27 marzo 2026

Murió Lila Pastoriza, la sobreviviente que brindó testimonio en los tiempos difíciles

La militante y periodista, sobreviviente de la ESMA y luchadora por Memoria, Verdad y Justicia falleció este miércoles. Fue fundadora de la Agencia ANCLA junto a Rodolfo Walsh.

25/03/2026

Foto: Leo Vaca / Infojus

Por: Leonardo Castillo - TIEMPO ARGENTINO

Militante, periodista, sobreviviente de la ESMA y testigo en varios juicios de lesa humanidad, Lilia Pastoriza falleció este miércoles. Detras suyo deja una destacada tarea en la defensa de los Espacios y Sitios que atesoran la memoria del terrorismo de Estado y la represión ilegal perpetrada durante la última dictadura militar. Sus restos serán velados este jueves de 10 a 13 en Acevedo 1120 y serán inhumados a las 13.30 en el Cementerio de la Chacarita.

Su deceso se produce justamente en el Día del Trabajador de Prensa, instituido en conmemoración de la figura del escritor, periodista y revolucionario Rodolfo Walsh, con quien Lila compartió la fundación y labores de la Agencia de Noticias Clandestinas (ANCLA), un medio que difundía informaciones sobre las violaciones a los derechos humanos que se cometían en los primeros años del régimen militar.
Pastoriza nació en Mar del Plata, pero en los primeros años de su infancia se trasladó a la localidad Río Cuarto, Córdoba, donde completó su educación primaria y secundaria.

En los primeros años de su juventud se trasladó a Buenos Aires para estudiar la carrera de derecho. En la UBA inició su militancia en centros de estudiantes y agrupaciones de izquierda que respaldaban a la Revolución Cubana en los años ’60. También siguió estudios en la carrera de Sociología y se sumó a la Federación Juvenil Comunista y más adelante adhirió al grupo maoísta de Vanguardia Comunista.
En medio de la efervescencia política que se vivía en un país y una región que consideraba que la Revolución Social era un ideal que podía alcanzarse para poder cambiar la vida y el mundo, Lila se relacionó con un grupo que entre 1966 y 1967 se organizó para darle respaldo desde Argentina al foco guerrillero que Ernesto “Che” Guevara intentó plasmar en Bolivia con la intención de extender la revolución al resto de la región.

Por esos años, años se casó con Eduardo Jozami, también periodista, abogado y militante político de la izquierda y luego del peronismo. 

                                                 
Tras la captura y muerte del Che en Bolivia, ese grupo fundaría las FAR, que luego de 1973 se fusionaría con Montoneros, organización en la cual Lila Pastoriza se destacó como un cuadro importante.

Por esos años se vinculó con el periodismo al trabajar junto con Enrique “Jarito” Walker. Mientras tanto, prosiguió con su militancia en Montoneros y tras el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, se integró al grupo que fundó ANCLA junto con Walsh.

Junto con otros periodistas y militantes escribían cables informativos que distribuían en distintas redacciones con noticias e informaciones que los medios de comunicación tradicionales se negaban a difundir, en medio de la férrea censura oficial.

Walsh fue muerto al resistir su captura por parte de un Grupo de Tareas de La Armada, que intentaba secuestrarlo en el barrio de Constitución. Sus restos nunca aparecieron y se cree que terminaron incinerados en los fondos de la ESMA.

El hecho se produjo el 25 de marzo de 1977, poco después de cumplirse el primer aniversario del golpe genocida y cuando el autor de “Operación Masacre” acababa de escribir su célebre misiva “Carta Abierta a la Junta Militar”.

Tras la caída de Walsh, el grupo que formaba ANCLA se reorganizó. Carlos Aznárez y Lucila Pagliani partieron al exilio para difundir la información sobre la dictadura desde el exterior. Pastoriza siguió en el país para organizar una red infirmativa.  

Casi tres meses después, en un creciente contexto de represión, Lila cayó secuestrada el 15 de junio de 1977 y conducida a la ESMA. Jozami, su compañero se encontraba preso desde 1975. 

No obstante, ANCLA siguió funcionando hasta septiembre de 1977, Horacio Verbitsky y Luis Guagnini mantuvieron el funcionamiento de esta agencia clandestina que desafió al terrorismo de Estado.
Padeció la tortura y múltiples abusos por parte de los represores de La Armada. En ese centro clandestino de detención ilegal, los represores la emplearon como mano de obra esclava para confeccionar un archivo periodístico que sirviera a las tareas de consolidación del proyecto político del genocida almirante Emilio Eduardo Massera.

En octubre de 1978, Lila resultó liberada de la ESMA y se exilió en Madrid junto con Pilar Calveiro. En ese país de Europa brindó un informe sobre su cautiverio en la ESMA ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Años más tarde, se trasladó a México, donde retomó el oficio de periodista. En la nación azteca se reencontró con Jozami, quien recuperó la libertad en 1982 a condición de partir al destierro. El catedrático se convirtió así en uno de los últimos exilados por la dictadura genocida.

Como muchos militantes que debieron dejar Argentina en los años de plomo, Lila retornó al país con la recuperación de la democracia. Primero lo hizo en 1984 para dar su testimonio ante la Conadep y en abril de 1985 volvió al país junto con Jozami.

Declaró en el Juicio a las Juntas y narró sus vivencias en la ESMA, al tiempo que retomaba su oficio periodístico en el semanario El Periodista de Buenos Aires, una publicación de la Editorial La Urraca, que editaba la mítica revista Humor.

También trabajó durante muchos años en el diario Página/12 y en publicaciones digitales como “El Haroldo”, que dependía del Centro Cultural Haroldo Conti.

Tras la anulación de las leyes de impunidad, Lila declaró en varios juicios de lesa humanidad, sobre todo los relacionados con la causa megacausa ESMA. Su testimonio permitió reconstruir la mecánica de los vuelos de la muerte, identificar a los represores y probar el funcionamiento de una maternidad clandestina en los sótanos de la ESMA.

Así lo hizo en el juicio por la apropiación de Victoria Donda. Su declaración posibilitó identificar al represor Adolfo Donda Tigel, el apropiador de la exdiputada nacional, nacida en la ESMA cuando su madre, María Hilda Pérez, estaba detenida en ese centro clandestino de detención ilegal.
Una declaración de Pastoriza en un juicio permitió conocer que Pablo Míguez, un niño de 14 años estuvo en la ESMA y fue víctima de “los traslados”, el eufemismo que utilizaban los marinos para designar a los vuelos de la muerte. Se cree que Pablo terminó arrojado al Río de La Plata. Su cuerpo nunca pudo ser recuperado y continúa desaparecido.

Lila también se abocó al proyecto de Parque de la Memoria, ubicado frente al Río de La Plata y participó del colectivo Memoria Abierta. También fue parte fundamental de la construcción del Espacio Memoria ex ESMA luego de la recuperación del predio del barrio de Núñez por parte de Néstor Kirchner y el entonces jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra.

“Semejantes crímenes no pueden quedar sin castigo penal”, señaló en una oportunidad al declarar ante el Tribunal Oral Federal Nº 5 que seguía un proceso oral por la megacausa ESMA. 
Lila partió en la fecha que honra a los trabajadores de Prensa y en algún lugar de la memoria se reencontrará con Eduardo, su compañero de vida que partió en septiembre de 2024.
 
 
     

26 marzo 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 24 DE MARZO DEL 2026

 


El martes 24 de marzo del 2026, EL TREN hizo diferentes abordajes del 24 de marzo de 1976 estableciendo las vinculaciones con el gobierno de Javier Gerardo Milei. Impresiones sobre el acto. Como se llegó a la democracia. El pacto democrático desconocido por Milei y Bullrich.. Los ocho puntos del plan de Martínez de Hoz y su comparación con lo que implementa Milei. El alegato de Julio César Strassera que merece recordarse: “La comunidad argentina en particular, pero también la conciencia jurídica universal, me han encomendado la augusta misión de presentarme ante ustedes para reclamar justicia (…) “Pero no estoy solo en esta empresa. Me acompañan en el reclamo más de nueve mil desaparecidos que han dejado, a través de las voces de aquellos que tuvieron la suerte de volver de las sombras, su mudo, pero no por ello menos elocuente testimonio acusador….Por todo ello, señor presidente, este juicio y esta condena son importantes y necesarios para la Nación argentina, que ha sido ofendida por crímenes atroces. Su propia atrocidad torna monstruosa la mera hipótesis de la impunidad. Salvo que la conciencia moral de los argentinos haya descendido a niveles tribales, nadie puede admitir que el secuestro, la tortura o el asesinato constituyan "hechos políticos" o "contingencias del combate". Ahora que el pueblo argentino ha recuperado el gobierno y control de sus instituciones, yo asumo la responsabilidad de declarar en su nombre que el sadismo no es una ideología política ni una estrategia bélica, sino una perversión moral. A partir de este juicio y esta condena, el pueblo argentino recuperará su autoestima, su fe en los valores sobre la base de los cuales se constituyó la Nación y su imagen internacional severamente dañada por los crímenes de la represión ilegal... Los argentinos hemos tratado de obtener la paz fundándola en el olvido, y fracasamos: ya hemos hablado de pasadas y frustradas amnistías. Hemos tratado de buscar la paz por la vía de la violencia y el exterminio del adversario, y fracasamos: me remito al período que acabamos de describir. A partir de este juicio y de la condena que propugno, nos cabe la responsabilidad de fundar una paz basada no en el olvido sino en la memoria; no en la violencia sino en la justicia. Esta es nuestra oportunidad: quizá sea la última. […] Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino

Señores jueces: “Nunca más".            

Una hermosa poesía de Georgina Hassan “Décimas de Nunca Más”. Las internas en el gobierno y la oposición. La caída de la imagen del gobierno. Los casos Adorni y Libra. Las increíbles preocupaciones presidenciales reflejadas en sus twiteos. Las interesantes reflexiones de Emilce Moler, sobreviviente de “La noche de los Lápices”. Un increíble audio del Ministro de Justicia de Kicillof Juan Martín Mena sobre los bolsos de López. Otro de Toto Caputo y su economía ordenada. Apenas algunos de los temas abordados en un febril viaje de 120 minutos.

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24 marzo 2026

PROGRAMA EL TREN DEL 17 DE MARZO DEL 2026

 

El martes 17 de marzo del 2026, se subió en la primera hora el empresario textil Raúl Hutín. Se trata de una empresa familiar, Scalter, fundada en 1950 por Bernardo Hutín y que hoy la dirigen Raúl, su mujer y sus tres hijos. Un viaje intenso recorriendo la dolorosa realidad argentina en general y la textil en particular. Un empresario que ha salido a enfrentar la política demencial del gobierno de Javier Milei. Considera que no es tarde haberlo hecho ahora, que no le sorprendió la política de Milei porque había atravesado las políticas de Martínez de Hoz, de Menem, de la Alianza, de Menem y Macri. Que hizo reuniones con sus obreros antes de las elecciones alertando sobre lo que se venía, que por lo menos un 30% de los mismos votó a Milei, que considera que muchos hoy están arrepentidos, que la única manera de parar esto es uniéndonos, pero es tradicional en una reunión de tres hay cuatro opiniones, que es cierto que el empresariado industrial, en realidad el empresariado en general está atravesado por un antiperonismo basado en prejuicios sobre que le van a limitar sus derechos de propiedad. La pasó bien durante el kirchnerismo porque había consumo, mercado interno e incluso contrajo un préstamo que le permitió comprar una máquina con la que lograron fabricar los barbijos de calidad que abastecieron el mercado local y el de los países vecinos. Cristina Fernandez visitó la fábrica. En la Guerra Civil de la Argentina del siglo XIX triunfó el Sur mientras que en Argentina ganó el Norte. Características insólitas de este tiempo: como actúa Mercado Libre y las denuncias de Marina Salzman, diputada nacional por Unión por la Patria.  Algunas de las apreciaciones en una hora y fracción que la recordará por mucho tiempo.


En la segunda hora se abordó la historia de la industria en la argentina, el triunfo del Sur sobre el norte, como se desarrollaron los actuales países desarrollados, la evidente improvisación de los ataques de EE. UU a Irán, las mentiras insoportables de Javier Milei, el caso Libra, las dificultades de Manuel Adorni para explicar su viaje en avión privado, su nivel de vida, sus explicaciones contradictorias como pollito mojado, muy lejos de su soberbia y el bullying que lo caracteriza. Las declaraciones de Cristina Fernández ante la justicia, sus precisas denuncias y su falta de saludo hacia Julio De Vido. Audios en que el periodista Ariel Zak denuncia la trama Libra y donde Mauricio Novelli habla con su secretaria y le encarga enviarle 4000 dólares Karina Milei. Los restos que hablan del campo de concentración de La Perla: el testimonio de Graciela Geuna. La medalla encontrada. Los que apoyan dentro del peronismo una postulación presidencial outsider y el candidato es Dante Gebel. Las internas en la Libertad Avanza. Las sospechas de quien entregó el video del viaje de Adorni. 

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El 24 de Marzo estará en línea el Suplemento Especial de La Tecla Eñe a 50 años del golpe militar de 1976.

 


Escriben:

- Eugenio Raúl Zaffaroni -Carlos Caramello

- Carlos Alberto Rozanski 

- Alejandro Kaufman

- María Pia López

- Nora Merlin

- Hernán Brienza 

- Daniel Feierstein

- Diego Sztulwark  

- Violeta Percia 

- Marcelo Percia 

- Angelina Uzín Olleros

- Osvaldo Quiroga

- Rocco Carbone

- Ricardo Ragendorfer

- Sofi Guggiari 

- Estela Grassi

- Maximiliano

- Rusconi

 . Ricardo Aronskind 

- José Luis Lanao 

- Luis Bruschtein

- Jorge N. Elbaum 

- Rafael Bielsa

- Cynthia Ottaviano

- Rosaura Audi 

- Daniel Cecchini 

- Sebastián Lalaurette 

- Julian Axat 

- Miguel Gaya

- Carlos Girotti 

- Conrado Yasenza

- Hugo Presman

- Dora Barrancos 

Un gran esfuerzo para conmemorar los 50 años del golpe militar de 1976 e intentar reflexionar sobre qué reverbera de aquel terror materializado en este presente de reivindicación del horror y la crueldad.

Muchas gracias a todos y todas los que aceptaron la invitación a participar de este número especial.

El 24 a la plaza y luego los esperamos para compartir este material que creemos muy necesario para este tiempo de ataque frontal a uno de nuestros pactos fundamentales de convivencia.

Adorni es un síntoma

 

 Jorge Fontevecchia

      13-03-2026  PERFIL

CANDIDATO DE KARINA. Adorni festeja en el escenario tras haber derrotado al PRO en mayo pasado. | cedoc

Como sucede en los matrimonios, la causa de la separación no es aquella que la precipita, sino apenas el disparador de muchas otras causas acumuladas a lo largo del tiempo que, cruzado un umbral, rebasa su dique, pero que ella misma, tiempo antes, hubiera estado contenida formando parte de la acumulación.
La historia indica que los casos de corrupción indignan públicamente a los ciudadanos recién cuando se suman a otras insatisfacciones mayoritariamente económicas.

Un ejemplo actual es la cuestión de Estado en la que se convirtió el viaje de la mujer de Manuel Adorni en el avión presidencial, que abrió el seguimiento periodístico del caso a otro viaje del jefe de Gabinete y su mujer en un avión privado a Punta del Este durante el Carnaval, el cual, sin el viaje a Nueva York, no hubiera sido objeto de interés periodístico, como los fondos con que se pagó el viaje de la mujer de Adorni en primera clase por una aerolínea comercial, que igual hubiera tenido que usar porque en el avión presidencial solo pudo ir la comitiva de ida, ya que a la vuelta Milei regresó antes, y un pasaje de un tramo cuesta casi lo mismo que ida y vuelta.

El clásico efecto dominó: una pieza, al caer, hace caer otras sucesivamente. Pero Adorni no es el sujeto del escándalo, sino Milei, y bien lo entiende el Presidente cuando sale a defenderlo. Adorni es el síntoma en forma de respuesta al creciente malestar con el Gobierno incubado, por un lado, tras la continua suma de poderes fácticos agraviados por Milei y la falta de resultados positivos para la mayoría (población, empresas) de su plan económico.

Un año atrás, cuando Adorni ganaba las elecciones anticipadas de la Ciudad de Buenos Aires y la esperanza en que la economía de Milei terminaría en el futuro no muy lejano dando buenos resultados para la mayoría, ese mismo viaje de su mujer no hubiera generado tanta controversia y quizás el video de su viaje a Punta del Este en avión privado hubiese quedado en los archivos de la Policía Aeroportuaria dentro de los servicios de inteligencia y no habría sido filtrado al público.
Cuando el Presidente les pide a todos los ministros y principales referentes de LLA que salgan a respaldar al jefe de Gabinete, hace lo correcto, porque Adorni no es Adorni, sino la metonimia del Gobierno y del propio Milei, o acaso se podría creer que quien ganó las elecciones de mayo de 2025 en la Ciudad de Buenos Aires fue Adorni mismo y no como realmente fue, él como representante de Milei y sus ideas.

Adorni es un síntoma, y como bien enseña el psicoanálisis, hay una economía del síntoma que se conforma sustituyendo el verdadero objeto del conflicto por un reemplazante menos costoso emocionalmente.

La inefable Lilia Lemoine se sumó a la defensa de Adorni recordando los vuelos del avión presidencial que todos los fines de semana viajaba a Río Gallegos llevando los diarios de Buenos Aires para la lectura de Néstor Kirchner. La comparación omitió recordar que el costo de la flota de aviones presidenciales viajando sin pasajeros recién se convirtió en un escándalo varios años después de que el kirchnerismo tomara el poder, cuando la combinación de factores lo hicieron “económicamente” expresable, ya sea porque las promesas del gobierno no cumplían las expectativas, porque el paso del tiempo había ya erosionado frente a la sociedad la figura presidencial, ya sea porque se le había perdido el miedo inicial; en suma: su capital político había mermado.

Milei debería tomar en cuenta la velocidad con que escaló el tema de los aviones de Adorni en la misma sintonía que escaló en agosto pasado la relación de Espert con el millonario argentino acusado de negocios con el narcotráfico en Estados Unidos, Fred Machado. Una bola de nieve que en el caso de Espert tenía además la paradoja de que no se trataba de un hecho nuevo, sino que cobraba dimensión y velocidad porque estaba en sintonía con el clima político del momento de mayor debilidad de LLA, confirmado en la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires en septiembre.

Probablemente, el estigma de los aviones de Adorni haya herido de forma no necesariamente reversible al principal candidato de LLA para competir el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2027, dejando la cancha libre a Patricia Bullrich si deseara avanzar en esa candidatura, aunque ella siempre haya preferido lo nacional que administrar un distrito. Probablemente hoy sería gobernadora de la provincia de Buenos Aires si hubiese elegido ir a ganarle al kirchnerismo en su bastión en lugar de encabezar la candidatura presidencial de Juntos por el Cambio en las elecciones de 2023.
La foto que ilustra esta columna del momento de gloria de Adorni en el festejo, tras haber derrotado al PRO en su Capital, refleja en su abrazo de Karina Milei el sector político que representa, en la interna dentro del Gobierno, fundamento de las hipótesis que colocan a Santiago Caputo –el Rasputín todoterreno al que le caben como verosímiles todas las maldades– como operador de la visibilización de las evidencias que terminan incriminando a Adorni como de una campaña en las redes sociales de grupos afines al asesor.

Llegaron a comparar el viaje de la mujer de Adorni en el avión presidencial, luego en primera a Nueva York, y del matrimonio en avión privado a Punta del Este, con la foto de Alberto Fernández en el cumpleaños de Fabiola Yañez, cuando estaban prohibidas las reuniones sociales en medio de la pandemia. Es decir, una herida al corazón de lo más simbólico del relato oficial. Pero volviendo a que la sociedad se enoja por faltas morales de sus gobernantes cuando la economía no los disculpa, si la economía de Martín Guzmán primero y Sergio Massa después no hubiera desembocado en una progresión geométrica de inflación, esa misma foto del cumpleaños de Yañez habría sido resignificada con menos rigor.

Milei debería entonces preocuparse más por el casi 3% de inflación de febrero y los nueve meses consecutivos de quiebre de tendencia en el descenso de la inflación, sumado al parate del consumo, la demanda y la producción con la pérdida de empresas y empleos. Adorni podría ser hasta un fusible como lo fue Espert, cuya cara estuvo en la boleta con la que LLA terminó ganando en octubre, porque lo determinante fue la contención del dólar con el apoyo del Tesoro norteamericano.
En la medida en que no resuelva la economía, a Milei se le comenzará a cuestionar hasta el costo de sus propios viajes internacionales como el que acaba de hacer a España sin justificaciones en cuestiones de Estado.



22 marzo 2026

Una sobreviviente de La Noche de los Lápices habla sobre cómo volver a generar una juventud militante de los Derechos Humanos

 Emilce Moler: “Habrá que volver a explicar todo, pero no con las mismas palabras”

En una extensa charla con Buenos Aires/12 sostiene que las consignas se desgastan, que los propios jóvenes deben entablar una conexión renovada y que la agenda de los Derechos Humanos debe pasar de la resistencia a la vanguardia

Por Andres Miquel - 19 de marzo de 2026 - Página12

Emilce Moler sostiene que "hay una crisis de palabras en el campo de los Derechos Humanos" 
(Archivo-)

Conversar sobre Derechos Humanos con Javier Milei y Victoria Villarruel a la cabeza del gobierno nacional tiene el desafío de construir una nueva agenda en la materia que despierte empatía y apropiación por parte de las nuevas generaciones. Así lo ve Emilce Moler, sobreviviente de la Noche de los Lápices. Hoy, a pocos días de cumplirse 50 años del golpe cívico-militar de 1976, sostiene que “habrá que volver a explicar todo, pero no con las mismas palabras”.

No lo dice con enojo, lo explica como estrategia y una mirada hacia el futuro, porque la agenda de derechos humanos, subraya, se convirtió en un eje de resistencia y no de vanguardia. En una extensa charla con Buenos Aires/12, Moler advierte que “hay una crisis de palabras y significados en el campo de los derechos humanos”, lo que amerita, dice, el surgimiento de nuevas generaciones que hablen con el lenguaje actual. Es decir, que entre pares se desarrollen los mecanismos de diálogo bajo los actuales patrones de convivencia entre jóvenes.

“Las nuevas generaciones son otras, con otra escucha, con otra comprensión de los hechos. No podemos explicarles hablando 45 minutos de la dictadura porque no te escuchan, no te entiende lon las palabras. Muchas veces no comprenden palabras como negacionismo o crímenes de lesa humanidad”, relata desde su experiencia.

Como docente jubilada, asegura que las pretensiones no pueden estar en que el Nunca Más, el pañuelo de Madres y Abuelas, junto con distintos símbolos que son parte de la vida militante de los Derechos Humanos, tengan la misma connotación profunda en los chicos y chicas de hoy. “Nosotros también fuimos irreverentes con algún signo y, sin embargo, pudimos aprender y ser sensibles, entonces tenemos que volver a reconstruir eso, pero no alcanza con repetir como un karma los símbolos”, señala.

Su mirada no convive con ningún descarte. En más de una ocasión aclara que tejer este nuevo mensaje no implica ocultar ni dejar de lado aristas estructurales de la militancia por los DDHH. No se trata, afirma, de dejar de señalizar calles, colocar baldosas, enjuiciar a los genocidas o construir nuevos sitios de memoria donde funcionó un centro de clandestino de detención y tortura. “Eso está y tiene que estar, pero ¿cuál es la agenda que les proponés a los pibes para que vengar a militar los DDHH?”, pregunta Moler.

“Hoy estamos a la defensiva y hay que volver a estar a la vanguardia”, remarca en más de una ocasión.

Salir de la perplejidad

La historia de Emilce Moler cambió radicalmente la madrugada del 16 de septiembre de 1976. A sus 17 años, fue secuestrada de casa en La Plata por integrar la Unión de Estudiantes Secundarios, por militar, por ser joven y pensar un proyecto político que no contemplaba la aniquilación del que piensa distinto. Junto a ella, al menos, otros diez tuvieron el mismo destino. De todos ellos, solo cuatro sobrevivieron a la que se conoce como La Noche de los Lápices.

Años atrás, decidió dejar asentada su historia en un libro. Escribió La Larga Noche de los Lápices, donde volcó recuerdos, dolor, enojos, angustias y vestigios de esperanza. Esa esperanza, sostiene, florece en cada movilización del 24 de marzo, en cada encuentro con jóvenes, en cada comentario sobre su relato escrito, “como el caso de una chica en una biblioteca de Catamarca que me escribió diciéndome que estaba leyendo mi libro, cosas increíbles”.

Moler señala que los pañuelos siguen vigentes en ventanas y balcones. Y, también, pone en valor “las nuevas luchas”. Entre ellas, el feminismo. “Yo no vi venir la ola verde, fue maravillosas y sucedió en democracia, con familias divididas, partidos político divididos, chicas con el pañuelo verde en escuelas católicas, y bueno, creo que se viene algo así, algo que nos va a sorprender”, repasa.

Moler sostiene que nada debe descartarse, pero sí encontrar un puente generacional para volver a generar empatía en la juventud (Archivo -)

De todas maneras, remarca que es un camino que debe gestarse y planificarse. “Nosotros construimos frases, palabras, símbolos e íconos que fueron un emblema que permitieron reconocernos, avanzar, unirnos y generar un entramado social que posibilitó que cuando uno dice Nunca Más quiere decir que nunca más hay que dirimir los conflictos con violencia”, detalla.

—¿Qué sucede hoy cuándo pregunta por el Nunca Más a un pibe?

—Te pueden decir que es consigna de DDHH o, a lo sumo, una consigna kirchnerista, pero no con la contundencia que se hablaba en otros años. Pasa que los símbolos y las consignas se desgastan, hay que recrearlas y alimentarlas.

Desde su mirada, la democracia que logró consolidarse en más de 40 años ininterrumpidos, “está en un punto crítico”. Alerta que está débil y carece de densidad, porque Javier Milei gobierna a base de decretos, con autoritarismo, pregona y gesta la pérdida de derechos, con un agravante que, considera, es peligroso: “Fue en democracia y lo votaron”.

Este escenario, apunta Moler, dejó a los militantes quedaron “perplejos, atónitos y paralizados”. “Es lo peor que le puede pasar a un militante y no se puede salir de ahí, porque cuando se cree que el gobierno ya hizo todo, hay un paso más”, explica.

Una historia de “demonización”

Moler subraya que no puede caer en el enojo con un chico de 15 años que cuestiona el número de 30 mil desaparecidos o que relativiza su historia. Una historia que tiene casi dos años de cárceles, con torturas en el Pozo de Arana, y que la llevó a mudarse de La Plata a Mar del Plata, ciudad donde reconstruyó su vida y arribó a la docencia universitaria.

“Cuando un joven cuestiona hay que habilitar la palabra, el diálogo y, obviamente, exigir que escuche, pero tenemos que dar ese diálogo porque podemos darlo con certeza”, asegura. Repite que hay que salir de la angustia y la perplejidad, aun cuando esa tarea amerite que “haya que volver a explicar todo”.

Recuerda que, en gran medida, la posibilidad que tienen Milei y Villarruel de desprestigiar, agredir, desfinanciar y combatir las políticas de Derechos Humanos, nace en una campaña de “demonización”. Cita la frase de Mauricio Macri cuando aseguró que los Derechos Humanos son un “curro” y lamenta hoy en día ni siquiera tenga valor la verdad. Lo asocia directamente a cómo los militares practicaron el mismo método con los militantes políticos que derivó, incluso, en el acompañamiento o complicidad de la sociedad civil.

Pero cree en un posible “salto de la historia”. Pone como ejemplo cuando se cumplieron 20 años del golpe, en una época que surge la agrupación HIJOS. Desde entonces, las movilizaciones del 24 de marzo se volvieron masivas e incorporaron nuevas generaciones a la militancia. “Eran hijos que les decían a sus compañeros de secundario o de fútbol que su viejo estaba desaparecido, y ahí hicieron simbiosis”, apunta.

Moler propone llevar el trabajo con los jóvenes al territorio, a caminar por el barrio, a buscar referencias locales, a que vean una placa de un desaparecido y alguien les cuente la historia de manera que se apropien. “No tiene que ser una historia de letras muertas, porque si no, los chicos se pueden sensibilizar, pero no hacen el link con el presente, hay respeto, pero no apropiación”, explica.

Toma como ejemplo el programa Jóvenes y Memoria y el caso del cementerio de General Lavalle. Allí, donde se encontraron los restos de Azucena Villaflor, entre varias decenas, los alumnos de una escuela secundaria hurgaron en la historia de su pueblo e impulsaron el que hoy es un Sitio de la Memoria reconocido y visitado.

Pide que, bajo este camino, vuelva la empatía con el de al lado. “¿Desde cuándo un pobre piensa que está como está por culpa de otro pobre y no por los poderosos?”, pregunta Moler. Une su inquietud a que hoy se rompió “la mátrix de lo consensuado”. Por eso, señala, la reconstrucción debe ir de la mano del idioma actual y no de la imposición de conceptos que, quizás, ya no despiertan empatía.





21 marzo 2026

Los amantes del odio

 

   Por Sergio Olguín

14 de marzo de 2026 - Página 12

(NA)

El jueves se conoció la noticia acerca del exconvencional chileno Rodrigo Rojas Vade que fue encontrado tirado en una ruta de la Región Metropolitana de su país. Estaba inconsciente, gravemente herido, desangrándose por un corte en la cabeza, las manos atadas y el cuerpo rociado con nafta. En el brazo izquierdo, uno de sus agresores escribió con un marcador: “viva Kast”. En el derecho aparecía escrito “no + zurdos”. A la hora de escribirse estas líneas, Rojas Vade se encontraba en coma inducido con riesgo de muerte.

Rojas Vade ya no participaba en política, desde que se había descubierto que había mentido con respecto a un supuesto cáncer. Su militancia, nacida en el fragor de las protestas chilenas de los últimos años, se basaba en críticas al sistema de salud poniéndose como una de las víctimas. Resultó un fiasco: no estaba enfermo de cáncer y se había quedado con fondos recaudados para su tratamiento. Su figura se eclipsó tan rápido como había surgido. Sin embargo, las consignas políticas pintadas en su cuerpo y el hecho de que lo hubiesen atacado a las pocas horas de la asunción presidencial de José Antonio Kast, no dejan dudas sobre que se trata de una agresión con “mensaje”: intimidar a los militantes de izquierda, mostrarles el odio que sienten por los que piensan distinto utilizando un ensañamiento físico demencial.

En estos días también se conocieron los resultados del relevamiento que realiza en la Argentina el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT. El estudio tiene como finalidad registrar los ataques que sufre la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans (travestis, transexuales y transgéneros). Agresiones que terminan con asesinatos o heridas gravísimas en las víctimas y de las que, en muchos casos, los agresores salen impunes.

Durante el año pasado en Argentina se cometieron 227 crímenes de odio (en este caso el término “crimen” refiere tanto a asesinatos como a agresiones graves), un aumento alarmante si se consideran los casos de los años anteriores: 120 en 2021, 129 en 2022, 133 en 2023 y 140 en 2024. La cifra casi se duplicó en cuatro años.

No es gratuito alimentar discursos de odio, ni en Chile, ni en Argentina, ni en ninguna parte. Las palabras generan secuelas. El odio apuntado hacia un sector social o político habilita la violencia hacia cualquiera que no piense o no viva como el odiador pretende. Y cuanto más poderosa es la persona que lo expresa, más grave son las consecuencias. Si el Milei panelista insultaba y agredía en un programa de televisión, su acción tenía un límite claro, incluso algunas veces ese límite lo ponía el conductor televisivo (como hizo Marcela Tinayre cuando lo echó de su programa mientras salía en vivo). Pero desde el momento en el que Milei se convirtió en diputado, y mucho más desde que es presidente, sus palabras se convirtieron en un claro mensaje político de odio, cuyas consecuencias todavía no han sido lo suficientemente evaluadas. Sus palabras, pero sobre todo sus actos.

Como nunca en democracia, las fuerzas de seguridad están en función de reprimir cualquier manifestación contraria al gobierno. El gobierno aprovecha cada reclamo de los jubilados o de sectores vulnerables para sacar a relucir su fascismo larvado. Ganan el centro de la escena a fuerza de golpes y detenciones. Tienen claro que el odio no es “piantavotos” sino todo lo contrario: un sector de la sociedad compró (o ya tenía, mejor dicho) el discurso odiante del gobierno, lo alimenta, lo cuida, lo hace crecer. Aman el odio con un fervor despreciable.

Desarmar el Inadi, acabar con las políticas públicas de género, la falta de cumplimiento del cupo laboral travesti-trans en el Estado, son medidas coherentes con el discurso que promueven los libertarios. Si el Estado no se hace cargo de desarmar prejuicios y, en cambio, los asume como propios, el crecimiento de la violencia sobre los sectores más vulnerables es la consecuencia natural.

Cuando Ramiro Marra, patrulla perdida y humillada de los libertarios, insulta en redes sociales a una mujer musulmana, no hace más que incentivar a que otros hagan lo mismo. El gobierno, tan rápido para copiar cualquier cosa que llegue de Estados Unidos, también lo imita persiguiendo a inmigrantes de países vecinos. El gobierno nacional libertario y también su segunda marca, el PRO que gobierna la Ciudad de Buenos Aires.

En pleno furor de persecución por parte del ICE en Estados Unidos, la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía Federal lanzaron un operativo para detener a inmigrantes bolivianos en Liniers. Por su parte, el Gobierno de la Ciudad anunció que a partir de este año en los hospitales públicos tendrán prioridad los residentes de la Ciudad, como si no hubiera una continuidad (laboral, cultural, económica) con el Conurbano. Los trabajadores extranjeros que no cuenten con papeles de residencia (algo que no les es fácil de conseguir especialmente a bolivianos, chilenos o peruanos) la tienen peor: deberán pagar los tratamientos médicos. “La Ciudad no va a ser más la prepaga gratuita de ningún extranjero”, expreso con orgullo Jorge Macri. O sea, los extranjeros pueden trabajar hasta deslomarse en negro, pero mejor que no se enfermen.

Mientras el presidente argentino hace de sus discursos una cloaca maloliente de prejuicios y agresiones, otro presidente pone un poco de cordura desde la política. Se trata de Pedro Sánchez, el primer mandatario español, que participó del Foro contra el odio que se desarrolló en Madrid el 11 de marzo, casualmente el mismo día que asumía Katz en Chile. En su discurso dijo: “¿A cuántas personas han odiado en su vida? ¿A una, a dos, a ninguna? Odiar a una persona no es tan fácil. Alguien, evidentemente, puede no gustarnos. Podemos discrepar, incluso sentir rechazo. Odiar es otra cosa. Para odiar antes hay que dar un paso más concreto y es dejar de ver al otro como un ser humano. Y ese proceso lo conocemos bien porque el punto de partida son los estereotipos. Etiquetas que reducen a las personas a clichés: un inmigrante presentado como delincuente, una mujer libre como una amenaza, la persona trans reducida a una burla. (…) El odio se cultiva y se promueve, se fabrica. Es como un virus en un laboratorio con el que se experimenta. Se propaga de manera fría y calculada con estrategias que sirven a determinados intereses. Porque el odio se ha convertido en un arma política, un arma que no solo sirve para atacar o acosar, sino sobre todo para acallar voces”.

No se trata, inocentemente, de contraponer el odio al amor. La discusión política no es –no debería ser- una mala telenovela. El desafío es desarmar el discurso libertario desde una propuesta política superadora, que incluya hacerse cargo de nuestro enojo y nuestras ganas de que algún día paguen los que permitieron que Milei y los suyos hayan destrozado la Argentina.



La medalla que te está devolviendo


 Por Graciela Geuna

15 de marzo de 2026 -PÁGINA 12


 Desaparecidos Dictadura (Sin CreDesaparecidos Dictaduradit)

Tengo en mis manos una foto. Es de una medalla dorada, redonda, chiquita. De un lado tiene un rostro de perfil, el de la Virgen Niña. Del otro lado, bien clarito, dice GRACIELA en mayúsculas y abajo una fecha: 3-9-74.

Cincuenta años. Dentro de ese pequeño fragmento de metal caben 50 años, mucha vida, dolor en cantidades difíciles de precisar. Caben también certezas que deshacen silencios.

Esa medalla tiene mi nombre porque fue mía. Fue tuya. Es nuevamente mía. Se cerró el círculo. Yo soy la “Graciela” de la medalla. Graciela Geuna. A veces tengo que decirlo todo junto porque mi historia tiene dos partes que no se separan: soy familiar de desaparecido -mi esposo, Jorge Cazorla- y soy sobreviviente del campo de concentración y exterminio La Perla de Córdoba. Desde 1980, como sobreviviente, me cargué el testimonio al hombro: la denuncia de la metodología del exterminio y sus autores. Como familiar, estoy buscando con el colectivo de querellantes en la causa enterramientos clandestinos.

Esa medalla, tiene una fecha grabada, es la de mis 19 años, el 3 de septiembre de 1974.

Y esa medalla apareció. Apareció en los trabajos de excavación, en Loma del Torito. El Equipo Argentino de Antropología Forense la encontró en “el sedimento cercano a LTZB-T14”. Y eso, para mí, dice algo muy claro: que ahí estuvo Jorge. Jorge Omar Cazorla, mi marido, asesinado y enterrado clandestinamente por el Tercer Cuerpo de Ejército en 1976. La medalla marca un lugar preciso, único, donde Jorge ahora aparece. Aparece su rastro.

Medalla Desaparecidos Medalla Desaparecidos (Sin Credito)

¿Qué es una medalla? ¿Qué es esta medalla hoy?

Para mí fue siempre un objeto protector. Mediador también, entre mis padres y yo. Mis padres me la regalaron ese día que cumplí 19. Era una marca de amor que me acompañaba, era la presencia de mamá y papá a donde fuera. No me la sacaba nunca. En la foto de mi casamiento con Jorge estoy con la medalla puesta.

Cuando vimos que nos estaban matando a todos, unos días antes de que cayéramos, se la puse alrededor del cuello para que lo protegiera. No recuerdo qué me dijo ni sé qué pensó, pero sé que la aceptó y ya no se la sacó más. La tuvo hasta el final. Y después... ¿hasta cuándo habrá estado con él? ¿Veinte, treinta, cincuenta años?

Un amuleto, según la Real Academia Española, es un “objeto pequeño que se lleva encima, al que se atribuye la virtud de alejar el mal o propiciar el bien”. Cuando la muerte rondaba cerca, yo quise compartir esa protección a Jorge. Se la di, se la puse alrededor del cuello como un gesto de cuidado, para estar con él, acompañarlo en esos días de terror. Tomá esto mío, llevalo con vos; te doy mi medalla, mi estampita, mi cosito de la suerte. Estoy con vos.

Ese amuleto no pudo evitar la muerte, pero lo acompañó y protegió su identidad. Ha sido un hilo de amor. Un hilo conductor de amor: de mis padres hacia mí, de mi hacia Jorge. Y hoy vuelve. Para decirme que estás o al menos estuviste allí, aunque tus huesos no hayan sido identificados.

La medalla es también una marca. Señal, signo, muesca, distintivo, indicador, dice el diccionario. Es la certeza de que ahí, exactamente ahí, te llevaron. Un punto exacto, que se puede ubicar en el mapa, geolocalizable, único. Una coordenada inequívoca en el gigantesco predio de 14 mil hectáreas que tiene el III Cuerpo de Ejército. La medalla marcó un pedacito de terreno claramente identificado dentro de las hectáreas que excavó el EAAF en 2025. ¿Cuánto es eso? Un puñadito de tierra entre montes y cerros.

Los expertos nos contaron que otros objetos los encontraron con detectores de metales. Pero la medalla apareció casi en la superficie. Así nomás, como si la tierra la hubiera protegido y devuelto en el momento justo. Salió por fortuna, salió por destino, salió por deseos. La tierra se abrió para decirnos que guardó la medalla de Jorge.

Pensé que se la habrían a robar como a todo, porque a los desaparecidos les robaban todo. Pero cuando se llevaron a Jorge, era invierno y tenía puesto un pullover con cuello redondo que ocultaba la medalla. La ropa la escondió, el cuerpo se fue con su amuleto y la tierra cuidó de ese círculo dorado, ese hilo de amor. Hoy me la devuelve y habla en tu nombre Jorge. Vos no podés hablar, la medalla sí.
Jorge tenía 22 años cuando el ejército lo secuestró, lo mató y escondió su cuerpo. Estudiaba abogacía en la Universidad Nacional de Córdoba, militaba en la Juventud Universitaria Peronista. Era de Villa Mercedes, la ciudad de la calle angosta, la de una vereda sola. Además de la militancia y el Derecho, amaba la música: había trabajado de disc-jockey, daba clases de matemáticas, era un torbellino de energía vital. Era la persona más sociable del mundo. Salir con él era pararse cada dos pasos a saludar amigos.

Todavía no hemos recuperado tu cuerpo, pero ya sabemos que estuviste ahí, que está en algún lugar de esa tierra. En ese lugar preciso, que ahora está marcado.

La medalla es también una evidencia, una prueba. Un objeto que existe, que se puede tocar, analizar. Tangible.

Apareció junto a huesos, junto a 1.263 restos y fragmentos óseos que recuperaron entre septiembre y diciembre de 2025 en el paraje conocido como Loma del Torito, dentro de los terrenos del III Cuerpo de Ejército.

“Huesos de manos o pies: carpos, metacarpos, tarsos, metatarsos y falanges; así como piezas dentales, algunas vértebras y algunas costillas”, dice el reporte del EAAF. Dice también que hallaron “cráneo, mandíbula, miembros superiores, miembros inferiores y pelvis”.

Se identificaron a 12 desaparecidos, a vos aún no. Pero por la medalla sabemos que estuviste allí. La medalla es una certeza. Pero también es un enigma y una pista: ¿Qué recorrido hicieron con tu cuerpo? ¿Con los cuerpos que estaban con vos? ¿Dónde estuvieron antes? ¿Adónde después? La medalla es una marca en ese camino, y ese camino lo vamos a rehacer.

Siguen secuestrados, sí. Pero nuestra búsqueda está cambiando todo. Cincuenta años después los estamos encontrando. La muerte es parte de la vida, pero la desaparición no. Los estamos trayendo de regreso a un mundo compartido.

Esa medalla dice que nuestra búsqueda tenía sentido. Que sigue teniendo sentido. Que sigamos.


18 marzo 2026

LAS INDUSTRIAS MUEREN POR LA PANDEMIA IDEOLÓGICA*

 


La ignorancia facilita el suicidio industrial. Pero esta pandemia ideológica arrasa con las empresas, sean o no industriales, de casi todas las actividades. Lo llamativo es la falta de memoria, la amnesia histórica. En los últimos 50 años se atravesaron experiencias similares de diferente intensidad en la dictadura establishment-militar, con Menem, con Macri y ahora con Milei. Escuchar declaraciones absurdas de genuflexión servil, producen entre incredulidad y bronca.

El presidente de la Cámara de Comercio Mario Grinman, un gerente que responde a defensores del gobierno que integran la comisión directiva de la Cámara, como Eduardo Eurnekian, Bettina Bulgheroni, Guillermo Dietrich, Alberto Grimoldi, declaró: “Nosotros somos conscientes, es duro reconocerlo, que algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio que hay que pagar para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal, un país que progrese, con futuro, yo creo que vale la pena”. Su razonamiento no superaría un examen simple de consistencia: para que los hijos y nietos tengan futuro habrá que cerrar la mayor cantidad de empresas. El presidente Gustavo Weiss de la Cámara Argentina de la Construcción, a la que Milei descalifica como Cámara de la Corrupción, aseguró que “el sector apoya la reforma laboral como una herramienta clave para combatir el mercado informal y facilitar la creación de puestos de trabajo genuinos…. Estamos totalmente de acuerdo en que el rumbo es el adecuado, en que la macroeconomía debe estar ordenada, en que no puede haber emisión y en que tenemos que recuperar la moneda…. Y también es cierto que todos debemos acostumbrarnos a un nuevo sistema económico, que ya no es el inflacionario. El esquema inflacionario nos llevaba a trabajar de una determinada manera; este nos obliga a hacerlo de otra forma. Claramente, algunos se adaptarán con mayor facilidad y rapidez, y otros no tanto”. Y a continuación agrega: “Nosotros perdimos 120.000 puestos de trabajo entre mediados del 2023 y mediados del 2024. Desde ese entonces estamos amesetados y solo hemos recuperado una muy pequeñísima parte de esa pérdida” Hay empresarios aquejados de masoquismo y encuentran la salida en el suicidio. 

La Unión Industrial Argentina y su grupo concentrado de los más poderosos reunidos en AEA            (Asociación Empresaria Argentina) donde Arcor, Techint, Clarín, La Anónima, Mercado Libre, Globant, Santander, Pan American Energy, etc.) han apoyado entusiastamente a Javier Milei. Al asumir la Presidencia, AEA sacó un comunicado con el título: “Una oportunidad histórica” donde escribieron: “Valoramos muy especialmente que el gobierno se disponga a tomar medidas que permitan el más pleno desarrollo del sector privado sometido a años de injerencias estatales indebidas, a controles de precios, a una elevadísima presión tributaria, a restricciones arbitrarias en materia de comercio exterior, y a amenazas como la Ley de Abastecimiento.”  

¿HAY BURGUESÍA NACIONAL?


La Argentina es un país subdesarrollado por la debilidad, en la mayoría de los casos pusilanimidad de sus empresarios industriales. Mariano Moreno tenía un plan revolucionario, pero carecía de burguesía. Algún marxismo mal digerido encontró en los comerciantes del puerto de Buenos Aires a un símil de la que en Francia hizo la revolución. Era la antítesis. En estas tierras hubo 60 años de guerras civiles, con un norte artesanal intentando nacionalizar la aduana del puerto de Buenos Aires, de cuyos ingresos disfrutaban la ciudad y la provincia bonaerense. La puja finalizó en la batalla de Pavón, en 1861, en la que Urquiza desertó y le dejó la posibilidad para que Mitre ganara un enfrentamiento militar inexistente. Los 19 años posteriores fueron una cacería que concluyó con la muerte del Chacho Peñaloza y de Felipe Varela.

Triunfante el proyecto agropecuario, se inició el modelo de economía primaria exportadora que fue herido por la crisis de 1929. Por las fisuras de ese modelo, la primera guerra mundial y la crisis económica mundial de 1929/1930, nació el modelo de sustitución de importaciones, la industria liviana argentina, y en sus fábricas se insertaron los descendientes de los derrotados de las guerras civiles del siglo XIX. Eran los cabecitas negras que iban a ser representados por el peronismo. Ante la debilidad de esa burguesía nacional incipiente, es el Estado peronista el que implementó lo que debió ser su programa histórico. La última expresión consciente de los intereses de esa clase social fue la CGE de Gelbard y Broner en el tercer gobierno de Perón.

Es decir que en la Argentina, el peronismo es el actor histórico equivalente, aunque mucho más débil, de las burguesías francesas, inglesas o norteamericanas, con la diferencia sustancial que ellas tomaron el poder e implementaron las medidas tales en las que sus intereses coincidían con el desarrollo del país. Lo notable es que la burguesía industrial argentina, en general, se enfrenta al peronismo y suscribe las políticas librecambistas del sector agropecuario muy competitivo por contar con las tierras extraordinarias de la pampa húmeda, potenciados por los avances tecnológicos incorporados en las últimas cinco décadas.       

Los empresarios industriales apoyaron políticas que terminaron liquidando sus empresas o no dando batalla y muchos casos vendiéndolas.

Cuando los Estados Unidos se independizaron de Inglaterra, lo primero que hicieron fue prohibir la libertad de comercio; y las telas norteamericanas, más caras y de menor calidad que las telas inglesas, desde el pañal del bebé hasta la mortaja del muerto debían ser de producción nacional. 
El proteccionismo en Inglaterra fue clave para su industrialización, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, utilizando altos aranceles, prohibiciones de importación (telas de lana) y subsidios para fomentar la industria nacional. Esta estrategia permitió transformar al país en una potencia manufacturera antes de adoptar el libre comercio. 

Terminada la Guerra de Secesión, unos años después, Ulises Grant, el jefe del Ejército del Norte triunfante, fue elegido Presidente. Invitado a conocer la Madre Patria, fue llevado a Manchester, donde se había radicado la poderosa industria textil. Miles y miles de telares trajinaban día y noche. Las autoridades inglesas le dijeron: “Esto fue posible gracias al libre cambio”. Grant reflexionó un momento y respondió: “Dentro de cien o doscientos años, cuando nosotros tengamos una industria textil semejante, también seremos librecambistas. Hasta entonces seremos proteccionistas.” 
Sigamos con el ejemplo de EE. UU. El Norte quería un arancel sobre las importaciones. El general Grant, el conductor del ejército norteño, cuando fue presidente sostuvo: “Prefiero un traje de mala calidad nuestro, que uno de buena calidad de alpaca inglesa”. El Norte prefería un presente con esos parámetros para tener un futuro diferente. El Sur quería el traje de alpaca inglesa ahora. 
Este conflicto de intereses no se resolvió en una mesa de diálogo, sino con una guerra civil que duró cuatro años y costó un millón de muertos.

Los industriales deberían aprender historia en defensa propia.  

LA COBARDÍA EMPRESARIAL


Es el hombre más rico de la Argentina. Según la Revista Forbes de este año, Paolo Rocca, líder del grupo Techint, posee un patrimonio de 7.300 millones de dólares. Según Horacio Verbitsky en el Portal Cohete a la Luna del 1-02-2026, “las ventas reales del grupo Techint rondan los 30/35.000 millones de dólares según los años. Sólo Tenaris factura de 12.000 a 15.000 millones, y Tecpetrol varios miles de millones en gas.” Una curiosidad de la misma nota es cuando dice: “Hijo y nieto de convencidos fascistas, pero heredero de una de las familias más acomodadas de Europa, (Paolo Rocca) en la adolescencia militó en una organización radical de izquierda, Lotta Continua, que incluía a intelectuales, universitarios y obreros industriales, que reprochaban la pasividad del Partido Comunista. Cuando esos fogonazos revolucionarios se apagaron, la familia lo convenció de anotarse en la universidad estadounidense de Harvard. Como saldo de aquellos años queda un libro de investigación que Paolo escribió sobre las fuerzas armadas italianas, del que sólo ha prestado un ejemplar a un amigo argentino, que honró su confianza.” A este empresario, el presidente Milei lo llamó ladrón, coimero y delincuente.  

Javier Madanes Quintanilla es uno de los empresarios más ricos, con un patrimonio familiar de USD 590 millones de dólares. Controla uno de los grupos económicos más importantes del país, conformado principalmente por dos empresas relevantes: FATE SAIC, fabricación de neumáticos y Aluar Aluminio, fabricación monopólica del aluminio. A este empresario, Milei lo calificó de ladrón, delincuente, prebendario y extorsionador.

Héctor Magnetto, cabeza del diversificado grupo Clarín, de la que es conocida la anécdota que cuenta Graciela Mochkofsky en su libro “Pecado Original. Clarín, los Kirchner, y la lucha por el Poder”) página 142: “El dueño del Banco Mariva, Chicho Pardo, le había preguntado a Magnetto en el 2003 por qué no se presentaba él como candidato a presidente, y que éste le había contestado: ¿Por qué querés que pierda poder?”  O lo que cuenta Eduardo Blaustein en “Años de Rabia. El periodismo, los medios y las batallas del kirchnerismo” página 106: “El día en que Rodolfo Terragno viajó a la Rioja para comunicarle a Carlos Menem la renuncia de Alfonsín, encontró al candidato peronista bien acompañado: era Héctor Magnetto.”  No es de extrañar que la primera privatización de Menem fue la de canal 13 al grupo Clarín.

O el periodista Jorge Fontevecchia, que escribió en el diario Perfil 28-08-2013 que Ruckauf decía: “Antes de tomar ninguna decisión importante yo consulto a Magnetto”

Es el Magnetto que libró una lucha encarnizada y aún la mantiene contra el kirchnerismo y no deja de ensañarse con Cristina Fernández presa, que permanece impasible ante los ataques de Milei quien en su cuenta de Twitter tiene fijada la leyenda “Clarín: la gran estafa argentina”   

Un documento de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA nos informa una fuerte reducción del peso de la industria dentro del PBI: su participación pasó de 16,5% en 2023 a 13,7% en el 2025, un nivel que se asemeja al que tenía la Argentina antes de la segunda guerra mundial, hace más de 80 años. Además 22 de los 24 sectores industriales registraron decremento en su valor agregado.

La caída de la actividad, del 8,3% en dos años tiene su correlato en un crecimiento de la capacidad instalada ociosa que ya supera el 40%, lo que se traduce a la vez en un ritmo acelerado de despidos en el sector industrial que, desde noviembre de 2023, afectó a 100 mil puestos de trabajo, 160 empleos menos por día. La industria argentina, comparando 2025 con 2023, tiene una caída es del 7,9% sólo superado a nivel mundial por la Hungría presidida por el ultraderechista Víctor Orbán, amigo de Milei, que cayó 8,2%. La capacidad instalada es usada en un 57,9%, apenas por encima de la pandemia que fue del 55,7%. Frente a esta situación, toda la reacción de la UIA y AEA fue exigir "respeto" y un diálogo constructivo tras las descalificaciones de Javier Milei en el Congreso donde acudiendo al bullying que lo caracteriza denominó “Don Chatarrín de los Tubitos Caros” a Paolo Rocca y “Don Gomita Alumínica” a Madanes Quintanilla.

Esta clase empresarial, lejos de ser una clase dirigente, se reduce a ser una clase dominante que actúa temerosamente, a pesar que la industria argentina llegó a producir 19% del PBI y aportar el 27% de la recaudación fiscal nacional. Además, llegó a generar el 19% del empleo formal del país, aproximadamente 1.200.000 trabajadores y movilizar otros 2.400.000 empleos formales indirectos. Según un diagnóstico de la Unión Industrial Argentina (UIA) el 45,6% de las empresas industriales ya reporta dificultades para afrontar pagos básicos como salarios, proveedores, compromisos financieros o impuestos.

Las reuniones en la UIA empiezan a tornarse tumultuosas entre los empresarios que se ahogan y patalean cuando la situación se vuelve insostenible, contrastando con la posición pasiva de otros que se desplazan hacia rubros rentables reducidos a la minería, el petróleo, y la especulación financiera. Lo cuenta el periodista Pablo Ibáñez en Cenital del 8 de marzo:  
  
‘ – En cuatro meses vamos y hacemos una reunión en el norte –prometió Martín Rappallini, titular de la UIA.

– No, no vamos a estar…
– Busquemos otra fecha en la que puedan.
– No… no vamos a estar porque ya no vamos a ser socios de la UIA porque vamos a estar todos en quiebra.”

NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER 



Los industriales en función de haber obtenido una ley hipócritamente llamada de modernización laboral que barre con la inmensa mayoría de los derechos laborales, de haber sido homenajeados como héroes, como benefactores sociales, apoyan entusiastamente un plan que los aniquila. Se parecen a los gladiadores del imperio romano que antes del combate se acercaban al emperador y les decían: “Los que van a morir te saludan”.  Milei no tiene a la industria como preocupación o interés, ni antes de ser Presidente ni ahora como propulsor de su modelo. Y los industriales simulan ignorar que el 2 de septiembre del 2024, en el Día de la Industria, les dijo brutalmente: “Tal - como ya he dicho en otra oportunidad - durante 100 años, la política nos vendió el cuento de que, para tener una economía pujante, el desarrollo industrial debía darse pisoteando los sectores dinámicos y exportadores, en especial al campo…..  Lo mismo ocurrió - en la década del 30 - cuando el mercado argentino – naturalmente - desarrolló para abastecer la demanda que no podía abastecer Europa destrozada y descapitalizada, tras el crac del 29, pero - en algún momento - promediando la mitad del siglo pasado, la política decidió que para que el país se desarrollara se tenía que producir todo acá y empezó a arbitrar, con mano férrea, la relación entre los distintos sectores de la economía robándole a uno para darles a otros, la justicia social. La industria quedó subordinada a la sobreprotección, del Estado, en formas de crédito, subsidios, exenciones tributarias, barreras aduaneras y aranceles de todos los colores para competir, en el mercado local. Dijeron que era para industrializar el país, que había que ayudar a los sectores industriales a competir con las manufacturas importadas. Prometieron que, con el tiempo, lograrían competir de forma genuina, de igual a igual, y que así habría más y mejor trabajo. Pero – paradójicamente - se volvieron cada vez más dependientes del Estado, que - a su vez - dependía de las exportaciones agropecuarias para financiar todos esos beneficios. Se generó así, una relación de tutela viciosa, con el Estado, que arrastramos hasta el día de hoy. La consecuencia es que - para proteger a la industria - se le robó al campo, y esa protección lo único que generó es un sector industrial, adicto al Estado. Esta es una de las raíces de las crisis económicas estructurales que padecemos, desde hace tantas décadas. Cien años de insistir con estas ideas terminaron - en primer lugar - arruinando nuestro potencial exportador; castigando al campo con trabas e impuestos y directamente impidiendo el desarrollo, de otros sectores exportadores, en los que deberíamos ser protagonistas globales, como es la industria del cobre. En segundo lugar, perjudicaron a todos los argentinos porque nos obligaron a pagar más caro por productos de peor calidad, aumentando el costo de vida y reduciendo la capacidad de ahorro y - en consecuencia- la capacidad de inversión de todos.”

Si aún los industriales alientan alguna expectativa, bastaría que reflexionen sobre lo que dijo Milei antes inversores norteamericanos, en la sede del JP Morgan, en Nueva York: “El principio de revelación dice que aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros”

Ante semejante diatriba, la Unión Industrial levantó un poquito los decibeles de su protesta para sostener: “ ….expresamos nuestro profundo malestar y preocupación por las declaraciones del presidente Javier Milei en los que calificó a ““aquellos que defienden la industria nacional””- es decir también a los industriales argentinos – con expresiones que creemos injustas e infundadas porque distorsionan el rol que ha tenido y tiene la industria en la historia económica y social del país. A lo largo y ancho de la Argentina existen miles de empresas industriales-grandes, medianas y pequeñas -que todos los días abren sus puertas y hoy están atravesando un momento muy difícil por la caída de las ventas y la actividad. Detrás de cada una de ellas hay empresarios, trabajadores y familias que sostienen el entramado productivo nacional…..” 

La UIA parece no entender que la tibieza es una condena de muerte. Macedonio Fernández con su humor metafísico, del cual Jorge Luis Borges es tributario, concibió una frase que puede aplicarse al futuro de la industria, sino resiste: “Fue un desastre tan completo, que hasta los sobrevivientes perecieron”

LA RAZÓN DEL ATAQUE A EMPRESARIOS PODEROSOS QUE LO APOYAN


¿Como puede explicarse que un hijo del poder económico, bancado y financiado por los dueños de la Argentina, haya enfrentado, burlado y ridiculizado a dos de los empresarios más poderosos vinculados a sectores vitales como el acero y el aluminio? En principio porque a Milei no le interesa la industrial en general y en particular las estratégicas como son las del aluminio y del acero. En segundo lugar, porque le importa ejercer una función disciplinadora sobre los empresarios en su conjunto. El miedo que circula por las arterias del poder económico ante la posibilidad de ser escrachados públicamente por todos los medios y denostados en las redes por el ejército de troll rentados de la Casa Rosada, lleva a que sólo balbuceen sus temores en off de récord. En tercer lugar, porque ante un plan económico averiado en casi todas sus variables y manifestándose ya insuficiente levantar el fantasma de riesgo kuka, apunta a un grupo de empresarios como justificador del fracaso de un plan demencial. Pero posiblemente este enfrentamiento no se hubiera dado antes de obtener el apoyo amplísimo de Donald Trump. Empleado acostumbrado a la obediencia, seducido a nivel de fans de los poderosos, su admiración incondicional al presidente norteamericano y su enorme poder que supera largamente a los de Rocca y Madanes Quintanilla, lo lleva a considerarse empoderado para burlarse y acusar a dos de los empresarios más poderosos de la Argentina.    

LAS INDUSTRIAS MUEREN POR LA PANDEMIA IDEOLÓGICA



La ideología liberal y luego neoliberal atraviesa a los industriales argentinos y al empresariado en general y entronca con su antiperonismo histórico. Los grandes empresarios carecen de un proyecto de país y son capitalistas, pero no burgueses porque la evasión y la fuga son su programa práctico. Su oposición ideológica al programa y gobierno que los representa, demuestra que su notable capacidad para enriquecerse es inversamente proporcional a su lucidez política. Los tiros en los pies en que incurrió el peronismo en los diferentes períodos en que fue gobierno, obnubilaron la visión empresarial y torpemente no vieron las enormes ventajas y la promoción y defensa realizada de la industria nacional. Es cierto que las alternativas entre dos modelos en pugna y los bruscos cambios que ello implica en la economía argentina, hacen que ser empresario en nuestro país sea una tarea harto complicada. Pero tanto Rocca como Madanes Quintanilla no hubieran podido ser referentes del acero y el aluminio sin el apoyo estatal, sin los subsidios, y en situaciones límites, que el pueblo argentino se hiciera cargo de las deudas privadas de los empresarios más poderosos. En el caso del aluminio, además, fue posible sólo con una enorme inversión estatal. La existencia de un PBI permanente refugiado en guaridas fiscales revela la falsedad de muchos de los argumentos utilizados desde las leyes laborales a la presión impositiva. Lo que caracteriza al sistema impositivo es su carácter profundamente regresivo que el gobierno de Milei acentúa permanentemente.

Más allá de esta descripción del escenario, e incluso con la cobardía de los empresarios más poderosos, la industria argentina debe ser defendida y protegida con un plan de apertura racional realizada planificadamente a través del tiempo. Empresas estatales y mixtas son fundamentales en explotaciones estratégicas.

Hay miles de empresas industriales PYMES, en riesgo de existencia, donde encuentran trabajo muchísimos habitantes. Sin industria y con la demolición del Estado no hay movilidad social ascendente y sobran más de veinte millones de argentinos.  

El periodista Alejandro Bercovich en su libro “El país que quieren los dueños”, Página 19 escribió: “Los dueños de la Argentina tomaron una decisión histórica: renunciaron a encabezar un proceso de desarrollo autónomo del país donde nacieron, que casi todos siguen habitando y en el que amasaron sus fortunas. Su apuesta política por el anarcocapitalismo de Javier Milei -tímida en campaña, pero desembozada y casi unánime durante su primer año de gestión- es el reflejo de su resignación a que el país termine de desmantelar su entramado industrial, abandone sus ambiciones científico-tecnológicas, contraiga su mercado interno y se limite a proveer energía, minerales y proteína vegetal a las grandes potencias”

La industria argentina es más importante que sus dueños. 

La Argentina necesita tener industria. El industricidio es la consecuencia de una pandemia ideológica trasnochada. 

El presidente que prometió en tres décadas ser EE. UU o Alemania, nos lleva a un destino peruano o paraguayo. Por eso su referencia histórica es la Argentina de fines del siglo XIX. Por eso el desmantelamiento de las escuelas técnicas, del INTI, del Conicet, del estrangulamiento financiero de las Universidades, del INVAP, de la Comisión de Energía Atómica. La hipócrita ley de modernización laboral quiere volver a la Argentina en materia laboral a “Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República” (1904), elaborado por Juan Bialet Massé para Joaquín V. González, Ministro del Interior del Presidente Julio Argentino Roca. Y para los obreros que resistan en el Gran Buenos Aires, al preperonismo. 
  
Entender la magnitud de lo que está en juego es fundamental. Las décadas futuras se juegan en la capacidad de la resistencia y en el surgimiento de una alternativa que como decía el luchador de los derechos humanos y ex presidente de Checoslovaquia Vaclav Havel: “La política es el arte de despertar esperanza”    
  
16-03-2026

Publicado en La Tecl@ Eñe, Diario Registrado