30 diciembre 2014

                                                  UN SALUDO, UN DESEO






Cada fin de año los seres humanos celebramos la vida. Ese milagro que la cotidianidad diluye. Que la rutina o la costumbre  desvanecen hasta el punto de dejar de ser milagro, más allá de las explicaciones esclarecedoras de la ciencia. Su opuesto, la muerte, es un misterio. Sin saberlo, tal vez sin meditarlo suficientemente, nuestro pequeño viaje es un recorrido entre un milagro y un misterio.  Y los fines de año, una división arbitraria y muy humana de fraccionar el tiempo en el inútil afán de apresarlo,  levantamos el pie del acelerador, alejándonos de la velocidad que nos lleva a vivir vertiginosamente,  que paradojalmente nos aleja del milagro y nos acerca al misterio. Y entonces nos rodeamos de lo que vale la pena: la familia, los amigos, los compañeros de utopías, el entretejido de los proyectos colectivos. También desde el  territorio de las ciencias económicas es tiempo de balances.  Hemos transitado un año  más difícil que los anteriores, cuando el  gobierno de mayor permanencia en la Casa Rosada inicia sus últimos doce meses. Más de una década muy rica en acontecimientos, en cambios y en la ampliación de derechos.
La síntesis de la opción que se viene es posible que pueda sintetizarse  en “seguir o volver”


De todos los hechos positivos del año, decido rescatar  el que posiblemente mejor expresa el triunfo del milagro sobre el misterio. La recuperación de los nietos Ignacio Guido Montoya Carlotto, Ana Libertad Baratti de la Cuadra y Jorge Castro Rubel. La historia de Ignacio, el nieto de la tercera presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, es un relato cinematográfico con final tipo Hollywood. Ana Libertad es la nieta de la Primera Presidenta de Abuelas a la que la muerte se le anticipó seis años para impedir el encuentro deseado. Y Jorge Castro Rubel, sociólogo, es como los casos mencionados, lo que la las Abuelas anticiparon: los nietos van en busca de ellas, revirtiendo el sentido unilateral de las búsquedas.
Esta gesta notable, con Estela como símbolo mayor,  es una combinación de lucha y constancia que cuando concluye exitosamente parece un milagro dentro del milagro de la vida. Tal vez 2015 produzca el encuentro de Chicha Mariani, segunda Presidenta de Abuelas, con su añorada y buscada nieta Clara Anahí. Y ojalá que el año que se inicia disminuya la brecha entre los nietos buscados y los encontrados.
Levanto la copa, desde la locomotora de EL TREN en Radio Cooperativa, desde el programa Mediodías con Opinión de la RSO de Marcos Paz, desde las Notas de Actualidad, desde la Señal Medios  y mi blog http://presmanhugo.blogspot.com.ar, que ustedes tienen la gentileza de escuchar,  de recibir, de ver o de ingresar,  deseándoles que sigamos brindando por la vida, tal vez  en los términos que lo expresaba Jean Paul Sartre:  “Somos lo que hacemos, con lo que la vida ha hecho de nosotros” O quizás como nos increpa el Papa Francisco cuando nos dice: “No sean cobardes, no balconeen la vida”





                                              FELICES FIESTAS Y UN MUY BUEN AÑO

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