09 febrero 2026

Fundador de la Izquierda Nacional

 

JORGE ABELARDO RAMOS, UNA VOZ CLARA Y POTENTE EN LA POLITICA LATINOAMERICANA

Para Manuel Pecci, con cariño y respeto

 

Por Mario Casalla

BUENOS AIRES (especial para Punto Uno) Fue en una casa de Flores al sur donde nació este porteño de cuna, un 23 de enero de 1921. El mismo barrio donde también nació Jorge Bergoglio. Argentino de alma y latinoamericano por decidida convicción, ajustó primero cuentas con el Partido Comunista Argentino, en un libro imperdible aún hoy: “Historia del estalinismo” en la Argentina (1969). Luego se hizo trotskista pero enseguida se centró en los aportes de Trotski al pensamiento latinoamericano y difundió su obra con avidez de estudioso y con pasión militante. Su edición de “La revolución permanente y otros textos sobre América Latina” (1962) representó un aporte invalorable para todos quienes se iban acercando al pensamiento nacional. Años antes había escrito “América Latina, un país” (1949) que él mismo considera como “la primera tentativa de concebir en términos marxistas el destino histórico de la gran patria dividida”. Polémico como siempre referirá después que “a causa de esa inocente jactancia los diputados Visca y Decker secuestraron dicha obra en 1949, como Presidentes de la Comisión Bicameral del Congreso Nacional” que la había editado agregando –como al pasar- “aunque la lectura no se contaba entre las pasiones privadas de ambos legisladores”. En 1973 publica su “Marxismo para latinoamericanos” en cuya Advertencia Preliminar aclara “la idea rectora que ha guiado al autor en los últimos treinta años: el marxismo en América Latina será latinoamericano o no será”. ¿Acaso porque siempre tuvo conciencia que eso no sería nada fácil de cumplir, entre las citas con que inicia su “Historia del Stalinismo en la Argentina”, puso una triste premonición del mismísimo Marx: “He sembrado dragones y cosechado pulgas”? Pero en ese año de 1973 –en que Perón regresa definitivamente al país y la fórmula Cámpora-Solano Lima derrota en las urnas al Proceso Militar- fue cuando Abelardo Ramos terminó de consumar su ingreso al peronismo y su Frente de Izquierda Nacional (el FIP, heredero del histórico PSIN) formó parte de Frente Justicialista de Liberación Nacional (FREJULI) y así participó de su triunfo. “Vote a Perón por izquierda” fue su perspicaz lema y la boleta del FIP –con el nombre de Perón bien grande- hizo la mejor elección de toda su historia, aunque él bien sabía que esos votos no eran todos propios. Muchos votos de la izquierda vinieron por ese lado (y algunos perdió el mismo Ramos por hacerse peronista a su manera) y Perón, por su parte, le sumó a la fórmula sectores que de otra manera no hubieran votado a su Frente. Pero así ocurrió y fue sin lugar a dudas un acto de inteligencia política de ambas partes. No ocurrió lo mismo cuando –transformado ahora el FIP en Movimiento Patriótico de Liberación, MPL- decidió apoya la candidatura presidencial de Carlos Menem en 1989 y luego integró su gobierno como embajador de Argentina en México, anunciando más tarde que se afiliaría directamente al Partido Justicialista. Lo cual impidió su muerte física pocos días antes de que eso se concretara. Pero aquella veterana Izquierda Nacional se rompió, la diáspora de sus principales referentes fue grande y ya nada volvió a ser como era. Rehacer ese espacio aun vacante es una herencia que el chico de Flores, el Colorado, dejó vacante.           

UNA VIDA DE LUCHA Y PELEAS CONSTANTES 

En ese mes de enero de 1921 en que nació Jorge Abelardo, Buenos Aires no sólo ardía por la temperatura de un verano tórrido, sino también por el clima político, económico y social que vivía el país. Hipólito Yrigoyen estaba terminando su primera presidencia, pero ese gobierno –de indudable origen nacional, popular y democrático- daba ya signos evidentes de agotamiento y de contradicciones. Al jurar el cargo de Presidente había dicho, “No he venido a castigar ni a perseguir, sino a reparar”, pero en el mes que nacía Ramos, el Coronel Varela ya estaba haciendo de las suyas por la Patagonia (trágica) y diferentes huelgas en el campo y en las principales ciudades del país eran demostrativas de que la Semana (también trágica) de enero de 1919, no había quedado del todo atrás. Y esa grieta, esas contradicciones dentro del propio campo nacional, se daban también en el seno del hogar Ramos-Gurtmann. El papá (Nicolás), siguiendo la línea de su propio padre, era de pensamiento anarquista; mientras que su mamá (Rosa), simpatizaba con Yrigoyen. Cuentan que ésta -con su hermana Elisa- lo habían visitado en la mítica casa de la calle Brasil para pedirle trabajo y que lo consiguió; por eso tampoco es de extrañar que en 1930 –llevando de la mano esta vez a su hijo Jorge Abelardo, de apenas 9 años- cruzara en lancha a la isla Martín García y visitara al viejo Caudillo allí prisionero para solidarizarse en la desgracia. En cambio, a los primeros mítines políticos lo llevó su tío Abraham Gurtmann (hermano de Rosa) quien –como recordara luego uno de sus discípulos, Julio Fernández Baraibar- se ufanaba de ser “el socio n°3 de la Cooperativa El Hogar Obrero” y todos los 1° de mayo llevaba a Jorgito a los actos del Partido Socialista. Pero seguramente fue del papá Nicolás (separado luego de Rosa) de quien heredó el Colorado esa combinación de rebeldía y desparpajo que lo hiciera inconfundible, tanto entre amigos como entre ocasionales adversarios. Cuando uno repasa los muchos proyectos (intentados o realizados, ciertos o atribuidos, a ese niño de Flores) cómo no pensar en aquél padre anarquista que (a la manera de un personaje de Roberto Arlt) imaginaba poder socavar el sistema capitalista distribuyendo dólares falsos en la calle Florida; o que anunciaba una todavía inexistente máquina de hacer ravioles (con cuyos numerosos pedidos luego no pudo cumplir); o que más tarde hiciera lo propio con un nuevo procedimiento para recauchutar cubiertas de automóviles, en sociedad con otro inventor de la época. Tengo para mí que sólo combinando –en debidas dosis homeopáticas, claro- aquél histrionismo de papá Nicolás, con el amor y lealtad a lo popular de mamá Rosa, más la militancia del tío Abraham y agregándole, eso sí, varias cucharas soperas de inteligencia propia penetrante e intuitiva, es posible (acaso) obtener ese producto inconfundible llamado, Jorge Abelardo Ramos. Atravesó como un rayo siete décadas de la vida política argentina del siglo XX y ya hace muchos años que se lo extraña (falleció el 2 de octubre de 1994) en estos últimos con más fuerza aún. Es que el Colorado fue en esto un “vacunador” implacable: allí donde vio lo nacional –crecido o en barbecho- inoculó entusiasmo y ordenó a su gente marchar en la misma dirección. Por eso acertó y se equivocó tantas veces, pero siempre del mismo lado: lo popular, lo nacional, lo antiimperialista, lo latinoamericano. A veces peleó de más pero nunca peleó de menos, ni abandonó la lucha. A veces se alió mal o con quien no debía hacerlo, pero estimo que nunca de mala fe ni por intereses subalternos. Tuvo un implacable sentido del humor (me consta, lo he tratado personalmente en varios nutridos almuerzos en el restaurante “El Globo”, donde gustaba ir y uno de los comensales era nuestro querido senador nacional Armando Caro,  sentido que siempre lo protegió del bronce, de las solemnidades, de las academias y de los falsos oropeles. Era simpático, cautivante en la charla, implacable seductor y de respuestas tan lucidas y repentinas como –recuerdan también propios y extraños- tan arbitrario por momentos que provocaba odios o adhesiones viscerales. Es que respecto de Jorge Abelardo Ramos uno no puede ser indiferente, ni neutral. Sucedía con el Colorado -como con un exclusivo puñado de figuras políticas e intelectuales- que las cosas terminaban en el clásico, “tómelo o déjelo”. No voy ahora a hablar aquí de su vasta obra escrita pero permítaseme señalar que debemos a la corriente denominada Izquierda Nacional (de la cual Jorge Abelardo Ramos fue sin dudas uno de sus principales promotores) algunos puntos destacados dentro del pensamiento latinoamericano contemporáneo: 1°) haber conectado adecuadamente la cuestión nacional con la cuestión social, algo que los nacionalismos latinoamericanos de cuño conservador no hacían; 2°) haber pensado lo social en términos de lucha clases, pero también como pueblos en complejos procesos de liberación nacional, algo que otros pensadores de izquierda no valoraban todavía en su real dimensión política y cultural; 3°) haber comprendido entonces –desde el marxismo y sus variantes ideológicas- a los movimientos populares de liberación y a los partidos políticos latinoamericanos de cuño popular (el peronismo, por caso, en la Argentina). Hoy por cierto estas cuestiones están mucho más y mejor digeridas, pero en aquellos años Ramos era un predicador (al estilo de Scalabrini Ortiz o de Arturo Jauretche) y un polemista crítico, rebatido tanto por la derecha como por la izquierda del espectro político argentino. Lo primero es comprensible, lo segundo fue conceptualmente mucho más rico y vocinglero. Generó un debate al interior de ese campo ideológico, como sólo un hombre de esa misma cepa podía hacerlo. El agregado del adjetivo “nacional” al sustantivo izquierda, no fue una herejía que se le admitiera (o admita ahora mismo) fácilmente. Tan provocador era que –en uno de los tantos finteos preelectorales- despachó al ocasional emisario con una sola y lapidaria frase: “estoy de acuerdo con la unidad de las izquierdas, a condición de que nos excluyan”. Y con el peronismo –su gran interlocutor político de toda la vida- el diálogo no le fue nunca del todo fácil ni transparente. Acaso su momento de mayor gloria política fue aquélla noche del 23 de septiembre de 1973 cuando el FIP (llevando a Perón en la boleta presidencial de la Izquierda Nacional) sacó casi 900.000 votos, o sea el 12,5% de los que obtuviera el FREJULI oficial. Y le pienso amigo lector, qué falta haría hoy –en tiempos de los Milei- un polemista implacable como Jorge Abelardo Ramos sentado en una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, con Martín Menem presidiendo una sesión. Seguramente sería para alquilar balcones!         


06 febrero 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 3 DE FEBRERO DEL 2026


El martes 3 de febrero se subió a EL TREN Pablo Semán, Doctor en Antropología Social y Licenciado en Sociología. Investigador del Conicet. Docente universitario. Autor de “Vivir la fe. Entree catolicismo y el pentecostalismo, la religiosidad de los sectores populares en la Argentina”, “Está entre nosotros. ¿De dónde sale y hasta dónde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir”?  
Tres de las muchas afirmaciones fuertes: “Milei se cree que es más fuerte de lo que realmente está y la oposición más débil de lo que efectivamente está”.
“Hay que pedir un habeas corpus por la oposición”
“Guillermo Moreno es un personaje siniestro, es antisemita y reivindica a Netanyahu”.

El viaje transitó por diversos temas, tratados con una profundidad que no es habitual en los medios. Algunas de las consideraciones: “La sociedad está muy heterogeneizada”; “ Desde el 2012, con un voto popular del 54%, se escindieron las agendas” ;  “Milité en el Partido Intransigente”; “Estoy dentro del campo nacional, popular, democrática”; “El progresismo se peronizó”; “Milei ataca a lo viejo”; “Milei construye su propio bloque de poder”;  “Hay una nueva etapa en el régimen de acumulación”; “El progresismo a principios del siglo XX era de derecha: orden y progreso”; “En Argentina cambiaron los parámetros del proceso político”; “Axel Kicillof hace esfuerzos notables para salir de la carta de navegación vencida”; “Este es un gobierno revolucionario, entendiendo por revolucionario, también aquellos procesos que no me gustan” ” Una interpretación del conflicto Milei-Rocca”  “No funcionan los viejos parámetros”. “Cambiaron totalmente las coordenadas y no se asume que cambiaron”; “La importancia de la categoría emprendedor.”

En la primera hora el programa transito los problemas y el descrédito de Donald Trump en la sociedad norteamericana al escándalo del INDEC, deteniéndose en un análisis minucioso del conflicto Milei-Rocca. El deterioro industrial. Una síntesis en la lectura de la nota publicada en La Tecla Eñe del Ingeniero Agrónomo y Productor Agropecuario (Zona Tandil) Matías Jauregui titulado “Las alpargatas, el helado y el mercado interno”Testimonios del periodista Jairo Straccia, del ex presidente Mauricio Macri, de un vendedor de plataforma.

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04 febrero 2026

Las alpargatas, el helado y el mercado interno

 Por Matías Jauregui

El helado que hoy vende Lucciano’s en sus franquicias de Miami, Orlando, Barcelona y Punta del Este, nació primero del consumo interno argentino. Con Milei, el libreto vuelve a repetirse, pero sin anestesia: Apertura total, mercado interno deprimido, industria “que se tiene que reconfigurar”. Nadie despega sin pista. Igual que las alpargatas.

Por Matías Jáuregui*
(para La Tecl@ Eñe) 2-02-2026

La semana pasada vimos al Presidente recorrer una heladería en Mar del Plata. Lucciano’s: moderna, luminosa, exitosa. El dueño habló con honestidad, reconoció que hay sectores que la están pasando mal, el textil, por ejemplo, pero sostuvo que el rumbo es el correcto.

Cuando un empresario habla desde su experiencia, merece una respuesta desde la historia.

Yo no tengo una heladería, pero si tengo una memoria familiar. Y en esa memoria no hay helados, pero si alpargatas.

En Tandil, sobre la calle Paz, mi bisabuelo Donaciano Arenas fundó una fábrica de calzado. Llegó en 1912, el mismo año en que cayó la Piedra Movediza, desde Cantabria, de donde no trajo capital, pero sí un oficio, llegando a un país que todavía entendía que la industria no era un costo, sino una herramienta de integración social.

Las alpargatas Arenas y Picapedrero no eran moda, estaban pensadas para los trabajadores de las canteras, para resistir jornadas largas de calor, polvo y piedra. Eso fue, y es, la industria nacional, que resolvía las necesidades concretas del pueblo.

Mi historia familiar, no fue una excepción. Fue parte de una historia mucho más grande.

La historia de las alpargatas en la Argentina arranca en 1885 cuando nace la Fábrica Argentina de Alpargatas. Calzado barato, durable, hecho para trabajadores rurales, ferroviarios y obreros urbanos. La ola inmigratoria multiplicó la demanda. El país crecía con industria.

En el siglo XX, las alpargatas se volvieron el calzado del trabajador inmigrante y rural, transversal a las clases sociales. Peones y estancieros, chacareros y obreros.

Durante los primeros gobiernos de Perón, la producción total de calzado alcanzó los niveles más altos de la historia, empezó a crecer el calzado de goma y caucho, más accesible para los sectores populares, democratizando el consumo.

El Estado jugó un papel importante: compras públicas, campañas contra la descalcez y salarios reales en alza. El mercado interno sostuvo a la industria cuando las exportaciones se retraían por causas externas, teniendo un efecto político: trabajo estable, calificación obrera y poder sindical. Algo que algunos nunca perdonaron.

En los años ‘60, la historia volvió a adelantarse. En 1962 nacieron las zapatillas Flecha de lona, puntera de PVC y producción en serie. Fueron el primer calzado deportivo masivo argentino, que usaba la juventud. Recordemos: zapatillas Flecha, Jeans Oxford, guitarras y Sui Géneris.

En 1975 nació Topper, otra vez desde adentro, sin consultoras, como producto nacional pensado para competir en calidad.

Después, vino la historia conocida. Apertura indiscriminada, primero con la dictadura, después con los ’90 -siempre del siglo pasado-. Extranjerización. Cierres. Plantas vaciadas. En los ‘90, Alpargatas perdió control nacional. En 2016, con Macri, llegaron las suspensiones y despidos masivos: Tucumán, San Luis, Catamarca, La Pampa. El argumento fue siempre el mismo: “no somos competitivos”. La realidad también: importaciones abiertas, consumo destruido.

Hoy, con Milei, el libreto vuelve a repetirse, pero sin anestesia. Apertura total, mercado interno deprimido, industria “que se tiene que reconfigurar”. Esa palabra, “reconfigurar”, suele ser elegante para decir cerrar.

Como dice Gustavo Campana: “la respuesta está en la historia”.

Soy biznieto de vascos, que crecieron en un país que los protegió para poder hacer quesos y alpargatas. Ninguno de nuestros abuelos hubiera sobrevivido en un país donde entraba todo importado y el trabajo local era una molestia.

El helado que hoy vende Lucciano’s en sus franquicias de Miami, Orlando, Barcelona y Punta del Este, nació primero del consumo interno argentino.

Nadie despega sin pista. Igual que las alpargatas.

Lunes, 2 de febrero de 2026.

*Ingeniero Agrónomo y Productor Agropecuario (Zona Tandil)


30 enero 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 27 DE ENERO DEL 2026


El martes 27 de enero del 2026, se subió en la segunda hora en El Tren, Teresa Donato, escritora, periodista. Es la autora de la excelente obra teatral “Mi vida anterior” y de la apasionante novela sobre la misma protagonista “Desaparecida dos veces”. Un viaje atractivo sobre la vida de Donato y de la protagonista de la novela y obra teatral Ana María Massochi de Livieres. La vida de la oficial montonera. La muerte de su marido en el intento de tomar el Cuartel de Formosa el 5 de octubre de 1975. La clandestinidad con su hijo pequeño. Su admiración a Tulio Valenzuela. La estremecedora historia de Valenzuela y su mujer. Un relato donde están las grandezas y miserias de la década de los setenta. Las dos criticas fundamentales de Ana María a la conducción Montonera: el asalto al Cuartel de Formosa y el asesinato de Rucci. Su secuestro el 24 de mayo de 1978 y su detención, lugar que nunca es revelado. Las torturas. Su relación con un militar que aparece bajo el nombre de Beto que será su pasaporte hacia su exilio en Brasil. Su libertad vigilada. El convertirse en una empresaria gastronómica en el país donde vive ya hace cerca de cincuenta años. La particularidad que nunca declaró en sede judicial.  
Teresa Donato es Licenciada en Turismo. Empezó a trabajar como periodista en la Revista Claudia. En el 2005 empezó a escribir guiones de telenovelas con éxitos como Nina, Patito Feo. Trabajó en radio como crítica de teatro, cine, de música. Formó parte del equipo de la Negra Vernacci, de Lalo Mir, de “El horno está para bollos” con la conducción de Marcelo Zlotogwiazda. Durante el reportaje hubo un cálido recuerdo de este notable periodista. Con relación a los 70, Teresa afirma que seguimos hablando porque las heridas no están cerradas. Para los jóvenes los hechos tal vez le parezcan tan lejanos como San Martín. El drama es consecuencia que no se aplicó la ley. El caso italiano de las Brigadas Rojas. Teresa es hija de un obrero metalúrgico cordobés y una madre socialista de Palacios antiperonista. Su padre afirmaba: “Con Perón llegaron los derechos”



En la primera parte, el programa abordó los incendios con un testimonio estremecedor, la absoluta indiferencia del gobierno y el presidente haciendo su show en Mar del Plata. El abordaje de la ley de reforma laboral hipócritamente presentada cono de modernización. Los gobernadores cómplices. Distintos spots sobre quitas de derechos. Un acierto del programa hace 15 días que en función de las pretensiones de Trump sobre Groenlandia se adelantó que podría intentar hacer lo mismo en el Sur argentino. Un recuerdo a 81 años del ingreso del ejército soviético en el infierno terrenal de Auschwitz. 

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28 enero 2026

Vida de country, retórica de barricada. Apunte sobre la casta militante de la «década ganada»

 

                   Por Bruno Carpinetti* en PANAMÁ REVISTA (NO TODO ES POLÍTICA)

https://panamarevista.com/vida-de-country-retorica-de-barricada-apuntes-sobre-la-casta-militante-de-la-decada-ganada

Hay contradicciones que la política puede tolerar y otras que la corroen desde adentro. Entre estas últimas, pocas resultan tan devastadoras como la distancia sostenida entre lo que se dice y la forma en que se vive. No se trata de una cuestión moral en sentido estricto, sino de una experiencia sensible: el momento en que el cuerpo del dirigente deja de habitar el mismo mundo que el cuerpo de quienes dice representar.

En la Argentina reciente, esa fisura adquirió una densidad particular durante el ciclo conocido como la “Década Ganada”. Un proyecto que emergió como respuesta a la crisis de representación de 2001 terminó, con el paso del tiempo, por producir una nueva élite estatal, legitimada por un lenguaje nacional-popular, pero crecientemente encapsulada en formas de vida ajenas a la intemperie social que le dio origen.

El problema no fue —como suele simplificarse— la traición de ideales, sino algo más sutil y, por eso mismo, más persistente: la normalización de una disociación.

De la intemperie al despacho

Para una generación que se politizó en la resistencia al neoliberalismo de los años noventa, el estallido de diciembre de 2001 no fue solo un evento histórico: fue una experiencia formativa decisiva. Asambleas barriales, piquetes, horizontalidad, desconfianza radical hacia la política profesional. La militancia, entonces, no prometía carrera ni estabilidad; prometía desgaste, exposición y precariedad compartida.

Néstor Kirchner comprendió que esa energía no podía permanecer en estado salvaje y ofreció una traducción institucional de la rebeldía: el Estado como escenario de la transformación. Miles de militantes cruzaron el umbral de la protesta a la gestión, convencidos de que administrar el Estado era una forma superior de militancia.

Y durante un tiempo, lo fue.

El desplazamiento no se volvió problemático por el ingreso al Estado, sino por lo que ese ingreso fue produciendo en las subjetividades. La militancia dejó de ser una práctica de riesgo y pasó a funcionar, en muchos casos, como una trayectoria laboral. La épica sobrevivió en el discurso; el cuerpo, en cambio, encontró abrigo.

La lealtad como virtud política

Con la reconstrucción de la autoridad presidencial tras la crisis, se consolidó una forma específica de ejercicio del poder. La lealtad, entendida como obediencia irrestricta, se transformó en el principal capital político. No la coincidencia ideológica —que podía admitirse con matices— sino la adhesión acrítica al liderazgo y al relato.

En los organismos públicos, el técnico fue desplazado por el “cuadro político”. La capacidad de gestión cedió terreno frente a la obediencia. Señalar errores, proponer alternativas o simplemente dudar se volvió un gesto sospechoso. Quienes administraban el Estado dejaron de premiar el saber y comenzaron a recompensar la docilidad.

Esta lógica no solo deterioró la eficacia institucional; redefinió el sentido mismo de la militancia. El militante estatal ya no era quien tensionaba el poder desde adentro, sino quien lo reproducía sin fisuras. La crítica dejó de ser una forma de compromiso y pasó a ser una amenaza.

El Estado como ecosistema cerrado

A medida que esta dinámica se consolidaba, se produjo paulatinamente un proceso de endogamia política. Unidades básicas, centros culturales, medios de comunicación afines, organismos públicos se convirtieron en espacios donde la realidad circulaba filtrada, domesticada para no contradecir el relato.

La militancia traslocada a los despachos estatales, seguía “bajando al territorio”, pero ya no para escuchar, sino para explicar. La inflación, la inseguridad o el deterioro de los servicios no eran negados solo por estrategia; eran, en muchos casos, genuinamente ajenos a la experiencia cotidiana de una dirigencia protegida por sus propios privilegios.

Es en ese momento donde aparece y comienza a consolidarse lo que hoy llamamos, con notable precisión sociológica, la nueva “casta”: no solo una acumulación de cargos, sino una forma de vida. Una burbuja material y simbólica que permite sostener un discurso igualitario sin experimentar sus condiciones.

La batalla cultural como sustituto

Frente a las dificultades crecientes de la gestión material, la militancia estatalizada profundizó una estrategia que ya estaba presente: la llamada “batalla cultural”. Derechos humanos, revisionismo histórico, confrontación discursiva con medios de comunicación y poderes fácticos ocuparon el centro de la escena.

No se trata de negar la importancia de esas disputas, sino de observar su función. La batalla cultural operó como un desplazamiento: cuando la economía no respondía, el conflicto se mudaba al plano simbólico. La política se estetizaba.

Para la nueva élite militante, esta estrategia ofrecía una coartada moral perfecta. Era posible habitar barrios cerrados, consumir bienes importados y vacacionar en el exterior sin sentir contradicción alguna, siempre que el discurso permaneciera intacto. La revolución se volvía lingüística; el cuerpo, conservador.

El hartazgo y el péndulo

Toda disociación tiene un límite. Cuando la distancia entre el relato y la experiencia cotidiana se vuelve demasiado grande, el lenguaje pierde eficacia. La sociedad comenzó a percibir que la batalla cultural era un lujo de quienes tenían las necesidades básicas resueltas.

En ese vacío emergió la contraofensiva libertaria. El éxito de Milei no radica solo en sus propuestas económicas disruptivas, sino en haber señalado con crudeza esa incomodidad difusa: la sospecha de que el progresismo estatalizado se había convertido en el nuevo orden a conservar.

El concepto de “casta” funcionó porque nombró una experiencia compartida. No denunció solo corrupción, sino hipocresía. Al invertir la estética de la rebeldía, el libertarismo logró algo impensado años atrás: que la derecha apareciera como ruptura y la izquierda como sistema.

Epílogo provisorio

La tragedia de la militancia estatalizada de la “Década Ganada” no fue haber fracasado en transformar las estructuras económicas, sino en haber naturalizado una disociación que terminó vaciando de sentido su propio lenguaje y minando definitivamente su densidad ética. Cuando el igualitarismo se convierte en retórica y el privilegio en experiencia cotidiana, la consecuencia natural es el descrédito y la política pierde irremediablemente su potencia transformadora. Salir de este ciclo exige algo más que “nuevas canciones”. Exige volver a alinear discurso, cuerpo y práctica. Restituir la incomodidad como valor político. Recordar, en definitiva, que ninguna épica sobrevive demasiado tiempo cuando se la pronuncia desde un despacho climatizado mientras la intemperie sigue afuera.

El Dr. Bruno Carpinetti es guardaparque. Se diplomó y obtuvo una maestría en ciencias en Biología de la Conservación en la Universidad de Kent, Inglaterra Completó el Diploma de postgrado en Antropología Social y política en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO 

– Buenos Aires) y se Doctoró en Antropología Social por la Universidad Nacional de Misiones. Es Profesor Titular regular del área Gestión Ambiental/Ecología en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.


25 enero 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 20 DE ENERO DEL 2026


El martes 20 de enero del 2026, se subió a EL TREN, en la segunda hora, Jonatan Emanuel Baldiviezo. Abogado. Fundador del Observatorio del Derecho a la Ciudad y de El Movimiento La Ciudad Somos Quienes La Habitamos. Un viaje de preguntas y categóricas aseveraciones: ¿En cuánto se parecen Javier Milei y Jorge Macri? “Desde su derrota en la Ciudad, Macri intenta identificarse. Hace ajuste en los social y en materia de viviendas. Incumple su propio compromiso de viviendas, demolió las que tenían y no construye las que prometió. En la ciudad el 3% puede acceder a la propiedad, el 97% de la población necesita apoyo. Hay persecución, inhumanidad, limpieza social. Sistemacidad en la violación de los derechos humanos. En los barrios populares hay una herencia social acumulada. Los que viven en las villas viven 10 años menos. El 15% no tiene agua potable. El presupuesto para las villas es el menor de los últimos 15 años”; “La ciudad tiene memoria asamblearia”; “Jorge Macri se vanagloria de los desalojos sin orden judicial”; “En la calle Carlos Calvo vivían 23 familias que habitaban ese inmueble desde hacía más de 30 años, alegando peligros de derrumbe”; “Sale a festejar que protege la propiedad privada”; “Macri autoriza el corte del agua para usuarios residenciales, te baja la presión, que es la que además la que garantiza la potabilidad, flexibilizó los standard de calidad del agua”.
¿Qué pasa con los medios? “Hay disciplinamiento económico. 
“La gestión del PRO fue la más privatista. Acaba de vender 8 hectáreas de un parque público. Remata todo. Privatiza la costanera o un parque público como el Sarmiento”; “El bautismo de la policía fue con dos muertos en el Parque Indoamericano”; “Los gobiernos del PRO, bastante corruptos tienen protección periodística.”; “Los porteños quieren participar, cuando tuvieron en el Parque Salguero que elegir entre parque o torres, eligieron parque” Apenas algunos de los temas abordados en un viaje intenso y atractivo.
En la primera hora, se hizo un minucioso análisis de la política de TRUMP, sus consecuencias en la Argentina y el posicionamiento de Milei. Hubo tiempo para recordar a Juan Carlos Mareco al cumplirse cien años de su nacimiento en la voz de Víctor Hugo Morales. 
 
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21 enero 2026

Se vende el increíble "Chalecito" de la Avenida 9 de Julio: cuánto vale el ícono que nació con la radio argentina

 Por José Luis Cieri 
 AMBITO FINANCIERO 12-01-2026

A pasos del Obelisco, la propiedad se ofrece en block y despierta interés por su posible reconversión en un negocio premium dentro del mercado inmobiliario.

El histórico chalet sobre la avenida 9 de Julio, una rareza arquitectónica incrustada en el corazón del Microcentro porteño, rodeada por torres y edificios de distintas épocas
Coldwell Banker SER

Desde la vereda, entre bocinazos, colectivos y el pulso incesante del Microcentro, cuesta creer que en lo alto de un edificio sobreviva una postal salida de la Costa Atlántica. Un chalet con tejas francesas, ventanas en arco y espíritu marplatense flota sobre la Avenida 9 de Julio como un gesto de fantasía urbana. No es un decorado ni una rareza caprichosa: es el Chalecito Díaz, una de las construcciones más singulares de Buenos Aires, con ingreso por Sarmiento 1113/1117 en el barrio de San Nicolás, hoy protagonista de una operación inmobiliaria excepcional.

El conjunto completo —chalet y edificio— se ofrece en block por u$s8 millones. La venta incluye más de 10.300 m2 construidos, nueve pisos de oficinas, planta baja comercial, subsuelo con cocheras y una azotea que corona el paisaje porteño con uno de sus símbolos más reconocibles. No se trata solo de ladrillos: se trata de historia, identidad y una perspectiva única sobre la ciudad.

Un refugio en el cielo antes del Obelisco

El chalecito se terminó en 1927, nueve años antes de que el Obelisco marcara el centro geográfico y simbólico de Buenos Aires. Desde esas ventanas, Rafael Díaz observó el crecimiento de la ciudad y, tiempo después, la construcción del monumento que hoy parece dialogar con su casa suspendida.

Vista aérea del inmueble conocido como el “Chalet Díaz”, ubicado sobre Sarmiento, con su inconfundible techo a dos aguas emergiendo entre las construcciones del centro de la Ciudad

Díaz, inmigrante español llegado desde Valencia a comienzos del siglo XX, construyó su fortuna a fuerza de trabajo y visión comercial. Tras sus primeros pasos en el Once, apostó por la fabricación de muebles y levantó la Mueblería Díaz, un negocio que ocupó todo el edificio de Sarmiento 1113/17 y se convirtió en referencia de la época.
Cada piso funcionó como un showroom temático: camas, sillas, sillones, aparadores. El edificio completo operó como una experiencia comercial adelantada a su tiempo, con venta por catálogo y financiación que llegaba a distintos puntos del país. La clientela de clase media encontró allí una propuesta novedosa, moderna y accesible.

El estado del inmueble es muy bueno y en el Chalecito se conservan carteles de épocas "doradas"

El chalet nunca funcionó como vivienda permanente. Cumplió un rol preciso: almorzar, descansar y retomar la jornada laboral sin perder horas de viaje. Un refugio de mediodía, inspirado en el amor de Díaz por Mar del Plata. Un pedazo de costa incrustado en el cielo porteño.

Estilo normando y materiales originales

Con unos 200 m2 cubiertos y una terraza de 245 m2, el chalecito conserva una identidad arquitectónica intacta. El estilo normando, heredado de la arquitectura francesa y tan presente en los chalets marplatenses, define su silueta: techo a dos aguas, fuerte inclinación, bow windows (un tipo de ventana saliente, que sobresale hacia afuera de la fachada del edificio y forma una curva o arco suave) y detalles constructivos que resisten el paso del tiempo.

Hall de acceso del edificio, con pisos de mármol original, escalinata y núcleo de ascensores que conecta con las plantas superiores y el histórico chalecito ubicado en la terraza

En el interior permanecen pisos originales, carpinterías de época, puertas, ventanas y mobiliario histórico. Arañas de principios del siglo XX cuelgan del techo como testigos silenciosos de otra Buenos Aires.

El altillo, accesible por una escalera angosta, permite observar la estructura de hierro que sostiene las tejas francesas y enmarca una vista directa al Obelisco.

El "Chalecito", de estilo Normando e impronta marplatense, posee 200 m2 cubiertos, a pasos del Obelisco, dos íconos porteños (Foto: @maikofpv y @nicoferreyra6)

Desde allí, el horizonte incluye el Palacio Barolo, el Congreso y el pulso completo del centro porteño. Un mirador privado sobre la historia urbana.

Cuna de la radiofonía argentina

El edificio no solo alojó una mueblería emblemática. También ocupó un lugar clave en la historia de la comunicación. Rafael Díaz aprovechó la visibilidad de su chalet para instalar cartelería en altura, una estrategia publicitaria innovadora para la época, inmortalizada en fotografías históricas, incluso por la revista LIFE.

Vista histórica del edificio sobre la avenida 9 de Julio, con el chalecito en la azotea y las antenas que lo convirtieron en un punto clave de las primeras transmisiones de la radiofonía argentina

En ese contexto nació LOK Radio Mueblería Díaz, una emisora con música y contenidos propios que con el tiempo se transformó en Radio Rivadavia, uno de los grandes nombres de la radiofonía argentina. El chalecito y el edificio quedaron así vinculados para siempre al origen de la radio comercial en el país.
Esa carga simbólica suma una capa adicional al valor patrimonial del inmueble, declarado Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires en 2014, dentro de la categoría Sitios o Lugares Históricos.

El Chalecito ya era parte del ecosistema de la zona y se inauguró 8 años antes que el Obelisco. Aquí la Avenida 9 de Julio, en plena ejecución de obra

El edificio: escala, flexibilidad y potencial
La operación inmobiliaria contempla la venta del conjunto completo. Son 10.374 m2 totales, con 7.820 m2 rentables distribuidos en nueve pisos. Cada nivel presenta plantas de aproximadamente 800 m2, divididas en semipisos de frente y contrafrente. El edificio cuenta con tres ascensores, grupo electrógeno, planta baja con local comercial, subsuelo con cocheras y azotea. El estado general varía de muy bueno a regular, según las plantas.

                                                    Otro de los espacios del icónico inmueble

El arquitecto Jorge Bustos, estuvo a cargo del proyecto de recuperación hace cuatro años. Sostuvo que el inmueble es ideal para un esquema de usos mixtos: oficinas, espacios de trabajo compartidos, salas de reuniones, áreas educativas y propuestas culturales.
Las plantas libres permiten adaptaciones a normas actuales de accesibilidad, seguridad contra incendios y eficiencia energética.

La incorporación de nuevas tecnologías apunta a mejorar aislación térmica y acústica, ventilación, iluminación natural y espacios verdes para expansión, una demanda creciente tras la pandemia.

De sede corporativa a polo cultural

Por ubicación, escala y carácter, el inmueble admite múltiples lecturas dentro del mercado inmobiliario. Desde Coldwell Banker SER, la comercialización a cargo de Sergio Esteban Romaniuk, destacó el perfil estratégico de la propiedad.

                                                       Con varias salas y áreas para reuniones

Entre los destinos posibles aparecen una sede corporativa o institucional con impronta icónica, proyectos educativos, universidades, centros de formación, propuestas mixtas de oficinas y marca, o desarrollos culturales con impacto urbano.

La licenciada Gabriela Papaianni, del área de captación de Coldwell Banker SER, señaló que se trata de un inmueble icónico, con potencial para reconvertirse en un shopping urbano con propuesta gastronómica en el chalecito. "La mejora en iluminación permitiría realzar el entorno a metros del Obelisco", acotó.

                                           Otra imagen del ayer, el Chalecito emerge en la foto

El chalecito, por su parte, concentra la mayor carga simbólica. Las alternativas incluyen un centro cultural, salas de exposición, espacios para conferencias, gastronomía de autor o recorridas guiadas que cuenten su historia. También surge interés de una escuela de idiomas con propuesta integral: clases, hostels y un espacio de capacitación en la “corona” patrimonial del edificio.
"La salida al mercado del Chalet Díaz junto con el edificio completo configura una operación poco frecuente en la Ciudad. Con oficinas distribuidas en nueve pisos, plantas amplias y flexibles, planta baja comercial, cocheras, azotea, tres ascensores y grupo electrógeno, todo emplazado en un punto estratégico", describió Romaniuk.

Por su valor, queda enmarcado entre las propiedades más cotizadas de las que se publican actualmente en portales inmobiliarios de CABA, superado por algunas unidades en Puerto Madero, Palermo, Retiro, Belgrano o Núñez.

La terraza que rodea al chalet conserva la estructura original y permite una vista abierta del entorno urbano, con el cielo y los edificios del centro como telón de fondo

Papaianni amplió que se trata de una oportunidad a pasos de varias líneas de subte, "con un perfil ideal para una sede corporativa o una universidad, en una zona que ya concentra instituciones educativas".

Pasado vivo, futuro abierto

Tras el fallecimiento de Rafael Díaz en 1968, el edificio inició una nueva etapa. En los años siguientes, los pisos se alquilaron a distintas compañías. Desde 1986 funcionaron allí empresas como Editorial Perfil, Laboratorios Roemmers y PricewaterhouseCoopers. El chalet, incluso, alojó por un tiempo el estudio de un fotógrafo y también operó como comedor de oficinas.

Diego Sethson Díaz, bisnieto de Rafael Díaz, añadió que el verdadero valor del inmueble reside en lograr que esa historia siga viva. "Aunque lo más probable es que los inversores lo conviertan en un edificio comercial".
El chalet aún conserva objetos personales y mobiliario de época que remiten a distintas etapas de su historia. "Permanecen las arañas de principios del siglo XX, escaleras y los pisos originales de cerámica tanto en el primer nivel como en el altillo", concluyó Sethson Díaz.

20 enero 2026

Al Capone tiene quien le escriba

 Por Roberto Caballero
26 de diciembre de 2025 - Página12

(AGENCIA NA)

 Es comprensible el revuelo que se produjo al divulgarse algunos de los contenidos de “Defendiendo lo indefendible”, el libro de Walter Block que Javier Milei obsequió a sus agasajados con el asado de fin de año en la Quinta de Olivos.

Que un presidente constitucional en ejercicio promueva un texto que elogia a chantajistas, explotadores de niños, proxenetas, estafadores o narcotraficantes, todas actividades que el Estado persigue como delitos penales, es el hombre que muerde al perro y, en este caso, además se lo desayuna crudo en materia de noticiabilidad.

Hablamos de un libro escrito por un economista con aires sociopáticos, cuya tesis es que no todas las acciones inmorales, cuando son concertadas entre individuos, merecen reproche estatal. Como no están contempladas las asimetrías de poder que forman parte del pensamiento moderno, siguiendo el planteo del tal Block, hasta la esclavitud podría ser buena si la relación de abuso y explotación es pactada entre un esclavista y un esclavo dispuesto a entender que la humanidad sólo progresa a latigazos en su espalda, aunque duelan. Los asesinos de Lincoln pensaban igual.

Del caso Libra al escándalo de coimas en Andis, del endeudamiento serial y la fuga de divisas, hasta el oro nacional desparecido del que el propio Banco Central dice no conocer su destino, las acciones del gobierno mileísta exudan esta filosofía criminosa. Una cosa es que falten jueces y fiscales con algún coraje para investigar algo más que lo que ordene la mafia de Lago Escondido, otra es que no haya prácticas múltiples y diversas reñidas con la legalidad.

Pero Milei no dio un viraje copernicano a su modo de entender el mundo desde que fue depositado en la Casa Rosada. No es Fernando de la Rúa prometiendo decencia pública y huyendo en helicóptero con 40 asesinatos en las calles del 2001. El tema es que nadie se lo tomaba en serio.
En julio de 2019, entrevistado por la TV paraguaya, cuando todavía era un panelista que buscaba llamar la atención y era raro pensar que podía ser jefe de Estado, Milei defendió la evasión fiscal y hasta reivindicó a un mafioso: “Lo que hace el contrabando es evitar al fisco –declaró-. Para mí los contrabandistas son héroes. Uno de mis grandes héroes, yo lo suelo mencionar en mis charlas, es Al Capone”.

“Un día, un supuestamente iluminado desde la poltrona en Chicago decidió que no se podía tomar más alcohol y los productores de alcohol no tenían a quién más venderle, con lo cual quebraban y los que querían tomar no tenían dónde, con lo cual los dueños de los bares estaban a la miseria. En ese contexto se crea una oportunidad de negocio y Al Capone la ve. Se convierte en un trader. Un héroe”, sentenció, absolutoriamente, tras recordar que Al Capone cayó, no por violar la Ley Seca, sino por no pagar los impuestos, es decir, por desfinanciar al Estado.

A la distancia, lo suyo no fue un exabrupto. Hay una mirada ideológica constante. El proyecto de ley de “inocencia fiscal” que impulsa su gobierno es un tributo a los evasores impositivos de todas las épocas. Al Capone tiene quien le escriba y hasta una bancada, la libertaria, que es capaz de proponer una norma que enaltezca a los violadores del fisco y eleve su figura al panteón de los héroes incomprendidos. Elliot Ness es el bandido en esta reescritura de la historia a lo Milei.

En aquella gira paraguaya, el diario Ultima Hora también entrevistó a Milei. Querían conocer su opinión sobre la viabilidad económica de la Argentina. El “experto en crecimiento económico con o sin dinero” respondió que el país era “absolutamente inviable y la única forma que en una situación de libre comercio en serio compensás esa presión fiscal, es bajando el salario en moneda dura”. Es lo que viene haciendo desde que asumió y con total éxito.

¿Cuánto Milei es capaz de soportar la sociedad argentina? Su proyecto es nítido: asegurar la transferencia de recursos desde los sectores mayoritarios a un núcleo privilegiado, removiendo cualquier regulación estatal, institucional o legal que amenace con ralentizarlo u obstaculizarlo. Hay libertad para la circulación de dinero en un solo sentido, de abajo hacia arriba, pero no a la inversa. El salario bajo es un objetivo de gobierno, no una consecuencia negativa. Funciona como ancla del modelo. Lo explica al menos desde 2019 y, ahora, lo ejecuta sin complejos ni frenos inhibitorios.
El libro de Block revela qué cosas tiene de verdad Milei en la cabeza. La crueldad de su modelo evidencia una determinación por normalizar, a cara descubierta, lo moralmente inaceptable, pero prácticamente indispensable para desmontar lo que del Estado protectivo todavía queda en nuestro país. Que encuentre adeptos en una sociedad donde las nociones de igualdad se han fragilizado tanto es una invitación a repensar de modo urgente de qué modo esta realidad con formato de pesadilla podría ser conjurada.

Ya se sabe que el presidente adoctrina a los propios. Les comparte su mundo. Los trata de convencer. En su batalla cultural contra “el comunismo”, a menudo cita autores y textos –cuando no los introduce en sus libros como si fueran ideas propias- para arraigar su pensamiento barbárico en alguna tradición intelectual. Son sus “cátedras antinacionales”.
El libro de Block salió a la calle cuando en la Argentina se producía el golpe del ’76. La pedagogía delictiva del genocidio se aplicó sobre nuestra sociedad para que acatara mediante la violencia en los cuerpos muchas de las ideas económicas de libre mercado que ese texto defiende. Es paradójico, porque el autor de Defendiendo lo indefendible se declara “antiestatista” pero fue un Estado terrorista al sur del mundo el que devoró a una generación que tenía en mente cambiar algo con la –hoy cuestionada por el libertarismo- justicia social como bandera.

Cuando Milei reivindicó a un mafioso, parecía el chiste de un personaje grotesco y efímero. Hoy estamos hablando de una política de Estado, que es la que asegura ante el FMI el pago de una deuda infame cuyos dólares no están puestos en puentes, ni en rutas, ni en hospitales, ni en universidades, ni en satélites.

Lo caro que nos viene saliendo Al Capone.

* Autor junto a Cynthia Ottaviano de “Proscripta y sublevada. Crónicas ardientes de una Argentina indomable”.
                                                  

15 enero 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 13 DE ENERO DEL 2026


El martes 13 de enero del 2026, en la segunda hora se subió a EL TREN, Julián Blejmar, Magíster en Economía Política (FLACSO). Lic. Comunicación (UBA), autor de “José Ber Gelbard, la patria desde el boliche” 

Un viaje intenso sobre la realidad económica argentina. Una disección del empresariado. Su ideología que en la mayoría de los casos va en contra de sus intereses económicos. Un recuerdo de José Ber Gelbard y su notable vida. De vendedor ambulante en Catamarca a ser recibido con alfombra roja como Ministro. Lo mismo en su pueblo en Polonia. La concepción de Perón que el Ministro de Economía sea un empresario industrial. 

El antisemitismo. El populismo de derecha. La influencia de Ernesto Laclau en este concepto. La precarización del trabajo. El periodismo donde es normal tener cuatro trabajos. La definición de periodismo como la forma más divertida de ser pobre o una profesión interesante para conocer gente. El gobierno de Macri y su desesperanza personal. Los caracteres particulares y únicos del gobierno de Milei. Los cambios en la industria.

Apenas algunos de los temas abordados en un viaje atrapante.       


En la primera hora se volvió a abordar el tema Venezuela desde distintos ángulos. Una visión de cómo afecta a Cuba con una columna desde la Habana de Mario Della Rocca, periodista, autor de “Gramsci en la Argentina. Los desafíos del kirchnerismo”, “La Cámpora sin obsecuencias. Una mirada kirchnerista” y “Macri & Durán Barba. Globos, negocios, círculo rojo y guerras sucias.” El tema de la inmigración, la persecución de los inmigrantes en EE. UU, con la creación del ICE, una especie de Gestapo. Su espejo en el gobierno de Milei:la SIDE pudiendo hacer detenciones sin orden judicial. Apenas algunos de los temas abordados.

Súbanse a EL TREN, desde el andén de sus domicilios


El TREN, UNA VOZ DIFERENTE PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y DISCUTIR   



14 enero 2026

¿QUÉ ES LO QUE NO SE ENTIENDE?*

 EL PRESUPUESTO ES LA ARQUITECTURA DEL MODELO COLONIAL









¿Qué más se necesita para saber adónde nos lleva Milei? ¿Dos años no son suficientes para aún tener dudas que mientras nos promete ser EE. UU en treinta años, seremos Perú cuando termine su mandato en el 2027? ¿Qué indiferencia generalizada lleva a que sólo haya luchas parcializadas? ¿En qué recodo de la historia el pueblo del 17 de octubre, del Cordobazo, del 19 y 20 de diciembre del 2001, equivocó el camino para asistir al suicidio mediante una destrucción generalizada? Es no entender que como decía Benjamín Franklin “O caminamos juntos o nos ahorcarán por separado.”

El Presidente miente con los números de períodos anteriores y de los actuales, hace propuestas descabelladas que violenta el saber que la humanidad acumuló en siglos, se auto elogia impúdicamente considerándose el mejor presidente de la historia, califica a su corte de los milagros de gigantes, colosos, y números uno, mientras esparce sobre la sociedad una crueldad con escasos antecedentes, desparrama un odio que si no fuera porque es presidente merecería piedad y tratamiento; y diariamente exterioriza una carencia de sentimientos hacia los débiles, a los que sufren, al mismo tiempo que ejercita una genuflexión hacía Trump  que deja anonadados a los que aún no perdieron sensibilidad social y sentimientos patrióticos. En mi barrio, los que eran fuertes con los débiles y débiles con los fuertes no podían escapar a la calificación de cobardes.

Es impactante ver cómo nos promete ingresar al futuro destruyendo sistemáticamente todo lo que hay hoy de moderno en la Argentina. 

La palabra cambio que sedujo a muchos, especialmente jóvenes, puede ser transformador o implicar retroceder varios siglos. Hábil para las falacias, tramposo hasta lo impúdico, mentiroso hasta alcanzar la categoría de superlativo, parece que Milei y sus sostenedores y colaboradores llevan a la práctica una descripción de la filósofa Hannah Arendt: “Mentir constantemente no tiene como objetivo hacer que la gente crea una mentira, sino que nadie crea en nada. Un pueblo que ya no distingue entre la verdad y la mentira está privado del poder de pensar” 

Durante los años 2024 y 2025 el gobierno utilizó como quiso el presupuesto propuesto en septiembre de 2022 y aprobado ese año para el 2023. Con las manos libres, manejó a su antojo el inexistente presupuesto. Junto con el decreto 23/70 sobre cuya constitucionalidad aún en dos años no se pronunció la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la Ley Bases y las facultades delegadas por el Congreso constituyeron el andamiaje legal de la destrucción sistemática. Primero presentaron un mamotreto redactado en los grandes estudios empresariales de más de 600 artículos para luego retirarlo y presentar otro reducido a la mitad. El aparente triunfo opositor no fue sino una estratagema de un amplio triunfo oficialista porque quedaron en pie los instrumentos legales de implementación de la motosierra. Con un número escasísimo de representantes en las dos Cámaras, con un Congreso al que calificó de nido de ratas, con el apoyo y complicidad del PRO, los radicales y los gobernadores a los que apretó y alineó, pudo lograr el primer año prácticamente todas sus propuestas y en el segundo año vetar todas las que le resultaron desfavorables. Y además no cumplir su aplicación con las que el Congreso convalidó con las amplias mayorías legales. Ahora con la posibilidad de llegar a tener mayorías propias con los aliados incondicionales, va por las reformas laboral, penal, educativa, impositiva y previsional.

El presupuesto aprobado para el corriente año, es la arquitectura legal del modelo colonial consumado en buena parte en los dos primeros años. En todas las partidas que hacen a las necesidades básicas de la población y del país moderno, hay quitas significativas con relación al presupuesto concebido en el 2022 para el 2023. Y aun así es de práctica liberticida la subejecución en porcentajes significativos de las partidas, de aquello que quieren ahogar, asfixiar; en definitiva: destruir. Unos pocos ejemplos para no volver engorrosa la lectura: en 2023 el presupuesto para educación era el 1,48% del PBI. En el 2024 el gobierno de Milei hizo un ajuste del 40% y redujo la inversión al 0,91% del PBI. En el presupuesto aprobado para el 2026 cae al 0,75 % del PBI. Se recortó el 28% los Fondos del Conicet con relación al 2023 y en el 2026 Argentina será el único país de América Latina que no invierta en ciencia. Las becas estudiantiles acumulan un recorte real del 76,6%. Los fondos de investigación universitaria cayeron un 72,6%. Se anuló la regla de intentar alcanzar el 6% del PBI anual en educación. Este objetivo se cumplió por última vez en 2015 y entre 2017 y 2019 se bajó al 2,3% llegando en el 2023 al 3,5% Se elimina el porcentaje que se alcanzaría en el 2032 del 1% del PBI anual para ciencia. El presupuesto 2026 elimina un fondo específico para escuelas técnicas creado en el 2005 que es clave para los insumos de talleres y laboratorios. El recorte para las escuelas técnicas si se compara con 2023, en el presupuesto 2026 el Fondo Nacional de Educación Técnica Profesional caerá en un 93% en términos reales. Se estima que las escuelas técnicas superan las 1700 y que cumplen un rol imprescindible para formar estudiantes con los conocimientos necesarios para su anclaje en la industria. 

En el sistema de prevención y combate del fuego, encargada entre otras tareas de los parques nacionales, el presupuesto es un 70% menor que en el 2023, además de lo que sub ejecuta sobre lo asignado. Todo esto se repite en salud, en energía atómica, en el INTI, el INTA, en el INVAP. Se recorta brutalmente para los discapacitados, enfermos oncológicos, jubilados, trabajadores estatales, bebes que nacen con cardiopatías congénitas.

“El mejor gobierno de la historia” en cuatro años batirá un récord también histórico: no construirá una escuela, un hospital, ni siquiera una salita de primeros auxilios. Habrá deteriorado como nadie la infraestructura vial, al tiempo que venderá buena parte del patrimonio de los argentinos, desde empresas estales a propiedades de todos los argentinos. Levantará redes ferroviarias claves y todos los ajustes servirán para acentuar la distribución desigual.

¿QUÉ ES LO QUE NO SE ENTIENDE?

El no caer en la descalificación a la que es tan afecto el Presidente Milei me lleva a no agregar a la pregunta la palabra “estúpido”. Porque todos podemos incurrir en estupideces. Pero cuando ellas se sostienen contra toda evidencia, la necedad merece llamarse estupidez. Cuando se es víctima en reiteradas oportunidades de estafas políticas similares al esquema Ponzi, cabe preguntarse si se ha superado el nivel máximo de ingenuidad para pasar a otra categoría calificativa más contundente.

¿Qué es lo que no se entiende empresario industrial? 


La palabra industria no está incorporada al léxico oficial. Sí está la muletilla “digamos” cada tres palabras. Le ha dicho claramente: “Para proteger a la industria se le robó al campo, y lo único que se generó es un sector adicto al Estado”

Se lo dijo en el Día de la Industria: “La mejor política industrial es una buena política fiscal y monetaria, además de terminar con la inflación, recuperar el cálculo económico y devolverles a los argentinos los dones de la estabilidad, ya que solo si al conjunto de la sociedad le va bien, le puede ir bien a la industria de forma sostenible”. Las estadísticas son demoledoras: en la segunda mitad del 2025 se agravó la crisis, 15 de los 16 sectores industriales presentaron caídas.   

¿Todavía no lo entiende? En el debate presidencial Javier Milei citó al economista Gary Becker quien sostiene: “La mejor política industrial es la que no existe” 

¿Cree que no es posible? bueno, el Secretario de Coordinación de Producción del gobierno de Milei, Pablo Lavigne, sostiene exactamente lo mismo: “La mejor política industrial es la que no existe”

¿Qué es lo que no se entiende empleado estatal? 


El Presidente dijo que “era el topo que iba a destruir al estado desde adentro.. Además, siempre agrega: “Que se ganen la plata produciendo bienes de mejor calidad y a mejor precio, como hace la gente de bien” 

Por eso desde los que trabajan en el Garrahan a los policías, desde las fuerzas de seguridad a los profesores universitarios, desde los médicos y enfermeras a los empleados de la justicia, desde los maestros a los científicos, desde los bomberos a los empleados de la administración pública central, deberían ganar la plata produciendo bienes de mejor calidad y a mejor precio. Y el remate “Como lo hace la gente de bien” ¿Qué es lo que no se entiende? El presidente piensa así: sólo sirve lo que se hace en el sector privado. Por eso es de la lógica más elemental que todo el que cobre del Estado debe cobrar los sueldos magros que les pagan.

¿Qué es lo que no se entiende integrante de la educación pública? 


Que aunque parezca increíble al presidente no le interesa la educación, al igual que como todo lo público. No la elimina, pero la asfixia para reducir su eficacia en los niveles jardín, primario y secundario, deja al borde de impedir su funcionamiento en las universidades y los hospitales que dependen en sus esmirriados presupuestos, mientras se produce un éxodo de profesores y directamente van paso a paso a su exterminio dos orgullos argentinos: la ciencia financiada desde el Estado y la universidad pública.

¿Qué es lo que no se entiende trabajador formalizado? 


La amenaza permanente de cierre y/o despidos de las empresas estranguladas por la apertura indiscriminada, el peso sobrevaluado y una caída dramática del consumo es una demolición práctica de la legislación laboral. Pero el poder económico es insaciable: necesita formalizarla en un cuerpo legal. Ese es el objetivo de la reforma patronal, en la que hallar un artículo a favor de los trabajadores es tan absurdo como ubicar un gesto de piedad en Milei.  ¿Qué es lo que no se entiende? Que el gobierno liberticida viene a arrasar con tus derechos, para reducirte a una versión moderna de la esclavitud, donde tendrás “el derecho” de comprarte el látigo con el que te azotarán  
Eliminando la industria y arrasando con la legislación laboral se está cerca de concretar un sueño que los sectores de poder tienen desde hace 80 años: terminar con el peronismo. Están en eso y pueden que está vez tengan éxito, si cada sector atacado no coordina la lucha con otros afectados.  

¿Qué es lo que no se entiende trabajador informal?  


No tenés casi derechos y en la sociedad neoliberal que extirpó el orgullo de otras épocas de ser trabajador, tratando de sustituirla por emprendedor, tal vez sólo te arranque indiferencia que millones pasen a estar en la misma situación. Empezá a borrar esa sonrisa porque también desmejorará mucho más tu condición laboral.

¿Qué es lo que no se entiende comerciante? 


Con buenos sueldos hay consumo y si hay consumo hay ventas. Esta es la condición necesaria para que el cuadro de resultados de tu empresa arroje ganancias. No hay milagros. El milagro es apoyar gobiernos que hacen del salario una variable de ajuste, y en consecuencia la retracción del consumo obliga a sucesivos ajustes y esperar que el tiempo le dé la razón al ajustador. La experiencia ha tenido varias remake y siempre el final es el mismo: en el mejor de los casos sobrevivir consumiendo capital de trabajo o el cierre de la explotación.

¿Qué es lo que no se entiende ciudadano de clase media?


La Argentina fue la sociedad más desarrollada e igualitaria de América Latina porque hubo un Estado de Bienestar. Hubo una poderosa clase media porque había Estado. Muchos de los que integramos ese estrato social somos hijos de la educación y la salud públicas, de la justicia social que subsanaba desigualdades de origen. Fue la Argentina de la mayor red férrea, de la quinta flota mercante, del mayor desarrollo nuclear, de argentinos referentes mundiales en todas las actividades intelectuales, científicas y deportivas. El de los cinco premios Nobel. Es la Argentina actual avasallada que fabrica automóviles, satélites, reactores nucleares, con desarrollos científicos admirables. Nunca fue un país de mierda, sino que lo quieren hacer mierda que es una cosa muy distinta. Si sos parte de ese sector importante de la clase media que se considera europea en argentina, tu bienestar estuvo siempre vinculado a la existencia del Estado. Lo negás y sólo considerás que es fruto de tu esfuerzo personal. Tu antiperonismo visceral ha llevado a que mires para otro lado las atrocidades y atropellos del gobierno que votaste. Tengo una mala noticia: es probable que en ese modelo que se está consumando, no tengas lugar. Es típico de los procesos colonizadores: tus antepasados descendieron de los barcos y a tu generación tal vez tenga que subirse a los aviones para encontrar en otros cielos las estrellas que apagaste en tu tierra.           

¿Qué es lo que no se entiende legislador?


Fueron elegidos para representar a sus votantes y en un giro sorprendente muchos, demasiados, son panqueques que cambian sus votos seducidos por intereses que los conducen a inclinarse en contra de sus votantes y más grave aún, contra los intereses del país. En este tiempo de descaro merece mencionarse como ejemplo al presidente del bloque radical en el Senado argentino, Eduardo Vischi, cuando protagonizó un hecho insólito en febrero de 2025 al firmar y presentar un proyecto para crear una comisión investigadora del escándalo de la criptomoneda $LIBRA, pero luego votó en contra de su propia iniciativa. O una ignorancia profunda como el candidato a gobernador de Corrientes por LLA Lisandro Almirón, elegido senador que elogió a Milei y celebró obras para Corrientes que eran propuestas de Unión por la Patria.   

¿Qué es lo que no se entiende integrantes del Poder Judicial? 


Uds. siempre fueron la última trinchera del poder económico. Pero nunca fue tan impúdico el sesgo pro gobiernos del poder económico. El viaje de jueces y fiscales y directivos del diario Clarín en un avión financiado por el dueño de Lago Escondido Joe Lewis, fue un striptease impúdico. El apoyo al gobierno de Javier Milei es descarado. El sesgo a favor del macrismo encandila. El mentado lugar común “aquí nadie va preso” tiene una gigantesca excepción y son los peronistas. El Presidente que se precia de no entrometerse en la justicia, es el mismo que afirma que “metí presa a la chorra” (1) Mientras el pronunciamiento sobre el DNU 70/2023 duerme aludiendo a excusas banales, el juzgamiento a Cristina Fernández tuvo un trámite urgente   

¿Qué es lo que no se entiende señor jubilado? 


Les dijeron viejos meados y los consideran una carga social. Mientras eliminaban el Impuesto País que gravaba la compra de dólares oficiales, la adquisición de servicios en el exterior entre otras cosas, simultáneamente bajaban el suministro de los remedios sin cargo a los que tenían derecho. Y si protestás, ahí está Bullrich con su protocolo dándole mano libre a la policía para que te golpee. Pero si aún tenés duda y querés darle tiempo, lo que viene es mucho peor: con la reforma laboral le vas a pagar las indemnizaciones a todos los trabajadores que despidan las empresas con lo que desfinanciarán definitivamente el sistema previsional a lo que se agrega que la eliminación del PAMI está entre sus objetivos. Lo dijo Patricia Bullrich: “Conceptualmente es un error el PAMI. Porque es como una compañía de seguros donde todos los autos chocan en un período de tiempo muy corto”

Supongo que ni en la peor de las pesadillas soñaste que vos que tenes congelado tu bono de $70.000 desde marzo del 2024, te obliguen de tus recursos pagarles las indemnizaciones por despido de sus empleados, a todos los empresarios, incluidos los más ricos de la Argentina como Paolo Rocca y Marcos Galperín           

¿Qué es lo que no se entiende vos que sos gobernador peronista? 


El presidente de desequilibrios profundos ha dicho que “la justicia social es una aberración, es robarle a alguien para darle a otro”. Para un peronista esta descalificación debería ser el equivalente de putearle a la madre. ¿Todavía pensás que hay que ayudarlo en la gobernabilidad, darle tiempo, para que pase de insultar a tu madre a matarla?

¿Qué es lo que no entendés vos que sos radical? 


La Universidad, desde la reforma de 1918 con el gobierno de Yrigoyen, es una de tus banderas más legítimas. Durante dos años del gobierno que apoyás se desfinanciaron las universidades y ahora queda formalizado en el presupuesto que votaste. ¿No te da siquiera un poquito de vergüenza al recordar el Manifiesto Liminar de la Reforma?  Te lo recuerdo: “Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana”. No te ponés colorado cuando lentamente el gobierno reivindica a los que la justicia del gobierno de Raúl Alfonsín condenó en un juicio que nos enorgullece. Mirás para otro lado si se te recuerda que este presidente que apoyas insultó groseramente a Raúl Alfonsín, al que llamó “el fracasado hiperinflacionario de Chascomús” y que “su mejor terapia fue comprar un muñeco, al que le pegó la cara de Alfonsín, y así, descargarse emocionalmente.”

¿Qué es lo que no entendés vos votante del PRO? 


La fórmula presidencial que votaste está en el gobierno de Javier Milei. Mandaste al subsuelo tus proclamas republicanas, tus denuncias sesgadas de corrupción, los atropellos institucionales, exponiendo que sólo eran pretextos si su flagrante violación permitía terminar con tu ancestral peronismo en sangre, que bebiste desde la leche materna.  

¿Qué es lo que no entendés ciudadano común?  


Que no se puede ser espectador cuando la patria se entrega, cuando la economía se destruye, cuando te están dejando huérfano de país y si no han venido por vos, más temprano que tarde lo harán. Este país que diseñan Milei y su pandilla, los poderosos que lo sostienen no te incluyen.  

PRUEBA FINAL POR SI TE QUEDAN DUDAS

Para instrumentar un plan de reseteo colonial de la Argentina se necesitaba un outsider de historia personal tumultuosa y traumática, que a lo largo de sus cinco décadas de historia, en diversos escenarios, por distintos contemporáneos, fue estigmatizado como “loco”. Un personaje desprovisto de sentimientos hacia los seres humanos, sin hijos como todos sus colaboradores íntimos, y que considera a los perros sus hijos a los que le agrega para diferenciarlos de los humanos “de cuatro patas.” Su plan económico tiene puntos de contacto importantes con los de Alfredo Martínez de Hoz, pero aún más depredadores, y su cuestionamiento al número de desaparecidos es el paso inicial de reivindicación del terrorismo de Estado que hace su vicepresidenta. La politóloga Pilar Calveiro define en su último libro el paso de un proceso a otro: “De matar, a dejar morir”. Lo que el Papa Francisco calificó como “la cultura del descarte”.       

Si no bastaba que el Presidente siguiendo a su referente Murray Rothbard proponía alquilar o vender hijos hasta los 18 años, de la venta de órganos humanos, o que le regalara en esta Navidad a sus Ministros un libro titulado “Defender lo indefendible” del liberticida Walter Block, publicado en 1976, en donde el trabajo esclavo o de menores es admisible siempre que se contrate libremente. Jorge Fontevecchia realizó un buen resumen en su editorial del 29-12-2025: “La obra de Walter Block es una defensa de los personajes más aberrantes de la sociedad, amparándose en que brindan un servicio que el mercado requiere. Block defiende a proxenetas, narcotraficantes, a quienes cobran dinero por hacer chantajes y la venta de órganos. Para el autor, estos personajes odiados por la sociedad no deberían ser perseguidos por la policía, porque simplemente venden lo que otros quieren comprar y, si se mantienen dentro del principio de no agresión en relación con los ataques físicos, la justicia no tiene por qué accionar contra ellos. Tampoco los padres tienen obligaciones para con sus hijos; para él, podrían dejarlos morir de hambre siempre y cuando no los agredan directamente. Para Block, la crianza que conlleva la manutención de los menores es caridad, algo que puede hacerse, pero no es obligatorio. En ese sentido, avala a quienes ponen a trabajar a menores. Las leyes de prohibición de la explotación infantil, para este autor, son nocivas para la independencia del niño.

 En resumidas cuentas, no es que Block considere que estas actividades son moralmente correctas o deseables; admite que son aberrantes, pero plantea que no se las puede castigar y que el Estado las debe permitir porque brindan servicios que son requeridos por consumidores. Lucrar con la enfermedad de las adicciones, la pobreza infantil o la necesidad de mujeres y niños que deben prostituirse son defendidas porque detrás de ello está el mercado, el núcleo filosófico e incuestionable del pensamiento de Block y de Milei.”

Siendo diputados Javier Milei y Victoria Villarruel votaron en contra del Programa de Cardiopatías Congénitas con las que nacen aproximadamente 7000 niños por año en la Argentina de los cuales cerca del 50% necesitan una o más cirugías el primer año de vida, porque si no se mueren. El argumento posterior de Javier Milei a su voto negativo fue: “Implicaba más presencia del Estado en la vida de los individuos y además más gasto…Votamos en contra en función del ideario liberal”. Desde la creación del Programa Nacional de Cardiopatías en el 2008, la mortalidad por estas causas se redujo drásticamente”. Ahora Milei como Presidente está desmantelando el Programa con la asfixia presupuestaria y la desvinculación de los profesionales especializados.

El Presidente hace juicios a quienes no lo consideran nazi pero que sostienen hay prácticas que tienen puntos de contactos. Una madre expresó: “Lo que están desmantelando es el derecho a la vida de nuestros hijos e hijas”. Son chicos que si no se los trata por personal altamente especializado se los envía a la muerte. La historia suele jugar curiosamente con ciertas coincidencias que no significan para nada identificaciones de períodos políticos.

Con la nueva conformación del Congreso tras el triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones 2025, el proyecto de ley que busca endurecer las penas contra el maltrato animal en la Argentina podría tener un nuevo impulso. La iniciativa que cuenta con el apoyo del presidente Javier Milei fue presentada en 2024 por el diputado nacional del PRO, Damián Arabia, (Que ya se pasó a LLA) y se titula “Ley Conan” en homenaje al perro del mandatario.

En 1933 Hitler anunciaba que en el nuevo régimen no se permitiría de ninguna manera la crueldad hacia los animales, marcando el inicio del proteccionismo animal en Alemania. Los Nazis fueron los primeros en legislar contra la vivisección, contra la caza y a favor del bienestar animal, mientras se levantaban los campos de concentración y exterminio que conducirían a la muerte a millones de seres humanos. Es de conocimiento público que Hitler amaba a su perra Blondi.



(1)    “En el diario La Nación, Jorge Liotti reveló que, en febrero de 2024, Milei dejó la Quinta de Olivos y, pese al protocolo presidencial, se trasladó a un departamento del centro porteño para hablar de manera confidencial con el vicepresidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz y reclamarle que el máximo tribunal refrendara el DNU 70/2023


-Quiero que esto salga ya. A mí me votó la gente.


- No nos gusta ser árbitros de la república si no es necesario. No hablo de casos particulares. Estamos en tiempos normales para fallar- respondió el juez.


No conformes con eso, en marzo, Caputo (Santiago) fue hasta el cuarto piso para hablar con su titular, Horacio Rosatti, menos querido por Milei. La audiencia formal había sido pedida por el viceministro de Justicia, Sebastian Amerio, que conocía de dedillo los pasillos del Palacio.


-        Recibimos la peor herencia de la historia. Venimos a dar vuelta el país. Necesitamos apoyo….apoyo al DNU y a los decretos que vengan- soltó Caputo


-        Pero….! ¡Esto es una República!  se sorprendió Rosatti ante semejante pedido de un enviado del Presidente


-        ¡Esto es la Revolución Francesa……! ¡Y yo soy Robespierre!


-        Del libro “El Monje. La verdadera historia de Santiago Caputo. El guionista de Milei” Pagina 202 de Maia Jastreblansky y Manuel Jove

 

12-01-2026


Publicado en La Tecl@ Eñe, Diario Registrado  

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