como la nuestra se sienten épicos, eternos, universales, para afrontar un torneo de héroes y villanos, de audaces y cobardes, de vencedores y vencidos. No vemos el Mundial tal como es, sino como somos, cómo lo pensamos y cómo lo sentimos.

De pequeños, trotando por calles embarradas y con la luz mínima, te creías que el fútbol era solo un juego. Hace tiempo que dejó de ser un refugio moral, si alguna vez lo fue. Lo aterrador no es la desmesura de su ostentación, sino la normalidad con que lo hemos asumido. Toda decadencia ética empieza así: cuando se pierde la capacidad de enfrentarse al poder omnímodo.

Tal vez la magia de un caño, de una gambeta o de una rabona nos haga olvidar la violencia económica y social de la realidad de hoy. Cómo extrañamos a fuerza de lo común, de lo colectivo. Esa furia anidada en el esófago que espera agazapada que cambien las cosas.

Un nuevo futuro en la boca es lo que necesitamos. Una enorme luciérnaga que ilumine la inmensidad de esta noche tan oscura; para clarear el paisaje y embellecer esa imagen noble y hasta heroica de nosotros mismos. Nada es tan hermoso como esa luz que lava la mañana, que la acaricia y la entrega cálida a la suave brisa de la patria común que es el otro.

Llevamos tanto tiempo pintando el cielo de tristeza que ahora, en estos días, deseamos, como deseamos, que una pelota, una simple pelota, nos devuelva la alegría.

(*) Periodista, exjugador de Vélez, clubes de España y campeón del Mundo 79.


11 junio 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 9 DE JUNIO DEL 2026

 El martes 9 de junio el programa no tuvo invitados. Dos temas centrales ocuparon el 90% de las dos horas: la conmoción popular del velatorio de la muerte del Indio Solari y la gigantesca manifestación de “Ni una menos” del 3 de junio.  

La opinión de los conductores sobre el velatorio, la comparación con la conmoción de las muertes de Hipólito Yrigoyen, de Carlos Gardel, de Evita, de Perón, de Raúl Alfonsín, y el Carlos Kirchner. La incomprensión de sus enemigos y los insultos y las descalificaciones calcadas. La falsificación de la historia y la malhadada opción Sarmientina de Civilización y Barbarie. La demonización del conurbano y la “sorpresa” de los denostadores que un velatorio de alrededor de un millón de personas sin incidentes, organizado muy bien por la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, el intendente de Avellaneda, la Cámpora y Máximo Kirchner.  La opinión de conocidos intelectuales: Alejandro Kauffman, Ezequiel Adamovsky, Martín Rodriguez, Pablo Alabarces, Ricardo Ragendorfer. Los testimonios de gente que expresa su dolor con reflexiones profundas.

El texto que circula que fue leído atribuido al Indio Solari:

Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.

Un sonido áspero.

Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.

Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.

Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.

Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.

Les licuaron la vida despacito.

Primero los remedios.

Después la comida.

Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.

Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.

Como si el hambre fuese una materia universitaria.

Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.

Los laburantes tampoco llegan.

El sueldo dura menos que un semáforo en verde.

El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.

La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.

Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.

Construcciones detenidas.

Fábricas respirando por tubos.

Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.

La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.

Silenciosa.

Espesa.

Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.

También le metieron motosierra a la educación y a la salud.

Universidades asfixiadas.

Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.

Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.

Pero en la televisión hablan de libertad.

Siempre libertad.

Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.

Y entonces aparece el gran truco del circo:

hacerte creer que la crueldad es valentía.

Que insultar es gobernar.

Que destruir es sincerarse.

Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.

Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.

Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.

Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.

Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa… que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.

La Argentina no se está quedando sin plata solamente.

Se está quedando sin alma.

Sin paciencia.

Sin futuro.

Y cuidado…

porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro, el monstruo deja de gobernar desde arriba.

Empieza a vivir adentro de todos.

INDIO

Sobre la concentración de “Ni una menos”:  Los cantitos de la marcha. Las pancartas. Algunas tan impactante como aquella que decía: “Que pasará en el país que se grita más fuerte un gol que una injusticia”. Una recorrida histórica sobre el papel a la que fue condenada la mujer. 
Otros temas: Milei se adelanta con la Inteligencia Artificial para seguir entregando el país. Ofrece todo para la radicación de los tecno feudales sin impuestos ni regulación. 
El premio absolutamente merecido a Julia Mengolini.
El testimonio de Milcíades Peña sobre la represión en las villas llevado a cabo por Jorge Macri.
Un recordatorio, a 70 años de los fusilamientos en los basurales de José León Suarez y del levantamiento de los Generales Valle y Tanco. La tragedia de Susana Valle. Algunos pantallazos sobre la CGT de los argentinos 

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09 junio 2026

SADISMO DE ESTADO Ya no es un rumor de sacristía

El cardenal Rossi llamó la atención sobre el ajuste a jubilados y discapacitados. García Cuerva lo subrayó en el tedeum ante Milei.

Daniel Capalbo   PERFIL

Discípulos. Jorge García Cuerva y Ángel Rossi conservan la mirada teológica de Francisco. Y su testimonio es sobre de la época y la política que vivimos. | cedoc

Hay que reconocerle algo al gobierno de Javier Milei: la honestidad involuntaria. Otros gobiernos que aplicaron el mismo manual de demolición social al menos tuvieron el pudor de disimular. Lo llamaron modernización, inserción en el mundo, medicina necesaria. Milei dice todo eso, pero además lo celebra. Celebra la motosierra, que por si fuera necesario recordarlo, no se trata de una metáfora. Se trata, sí, del denominador común que enlaza a esta nueva pléyade de funcionarios envueltos en amianto: el Presidente y los ministros Caputo, Sturzenegger, la hermana Karina, el ex vocero y jefe de Gabinete Adorni, complicado hoy por un personal exceso de liquidez. Milei celebra el dolor del ajuste violento a jubilados, a la universidad, a la salud pública, a los discapacitados. A todo eso la Iglesia lo acaba de llamar sadismo de Estado.

El cardenal Ángel Rossi es arzobispo de Córdoba, vicepresidente primero del Episcopado argentino, jesuita formado bajo la influencia del padre Bergoglio y es también uno de los monseñores con mayor influencia en la elección de Robert Prevost como León XIV. No es un dato menor: Rossi llega a esta confrontación con el gobierno con un peso institucional y simbólico que pocos prelados argentinos han tenido en décadas. El 10 de mayo de 2026 presidió la eucaristía dominical en el Cottolengo Don Orione de Córdoba, una institución consagrada al cuidado y rescate de personas con discapacidad severa. No es un detalle menor: eligió ese escenario y ese contexto para lanzar la frase más cargada políticamente que haya pronunciado un cardenal argentino en años. Dijo: “Favorecer a los opulentos y restringir la ayuda a los discapacitados, a los jubilados, a los enfermos y a los vulnerados es signo de decadencia y de sadismo personal e institucional”. Y remató: “Así como hablamos de terrorismo de Estado, hay cierto sadismo de Estado e institucional”.

La analogía no fue casual ni irresponsable: Rossi no equiparó la crueldad desplegada por la administración con el genocidio; lo que hizo fue trazar una continuidad. Así como el terrorismo de Estado fue una política deliberada que usó el miedo y la muerte como herramientas de control social, el sadismo de Estado actual usa el hambre, la enfermedad y la pobreza.

Por su lado, el arzobispo porteño Jorge García Cuerva aprovechó el tedeum del 25 de mayo —con Milei en primera fila, sin Villarruel, que no fue invitada— para un mensaje que recuperó la mejor tradición de las homilías incómodas: la de Bergoglio ante Kirchner, la del episcopado ante la dictadura. García Cuerva lo señaló ante Milei en el tedeum: “Viven de privilegios; alejados del común de la gente, perdieron la sensibilidad con los que sufren”. Y continuó: “Hoy también muchos hermanos experimentan estar paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades, en su dignidad. Desde hace muchos años se sienten postrados, tirados al borde del camino de la vida, y ya no tienen fuerzas para seguir.” No usó la palabra sadismo, pero describió exactamente eso.

El mendocino Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal, advirtió que los que peor la pasan son las clases medias empobrecidas. Los obispos de Neuquén, Posadas, Santiago del Estero sumaron sus voces. La respuesta del gobierno fue el silencio y la indiferencia, que en este caso son también una forma de respuesta. El choque entre la Iglesia y el gobierno libertario dejó de ser un rumor de sacristía. Es una fisura institucional de primer orden y tiene un nombre teológico preciso: la doctrina social de la Iglesia, que desde León XIII sostiene que el Estado tiene obligaciones con los más vulnerables que ningún voluntarismo del mercado puede reemplazar.

Milei se persigna, tiembla frente al Muro de los Lamentos y, aunque se percibe judío, visita el Vaticano. Que un gobierno que se dice cristiano esté recibiendo esta clase de críticas desde la jerarquía eclesiástica es, al menos, una ironía.

08 junio 2026

Chapadmalal y Embalse Río Tercero: dos paraísos clausurados

 

Por Alberto Petrina


29 de mayo de 2026 - Página 12

La reciente y perentoria intimación de la Agencia de Administración de Bienes del Estado a los empleados aún actuantes en la unidad turística de Chapadmalal señala un paso más en la intención manifiesta del gobierno nacional de erradicar todo atisbo de justicia social del actual léxico político argentino. Lo viene proclamando y haciendo desde el inicio mismo de su gestión, pero al arrojarse ahora sobre un emblema paradigmático del peronismo, sube su apuesta al arrasamiento de la memoria histórica del tema. Vale la pena, entonces, revivir el hilo de dicha memoria.

Las Colonias de Vacaciones de Chapadmalal y Embalse Río Tercero –junto con las Ciudades Infantil y Estudiantil y la serie de Hogares-Escuela de la Fundación Eva Perón– constituyen un registro material e inmaterial del Justicialismo, un universo conceptual fundante que reúne la influencia de la Doctrina Social de la Iglesia con la función rectora del Estado o, si se prefiere, la defensa del humanismo colectivo por encima del individualismo insolidario.

El turismo social de masas argentino tiene una fecha precisa de nacimiento: el 23 de enero de 1945, cuando la Secretaría de Trabajo y Previsión a cargo del entonces coronel Juan Domingo Perón proclama el derecho de los trabajadores a gozar de un período de vacaciones pagas mediante el Decreto N° 1.440, acto que se completará el 20 de diciembre del mismo año con la promulgación del Decreto N° 33.302/45, que establece el aguinaldo –obligatorio y en un solo pago– y el salario vital mínimo, los que serán más tarde ratificados por la Ley N° 12.921/47. Es sobre este andamiaje legal que se cimentarán los dos mayores emprendimientos de esta temática levantados hasta hoy en el país: la Colonias de Vacaciones de Chapadmalal, sobre la costa atlántica, y la de Embalse Río Tercero, en las sierras de Córdoba.

Estas obras modélicas fueron realizadas durante la gestión del general Juan Pistarini al frente del Ministerio de Obras Públicas de la Nación (1943-1952) y se convirtieron en sellos emblemáticos del Primer Plan Quinquenal y de la Fundación Eva Perón por su carácter socialmente reivindicatorio y su excelencia constructiva. Encarnaron así físicamente el propósito de convertir al turismo –hasta entonces casi exclusivamente reservado a las clases altas y medio altas– en un derecho social de toda la población del país, con especial acento en la clase trabajadora.

La Unidad Turística de Chapadmalal –cuyo nombre de origen araucano significa “corral pantanoso”– se construyó sobre tierras fiscales pertenecientes a la Provincia de Buenos Aires y otras expropiadas a la familia Martínez de Hoz. Se ubica sobre la costa atlántica, a ambos lados del arroyo homónimo, en la Ruta Interbalnearia N° 11, a 30 kilómetros de Mar del Plata y 15 kilómetros de Miramar. El complejo está constituido por 9 hoteles y 19 bungalows integrantes de la Villa Presidencial, completándose con un centro administrativo y otro asistencial, una capilla, un puesto policial, una oficina de correos, salas de espectáculos, centros de recreación infantil y un tanque-mirador. En cada quincena se renovaban los contingentes turísticos de 4.000 a 5.000 personas que poblaban las flamantes instalaciones para disfrutar de vacaciones absolutamente gratuitas.

La impronta arquitectónica del conjunto abreva en el pintoresquismo de vertiente “californiana”, pero con referencias constructivas de claro sabor local, como el empleo de la piedra Mar del Plata, que se sumará al repertorio típico del estilo: amplias galerías, paredes blancas de mampostería, techos de tejas españolas, revestimientos y celosías de madera, herrajes y artefactos de hierro forjado, etc. Párrafo aparte merece el impecable paisajismo, que otorga a Chapadmalal un excepcional valor agregado.
Pero cabe una observación extra acerca de esta corriente estilística. Aunque el pintoresquismo “californiano” comenzó a popularizarse entre nosotros en obras como el Barrio de Suboficiales Sargento Cabral o el Tortugas Country Club durante la década de 1930, será en los años 40 y 50 que se convertirá casi en una impronta arquitectónica distintiva del primer peronismo y, más concretamente, en la marca cultural específica de la Fundación Eva Perón. Esta arquitectura inspirada en el Mission Style de la antigua California colonial –libremente reinterpretado como timbre del glamour cinematográfico en las mansiones de las estrellas hollywoodenses–, sumaba a este prestigio internacional el valor agregado de la similar predilección formal que la clase alta local mostraba para sus residencias de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, de las sierras de Córdoba o de Mar del Plata. Todo ello incidió en la voluntad personal de Evita respecto del nivel funcional y estético destinado a las obras de la Fundación, las que no debían limitarse sólo a “lo necesario”, sino buscar el plus de confort disfrutado por los sectores sociales más acomodados.

En cuanto a Embalse Río Tercero, esta localidad cordobesa debe en la práctica su existencia a los generales Juan Domingo Perón y Juan Pistarini. Es que el formidable impulso de activación económica y poblacional generado por la construcción de esta inmensa Unidad Turística –gemela del complejo bonaerense de Chapadmalal– involucró a un enorme número de técnicos y obreros y, una vez inaugurada, a un ejército de personal administrativo y de servicio.

El conjunto se ubica en un predio de 654 hectáreas situado sobre una península en la costa del Embalse del Río Tercero y está constituido por 7 hoteles con una capacidad de 2.000 personas cada uno, 34 casas y 50 bungalows. Este núcleo se completa con un embarcadero, un centro administrativo y otro asistencial, una capilla, piscinas y varios edificios auxiliares. Se destacan el tanque-mirador de 40 metros de altura –desde el que se logran vistas panorámicas del Valle de Calamuchita–, así como el espléndido paisajismo con más de 800.000 ejemplares de diversas especies ordenado y dirigido por Pistarini en persona.

El que estos dos emprendimientos ejemplares hayan sido elegidos como blancos para librar uno de los episodios de la tan mentada “batalla cultural” señala insuperablemente la atmósfera distópica que enerva todos los aspectos del actual escenario nacional, caracterizado por la renuncia militante del Estado a su rol de mediador político, económico y social. Pero esta deserción irresponsable no limita sus efectos al tiempo presente, sino que pretende borrar las huellas virtuosas del pasado, en este caso con la intención de abandonar a su suerte a dos Monumentos Históricos Nacionales reconocidos en 2013 por su calidad paisajístico-arquitectónica y su inédito aporte conceptual. Rememoremos, por fin, unas orgullosas y amargas palabras de Chateaubriand que calzan como un guante a todos aquellos que han renunciado a construir porque están dominados por la miserable pulsión de destruir: “Hay épocas en que el desprecio debe gastarse con moderación, debido al gran número de personas que lo merecen”.

Alberto Petrina es profesor consulto UBA.

07 junio 2026

La Teoría del Caos en el Gabinete, los complots que ve Milei y una negociación secreta con el Fondo

Caputo y su equipo buscarán una nueva ampliación del crédito y la ayuda financiera a la Argentina. Los auditores de Washington tienen serios reparos sobre la política monetaria y cambiaria, el manejo antiinflacionario y el programa de acumulación de reservas.

28/05/2026 CLARIN
    Por MARCELO BONELLI

Javier Milei sorprendió a todos sus ministros. Ocurrió el lunes después del Tedeum, cuando los convocó a una reunión extraordinaria de Gabinete que parecía heavy. El Presidente les dijo: “Les entrego este fabuloso libro”. Era el texto de la “Teoría del Caos” de Robert Murphy. Después hizo una alusión despectiva hacia su homónimo local, Ricardo López Murphy. Milei se llenó la boca de elogios hacia el Murphy estadounidense y mantuvo una exposición de más de una hora sobre –lo que él piensa– es la maravillosa “teoría del caos”. Se trata de un texto que argumenta las ventajas teóricas del “anarcocapitalismo” a las que adhiere Milei y que propone teorías inexistentes en la democracia moderna. Murphy es un ideólogo de la escuela austríaca que sostiene reemplazar las tareas del Estado por una serie de “seguros privados” que protejan a los individuos en materia de seguridad, salud y educación. Hubo ministros sorprendidos. Así, hubo innumerables temas calientes que se evitaron. A varios les costó seguir la laudatoria exposición sobre “el Caos” y otros esperaron en vano que Milei abordara el problema de la interna y la parálisis gubernamental. Unos pocos –con total ignorancia– se atrevieron a opinar sobre la excéntrica teoría de reemplazar al Estado por pólizas de seguros. Manuel Adorni volvió a ser ratificado y no sería inminente la declaración jurada: tendría una demora de dos a tres semanas para elevar esos cruciales papeles. Pero la pelea continúa y solo hubo un breve respiro en el día patrio. Karina insiste en que Santiago Caputo entregue sus posiciones en la SIDE y el ARCA.

El Pibe se resiste y empezó a plantear una utópica -y poco realista- salida a su crisis: afirma que volvió a tener el apoyo de EE.UU. para reemplazar a Adorni y reactivar al Gobierno. El lunes se disfrazó de Peaky Blinders en el acto patrio.

La pelea -en lugar de frenarse- se multiplica. Karina arremetió contra la vice y Victoria Villarruel la acusa de los problemas de Milei. Desde hace tiempo se maltratan. Karina –ya en marzo del 2024– la trataba de “traidora y cruel”. La vice respondía: “Tarotista”. Esos viejos cruces fueron el inicio del actual enfrentamiento. Patricia Bullrich decidió correrse de la línea de fuego. Tiene decidido cuidar “sus votos” y diferenciarse de los escándalos de corrupción. Para eso, Pato toma precauciones: evita -lo más posible- fotos públicas al lado de Manuel Adorni. Hace una semana la vieron escabullirse en la Bolsa de Cereales para evitar al jefe de Gabinete. En el círculo rojo existen muchas versiones sobre su futuro: la quieren candidata presidencial. El debate sobre el “Caos” evitó el lunes un enfrentamiento rabioso. Al final de la reunión, el Presidente arremetió contra los medios. Dijo que las cosas andaban muy bien y que el problema era que los periodistas mentían y no lo contaban a la comunidad.

La excéntrica teoría la volvió a expresar este jueves. Para Javo existe un “complot” para que la gente no se dé cuenta de lo bien que gobierna. Lo expresó en público: “Nunca en la historia se vio un ataque –de la prensa– tan injusto hacia un gobierno”.

Esas teorías conspirativas –copiadas de Cristina– chocan con una cuestión: son los propios datos oficiales del INDEC y el BCRA los que contradicen el relato oficial.

También existe otro problema: las expectativas que Milei vive creando, después no se confirman. El Presidente batió el parche de que la economía crecería como una “V” corta y eso nunca ocurrió.
Encima, la Argentina quedó última en el ranking de inversión extranjera.

Toto Caputo fogonea esa idea del complot mediático y los “Totoboys” tratan de darle ímpetu a cualquier dato alentador que aparezca del INDEC. Eso fue lo que provocó el papelón de Sergio Iraeta frente a productores. El secretario de Agricultura les reprochó: “Pónganle flow, aplaudan, no apoyan como se merece este Gobierno”.

El “Abuelo” hacía referencia a la tenue rebaja de las retenciones. La decisión fue recibida tibiamente por el campo, afectado por el dólar planchado y costos en ascenso. Se trató de una medida política que Milei tomó por su cuenta y solo se la anticipó un par de horas antes a Caputo.

Ambos -Milei y Caputo- explotaron políticamente los buenos datos de marzo con una idea central: que lo peor ya pasó y que comenzamos a vivir una “bonanza” colosal. Seria otra versión de los famosos “brotes verdes” de Mauricio Macri. Toto criticó al gobierno amarillo, pero omitió que como ministro fue responsable del derrape del macrismo: Marcos Peña lo bautizó “el Messi de las finanzas”. Se conoce que Andrés Vázquez – el polémico titular de ARCA – estaría “cocinando” un buen número de recaudación de mayo. Para eso, Vázquez utilizará “contabilidad creativa”: forzarían los números para mostrar que se cortaron nueve meses consecutivos de caída tributaria. El problema es que la actividad está amesetada y corcovea. En abril ya la economía se volvió a planchar. El tradicional informe de Orlando Ferreres -con predicamento en el mercado- confirma que en abril la actividad y el consumo volvieron a caer.

Martín Rappallini –titular de la UIA– se lo había anticipado a Toto: “Las cosas no levantan”. Este jueves la UIA anunció una caída fabril del 0,7 % en abril. Clarín anticipó la desilusión fabril. En un encuentro posterior en la UIA, el influyente Claudio Drescher fue directo: “El Gobierno compara un velorio versus otro velorio”. Toto, en verdad, está inquieto por el texto del Staff Report del FMI. Confirmó lo que anticipó Clarín: los auditores de Washington están muy críticos del plan económico y tienen dudas de la reelección de Milei.

La aprobación del desembolso fue político y ocurrió a causa de la astucia de Kristalina Georgieva. Buscó el aval del Tesoro de Estados Unidos. Pero el equipo de Luis Cubeddu quiso dejar por escrito los cuestionamientos a los “Totoboys”. Hubo encontronazos con José Daza. Los funcionarios del FMI lo hacen porque no quieren quedar “pegados” con el plan económico argentino. En el pasado, ya varios funcionarios del FMI fueron echados -o trasladados a la Biblioteca- por avalar planes que no funcionaron en Argentina.

Las fuertes diferencias entre los auditores del FMI y el equipo económico motivaron que se extendiera por 38 días la aprobación final del FMI y el envío de los US$ 1.000 millones. Hubo pedidos de varios directores del FMI para que queden expuestas esas advertencias. El texto es lapidario y cuestiona temas centrales: la política monetaria de Bausili, la actual ancla cambiaria, el manejo antiinflacionario y dudas sobre el programa de acumulación de reservas.

Cubeddu también se metió en política: mencionaron la corrupción y alertaron: “El ciclo electoral en 2027 podría afectar la implementación de políticas”. Toto salió este jueves a responder a esas inquietudes. Obedece a una negociación secreta de Luis Caputo que pocos conocen. Se trata de una medida excepcional y delicada: los “Totoboys” buscarán en el año electoral que el FMI, otra vez, amplíe el crédito y la ayuda financiera a la Argentina.